martes, julio 28, 2009

Surf de secano

Cada año, cuando llega el verano realizo el mismo proceso. Y es la inclusión en mi iPOD (antes Mp3) del Splash Back de los Surfin Lungs, mi grupo favorito de Surf, por encima, incluso, de los Beach Boys. Descubrí a los Surfin Lungs a mediados de los 90 y, desde entonces, su grandes éxitos me acompaña todos los veranos. Este año habrá poca playa. Los preciosos ojos marrón oscuro de June tienen la culpa. Pero me importa poco, la verdad. Su sonrisa es más bonita que cualquier playa. Eso sí, los Surfin Lungs vuelven a estar en mi iPOD. Y melodías como «Quarter Mile Machine», «Surf Jet Girl» o «Bedouin Bedlam» vuelven a retumbar en mis oídos.

Recuerdo cuando en 1996 los Tipos de Interés (una de mis primeras bandas) decidimos versionar el «Girltrouble» de los Lungs promovido por la mente de Jonathan Vidal (hoy BB Quattro, líder de Suzy & los Quattro). Cuando Jon le envío a Chris Pearce, cantante de los Lungs, nuestra cover éste le contestó con un “está muy bien, pero la próxima vez que el cantante se mire la letra”. El cantante era yo, of course. Y la letra había estado situada en un atril justo delante mío durante toda la grabación. De mi inglés, en aquel momento, hablaremos otro día o mejor lo obviamos. Aquel mismo año conocí a la banda y durante un tiempo llegué a mantener un contacto habitual por e-mail con el amigo Chris. Suzy Chain, BB y yo incluso nos desplazamos a Castellón para pasar un par de días con ellos en su gira española. Allí coincidimos com gente como Tomás de Depressing claim (hoy en los Reactivos), Coky de Shock Treatment, Javi No Tomorrow, Miguel Ángel Villanueva de Los Brujos, Íñigo de Malconsejo (actualmente en Miss Black Emotion) y, como no, el gran Santi Campos. Todos formaban una gran familia a la que nosotros nos añadimos con facilidad. Igual que los Surfin Lungs. Hoy, con mucha de esa gente ya he perdido el contacto, aunque también lo he recuperado con otros. Hace poco charlaba vía e-mail con Íñigo y con Coky por diferentes motivos. Eso sí, la música de los Surfin Lungs con su surf-powerpop-punk siempre me recuerda esos momentos y, por supuesto, el verano. Son especiales. No en vano son la única banda de surf de la historia en la que ninguno de sus miembros sabe surfear.

Sonando: Let 'Em Eat Surf! de Surfin Lungs

domingo, julio 26, 2009

Debajo de las versiones

Este fin de semana acabábamos de grabar las voces del disco de los Chinaski. Y aprovechamos el encuentro entre Álex, J.J. y yo para acabar de definir el contenido del disco. Hay una versión de un gran tema de una conocidísima banda que está ahí, ahí. No nos acaba de convencer el resultado de la pre-producción y eso hace que dudemos del resultado final. Y hoy, precisamente, me he puesto a escuchar el segundo disco de versiones de Mathhew Sweet y la ex Bangles Susanna Hoffs, Under The Covers Volume 2. Y he de decir que me ha gustado más que el primero. Se inicia con el «Sugar Magnolia» de los Grateful Dead. Después se suceden versiones que van desde Tom Petty a Stevie Nicks, Fleetwood Mac, Rod Stewart, Little Feat, Mott The Hoople, Big Star o Derek And The Dominoes. Todo bajo la batuta y el buen gusto habitual de Sweet. Algunas son covers geniales y otras no destacan tanto. Pero siempre hay un buen trabajo detrás.

Eso me lleva a plantearme algunas de las cosas sobre las que los Chinaski hablábamos el sábado ¿Ha de aportar siempre algo una versión? ¿ No vale sólo con el respeto y las ganas de rendir un tributo a alguno de tus ídolos? ¿Si se hace una versión siempre hay que buscar mejorar la original? Mis respuestas son sí, sí y no. Es decir, creo que no necesariamente se ha de aportar siempre algo en una versión porque muchas veces lo único que se busca es rendir un homenaje a alguien a quien admiras. Difícilmente se mejorará la original si haces siempre las versiones que te gustan. Yo he versionado a Cash, a Dylan, a Elvis, a Neil Young y a los Beatles, por citar a algunos ¿Los he mejorado? No, y de hecho sería muy pretencioso pensar que sí. Pero creo que merecía hacer esas versiones y difícilmente alguien lo habrá hecho con más cariño y respeto que yo. Versionar es divertido. Simplemente. Yo lo veo así. Y así lo defiendo.

Sonando: Bell Bottom Blues de Matthew Seet & Susanna Hoffs

jueves, julio 23, 2009

Disco del mes

No, este post no está dedicado a la excelente canción que bajo ese título mi “hermano” Santi Campos incluía en El Maestro de Houdini de Amigos Imaginarios. Está dedicado a los discos del mes del Ruta. Porque los redactores routiers no tenemos porque estar siempre de acuerdo con la dirección editorial. Malo sería, básicamente por falso. De hecho en ese cruce de opiniones está el buen hacer de la revista. Creo yo. Por eso no me preocupa afirmar que casi nunca estoy de acuerdo con el Disco del Mes del Ruta. Porque se que la gente que tan bien está dirigiendo la revista lo entiende como yo. Y no es que yo tenga la razón absoluta. Más bien no la tengo. Pero lo que sí tengo es opinión, por supuesto. Y sí, una vez lo fui yo. Sólo una. Y otros opinarían lo mismo que yo ahora. Pero vaya discazo. Me acuerdo aún como convencí a Jaime Gonzalo de que Salvation In Lights de Mike Farris merecía ser disco del mes. Y lo conseguí. Por lo que tampoco olvido mi cara al verlo publicado. Además tengo el curioso honor de que “mi disco del mes” fue el último de la anterior etapa rutera. El que daba pie al renacimiento de la revista. Ahí queda eso.

Y por estos motivos hoy he decidido hacer mi propia lista de discos del mes de este año. Y lo he hecho a partir de las reseñas que la revista publicaba en cada mes. Es decir, he buscado mis discos del mes en las reseñas publicadas el mismo mes al que me refiero. Eso sí, lo he hecho sólo con los números de este año. Y estas son mis conclusiones.

En enero, el disco del mes routier era Damn Right Rebel Proud de Hank Williams III. Digno, pero para mí un escalón por debajo de Sex & Gasoline de Rodney Crowell y de The Living and the Dead de Jolie Holland, publicados el mismo mes. En febrero le tocó el turno a The Crying Light de Antony & The Johnsons. Un soberano coñazo en mi opinión y muy por debajo de la belleza de Unreleased Songs and Rare Recordings de David Hidalgo & Louie Pérez. En marzo, cosecha nacional. Look Incide Now de The Right Ons era el plástico routier del mes. Aceptable pero incomparable con el Mr. Lucky del enorme Chris Isaak o Animals In The Dark de William Elliott Whitmore ¿Y en abril? Pues en abril estamos de acuerdo. El homónimo de The Jim Jones Revue es demasiado grande para no estarlo. No hay más que decir. Llega mayo y mi buen amigo Toni Castarnado escribe como disco del mes sobre There is an Ocean….de Scott Mathew. No me entra. Me quedo con el Rising Mountains de Capsula o el Yonder Is The Clock de The Felice Brothers. En junio, incomprensiblemente, el insufrible The Eternal de Sonic Youth hace que el Together Through Life de Bob Dylan o, sobre todo, el Shout Live de Mike Farris se queden en simples destacados. Y en julio, lo nuevo de The Low Anthem, que encuentro bastante “majo”, todo sea dicho, deja en la cuneta a los nuevos discos de Green Day, Ryan Bingham o la opera prima de The Breakdowns. Este es un resumen rápido de mi punto de vista que, eso sí, siempre he podido defender ante “los jefes” que siempre se han tomado estas críticas de manera constructiva. Como debe ser. Por eso seguiré haciéndolo. y seguiré encarando esa sección esperando que algún compañero me descubra alguna maravilla. Además, ya sabemos lo que dicen de las opiniones y los culos.

Sonando: Disco del mes de Amigos Imaginarios

miércoles, julio 22, 2009

Me llamo Dexter Fisher o David Morgan

Rakel y yo estamos a punto de acabar la última temporada estrenada de Dexter. De hecho podríamos decir que la hemos acabado porque nos falta un capítulo pero ya parece haber pasado todo lo que tenía que pasar. Dexter es una serie curiosa. Refleja como sentir simpatía por un asesino en serie.

Basada en la novela El Oscuro Pasajero de Jeff Lindsay, empezó a emitirse en el 2006. Suponía el cuarto gran papel en televisión para Michael Carlisle Hall tras Bereft, Paycheck y, sobre todo, el David Fisher de Six Feet Under. De hecho este último y Dexter Morgan no tienen tan pocas cosas en común. Los dos son personajes oscuros con un secreto que no quieren, por diferentes motivos, que salga a la luz. Eso sí, las series son bastante diferentes. Six Feet Under es una serie más profunda, marcada por unos excelentes diálogos y una ingeniosa sinopsi. Dexter es más ligera, con detalles escondidos muy interesantes y reflexiones bastante buenas. Más televisivas. Pero Six Feet Under es otra cosa. Eso está claro. Es una de esas series destinadas a ocupar un lugar destacado en la lista de mejores series de todos los tiempos. Como Los Soprano. Y curiosamente estas son las series en las que a Rakel y a mí nos cuesta más entrar. De hecho, el primer episodio de Los Soprano los vimos ¡hasta cuatro veces! Ahora, tras verla completa, somos fans absolutos y seguro que en algún momento vuelvo a darle un visionado íntegro. Algo parecido nos sucedió con Six Feet Under. Quizá es que estas series no están construidas a partir de un primer capítulo súper espectacular para que te enganches. O quizá haya sido casualidad. Quien sabe...

Sonando: Psychokiller de Talking Heads

martes, julio 21, 2009

Dulce Lucinda

No recuerdo muy bien cuanto tiempo hace. Yo diría que un par de añitos seguro. Me disponía a entrevistar a Jesse Malin para el Ruta. Un tipo al que admiraba desde sus tiempos al frente de los grandísimos D-Generation. Malin estaba a punto de editar Glitter in the Gutter. Un disco que me había llegado de promoción y que incluía un tema precioso llamado «Lucinda». No había tenido apenas tiempo de escuchar con detenimiento las letras por lo que una de las preguntas a Malin fue quién era esa misteriosa Lucinda a la que dedicaba una canción. El tipo debió pensar que servidor era tonto del haba o que vaya entrevistador le habían enviado. Así que empezó las cosas por el principio. Me dijo que estaba dedicado a una cantautora de Louisiana, de más de 50 años que era uno de sus músicos favoritos. Me explicó que en Estados Unidos era bastante conocida y que había llegado a ganar algún Grammy. Cuando nombró el gran disco que es Car Wheels on a Gravel Road mi cara tuvo que ser de espanto ¡La canción estaba dedicada a Lucinda Williams! Y yo quedando como un cateto redomado, plumilla del tres al cuarto, literato de tercera…

Y ayer, Sweet Lu, nos emocionó en una Sala Apolo prácticamente llena. Era su primera visita a España y, como ella mismo dijo en un limitado castellano, quería que todo saliese perfecto. Y casi lo consigue, si no fuera porque cada uno tenemos nuestros set-lists perfectos y rara vez coinciden con los que nuestros artistas favoritos interpretan. «Drunken Angel», «Essence», «Honeybee», «Joy», «Right in time» o «Real Love» fueron algunos de los temazos que sonaron. Y para acabar una soberbia versión en castellano de «Adiós Corazón Amante» de la chilena Violeta Parra. Poco más se puede pedir. Lucinda estaba espléndida, simpática, cercana y con unas tremendas ganas de agradar. Y la banda sonaba fantástica. Ideal para despedirme de los conciertos hasta septiembre. Vacaciones conciertiles podríamos llamarlo.

Sonando: Drunken Angel de Lucinda Williams

lunes, julio 20, 2009

Nick Curran

Descubría la carrera en solitario de Nick Curran casi por casualidad. Si es que a la casualidad se le puede llamar Mario Cobo. Además hace relativamente poco. Hasta ese momento, para mí, Curran era el guitarrista de los Jaguars de Kim Lenz. Simplemente. Eli "Paperboy" Reed acababa de publicar su excelente Roll With You. Mario y yo intercambiábamos discos recomendados en Discos Revólver y al ver el álbum de Reed le dije: "píllatelo, no te arrepentirás. Este tío canta como un negro". La siguiente vez que nos vimos, cuando le pregunté a Mario qué tal me dijo: "bien, pero si quieres a alguien que suena de verdad como un negro píllate los discos de Nick Curran en solitario". Y ahí fui de cabeza. Cierto es que en la discografía de Curran hay de todo pero cuando quiere sonar negro, lo consigue. De eso no hay duda.

Nacido en Portland, Curran no tiene nada que ver con el protagonista de Instinto Básico, vaya por delante. Sólo el nombre, claro. Eso sí, ya ha aparecido en televisión, interpretando a un rockero en la serie True Blood. Es conocida la anécdota de que su padre le dio un disco de los Fabulous Thunderbirds y le dijo: "cuando seas capaz de tocar las notas de todos los solos, serás un guitarrista". Y damos fe de que lo consiguió. A los 15 años ya era el guitarra solista de la banda de su padre, Mike Curran & The Tremors. Y antes de los 19 ya era uno de los Jaguars de Kim Lenz. El blues corría por sus venas pero también el rockabilly y el honky tonk. Acompañó a gente como Ronnie Dawson o Wayne Hancock y el año 2000 se estrena en solitario (que yo sepa) con Fixin Your Head. A este le siguen los LPs Nitelife Boogie (2001), Doctor Velvet (2003) y Player (2004). Cuatro delicias de black rockabilly cantado por un blanco. Para no parar de moverse.


Sonando: Honey Bee de Nick Curran

domingo, julio 19, 2009

El tiempo

Es imposible recuperar el tiempo perdido. No hay forma. Y si se me permite el chiste, el ganado tampoco. El tiempo pasa y todo lo que sucede es irrepetible. Hoy reflexionaba sobre eso con Rakel. Hablábamos de June. Sobre como cada uno de los segundos que pasamos junto a ella es irrepetible. Da igual lo superfluos que sean. Todos son importantes. Porque ella crece, de manera imparable, y va dejando atrás minutos, horas, días. Momentos que ya no volverán. Situaciones que requieren ser vividas al 100x100 por únicas. Por especiales. Por exclusivas. Instantes fugaces llenos de detalles para el recuerdo. Porque en eso es en lo que se convierten. De manera fugaz, lo que pasa ahora mismo, en la siguiente palabra de este texto ya es sólo un recuerdo ¿Existe el presente? Quizá. O quizá no. Porque se convierte en pasado demasiado rápido. Es efímero, momentáneo, pasajero...Perece ante la fuerza del futuro, que le va comiendo terreno sin compasión. Por eso estoy decidido a vivirlo con intensidad. Para provocar que pase más lentamente. Si es que puedo. June merece que así sea.

Sonando: Time passes slowly de Bob Dylan

viernes, julio 17, 2009

Honestidad brutal

Se cumplen 10 años de la publicación de uno de los discos definitivos de la historia del rock en castellano. Por supuesto, me refiero al álbum que da título al tópic de hoy, Honestidad Brutal del inmenso Andrés Calamaro. La habitual incontinencia creativa del gran Andrés le llevó tener preparadas hasta 100 canciones para un disco doble que se quedó, finalmente, en 37. Pero curiosamente este debe ser uno de los pocos discos dobles de la historia a los que no le sobra ni un solo tema. Por lo menos en lo que se refiere a música hispana. «Los aviones», «Te quiero igual», «Aquellos besos», «Negrita», «Hacer el tonto», «Mi quebranto» o mi favorita de toda la carrera de Calamaro, «Paloma». La banda, irrepetible. Augusto “Gringui” Herrera, Guillermo martín, Candy Caramelo, José “El Niño” Bruno y Ciro Fogliatta. Y Andrés haciendo de todo y todo bien: canta, toca y produce. Un disco soberbio. Deslumbrante.

Curiosamente, aquel año pude ver a Andrés en el Palau d’Esports como telonero de Bob Dylan y me atrevo a decir que es el mejor telonero que el viejo Bob ha tenido nunca en España. Era un 22 de abril. Calamaro combinaba canciones de Honestidad Brutal con temas del calibre de «Elvis está vivo», «Canal 69» o su versión del «I can’t help falling in love with you». Yo lo miraba sólo desde una grada del Palau. Mi novia de entonces odiaba a Dylan y no soportaba a Andrés. Yo los adoraba. Así nos fue. El de Duluth se despachaba con un concierto que acababa con «To Be alone with you», «Like a rolling Stone» y «Blowin In the Wind». La primera, precisamente fue la canción que elegí para cantar en el Tributo A Bob Dylan que edité hace un añito junto a gente de Sidonie, Maika Makovski, Harvey Brooks, Colin Hare, Tim Easton o Ted Russell Kamp. Y su texto fue el que se leyó en mi boda con Raquel, la mujer de mi vida. Alguien, además, que adora a Andrés más que yo. Creo que debe ser una de sus mayores fans. Alguien que disfrutó como una loca cuando Mondosonoro la acreditó como fotógrafa en su último bolo en Barcelona. Aunque luego no le editaron las fotos (una es la que acompaña esta entrada). Su cara de felicidad cuando nos encontramos después lo decía todo. Un bolo fantástico. Recuerdo que cuando acreditaron a Raquel ya teníamos las dos entradas con lo cual decidí vender la que me sobraba en la puerta. Se me acercaron dos personas, un reventa que me ofrecía 80 €uros y un chaval argentino de unos veinte años que me suplicaba que se la vendiera a él pero que sólo tenía 50 €uros. Una frase suya acabó de confirmar mi decisión (tomada de antemano) de vendérsela a él “compadre, yo la quiero pero la quiero para entrar, por favor”.

Andrés Calamaro es un tipo muy presente en mi vida. Tanto que el primer beso que nos dimos Raquel y yo lo hicimos mientras escuchábamos una versión en directo de un tema de Andrés en el Pub Mediterráneo. Hoy, ella es la madre de la niña más bonita del mundo para un servidor. Y esa es mi June. Con eso está todo dicho.

Felices diez honestos años, Andrés.

Sonando: Te quiero igual de Andrés Calamaro

jueves, julio 16, 2009

Ovejitas

Hoy he empezado a leer Las Ovejas de Glennkill de Leonie Swann. Me lo recomendó Mr. Single, un compañero de trabajo de Raquel. Hablábamos de Sin Noticias de Gurb de Eduardo Mendoza y de mi afición por la literatura que enfoca a los seres humanos desde una perspectiva externa. Me hace gracia imaginar como debemos ser vistos los humanos, con nuestras rarezas, por otras especies. O, incluso, por objetos. La novela es el debut de Swann, un escritor alemán que convirtió en 2005 esta fábula en la quinta novela más vendida de la historia de Alemania. Y es que estamos hablando de una obra de misterio en la que el detective protagonista es ¡un rebaño de ovejas! lideradas por la entrañable Miss Maple. No puedo decir mucho más porque apenas lo he empezado pero, de momento, apunta a novela entretenida, ágil y adictiva. Ahora que ya he acabado el Ruta de verano, de p a pa, era un momento ideal para iniciar su lectura.

Sonando: Oh My God Charlie Darwin de The Low Anthem

miércoles, julio 15, 2009

Me faltan las palabras (y la voz)

Sin palabras. Pocas veces alguien puede enfrentarse con un show de las características del concierto de ayer. Inconmensurable. De esos conciertos que se te graban en la retina, en los oídos y, sobre todo, en el alma para siempre. Al final un Sant Jordi Club lleno ¡y con reventa! (increíble en Barcelona) esperaba ansioso la presencia de John Fogerty. La gente lo comentaba, se murmuraba. Algo grande iba a pasar. De eso no había duda. Los precedentes así lo confirmaban. Fogerty no había fallado ni una sola vez en toda su gira peninsular ¿por qué iba a ser Barcelona la primera? Y no, no lo fue. Desde el primer minuto John, ataviado con una camisa country blanca y negra nos noqueó. Sin avisar casi. Nos enseñó qué es un concierto de rock and roll. Y creo que no se parece demasiado a conciertos como los que hace una semana abarrotaban el Camp Nou. Esto era música inyectada en vena ¡joder! Clásico tras clásico. Momentazos (imposible elegirlos). «Looking Out My Back Door», «Have You Ever Seen The Rain», «Who’ll Stop The Rain», «Green River», «Proud Mary», «Rockin All Over The World», una inmensa «I Put A Spell On You», «Fortunate Son»….Tantas sensaciones. De hecho, ahora mismo, no recuerdo un concierto en el que no dejara de cantar ni un solo tema. Y éste lo fue. Uno tras otro. Soberbio. Además el tío hace todos, absolutamente todos, los solos de guitarras, cosa que contrasta con otras viejas glorias. Si es cuestión de encontrarle un pero, después de un bolo de dos horas, servidor hubiera agradecido un «Hey Tonight» o un «Molina». Pero no se puede tener todo hombre. Directamente al Olimpo de los conciertos de mi vida.

Sonando: Molina de Creedence Clearwater Revival

martes, julio 14, 2009

John Fogerty visita Barcelona

Llega John Fogerty. Y June me ha dicho que puedo perderme sus biberones de esta tarde si es por ese motivo. Entiende que la llegada de John Fogerty, por primera vez a España, es suficiente motivo para una pausa de su padre. Y más después de ver como están funcionando los conciertos en otras ciudades y el repertorio que está haciendo el caballero. La cita a las 21:30 en el Sant Jordi. Y allí estaré como un clavo. Fogerty viene de llenos absolutos en todas las ciudades por las que ha pasado. Veremos si sucede lo mismo con Barcelona que ya sabemos lo que pasó, por ejemplo, con los Who. Aunque parece que la venta de entradas ha ido bastante mejor que hace una semanas con Ry Cooder. Hoy es día de clásicos. Hasta dos horas viene tocando el amigo Fogerty y no se está dejando ni uno de sus grandes temas, que son muchos. Una leyenda nos visita y nosotros tendremos que hacerle los honores. Se lo debemos y la historia de la música también.

Sonando: Who’s Stop the Rain de Creedence Clearwater Revival

lunes, julio 13, 2009

Un pirata llamado Deville

Momentos bajos para uno de esos artistas injustamente infravalorados por la crítica. El gran Willy Deville tiene cáncer de páncreas. Y la cosa parece que no pinta nada bien. El pirata del rock está encarando una batalla complicada de la que deseo que salga victorioso.

Nacido como William Borsay en 1953, Deville es una figura clave para entender la explosión punk de los 70 en la ciudad de Nueva York. Empezó su carrera trasladándose a Londres y después a San Francisco, en busca del éxito. Es en la ciudad californiana donde montará la primera encarnación de Mink Deville. Cuando en 1975 el punk revienta en las calles neoyorquinas el amigo Willy lo tiene claro y traslada allí a toda su banda. Se hacen residentes del CBGB junto a gente como los Ramones y aparecen en múltiples recopilatorios de la escena local. Jack Nietszche les echa el ojo y los contrata para Capitol. Lo más difícil está hecho. A partir de ahí, los éxitos, aunque comedidos, se suceden. A su primer disco Cabretta, de 1977, le sucede un año después Return to Magenta. Pero no es suficiente. Capitol esperaba mucho más que un grupo con buenas críticas y reconocido a nivel underground. Y Deville también. Quizá por eso decide cargarse a la banda y se va a París. Una ciudad que él mismo define como “la hembra perfecta. La ciudad de la absenta, Picasso o Montmartre”. En la capital francesa grabará su primera obra maestra, Le Chat Blue. Un disco que cabreará a Capitol y acabará con Deville firmando con Atlantic gracias a la confianza depositada en él por Ahmet Ertegun. Y allí llega otra obra maestra, Coup de Grace.

Sus problemas con la heroína no impiden que sus discos sean cada vez mejores. Pero el patinazo llega con el siguiente disco, Sportin Life. Todo sigue sin funcionar. Recapacita y ve que es el único miembro original que queda en Mink Deville y decide empezar a sacar discos con su nombre. El primero de ellos es Miracle, producido por Mark Knopfler y grabado en Londres. Deville está en un momento extraño pero su capacidad creativa sigue intacta. Pero es el año 1988 cuando su carrera sufrirá el cambio más importante a nivel musical. Y eso se explica con el traslado de Nueva York a Nueva Orleans, la ciudad más europea de todos los States. Su sonido cambiará y se hará reconocible al 100x100 con discos como Victory Mixture, Backstreets of Desire (mi favorito y que compré en vinilo, en 1992 en la desaparecida Discos Balada), Big Easy Fantasy o Loup Garou, entre otros. A día de hoy su último disco es Pistola, de 2008, pero espero que hayan más, muchos más. El pirata lo merece. Y nuestra discografía también.


Sonando: I call your name de Willy Deville

domingo, julio 12, 2009

El cantante

Siempre me impresionó la canción «El cantante» de Rubén Blades. Un tema que fue versionado, entre otros, por el gran Andrés Calamaro en su disco del mismo nombre. Y no. Quizá no es el arquetipo de canción que un redactor routier de pro reconocería entre sus favoritas. Pero sí de facto. Por lo menos en mi caso. Y más después del día de ayer. Porque hace unas 24 horas se iniciaba la grabación de las voces del segundo disco de Los Hijos Bastardos de Henry Chinaski. Vamos, que entraba en escena el cantante y ese, amigos, soy yo. Ya me perdonarán Elvis Presley, Frank Sinatra o Billie Holiday, por citar algunos, la osadía de autosituarme en la misma categoría que ellos. Y aunque la canción de Blades refleja la visión o las confesiones de un cantante a su público, lo sentimientos que reúne en unas solas líneas reflejan perfectamente todas las sensaciones que puede sentir alguien al enfrentarse a un micrófono. Orgullo, osadía, tristeza, cotidianidad, esperanza, miedo, fuerza, ganas, valentía…Algunas opuestas, otras encontradas. Pero muchas sensaciones.

Suerte la mía de contar, de nuevo, con la producción del gran Álex Vivero (al que empiezo a cansarme de definir como ex Sol Lagarto y empiezo a considerar Chinaski en esencia y también en presencia). Porque él está allí. Y no se me ocurre nadie mejor para acompañarte. Cuando el micrófono te mira. Espera tu voz. Y tú empiezas a perder la seguridad con la que pretendías dársela ante la soledad de una sala en la que sólo te acompañan cuatro cables, una batería desmontada y un atril con tus letras. El productor te anima. Te trata con dulzura y te da ánimos. Te pide nuevas tomas. No porque las anteriores hayan sido malas sino “por tener más”. Tú estabas seguro de que lo ibas a grabar todo a la primera. Pero esa seguridad se desmorona. La voz ya no fluye tan fácil. La garganta empieza a doler, igual que el estómago. Pero eres el cantante. Y cantas “a la vida de rosas y penas, de momentos malos y cosas buenas”. Por eso te creces de nuevo y encaras tus mejores tomas. Las más sensibles. Y a la vez las más poderosas. Enrabietado. Salvaje. Pero tierno. Encajando lo que te pide el productor. Siguiendo sus consejos. Ansioso por enseñar al micrófono tu voz. Lo que puedes hacer. Sin preocuparte de que eso, algún día, estará en manos del comprador del disco. Porque yo soy el cantante. Y “el público paga para poderme escuchar”. El producer sigue pidiendo. Más dulce. Interpreta más. Déjate llevar. Respira. No acortes tanto las líneas de voz. Siente más y olvida la afinación. O recuerda la afinación al final de las frases. Todo por el bien del disco. De la canción. Y el cantante se hace fuerte. Un coloso. Se deja llevar. Y casi se olvidad de quien es. Sólo deja que la música fluya. Y empieza a disfrutar. Ya no sufre. Goza. Se deleita. Cierra los ojos y canta. Porque aunque entonces no lo recuerde, él es el cantante. Y “a los que me siguen mi canción voy a brindar”.

Sonando: El cantante de Andrés Calamaro

jueves, julio 09, 2009

El misterioso Scott Walker

En la última entrevista que he realizado, uno de los entrevistados me confesaba que su cantante favorito era Scott Walker. Me sorprendió, no sólo por ser quien era el entrevistado sino también por citar a uno de los grandes olvidados de la historia de la música popular. A pesar de ello su legado e influencia ha sido reconocida por gente como David Bowie, Brian Eno, Johnny Marr o Marc Almond. Recientemente, además, llegaba a España en DVD el documental que Stephen Kijak dedicaba al otrora líder de los Walker Brothers. Se comenta que en 1965, por ejemplo, el club de fans de la banda contaba con más seguidores que el de los mismísimos Beatles.

Nacido el 9 de Enero de 1943, en el momento en que empezó a cantar no tardó en ser comparado con Frankie Avalon por la potencia de su voz de barítono. Sus versiones de temas de Jacques Brel son probablemente las mejores que nunca se han hecho del cantautor belga. Pero este tipo tenía un problema. Y ese problema lo convertía en uno de los grandes enigmas de la historia del rock. Fobia al público. Aversión a la presencia de mucha gente a su alrededor. Y por ello decidió dar orden de no reeditar ninguno de sus discos. No graba vídeos, no da conciertos, no permiten que le entrevisten e, incluso, se ha llegado a especular sobre si seguía vivo. Sólo Kijak consiguió entrevistarle para el documental. Un verdadero logro.

En 2006 grabó The Drift, su último disco hasta el momento. El disco preferido del nuevo siglo de, por ejemplo, John Vanderslice. Un álbum que incluye una orquesta de cuerdas de ¡40 miembros!, instrumentos construídos sólo para la grabación y temas en los que la percusión consiste en puñetazos dados a un trozo de carne de vaca.

Lo que poca gente sabe es que Walker llegó a tener, a pesar de su fobia, un programa propio de televisión. Y menos aún que alguien muy famoso en España se inspiró en él por su forma de moverse, interpretar y su manera de cantar. Y ese alguien es Raphael. Sí, sí, Raphael. El del tamborilero. El que Bunbury describe como mejor cantante de España. Raphael quiso conocer en los 60 a Walker y llegaron a ser buenos amigos. Lo admiraba e incluso le pidió permiso para copiarle algunos gestos. Walker se lo dio, le ayudó y le enseñó algunos trucos de técnica vocal. Cuanto menos curioso.

Scott Walker es Dios” .Thom Yorke (Radiohead)

Walker es el mejor cantante de la historia del rock”. David Bowie

Sonando: Jackie de Scott Walker

miércoles, julio 08, 2009

Dulce Euforia

1. f. Capacidad para soportar el dolor y las adversidades.

2. f. Sensación de bienestar, resultado de una perfecta salud o de la administración de medicamentos o drogas.


3. f. Estado de ánimo propenso al optimismo.


De las acepciones de la palabra euforia en el diccionario de la RAE me quedo con las dos últimas, que son las que más se acercan a mi estado actual ¿Y el por qué? Pues porque acabo de recibir las notas de las dos últimas asignaturas que me quedaban para acabar mi segunda carrera. Y con dos sendos notables, servidor se convierte en Licenciado en Comunicación Audiovisual. Un título que no pega ni con cola con mi primera titulación, la de Diplomado en Relaciones Laborales. Pero este segundo supone una titulación más acorde con mi verdadera vocación. Por eso decidí hacerlo. Siempre quise estudiar Periodismo. Incluso tuve plaza reservada en la UAB para hacerlo cuando me fui a la mili pero mi vagancia posterior me hizo decidirme por una carrera más corta. Y escogí Relaciones Laborales. Pero el gusanillo siguió ahí. Y aunque no estudié Periodismo para no meterme en cuatro años más de carrera hice un módulo de adaptación para poder acceder al segundo ciclo de Comunicación Audiovisual.

Como siempre sucede en estos casos hay asignaturas que me han encantado y otras que me han parecido un auténtico peñazo. He conocido buenos profesores, con algunos incluso mantengo una relación personal, y también muchos “tontolabas” redomados. Pero es lo que hay. Me pondría a dar saltos. Soy Licenciado. Por fin. Lo conseguí. Sueño cumplido. Tarea pendiente cerrada.

Sonando: Sweet Euphoria de Chris Cornell

martes, julio 07, 2009

Yim Yames y George Harrison

Espero con ansia el EP tributo a George Harrison que hoy edita Yim Yames o, lo que es lo mismo, el cantante de My Morning Jacket. Tardé bastante en entrar en su música. De hecho los vi hace tres ediciones del Azkena y no vibré. Quizá no estaba preparado para ello. Todavía no me había metido de lleno en su discografía. Ahora ya lo he hecho. Y por eso estoy deseando que llegue a mis manos este EP nuevo de su líder. Ayer volví a pasar por la web de las Black Cab Sessions para ver su actuación. Inmensos. El propio Yames ha colgado en su web todo el EP en descarga y es una auténtica gozada. Un homenaje merecidísimo, respetuoso y acorde con la grandeza del personaje. Harrison es un grande. Muy grande. Basta con pinchar el recopilatorio que acaba de salir sobre su carrera para acabar de convencerse. Además, es mi Beatle favorito. Junto a Lennon, claro.

Sonando: My Sweet Lord de Yim Yames

lunes, julio 06, 2009

Nacido de nuevo

Hay períodos en la vida en los que uno necesita calma. Sin saber muy bien por qué o siendo consciente de ello. Da igual. La cuestión es que lo necesitas. Y yo estoy pasando uno de esos. Necesito tranquilidad. Replantearme las cosas y ser consciente de que se puede ser feliz con mucha menos actividad que la que lleva un servidor. De hecho, yo diría que se es más feliz y todo. Por eso hoy doy por iniciada la etapa de mi nuevo yo.

Y lo primero que voy a hacer es aprender a decir que no. Porque no, no puedo hacerlo todo. No puedo decir siempre que sí. Necesito volver a disfrutar de una buena película con un buen vaso de té helado en las manos. Necesito también disfrutar de la lectura. No leer aceleradamente porque no tengo tiempo. Sentir el olor de las páginas de los libros recién comprados. Quitar el polvo a los viejos recuperados. Disfrutar las palabras que, en muchas ocasiones, me gustaría haber escrito a mí. También es necesario que vuelva a disfrutar con la música. Que pueda pinchar a Los Lobos cantando eso de “Let the calm, calm blue waters through, wash your soul, passing right through you, like the smallest rose out of the hardest ground, like a tiny hand reaching up for the sun…” y pensar “eso hago hermano, solo eso”. Aprender a hacer las cosas de una en una. Y no, el nacimiento de June no tiene nada que ver con haber perdido todo eso. Más bien es mi carácter de hiperactivo sin solución. Pero voy a encontrarla.

Porque, sobre todo, quiero disfrutar de cada uno de los momentos de mi bebé al lado de su madre. No quiero perderme ni un solo momento importante por estar liado en mil cosas. Me aporta más estar ahí. Por eso he decidido renacer. Sí, sí, lo he decidido yo solito. Como una especie de born again. Como Daredevil.

Sonando: Be Still de Los Lobos

sábado, julio 04, 2009

Aquí está Little Richard

Por fin. Mi cara cuando me he encontrado con la reedición en vinilo de Here's Little Richard la pasada tarde en Revólver era para verla. Seguro. Porque estoy hablando de uno de los discos definitivos de la historia del rock and roll. Un álbum perfecto. Publicado originalmente en 1957 ¡6 de sus canciones! se colaron en las listas de éxitos norteamericana. Además, la revista Rolling Stone lo sitúa en el puesto 50 de la lista de los 500 mejores discos de la historia del rock. para mí estaría mucho más arriba. Y es que el disco incluye «Tutti Frutti», «Jenny, Jenny», «Rit it up», «Long Tall Sally», «Ready Teady», «Slippin and Sliddin» o «She's Got It». La reina demuestra de lo que era capaz. Absolutemente asombroso. Poderoso. Salvaje. Una auténtica maravilla que va a echar humo en mi plato.

Sonando: Can't Believe You Wanna Leave de Little Richard

viernes, julio 03, 2009

Aplaude amigo, viene Dan Baird

Dan Baird viene de gira. Leo la confirmación en diversas páginas de Internet y veo que está asegurada la fecha del 23 de septiembre en Barcelona. Me parece que ya tengo concierto recomendado para esa semana en la radio. Porque Baird es una apuesta segura. Un cartucho más que efectivo. Porque nunca falla. Cuando entrevisté a Will Hoge el año pasado, antes de sus accidente, ya me avisó que el bueno de Baird quería hacer una gira larga por España. Y la verdad es que tiene bastantes fechas. Yo he de reconocer que, aunque me gusten los dos, soy más fan de sus discos con los Georgia Satellites que en solitario. Pero soy un incondicional de su directo. Porque Baird lo da todo. Supura Rock and Roll. Y lo transmite. Y si a eso le sumamos que «Keep Your Hands To Yourself» es una de las canciones favoritas de mi adolescencia pues está todo dicho. Ahí estaré. Seguro. Porque es uno de esos tipos que merecen que no les falle. Él no me lo ha hecho nunca.

Sonando: Keep Your Hands To Yourself

jueves, julio 02, 2009

Nuestro Theme Time Radio Hour

El 8 de septiembre empezará en Ona Sants, Sentido Común, nuevo programa de radio que dirigiremos Rakel y yo. El horario de emisión será cada martes de 19:00 a 20:00 h. Con alguna repetición, probablemente los domingos. Será mi segundo proyecto radiofónico actual porque lo llevaré en paralelo con los De Barbacoa que hago para COM Ràdio. Ona Sants no llega a toda Barcelona porque es una radio modesta pero como compensación emite a través de Internet desde su página web, que ahora está en renovación, con lo cual será posible escucharnos desde cualquier sitio. Como no podía ser de otra manera, el programa será un magazine musical con una idea parecida al Theme Time Radio Hour de Dylan (aunque nosotros la tuvimos antes, todo sea dicho) pero también con muchas diferencias. Incluiremos entrevistas, actuaciones en directo, agenda semanal, noticias, etc. A ver como va la audiencia aunque confiamos mucho en el proyecto. Y seguro que lo pasaremos en grande haciéndolo, que es de lo que se trata.

Sonando: Radio Song de R.E.M.

miércoles, julio 01, 2009

Los Crowes no se ocultan

Hoy tengo que presentar mi proyecto de programa de radio para Ona Sants. Espero que la cosa vaya bien y, a partir de septiembre, podamos empezar un proyecto del que Rakel y yo llevamos hablando mucho tiempo. La verdad es que lo tenemos todo muy avanzado hasta el punto de ir con el programa piloto, incluso, guionizado. Veremos como va la cosa.

Por otro lado, ayer empezó a circular el nuevo tema de The Black Crowes ¡y vaya polvareda ha levantado! Si era lo que querían, lo han conseguido, seguro. Yo dudo mucho de que el resto del álbum siga en la misma onda semi disco. Me suena a una broma de los Robinson. Sin más. No olvidemos que el disco nuevo se ha grabado en los estudios de Levon Helm en Woodstock y que Larry Campbell se ha encargado de grabarles algunas guitarras acústicas, violines, etc. Instrumentos que, evidentemente, no están en este «I Ain’t Hiding». Creo que los cuervos no han hecho sino demostrar, con la elección de esta canción como avance de su disco doble que aparecerá en septiembre, la trascendencia que se le da a todo en este mundo. Incluso si todo el disco fuera así, cosa que sigo dudando, están en su derecho. Son músicos y pueden hacer lo que les de la gana. Igual que yo. Yo soy el consumidor de su música y tengo también el derecho a no comprarla si no me gusta.

No acabo de entender esa apropiación que nos hacemos de los artistas que nos gustan. Parece que tengan que servirnos. Y el arte no va así. Cada uno ha de hacer lo que crea que ha de hacer. Sin más. Si encima tiene la suerte de gustar pues mejor para él. Pero, si no, por lo menos será feliz habiendo sido sincero consigo mismo. Si el disco de los Crowes va entero por esos derroteros es probable que yo no lo compre. O sí. Por su pasado ¿Quién sabe? Al segundo ya me lo pensaría. Pero eso es una decisión personal. El error está en creerse con el derecho a echarle en cara algo a un artista. Ahí está el fallo.

Sonando: I Ain't Hiding de The Black Crowes

martes, junio 30, 2009

Sólo contigo...

Calor. Hace mucho calor. Y June lo nota como nosotros. Curiosamente y para orgullo de un servidor, la música es una de las cosas que parece hacer que se olvide del bochorno. Parece escuchar. Y eso a mí me llena de satisfacción. Fija los ojos. Ayer le cantaba mientras Rakel la sostenía en brazos y ella parecía escucharme. Quizá sólo lo parecía. Pero a mí me llenaba de orgullo.

Estar con ella es todo un mundo de nuevas sensaciones. Detalles que vivo con pasión. Como todo lo que hago en la vida. Convirtiendo lo que para cualquiera serían simples anécdotas en pilares básicos de mi existencia. Disfrutando todos los segundos que paso a su lado al máximo. Enfadándome cuando me pierdo algo aunque no lo pueda controlar.

Podría decir que June ha completado lo que ya inició su madre. Rakel me empezó a enseñar en qué consistía esto de vivir. Mi bebé lo ha acabado de definir. Y tengo una conclusión. Clara, segura e irrefutable. Vivir es recostarse en el marco de una puerta a ver como Rakel baila con June, al ritmo de Depedro, y como ella intenta devolverle las sonrisas a su madre. Lo demás no tiene importancia...No la tiene....

Sonando: Sólo contigo de Depedro

domingo, junio 28, 2009

El granjero sucio se vuelve eléctrico

No paro de escuchar el último disco de Levon Helm. Cmo siempre, delicioso. Compone poco, casi nada. Pero es un auténtico estudioso y conocedor de la música de raíces americana. Quiero dejar claro que para mí es el tío con más talento de todos los miembros de The Band. Y eso es mucho decir en una banda en la que confluían Rick Danko, Richard Manuel o Robbie Robertson. Electric Dirt, que así se llama el álbum, sigue la línea de su anterior Dirt Farmer. Y eso lo hace una maravilla. Juega en otra liga. Sin duda. Con discreción. De eso se trata. El viejo Levon ya no está para movidas. Él sigue haciendo música como le apetece. Sin preocuparse demasiado de todo lo que envuelve habitualmente al rock. Le da igual. Porque no se puede perder lo que nunca se ha tenido. Y por eso sigue ahí, tan pancho. Hace algo así como un año escribí un reportaje de cuatro páginas sobre su carrera en el Ruta. Y la verdad es que me siento muy orgulloso de ello. No sólo por su contenido sino por haberme pegado el gustazo de dedicarle unas merecidísimas páginas a alguien tan especial.

Sonando: Tennessee Jed de Levon Helm

sábado, junio 27, 2009

Segundo concierto de June

Hoy hemos llevado a June a sus segundo concierto. Se estrenó la semana pasada con el concierto de Christina Rosenvinge, el día de la música. Ahora tenemos que buscar esos bolos al aire libre para ir con ella. Y hoy había concierto-vermut en el parc de l'Escorxador con los grandísimos Suitcase Brothers de mi amigo Víctor Puertas. Quien no haya visto tocar a Víctor la harmónica se está perdiendo al mejor en ese instrumento de este país unido a mi otro buen amigo Blas Picón. Y no es pasión de amigo. Os lo aseguro. Víctor es un monstruo. Hoy ha hecho un sólo inicial al clasico del blues «John Henry» que ha arrancado una ovación unánime a gente que pasaba, simplemente, por el lugar. Hacía un calor de espanto aunque las sombrillas del bar del parque han hecho que todo fuera más llevadero. El bolo ha sido un bolazo y he podido disfrutar viendo como a June le encanta que le lleve el ritmo con palmaditas en el culo o con las rodillas. Eso sí, me he puesto perdio de babas. No de las suyas ¿eh? De las mías mirándola, de las mías....

Sonando: Louise de Sonny Terry & Brownie McGhee

viernes, junio 26, 2009

Ha muerto Michael Jackson

Por lo menos eso es lo que apuntan todos los periódicos a esta hora, desde los yankis como el New York Times o el Boston Globe, hasta los nacionales como La Vanguardia o El País. La familia no ha confirmado la noticia pero parece cierto. De acuerdo, era un freak. Y no, nunca he sido fan suyo. Aunque hay dos discos de Jackson en mi colección. Thriller, por supuesto, («Billy Jean» me parece una canción pop soberbia) y un grandes éxitos de su etapa infantil. Más un par de los Jackson Five que son una delicia. Pero, a pesar de todo eso, creo que el tipo merece el post por lo que ha supuesto para la música pop. Yo me atrevería a decir que fue el primer negro que acabó de andar lo iniciado por Sam Cooke. El camino hacia la cultura de masas. Hacia la música popular. Otros lo intentaron pero no lo consiguieron del todo. Hasta que llegó él. Lástima que sus problemas de coco tardaran tan poco en estropearlo todo. porque era un visionario. Un tipo que supo ver, pro ejemplo, antes que nadie la importancia que iba a tener el video clip. Un cantante admirado por gente tan variada como Paul McCartney, Aretha Franklin, Elton John, Elvis Costello o Diana Ross. Leía en el foro del Azkena hace unos minutos que vivir esta muerte es casi como vivir la muerte de Elvis. Hombre. Para mí no. Está claro. Pero intentando ser objetivo quizá esté en lo cierto. Porque Jackson era un fuera de serie. En lo suyo, pero un fuera de serie. Y su muerte supondrá una convulsión enorme en el mundo de la música. Aunque ya fuera más conocido por sus escándalos que por sus discos. Curiosamente, como todo el mundo sabe, Jackson estuvo casado un tiempo con Lisa Marie, la única hija de Elvis.

Jackson sufrió un para cardíaco a las 21:30 hora española del 25 de junio y hace tan sólo una media hora se certificaba su muerte.

Me gusta imaginar qué hubiera pasado si Rick Rubin lo hubiera enganchado ahora que era prácticamente un despojo humano, como hizo con Johnny Cash, y le hubiera hecho cantar viejos temas de la historia del soul. Quizá nos hubiera hecho temblar. Casi seguro.

Y no, no voy a comprar ningún disco de Michael Jackson después de su muerte. Su música, fuera de los Jackson Five, me interesa muy poco. Y el personaje menos. Pero voy a rendirle un homenaje. El primero adornando este post con una foto que pertenece a su etapa más "normal". Cuando todavía era una crío con posibilidades de tener una vida normal, aunque su padre ya había puesto los cimientos que destrozarían su personalidad. Y la segunda es pinchando su «Ain't No Sunshine» de Bill Withers, una de mis favoritas de toda su carrera y que editó en 1971 en la Tamla Motown, por supuesto. Para seguir con la canción pop por excelencia, «Billy Jean».

Sonando: Billy Jean de Michael Jackson

miércoles, junio 24, 2009

La noche de San Juan y las entrevistas

Lo confieso. No entiendo los petardos. Quizá por eso no me gustan. Raquel me decía que ella sí. y yo esta misma noche le comentaba que me parece un juego sin ningún sentido. Los fuegos artificiales aún porque son bonitos pero ¿los petardos? Raquel me decía que la gracia es el ruido. Y yo le comentaba que para eso que la gente salga a la calle con una cacerola y le sople un talegazo, que su ruido también hará. Al final he llegado a la conclusión que llego cada año en la noche de San Juan. No sólo no me gustan los petardos sino que los odio. Llamadme radical, pero es así. Y no, no me dan miedo. Ningún miedo de hecho. Pero lo voy a decir bien claro ¡me toca las narices ir por la calle y que un niño repelente me tire un petardo a dos metros para ver la cara de gilipollas que se me pone y el salto que pego cuando explote! Y este año ya es el colmo, porque con June, se despierta a cada petardazo. Aunque no nos podemos quejar porque duerme muy bien. Eso es cierto.

De todas maneras estoy contento porque desde el Ruta me confirmaron ayer mi entrevista con Simone Felice, líder de los Felice Brothers. Llevaba tiempo sin encarar una entrevista a un artista internacional y me apetecía. Me había centrado demasiado en el panorama nacional y en los reportajes. Y nunca está de más desoxidarse. A mis preguntas, por suerte, ha respondido mucha gente. La entrevista más divertida que he hecho nunca a un artista internacional quizá es la que le hice a Ben Harper para Mondosonoro. También estuvieron bien las palabras cruzadas con Alison Moorer, Will Hoge, Walter Salas-Humara, Jesse Malin o Mitch Woods. De las entrevistas nacionales me quedo con Quique González, José Ignacio Lapido, Xoel Lopez, Santi Campos o Sol Lagarto. La verdad es que no me prodigo mucho con la entrevista. Prefiero el artículo. No se por qué. JF León siempre me dice que soy mejor articulista que entrevistador. Y estoy de acuerdo con él. Curioso es que yo pienso de él lo contrario. JF es de los mejores entrevistadores que conozco aunque le empieza a perder la experiencia. Je,je. En todo caso, la entrevista con Simone Felice me hace mucha ilusión.

Hoy voy a dedicar el final del post a una amiga y seguidora del blog. No nos pondremos de acuerdo sobre Bob Dylan pero ¡Feliz Cumpleaños Narmi Brown! Servidor está escuchando el «Oh Happy Day» de Edwin Hawkins Singers en la versión de Joan Baez en tu honor. Que pases un gran día con tu niña.


Sonando: Oh Happy Day de Joan Baez

martes, junio 23, 2009

Mi bolsillo sufre

Y lo hace cuando servidor lleva un tiempo sin acercarse por Discos Revolver, la única tienda de discos que visito con demasiada frecuencia. Porque cuando llevo algunos días sin ir me vuelvo algo así como un comprador compulsivo. Desacostumbrado a ver los discos que se repiten ante mis ojos cuando mis visitas están más cercanas, todo me parece una novedad imposible de dejar en la cubeta. A ello contribuye Jesús, buen tipo y el mejor vendedor de discos de esta ciudad. Que no sólo sabe lo que vende sino a quién lo vende. Si J.J. me había regalado para mi cumpleaños el precioso disco de Ben Kweller, mi aparición por Revolver el fin de semana pasado hace que haya que sumar, todo en vinilo, los discos de Black Joe Lewis (¡el soul es una droga!), el último de los American Recordings de Johnny Cash, Yonder is the clock de The Felice Brothers en 45 r.p.m (sí Rachel en 45....je, je), Ju Ju Claudius de The Chatham Singers (imprecindible), el álbum amedias de Tortoise y Bonnie Prince Billy, y el discazo que es Nicks Knack de Nick Lowe. Salí de allí más contento que unas pascuas. Pensando que lo que hacía daño a mi bolsillo, suponía una curación extrema del alma ¿Cuántas horas de placer me darán esos surcos? Y eso, amigo, no se puede comprar con dinero.

Sonando: The Big Surprise de The Felice Brothers

sábado, junio 20, 2009

El Ruta que viene (o una reflexión a la autocrítica)

Ya conocemos la portada del nuevo Ruta. Y por fin aparecerá publicado mi artículo sobre los grandísimos Flat Duo Jets y, de paso, un repaso a los Dúos del rock. Entregué el artículo hace ya unos meses pero por motivos de actualidad se ha ido retrasando su publicación hasta este número. Comprensible si piensas que, ante todo, la revista debe responder a la actualidad. Ahora ya está aquí. Un artículo extenso, de esos que disfrutas escribiendo. Pero es que la portada rutera de julio es, además, inconmensurable. Lucinda Williams, The Soundtrack of Our Lives, informe de Súper Grupos, Don Siegel, Wilco, Larry Campbell, Lyle Lovett....Me abstengo de opinar sobre presencias permanentes en la revista que no me convencen. Eso es cuestión de los directores editoriales. Y no seré yo quien lo critique en público porque es un trabajo complicado y que se está haciendo muy bien.

Aguantar los egos de todos nosotros, aprendices de plumillas aventajados, aspirantes a escritores de tercera y, la mayoría, con una concepción de sí mismo que dejaría a Peter Guralnick, Paul Williams o Stephen Davis a la altura del betún, no debe ser tarea fácil. Porque, no lo neguemos, los críticos también somos egocéntricos y, sobre todo, ególatras. Todos creemos que nuestras páginas merecen ser publicadas más que las de los demás o, como mínimo, igual. Todos pensamos que el disco que nosotros consideramos debería ser disco del mes o que tenemos la idea de la mejor entrevista en mente. Y así lo hacemos saber constantemente. Pensamos que la acreditación del concierto X la merecemos y, cuando se publica una entrevista, antes de leerla, pensamos que esa deberíamos haberla hecho nosotros. No entendemos porqué la copia promocional del disco Y se la han dado a un compañero tuyo. Y en nuestro interior pensamos "¡coño! si soy el más dylanita, o el mejor fan de Young, o el rey del power pop, o más folkie moderniqui que Devendra Banhart, o el que más sabe de rockabilly o el mejor conocedor del rock nacional de este país". Es inevitable. Somos humanos. Sí, sí, lo afirmo. Los críticos musicales somos humanos, a pesar de lo que opinan las bandas que igual no están demasiado de acuerdo, a veces, con ello. Pero es que las bandas también lo son. Y por eso les sienta mal una mala reseña. Una mala opinión. Porque a todos nos falta el espíritu de la autocrítica señores. A nosotros mucho y a las bandas también. Yo, por suerte, he estado en los dos lados y doy fe de como me he sentido cuando he recibido una mala crítica. Pero también de como me he sentido cuando mi grandísimo artículo sobre el señor Z no ha salido publicado. Ves el del compañero que ocupa el puesto del tuyo y piensas "pfff, está bien, pero el mío era mejor". Lo que me preocupa de esto es que sin autocrítica no hay superación. Y eso sí que es peligroso. Muy peligroso. Porque quedarse estancado pensando que eres el mejor no es la manera ideal de moverse por la vida. Pero como decía el poeta Henry David Thoreau "es tan difícil verse a uno mismo como mirar para atrás sin volverse". Yo estoy empezando a intentar girar la cabeza. A unos cuantos no les iría mal tampoco. Que no todo va a ser culpa del cabrón del director editorial hombre.

Sonando: Still Remember Love de The Duke & The King

viernes, junio 19, 2009

Hank

Confieso que no conocía demasiado a Hank. Apenas habíamos coincidido una decena de veces, la mitad de ellas por negocios. Pero se le veía un tipo afable. El clásico tío grandote con pinta de bonachón. Por eso cuando me llegó la noticia de que unos desgraciados lo habían asesinado a navajazos en las Calles de Poble Nou no podía dar crédito a lo que me contaban. Hank era un tipo nada agresivo por lo que yo había podido ver. Más bien lo contrario. Pero resulta que unos niñatos decidieron colocarse aquella noche y liarse a cuchilladas con cualquiera que pasaba por la calle. Otro chaval tuvo más suerte y sobrevivió pero Hank se quedó ahí. Dejando un vacío para sus amigos y, por supuesto para su familia. Ahora se acerca el juicio y para poder hacer frente a los gastos que metan a esa gentuza en la cárcel, mi buen amigo BB Quattro, gran amigo y socio de Hank, ha montado un Festival cuya recaudación irá toda para su familia. No se puede faltar. la cita, la semana que viene en Barcelona y Durango. A Hank le hubiera gustado el cartel. Seguro.

Sonando: Broadway de The Hot Dogs

Sei grande Basso

El basket siempre ha sido una de mis debilidades. Quizá mi deporte favorito. Me encanta esa sensación de que todo puede cambiar en un instante. Me encanta la presión. El choque. La sensación de fuerza que transmiten los jugadores. Pocos deportes pueden presumir del dinamismo y la velocidad del basket. Puede que el balonmano, que añade además el componente del cuerpo a cuerpo. Aunque éste lo encuentro demasiado poco definido a nivel de reglas y, por lo tanto, menos accesible. Por eso hoy, el homenaje es para Gianluca Basile. Un hacha. Hoy el Barça es campeón de liga gracias a su carácter. Porque fue capaz de ganar el primer partido del Play-Off de la liga ACB con un triplazo después de no haber anotado ni un sólo punto en todo el partido. Y porque ha hecho una serie final increíble.

Cuando en 2005el Barça firmaba a "il Bello Basso", las mujeres italianas se ponían en pie de guerra. Se iba de la liga azzurri todo un sex-symbol. Basile llegaba con Marconato. Dos jugadores diferentes. Mientras Marconato hacia muestras de su falta de sangre, extraño para un italiano, Basso rápidamente mostrío su carácter. Un jugador capaz de lo peor pero muchas más veces de lo mejor. Un killer. Un tirador estratosférico. Y un excelente defensor.

Este año acaba contrato y su edad, 34 años, juega en su contra para la renovación. Pero yo no lo dudaría. Se lo ha ganado y ha demostrado que aún le queda basket. Ha sabido evolucionar y pasar de ser una super estrella a convertirse en un jugador de equipo. Dispuesto a ayudar en lo que se le necesite. Que un tipo que ha sido el mejor jugador de Italia sea el mejor defensor de un equipo como el Barça dice mucho de su actitud. Hoy somos campeones,d e nuevo, y Basile tiene buena parte de culpa. Sei grande Basso.

Sonando: Azzurro de Paolo Conte

jueves, junio 18, 2009

Misfits

No, no voy a hablar de la banda de punk rock en la que, por cierto, nunca he acabado de entrar. lo voy hacer del que para mi es uno de los 25 discos de la historia del rock. Misfits es su título y The Kinks sus autores. Grabado en 1978, pertenece a la etapa norteamericana de los hermanos Davies.La banda acababan de cambiar de compañía y este era su segundo disco para la nueva, Arista. Estaban decididos a dejar de ser un grupo desconocido en los States para intentar llegar alto en las listas. Sleepwalker había abierto el camino y el segundo paso era este Misfits. Lo mejor que se puede decir de este álbum es que suena a clásico por los cuatro costados. Rock como Dios manda. Atreviéndose a meter algunos teclados pero sin llegar a la horterada que nos caería con los terribles 80.

«Out of the wardrobe» (ojo, literalmente “salir del armario” y precisamente habla de la homosexualidad disimulada), «Rock and roll fantasy» (homenaje velado a Elvis Presley) o la canción que da título al disco son tratados de buen rock Americano. Hay quien dice que el siguiente Low Budget supera a Misfits. Otros dicen que ¡es demasiado perfecto! Pero para mí el disco de las caras deformadas es el mejor de la carrera de los Kinks. El año pasado se reeditó en CD con cuatro extras pero yo con la manera en que suena mi vinilo tengo suficiente para llegar al éxtasis.


Sonando: Misfits de The Kinks

lunes, junio 15, 2009

Copiarás 100 veces...no copiaré

Lo del saqueo musical es algo curioso. Leía en el post de SanfreeBird que ha visto Cadillac Records y se ha enterado de lo de los Beach Boys con el «Sweet Little Sixteen» de Chuck Berry. Mi buen amigo on-line aprovecha en su post para hablar de Elvis y su supuesta apropiación de la música negra. Ahí sí que no estoy de acuerdo. Y no lo estoy porque Elvis siempre respetó a los negros. Siempre reconoció la música que escuchaba de joven, siempre los incluyó en los créditos, cosa que otros como Led Zeppelin o el mismísimo Bob Dylan (a sus pies) no han hecho y únicamente empezó a decir tonterías cuando era más un personajucho a mediados de los 70 que una persona real. Elvis adoraba a los negros. En la película King Creole, incluso, se le puede ver cantando con una negra. Cosa bastante inusual para una super estrella del establishment blanco. Su gran qué, en mi opinión, fue acercar la música negra al resto del mundo. Si hasta Sam Cooke adoraba a Elvis. Gracias a Presley, el interés por la música de los negros creció. Por eso, para mí, es el rey, sin discusión ¿Qué no inventó nada? Discutible. Porque su fusión del blues negro con los sonidos clásicos de honky tonk y country era algo nunca hecho. Pero puestos a reflexionar ¿Qué inventó Dylan? Si antes que él estaban Woody Guthrie, Leadbelly, Dave Van Ronk o Ramblin Jack Elliott. Y cuando se pasó al rock ¿qué inventó? Si lo hizo copiando a los Byrds y a su buen amigo, entonces, Robbie Robertson. Pero la cuestión no es lo que se hace sino cómo. Eso es lo que en la autobiografía de Ron Wood declara el gran Keith Richards. Porque ¿hay grupo más “copión” que los Stones? Quizá no. Pero los tíos lo reconocen. Lo importante no es lo que se copia sino cómo. Y, sobre todo, que se haga desde el respeto. No se pueden incluir canciones de otros y apuntarse la autoría. Y mi gran tótem, Mr. Dylan, lleva un par de discos haciéndolo. Eso sí. Lo hace con una clase descomunal. Yo creo que, incluso, nos está vacilando. Llamándonos idiotas por permitirle que nos haga eso y encima ensalzarnos. Siempre a contra corriente. Resulta curioso comprobar como su reciente Together though Life está en lo alto de los charts con temas calcados a dgente como Blind Willie McTell, Willie Dixon y otros bluesman. El tío se debe partir el culo cada vez que abre un periódico y ve su disco encima de todo. Con las cancions que ha escrito Dylan.

Pero no voy a darle sólo a Dylan. Los Beatles también tenían lo suyo. Porque su propuesta es heredera directa de las girl-groups de los 60 ¿o no? Y esos grupos también eran de negras ¿y los Faces? Incluso después de salir de la banda Rod Stewart copió su «Do ya think I’m Sexy» del Taj Mahal de Jorge Ben, absolutamente desconocido. Por no hablar del conocido atraco de George Harrison a las Chiffons. Offspring roba en su «Why Don’t You Get A Job» el «Obladi, Oblada» de los Beatles. «Are you gonna be my girl» de Jet es un calco de «Lust for Life» de Iggy Pop. Otros binomios copión- original serían Adam Green - Hank Williams, Belinda Carlisle- Bon Jovi, Blur- Bowie, Springsteen- Billy Swan, Deep Purple- Canned Heat, Foo Fighters- Violent Femmes, Green Day- The Clash, Lou Reed- T.Rex, Pavement-Jim Croce, Pearl Jam- Jimi Hendrix, Rancid- Thw Ho…..Por no hablar en el terreno nacional de los saqueos de Amaral a Pj Harvey o a David Bowie.

El tema es ¿dónde está el límite entre el homenaje y tener el morro más duro que una piedra?

Sonando: In the Ghetto de Elvis Presley

viernes, junio 12, 2009

El primer avión a casa

Corría el año 2000. Servidor daba sus últimos coletazos como cantante de Tipos de Interés. Estaba cerca de abandonar la banda para dejarles vía libre. Aposté por mi vida personal antes que por el grupo. Tampoco acababa de sentirme cómodo con el lugar hacia el que se dirigía la banda y lo dejé. Pero ese no es el tema de este tópic. El tema es que en el año 2000 se publica, a cargo de Safety Pin Records, Groovin’ Round The World – A Tribute to the Flamin’Groovies. Un disco doble en el que se homenajea a los Groovies y en el que aparecen bandas como Street Walkin’Cheetahs, Young Fresh Fellows, The Nuggets, Atom Rhumba, Adam West, The Quadrajets o, como se puede suponer, nosotros. Tipos de Interés. Grabamos para la ocasión una versión de «First Plane Home» y he de decir que es la grabación de TDI de la que me siento más satisfecho. La que mejor refleja hacia donde hubiera llevado yo a la banda. Con sus defectos, por supuesto. Grabada y mezclada en apenas 2 horas. Directa pero arrebatadora, en mi opinión. La producción del disco corrió a cargo del gran, en todos los sentidos, Kike Turmix, al que se le echa mucho de menos en el mundillo. Hoy he recordado ese disco al pensar que la semana que viene, Roy Loney, líder de los groovies andará por estas tierras y podremos verle junto a Sr. No. Hace ya o sólo, 9 años. Corrían otros tiempos. De eso no hay duda.

Sonando: First Plane Home de TDI

jueves, junio 11, 2009

El alma de Detroit

Hace un tiempo me hice con I Just Want To Be Held de Nathaniel Mayer en vinilo por apenas 3 o 4 €uros. Ayer volví a pinchar el disco mientras leía con Rakel durmiendo en la habitación y June a mi lado. La primera vez que me choqué con Nathaniel Mayer fue por un grandes éxitos de su etapa de juventud editado por Vampisoul que me dieron en Mondosonoro para que me encargara de la reseña. En portada, un joven Mayer se alejaba de la imagen de vejete con buen rollo que llevaba los últimos años de su vida. Murió el 1 de noviembre del año pasado pero su música sigue muy viva. Mayer es uno de los grandes. Os lo aseguro. Su manera de concebir el soul y el r’n’b era fuera de lo normal. Lo curioso de su carera es que tras un buen puñado de éxitos con Fortune Records, en 1966 rompió con ellos y estuvo ¡35 años desparecido! Nadie sabe por qué. Pero Mayer se alejó por completo el mundo de la música. Ni conciertos ni discos. Nada. En 1980 publica el single «Raise the Curtain High» ¡y vuelve a desaparecer! Las leyendas aseguran que era fácil encontrarlo viviendo en las calles de su Detroit natal. En 2002 vuelve definitivamente. Su voz había cambiado. Se había vuelto más cruda. Más dura. Pero seguíamanteniendo todo el soul posible. Incluso se hace más interesante. Diferente a los clásicos. Porque aparece como un cantante curtido. Un vividor de la música del alma. En 2004 graba el disco que pinché ayer. Y en 2005 se pone a girar con the Black Keys. Con ellos grabará su último disco antes de morir Why Don't You Give To Me? Sus canciones no murieron con él. Por suerte. Y bandas como los Detroit Cobras o Holly Golightly se encargan de recordarlo en la actualidad con excelentes versiones de algunas de sus canciones. Un grande.

Sonando: My last dance with you de Nathaniel Mayer

miércoles, junio 10, 2009

Tú y yo somos 3

Cuesta centrarse. Para qué negarlo. June está en casa con su madre. Probablemente durmiendo después de una noche en la que no lo ha hecho mucho. Ayer estrenó su camiseta de Elvis. Yo, mientras, voy un poco perdido. Más bien, ofuscado. Liado. Sin saber muy bien como hacerle la vida más fácil a Rakel aunque intentándolo cada minuto. Superando una situación de abstinencia un poco a mi bola para no complicar las cosas. Enajenándome conmigo mismo cuando no entiendo las cosas. Pero mirando hacia delante. Sintiéndome cada vez más fuerte. Más seguro. Convencido de que lo que hacemos Rakel y yo, lo hacemos bien. Porque lo hacemos desde el amor. Nos miramos y nos comprendemos. Ella y yo somos tres. Ahora. Rakel siempre me lo recuerda. Pensamos como tres y actuamos como tres.

Y es que el tres no es mal número. Tres son Motorhead, Nirvana, The Jam, Blue Cheer, Cream, The Jimi Hendrix Experience, Buddy Holly and The Crickets, Violent femmes, Gov’t Mule, Super 400, North Mississippi Allstars, Green Day….Y además, el tres, es el número del año. No solo por lo que ha pasado en mi familia, sino por el triplete. Ya sabemos. Hablando en términos numerológicos, el 3 significa expansión. June, además, numerológicamente hablando es una personalidad 9. Que es la potencia de 3.

El 3 es el segundo número primo y el primer número primo impar. Además, el 3 es el primer número primo de Fermat (n = 0). El 3 también es el segundo número triangular, después del 1 y antes del 6. El 3 es el cuarto término de la sucesión de Fibonacci, después del 2 y antes del 5. 3 eran los Reyes Magos. Blind Melon tituló una de sus canciones como «Three, the magic number». Jesús fue crucificado entre dos ladrones y resucitó al tercer día, según la tradición cristiana. El Señor de Los Anillos es una trilogía, igual que La Guerra de las Galaxias, en principio. Obama anunció que se presentaba a presidente de los USA el 10 de febrero de 2007. Numerológicamente un 3 más. Las carabelas de Colón eran 3 y 3 son los colores primarios: azul, amarillo y magenta. Para acabar, 3 son los principios de la Revolución Francesa: libertad, igualdad y fraternidad.

El tercer disco de Bob Dylan es The Times They Are A-Changing. Título apropiadísimo para mi situación actual.Y Like A Rolling Stone se publicó el 20 de Julio de 1965. numerológicamente un 3. El tercer disco de los Beatles es A Hard Day’s Night, título que podría definir perfectamente la noche en que June nació. El tercero de los Stones es Now, publicado el 13 de febrero de 1965. Otro 3. El tercer disco publicado por Johnny Cash fue el single I Walk The Line, publicado el 1 de mayo de 1956. por supuesto, otro 3.¡Ah! Y Johnny Cash fue el tercer marido de June Carter.

“Lo corpóreo no tiene, fuera del número tres, ninguna otra magnitud; todo se determina por medio de la trinidad, pues el principio, el medio y el fin son el número del todo, que es el número tres.”

Aristóteles: “De Coelo I, 1”

Sonando: Three de Magic Number de Blind Melon

martes, junio 09, 2009

Hablando del III Rock For Smile

Ya está en marcha el tercer Rock For Smile. La cosa pinta bastante bien. Todavía no puedo avanzar nada del cartel. Bueno sí. Un nombre sí. Estarán los Visconti, antes llamados High Holas. O lo que es lo mismo, Andy Tornado de los Freewheelin Tornados, Alex “Baby” Lagarto (ex Sol Lagarto), Santos Berrocal de Blind Records y Roger Marín de Ultraplayback. Un grupazo en todas las de la ley que harán en el Rock For Smile su primer bolo. Y los otros nombres son para caerse de espaldas. De verdad. Es un placer organizar cada año este Festival. Hemos conseguido asentarlo a base de mucho trabajo y unos cartelones de espanto. Gracias, por supuesto, a que las bandas aceptan venir cobrando bien poquito porque saben que todo esta hecho desde el cariño.

Sonando: Hand in Hand de Del Fuegos

lunes, junio 08, 2009

Sex Museum vs Social Distortion

Primer día de trabajo tras el permiso de paternidad. Encima he dejado a June llorando. Ains, que duro. Y todavía colea el concierto de Social Distortion por los foros. Servidor ha hecho la reseña para el Ruta de un buen concierto para algunos y un fraude para otros. Las quejas enfocan básicamente a la actitud de Ness. Yo no la vi tan mal, sinceramente. Tampoco era para tirar cohetes pero vaya. No olvidemos que este señor va teniendo su edad y que no todo el mundo puede ser Mick Jagger. Otra queja fue la duración del bolo ¿Es que no se acuerda nadie de los conciertos de punk de los 90 que a duras penas llegaban a 45 minutos? Pues Social Distortion hizo una horita y veinte, parones incluídos. De todas maneras, he de decir que a mi lo que me encantó de la noche fue el súper bolo de Sex Museum ¡Qué poderío! Y eso que, como a casi todos los teloneros les tuvieron las luces de delante apagadas para que no se les viera muy bien. A pesar de eso, estuvieron immensos. Después, claro, oír canciones como «Ball and Chain» o «Story of My Life» para mí fue suficiente. Y la selección de temas entre bolo y bolo con Johnny Cash o Jerry Lee Lewis, insuperable.

Sonando: I enjoy the forbbiden de Sex Museum

viernes, junio 05, 2009

Mike Ness y sus secuaces

Hoy me escapo de la vida de padre para acercarme al concierto de Social Distortion. Mike Ness y compañía son, probablemente, mi banda favorita de punk de todos los tiempos. Por lo menos son la que más he pinchado. Hace dos meses publiqué un reportaje sobre ellos en el Ruta y eso me hizo meterme de nuevo en discos que hacía mucho que no pinchaba. y el mes pasado me encontré en Revolver con el homónimo Social Distortion en vinilo y casi se me saltan las lágrimas. Son una banda inmensa y estoys eguro de que van a hacer un concierto impecable. Dicen que están tocando poco tiempo epro viendo el set-list me sobra y me basta: Ball and Chain, Ring of Fire, Story of My Life....Es que esas canciones forman parte de la banda sonora de mi vida ¡Y qué clase tiene Ness! Espíritu de rocker de los 50 al frente de una banda de punk en toda regla. Pocos quedan en el universo rock con su carisma y su saber estar.


Sonando: Ball and Chain de Social Distortion

jueves, junio 04, 2009

The End of Maiden Trip

Ayer me metí de lleno (todo lo que me dejó June) en el nuevo disco de The Sunday Drivers. Tenía que hacer la reseña para el Ruta y me empapé del disco todo lo que pude a base de sucesivas escuchas. Y mi opinión quedó muy clara. Es un discazo. el más completo que han hecho los de Toledo en mi modesta opinión. Melodías bonitas, canciones fantásticas y la espectacular voz de Jero, como no. Vamos, la receta habitual de la música de una de las mejores bandas que ha dado este país. Aún recuerdo cuando Pablo les editó el primer disco en Rock Indiana y nos decía que esa gente iban a llegar muy lejos. Y aunque aquel lejano primer disco suena a eso, a primer disco, es cierto que The Sunday Drivers han llegado, por lo menos, a donde se merecían. Y aún les queda vuelo. Estoy seguro. Siempre he pensado que el talento o se tiene o no. No se entrena. No se ensaya. Hay gente que tiene algo y otra no. Y los toledanos lo tienen. Pocos como ellos son capaces de avanzar, disco tras disco, a base de hits. Uno detrás de otro. Qué facilidad...Desde luego, el que no se haya acercado a ellos comete un error. Son la definición perfecta de la música pop-rock. Llamadme osado pero creo que son los más parecido a The Beatles que nunca ha habido en España. Y ahora, después de esta afirmación, que me lluevan collejas.

Sonando: My Plan de The Sunday Drivers

miércoles, junio 03, 2009

La banda del pensamiento

Me encanta la sensación de descubrir cosas de manera imprevista. Ya sea música, literatura, cine...Disfruto cuando alguien me descubre algo que desconocía totalmente y se convierte en algo destacable para mi vida. Aunque sea sólo durante unos segundos. Y eso me ha pasado con el regalo que me hizo Andy para mi pasado cumpleaños. Un ejemplar de una novela que desconocía y que a él le llegó a través de Cesc, su dealer literario. La banda del pensamiento, aquí traducido como Filosofía a mano armada. Y, mira por donde, me encuentro con un libro divertidísimo, hilarante. Lleno de detalles para recordar que te hacen sonreir, en muchas ocasiones, y, directamente carcajear, en otras. No son muchos los libros que me hagan reírme con ganas y este es uno de ellos. Un auténtico hallazgo.

Sonando: (Hola) To see the animals de The Sunday Drivers

lunes, junio 01, 2009

El vicio

Este fin de semana, además del concierto de Neil Young, había una nueva Fira del Disc en las Cotxeres de Sants, al ladito de mi casa. Y como no suelo fallar a estos eventos, allí estaba un servidor. De paso convertí el viernes en la primera visita de June a una feria de discos. Por menos de 40 €uros me llevé los nueve discos que pueden verse en la foto. El viernes cayeron The Southern harmony & The Musical Companion de los Black Crowes en perfecto estado por 7,5 €, Wait for Everything de The Barracudas por el mismo precio, Black and Blue de los Stones y Blood On The Tracks de Dylan por 3, By Numbers de The Who y Cheap Thrills de Big Brothers por 4, y el disco de Roberta Flack y Donny Hathaway por 5. Pero tenía una espinita clavada. Quería el Misfits de los Kinks a cualquier precio y el domingo volví. Esta vez solo, con un claro objetivo. En una hora salía con el objetivo cumplido y además con un buen disco de Costello & The Attractions. No me puedo quejar.

Sonando: In a foreign land de The Kinks