jueves, octubre 21, 2010

Raúl Malo, santo y pecador

Sinners & Saints se llama el nuevo y último trabajo del aún cantante de los Mavericks Raúl Malo. Sólo acercarse amantes de los sonidos fronterizos y quienes no quieran perderse un muy buen disco. Los demás pueden dedicarse a otros menesteres.

Grabado en Nashville, en él le acompañan gente como el legendario Augie Meyers a las teclas o Shawn Sahm a la guitarra (hijo de nuestro querido Doug). También están ahí Jay Weaver, Chris Tuttle o The Trishas para dar forma a un álbum que, como no, gira alrededor de la fantástica voz de Malo. Buenos temas y muy buenas versiones entre las que destacan el «Saint Behind the Glass» que Los Lobos incluían en su Kiko y el «'Til I Gain Control Again» del siempre reivindicable Rodney Crowell. Los que somos amantes del tex mex nos lo pasaremos en grande con «San Antonio Baby» o «Better in Texas» y los que también gozamos con esas baladas fronterizas en castellano tan típicas de Los Lobos en las que recuperan a clásicos de la música sudamericana nos prendaremos de «Sombras», original de José María Contursí y Francisco Lomuto. Todo envuelto en un sonido que bebe directamente de figuras como Roy Orbison (siempre presente al hablar de Malo) o el Sir Douglas Quintet, del rockabilly, la música surf, las rancheras o la influencia hispana no sólo de la frontera californiana sino también de lo que sonaba en la costa de Florida allá por los 70 (con todo lo bueno y lo malo). Venga va, me evitaré juegos de palabras fáciles con su apellido y sólo diré que este es un muy, muy buen disco.

Sonando: Better in Texas de Raúl Malo

miércoles, octubre 20, 2010

De tal palo...

...tal astilla. Así reza el refrán y Justin Townes Earle parece empeñado en confirmarlo. El hijo del gran Steve anda con problemas con la justicia. No sólo fue detenido el pasado 16 de septiembre por agredir, al parecer, a una mujer sino que ha tenido que suspender parte de la gira de su último disco, por cierto mucho mejor que el anterior, para ingresar en una clínica de desintoxicación de varias de sus adicciones, entre ellas la heroína. Tras los pasos de papá.

De sobras es conocida la relación de Steve con la cárcel y batallitas como que "cuando estaba en la cárcel me escribieron tres personas, además de mi madre: Johnny Cash, Waylong Jennings y Emmylou Harris". Cierto o no, la verdad es que a Steve debe preocuparle que los huesos de su hijo puedan acabar en el mismo lugar que los suyos. Un Justin que lleva el segundo nombre en honor al gran Townes Van Zandt, buen amigo de su viejo, y que acaba de editar probablemente su disco más interesante, Harlem River Blues.


The Good Life, su primer disco, fue una buena carta de presentación pero su continuación, Midnight at the movie fue una pequeña decepción. No era malo pero le faltaba algo. En Harlem River Blues sigue los pasos de papá Steve que un buen día decidió refugiarse en la ciudad de Nueva York y ahora es Justin quien lo hace. «Move over mama» es un buen rock and roll igual que «Slippin and sliddin» redescubren su talento para el blues. «Workin for the MTA» es puro folk de escuela dylaniana, «Harlem River Blues Reprise» es gospel hecho con clase y «Christchurch Woman» no desentonaría en un disco de su padre. Eso, por citar sólo algunos de los tema de un muy buen disco en el que la guitarra de Jason Isbell (ex Drive By Truckers) tiene mucho que decir. Que arregle sus problemas y poder verlo por estas tierras serían dos grandes noticias.


Sonando: Harlem River Blues de Justin Townes Earle

martes, octubre 19, 2010

Normalidad o el tipo equivocado

En el primer disco de los Chinaski escribí una de las canciones más autobiográficas que he hecho nunca y que creo que haré. «Discos de Santa Fé» se llamaba el tema. Allí escribí la frase "esperando la normalidad, conformándome tan sólo con encontrar mi lugar". Y eso es lo que hice la semana pasada. Volver a la normalidad. Encontrar mi lugar. A la vorágine del día a día que echaba de menos por culpa de ese dedo torcido. Volví a trabajar. Lo necesitaba aunque no sea el mayor fan de mi trabajo del mundo. Cotidianidad. Las cosas en su sitio (excepto el dedo). Es curioso que cuando no tenemos esa normalidad la buscamos y cuando la tenemos nos empeñamos en encontrar cosas que se salgan de ella para convertir un día en especial. Malditos culos inquietos que somos...¿o seré yo que estoy equivocado?

Sonando: El tipo equivocado de Fabián

lunes, octubre 18, 2010

Cuentas pendientes

El señor Mike Farris y yo teníamos una cuenta pendiente. Le había visto con los Screamin'Cheetah Wheelies y también en solitario hace ya unos cuantos años pero su gira del año pasado, con la que pasó por Barcelona, y su concierto con la Roseland Rhythm Revue en el Azkena coincidieron con el nacimiento de June. Desde entonces Rakel y yo esperamos su regreso y el sábado saldamos deudas.

La ocasión se englobaba dentro del Festival de Blues de Cerdanyola, Justo y Los Pecadores abrieron con su maestría habitual la velada ante un aforo todavía escaso ante la coincidencia con el partido del Barça. Luego la actuación de Lady Dottie & The Diamonds debía caldear el ambiente para Farris. Rakel la definió mejor que nadie y con una sola palabra. "Lineal". Mucho más aburida que en disco y eso es algo que no suele pasar. Y luego vino Dios, bajó a la tierra y se puso a cantar. El que vea a Farris encima de un escenario y no vea como sus bragas descienden por sus piernas tiene un pequeño o gran problema. Me dan igual las pequeñas polémicas sobre que no venía con vientos. El principio fue acojonante, media hora cargada de electricidad y aunque luego se tomó un respiro nunca bajó el listón de un bolazo ¡Es que lo tiene todo! Voz, actitud, presencia, canciones y, sobre todo, carisma. Recuerdo como Manel se me acercó casi al final del bolo y me comentó "quién pudiera, sólo por un momento, subirse a un escenario y cantar una canción de esa manera". Quién pudiera, brothers & sisters, quien pudiera....

Sonando: Streets of Galilee de Mike Farris

viernes, octubre 15, 2010

Corazón triste

Hoy el corazón de rock and roll está triste. No importa nada más. Son momentos malos que se han de pasar. Y Manel y Antonio lo harán porque son de los grandes. No quiero explicar nada porque son temas personales. Sólo homejearles en tiempos difíciles. Saldrán adelante. Un abrazo hermanos. El rock and roll no sería lo mismo sin vosotros. Todo mi cariño...Se os quiere por lo que sois....


Sonando: Días Mejores de Sol Lagarto

jueves, octubre 14, 2010

Kurt y Cortney, con la música en las entrañas

Mientras escucho el nuevo trabajo de Kurt Wagner (Lambchop) y Cortney Tidwell pienso lo mucho que lo van a disfrutar en las tierras de Joserra Rodrigo. Es un disco de esos pequeñitos. Lleno de matices que lo hacen grande, grande, grande. Un disco para oír en días como hoy. Lluvioso. Canciones preciosas que me recuerdan, en cuanto a arreglos, al Daiquiri Blues de Quique González (sí, sí, ¿qué pasa? ¿que discos de artistas de fuera no pueden recordar a los de aquí?¿O a caso esa steel no podría ser la de Al Perkins?). Porque es un disco de detalles y de canciones hermosas. Un disco de dos voces, chico/chica bonito hasta en su origen. Cortney quiere homenajear a Chart Records, una pequeña compañía de country que en los 70 dirigió su abuelo. Dejen que la lluvia caiga y escuchen, escuchen...

Sonando: A special day de Kurt Wagner & Cortney Tidwell

miércoles, octubre 13, 2010

Truth And Salvage Co. - Welcome to L.A.

En ocasiones las canciones se te meten en la cabeza. Ocupan tu mollera y no quieren salir de ahí, por mucho que lo intentes. Si es que lo haces. Supongo que eso sólo pasa cuando la determinada tonada no está a la altura de lo que debería sonarte en la cabeza. De golpe piensas "¿qué coño hago tarareando el puto «Waka, Waka» de Shakira? Venga va...A todos nos ha pasado alguna vez. No me creo a los que aseguran que a ellos sólo se les pegan canciones de Nick Drake o las melodías de Rachmaninov. Todos hemos pasado por ese suplicio alguna vez. Claro, no tiene porque ser la citada canción pero la publicidad, la tele, los medios.... nos machacan con cosas que no nos gusta encontrarnos tarareando. Aunque sea la canción de los dibujos animados que ve tu hija o alguna de las canciones del Cantajuegos.....(yo he pasado horas tarareando la canción de Mickey Mouse). Y ya me se la justificación de "es que yo no veo televisión, no escucho la radio y no se quien es esa tal Charrika o Shalira". Es el mismo que cree que Leo Messi es un señor indio que toca el tambor. Vale. Pues señor extraterrestre con problemas de sordera reciba su bienvenida a este mundo. Si se queda unos instantes con nosotros sabrá quien son todas esas personas y conocerá a otros personajuchos que inundan nuestra sociedad.

También están las canciones de esas bandas a las que les tienes manía pero meten una canción en tu mollera. Se me ocurre, por ejemplo, a mi buen amigo JJ con »Message in a bottle» de Police ahí dentro....Pobre...Otras no nos importa pero evitamos reconocerlo. Por ejemplo cuando se producen esos típicos revivals y de golpe te inundan con el recopilatorio de navidad de Bon Jovi o de Queen, por citar alguno. De pronto te ves tarareando internamente «Livin'on a prayer» o «Radio Ga Ga» pero no se lo vas a contar a nadie. No sea que tu pose de rockero integrista se vaya al garete. Eso lo hacías en los 80. Ahora no.


A mi estas cosas me pasan mucho con el flamenco. Supongo que por mis raíces andaluzas. De golpe me veo tarareando un fandango de El Cabrero y pienso "¿qúé coño haces Edu? Castigado a oir 100 veces más el Highway 61 Revisited" aunque tampoco evitará que la vez próxima vuelva a pasarme. Mi problema es que además de engancharme me aprendo las letras sin querer. Tengo facilidad para hacerlo con cualquier canción en apenas una escucha excepto con las mías. Fíjense que tío más raro soy. Esas se me olvidan ¡tócate la pera!


Y, por fin, están las que molan que se te metan en la cabeza. Esas sí. Esas no sólo no salen de tu mollera sino que te gusta y las tarareas hasta en voz alta. Que lo sepa el mundo. Estoy enganchado a esta canción y tengo un gusto de la hostia. Esas son las que te hinchan como un pavo. Yo, hoy, puedo decir públicamente que ando enganchado como un post-it (ya le explicaremos al extraterrestre de arriba lo que es) al Welcome to L.A. del último y primer disco de Truth And Salvage Co. ¿A que soy molón? No me la saco de la cabeza. Y no quiero. Porque la canción es buena de cojones y pegadizas como pocas. Que, por cierto, ya lo he dicho por aquí pero ese es un discazo del copón. Señor extraterrestre, antes de volverse a su lejano planeta, no olvide ponerse ese disco ¿eh?


Sonando: a ver si lo adivinan.....

lunes, octubre 11, 2010

Rocksound, los Madison, Jaime y demás tribulaciones

Un placer siempre pasar por el Rocksound. Más si cabe para ver el concierto de mi amigo Jaime Anglada y de los Madison. Después de ver su mini bolo en la FNAC de la Illa nos cruzamos Barcelona para que Jaime probara sonido, justo antes de cenar en el Sonora con toda la cuadrilla. Como Dios manda cuando se trata de tocar en el Rocksound. Manel y Antonio aparecieron un poco más tarde cuando ya andábamos por la sala y el concierto de Jaime daba sus primeros pasos. Jaime, como siempe, en su línea. Dándolo todo. Un lujo verlo haciendo las canciones de su Stereo. Gran versión con Txetxu Altube de Los Madison de «Palabras que nunca te he dicho». Servidor, además, tuvo el placer de cantar «Cuando cae la noche» con Jaime. Y tras un torbellino, otro. Los Madison. Grandes. Muy grandes. Y una sorpresa porque en directo no sólo confirman lo que apuntan en sus discos, que son una gran banda, sino que además lo elevan. Suenan más compactos aún. Rocosos. Yo diría que se des-secretizan. Con un sonido de guitarras espectacular y la preciosa voz de Txetxu que se rompe con cuentagotas para dar sus dosis justas de intensidad a un concierto que domina como nadie. Juega con el público. Interpreta. Manda. Y canta y toca como Dios. Aviso. Estos tíos son muy buenos. Y además son de lo más majos. Si pasan cerca de su casa pruébenlo. Verán, verán....

Sonando: Si pierdo la cuenta de Los Madison
PS: Como siempre acabé pasando una velada genial con la gente del Rocksound. Esos pobladores de las salas de rock de esta ciudad que brillan por su ausencia. Gente que que nos juntamos allí sólo para oír rock ¡y lo que cuesta en Barcelona! (de paso les "zurramos" a unos cuantos artistas, revistas, personajes...que se lo merecen je,je,je...Si es verdad que te zumban los oídos cuando alguien habla de tí no quiero ni pensar la mala noche que pasó ayer Manu Chao ¡juas!)

domingo, octubre 10, 2010

Descanse en paz el rey Solomon

Por sorpresa nos ha pillado la noticia de la muerte de Solomon Burke, el apodado rey del soul'n'roll. No suelo escribir en el blog los domingos pero la desaprición de alguien así lo merece a modo de homenaje. Precisamente esta semana pensaba hablar de su nuevo disco junto a los holandeses De Dijk titulado Hold on Tight. Un disco que me parece superior a su anterior entrega pero que, por desgracia, se ha convertido en el último de su gran legado discográfico. Solomon falleció, precisamente, a su llegada al aeropuerto de Amsterdam donde iba a realizar un concierto el martes para presentar ese disco junto al grupo holandés. Un disco en el que Solomon coge las canciones de De Dijk, originales en lengua holandesa, las traduce y las hace totalmente suyas de manera magistral. Como siempre ha hecho. Hoy es un domingo lluvioso. Como si el cielo llorara la marcha de alguien tan grande. Yo lo pasaré oyendo Hold On Tight. Le echaremos de menos.

Sonando: Hold on Tight de Solomon Burke

viernes, octubre 08, 2010

Jaime y los Madison en el Rocksound

Mañana hay una buena dosis de rock nacional en el Rocksound. Imagino que Manel estará pinchando, como la última vez, buena música made in Spain. Para adecuarse a la velada. Luego, doble cartel. Los Madison y Jaime Anglada. A los primeros no los conozco personalmente (mañana lo haré) pero me encanta su música. Ya saben. Secretista que es uno. Por si no me creen ahí van declaraciones de dos que saben de esto.

Los Madison son una banda que está más cerca de los clásicos que de las nuevas tendencias. Se mueven entre la épica de Bruce y el romanticismo de Secretos. Me encantó “Dias de Vértigo”, pero en “Vendaval” dan un paso adelante en cuanto a sonido y canciones. ¡Se nota la buena mano de José Nortes! Y Txetxu demuestra que es un gran cantante de rock perteneciente a la clase trabajadora. ¡Vayan a verlos en directo!”. Quique González

Vendaval” está construido sobre el inmenso solar del mejor pop-rock americano, con materiales nobles y tradicionales: una voz notable, grandes melodías, afiladas guitarras e historias que nos relacionan con el tiempo presente y su crónica agridulce. “Vendaval” es un gran disco. Miguel Ríos

Poco o nada se puede añadir. Y sobre Jaime ¿qué digo? Que es mi amigo. Que es un encanto de tío. Que es de los que creen que el rock ni ha muerto ni morirá. Que, como me decía Quique González, es de los que se ponen videos de John Hiatt o Neil Young antes de salir a tocar para captar esa actitud. Que da todo lo que puede dar. Cantante de ficción. El que escoge el mejor sombrero para que sepas quien es. Un pintor de melodías (y que no se enfade el pintor). Alguien que nunca tendrá Graceland ni falta que le hace. Tiene amigos. El que quiere ser Tom Waits cuando cae la noche. El que se deja la radio puesta que suena en estéreo. Enanito burlón.

Sonando: Cuando cae la noche de Jaime Anglada

jueves, octubre 07, 2010

Las transformaciones del animal

Una de mis cuentas pendientes era leer una biografía sobre Lou Reed. No es que sea mi personaje del rock favorito. Reconozco, incluso, que he llegado a tenerle algo de manía. Injustificada, pero existía. De hecho, durante mucho tiempo, en mi casa sólo se podía encontrar alguna cosa de la Velvet Underground y el Berlin que provenía de una colección de fascículos del quiosco. En una vieja caja de plástico, en casa de mis padres, quedaban las cintas de casette de Transformer y New York, originales, y la grabación de Coney Island Baby. Después, poco a poco, me fui haciendo con buena parte de su discografía en vinilo pero sin prisa. Iban cayendo casi por inercia. Veía uno en Discos Revolver y si "sobraba" algo de lo que pensaba gastarme caía en la saca. Y al final decidí leer una bio suya.

Fernando Navarro había escrito en su Ruta Norteamericana que la mejor era la de Víctor Brockis. Eso, unido a otras referencias como las del gurú Ignacio Julià me hicieron inclinarme por ella. Recuerdo la cara de estupor de Alfred Crespo cuando se lo dije y también su frase. "Bien, si le tenías manía a Lou Reed este es el mejor libro que puedes encontrar para que lo odies profundamente". Hoy lo he acabado. Y no odio a Lou Reed. Je,je,je. Llevo un par de años en los que he perdido esa fobia tonta a acercarme a su obra. Y entiendo lo que quería decir "Coco" Crespo. Porque el libro atiza a Reed a base de bien. Si es verdad el 25 % de lo que cuenta el tío es un "hijoputa" de mucho cuidado. Y probablemente lo sea. Pero ya saben los habituales que servidor intenta separar eso de la música en sí. Así soy más feliz y disfruto más los discos ¡Vaya personaje el amigo Lewis! Manipulador, cínico, psicótico, envidioso, rastrero....Eso es lo más suave que se me ocurre decir sobre su personalidad de psicópata enmascarado. Pero, curiosamente, lejos de odiarle, me atrae más su obra. Cual buen voyeur que se precie. Me encanta una de las anécdotas que cuenta Brockis sobre Dylan cuando explica que Lou siempre había odiado al de Duluth hasta que éste le dice a alguien cercano que le gustaría haber escrito una de las canciones de Reed. Entonces va el tipo ¡y se compra todos sus discos! El colmo es cuando años después se ven de frente. Por un lado Dylan y por el otro Reed y su guardaespaldas. Dylan abre los brazos en forma de abrazo y cuando Reed abre los suyos, su dylanísima se funde en un cordial nudo con ¡el guardaespaldas! Juas, vaya par....

Sonando: Dorita de Lou Reed

miércoles, octubre 06, 2010

Resultados de la fira (de nuevo)

Como siempre que aparezco por una Fira del Disc procedo a detallar los resultados de la misma, aunque, esta vez mi visita fue más fugaz que otras veces por mis problemas con el pie (poco tiempo y muleta fastidiosa). Ahí va lo que se vino para caso conmigo por 29 €uros de nada….Todo en vinilo, claro…

Harvest - Neil Young (edición original Americana)
500 Miles Away From Home - Bobby Bare
In Concert - Elvis Presley (impecable con las dos fotazas de dentro. Otra edición americana original)
Ol Waylon - Waylon Jennings (otro original del 77)
New York - Lou Reed (una más, edición americana original)
Golden Hour Of Donovan - Donovan
Stuck in the Middle With You: The Best of Stealers Wheel - Stealers Wheel (lo único que me faltaba de Rafferty & Co.)
Mirriam - Jessi Colter (con Waylon Jennings a la guitarra, edición especial con portada troquelada)
Rock and Roll Music from the Planet Earth - Country Joe McDonald
According To My Heart - Jim Reeves
Mad Dogs & Englishmen - Joe Cocker (pedazo de edición original con el desplegable interior en perfecto estado y el poster también)

Para ser una visita express bien ¿no?

Sonando: Lucille de Waylon Jennings

martes, octubre 05, 2010

Nic Dawson Kelly, la última de Toni Castarnado

Cuando cojo el Ruta de cada mes una de las primeras cosas que hago es abrir el discomático y echarle un primer vistazo. Busco el nombre de Roger Estrada en las firmas para buscar alguna novedad interesante que se me haya escapado. Busco el de de Jordi Pujol-Nadal para ver si hay algo americano en lo que no me había percatado. Busco el de Manel Celeiro por afinidad musical, al igual que el de Alfred Crespo. Y por último busco el de Toni Castarnado porque eso me asegura no conocer el 90% de los nombres de los que habla. “Castar” es un descubridor. Algo así como un Indiana Jones sonoro pero sin látigo, porque además es un buenazo. Un investigador. Para mi hija sería una especie de Dora, la exploradora. El que va a la oficina rutera y se lleva discos para investigar sin saber de qué van. Eso provoca una cosa en sus reseñas. El 25 % suelen parecerme un peñazo. Lo siento Toni. Otro 25 % simplemente me hacen gracia. Pero ¿y el otro 50%? Ahí está su valor. La otra mitad son discazos como la copa de un pino que se me habían pasado. Discos de matrícula. Como lo último que me ha descubierto: Nic Dawson Kelly.

A ver. Este señor es de Sheffield y es buenísimo. Toni habla de él como un émulo de Ryan Adams. Yo creo que en este disco llamado Old Valentine está al nivel del Adams más inspirado. Toni habla de influencias de Bob Dylan, Antony o Jeff Buckley. Clavado. Diez canciones espectaculares. 39 minutos de música de muchísimos quilates. El tipo declara que “lo que hice fue aprender de la discografía de mi padre y los discos que oía cuando viajaba en la parte trasera del coche. Mis primeras cintas eran de Buddy Holly, The Everly Brothers y y el Street Legal de Dylan. Luego me metí en Tom Waits y también en Mississippi Fred McDowell, Son House, Blind Willie McTell, Little Richard y Dr. John”. Este es su primer disco definido en algún sitio como folky-pop-americana-experimental-camera-acoustic ¡¡¡bufff!!! ¡¡¡Qué difícil!!! ¿No puede ser simplemente buena música? Ah, se me olvidaba, gracias Toni. Una vez más, lo hiciste. Como Dora la exploradora.

Sonando: Adam and Eve de Nic Dawson Kelly

lunes, octubre 04, 2010

La encargada de la música

Juro que no he tenido nada que ver con esto. El lunes, Rakel y yo tuvimos una reunión en la guardería de June. La primera del año y, por cierto, un tostón de la que sólo podías extraer tres o cuatro cosas decentes. Como padres primerizos nosotros sufríamos más por el tiempo de más que June estaba pasando sin nosotros que por lo que nos estaban diciendo. La verdad es que nos importaba bastante poco que, por ejemplo, el chándal no se pudiera secar en la secadora. Una por el hecho en sí y dos porque no tenemos secadora. Pero lo mejor fue el momento en que nos fijamos en el mural en el que cada niño de la clase tiene marcadas sus tareas. Buscamos el símbolo de June. Ella, en la guardería, está representada por un caramelo. Y tatachán...La señorita era ¡la encargada de la música! Ole, si es que mi niña tenía que tener cualidades. Si es que todo el día rodeada de Dylans, Elvises y Pettys tenía que servir de algo ¡¡¡Juas!!! No vean la ilusión que me hizo. Seré tontorrón...Pero es que no puedo evitarlo. Quizá eso es lo que hace que ella tenga predilección por juguetes que hacen ruido. Como sus pianos. Y digo pianos porque tiene 4. Uno de ellos una pianola auténtica. Lo mejor es que cada día que pasa se vuelve más marchosa. A ella le pones los Stones y te pones a saltar, con el «Start me up» a todo trapo y ella en tus brazos, y suelta unas carcajadas increíbles. Ya no le gusta tanto el Johnny Cash de los 90 o los temas cantados de Chet Baker. Aunque el American Beauty de los Grateful Dead siga teniendo un efecto sedante en ella. Prefiere a los Allman Brothers, a los Black Crowes o los Georgia Satellites, y ver como papá mueve la cabeza haciendo volar su melena al viento (ejem).

Sonando: Start me up de los Rolling Stones

viernes, octubre 01, 2010

Jim Avett

¿Suena el apellido no? Pues en contra de lo que muchos suelen pensar al oírlo, Jim Avett no es uno de los Avett Brothers sino el padre de las criaturas. En concreto de Scott y Seth que son los únicos de los 4 miembros de la banda de Carolina del Norte que son hermanos.

El viejo Jim debutó en 2008 con Avett & Family, un disco que reunía las influencias que llevaba acumulando más de 50 años. Este hijo de predicador se sacó de la manga un compendio de canciones tradicionales y viejos temas gospel que le había enseñado su padre. Yo lo situé entre mis discos internacionales favoritos del año y ahora está de vuelta. Su segundo disco se llama Tribes y hay quien lo considera su verdadero disco de debut porque aquí se estrena en su faceta de compositor. Seis de los siete temas que forman el disco son suyos y, la verdad, te planteas por qué narices ha tardado casi setenta años en enseñarnos estas canciones. Además sus retoños han puesto de su parte, claro.

Escuchen «Preaches and thieves» compuesta a medias con Molly McGuinn y díganme si no es una maravilla de canción. Un dueto de esos de voz masculina-femenina que pone la carne de gallina. O ese final con «Naomi» que narra el asesinato de una mujer a manos de su marido, de oficio pastor. Un final con una frase como “Love is a cold-blooded thing” es casi insuperable. Muy, muy, muy buen disco. Algo corto (¡¡¡Jim te hemos esperado 63 años!!!) pero a tener muy en cuenta.

Sonando: Naomi de Jim Avett

jueves, septiembre 30, 2010

Memphis Beat

Jason Lee ¿les suena? Sí, señores. Earl de My name is Earl. Ese personaje histriónico en constante búsqueda de equilibrar su karma se convierte en esta nueva serie de TNT en Dwight Hendricks, un policía perseguidor de cacos. La cosa se llama Memphis Beat. Hasta ahí todo normal. Nada especial. Pero ahora llega lo bueno. El tipo vive en Memphis por lo que han podido deducir del título de la serie y, ahí viene lo mejor, por las noches se dedica a imitar a Elvis en un tugurio de la ciudad. No es una serie de culto. Vaya por delante. No es de esas que pasarán a la historia pero entretiene y mucho. Además, a los amantes de la música les tiene que encantar. Referencias constantes al rock and roll. Escenarios impresionantes, todos de Memphis, claro. Freakies disfrazados de Elvis por doquier. Cameos de leyendas del blues….

Ahí va lo que dice la nota de prensa: “Memphis Beat se centra en la vida de un peculiar detective de policía de la ciudad de Memphis (Jason Lee, Me llamo Earl) que tiene una estrecha conexión con la ciudad, una gran pasión por la música blues y una cercana relación con su madre (Celia Waston, El bosque). Para él, todo crimen es una amenaza para su bienestar, al igual que un ataque a sí mismo y a la forma que tiene de ver el mundo. Es un extraordinario detective con un despreocupado y tranquilo estilo y que posee una increíble intuición sobre lo que la gente piensa o siente. Él es "el guardián de Memphis,” todo un caballero sureño que se dedica a proteger a sus conciudadanos, a reverenciar la historia de la ciudad y con unas raíces muy profundas en la escena musical del blues. A pesar de sus impecables instintos como detective, su estilo relajado en el trabajo policial choca con la visión de sus exigentes jefes, entre ellos una teniente interpretada por Alfre Woodward (Mujeres Desesperadas). Pero todo eso queda atrás cuando pisa el escenario de su bar favorito para interpretar una o dos canciones legendarias”.

El director es Clark Johnson conocido por The Shield y los guiones corren a cargo de Liz Garcia (Cold Case). George Clooney ha puesto su pasta en la serie porque es uno de los productores ejecutivos y, de momento, le ha salido bien. Tras una primera temporada de 10 capítulos ha sido renovada por su tremendo éxito de público. No es Los Soprano ni Dexter, ni The Wire (ni de lejos, vamos), pero no me negarán que una serie en la que todos los capítulos se titulan como una canción de Elvis no tiene su atractivo.

Sonando: Return to sender de Elvis Presley

miércoles, septiembre 29, 2010

El nuevo Ruta y yo

Ya hay número de octubre del Ruta a la venta. Y viene cargadito. Si el mes pasado un servidor aportaba únicamente críticas de discos (aunque 7 nada menos) y la habitual dosis de noticias, este mes no me puedo quejar. Hasta ¡5 entrevistas mías hay en el número de octubre! Y para todos los gustos. Con Octubre (je,je, cosas del destino,Octubre en el número de octubre) para hablar de su nuevo disco Todo se lo lleva el viento, con Desconocidos para charlar su debut producido por Santi Campos, con Joaquín Talismán para comentar su retorno con Incomunicación y con dos bandas stonianas para charlar de eso, de los Stones: Lions In The Street y Slithering Beast. Además una crítica sobre el When You're Strange de Tom DiCillo sobre los Doors en el apartado de imagen y dos libros en el de papel: el de fotos de Xavi Mercader llamado simplemente Freaks y el Resaca: Hak Over de autores diversos (se lo debía a Patxi). Además, en el discomático hay una columna mía sobre los últimos lanzamientos de CRS, la reseña al Tin Can Trust de Los Lobos y mi polémica reseña sobre el último de John Mellencamp que sigo defendiendo a muerte, y cada vez más convencido. Señor redactor jefe, lo haré. Escribiré cien veces "no volveré a decir que escribo poco en el ruta". Aunque eso, como en el caso de los niños, no garantiza que no lo vuelva a hacer.

Sonando: Sun Song de Bravo Johnson


PS: Dejando de lado el ombliguismo en la revista hay también muchas más cosas y bien ricas: entrevistas con Mike Farris, Soul Gestapo, The Cubical, Danko Jones, Tim Robbins, Grinderman o oddo Gurus. Y reportajes sobre el Situacionismo, Edwynn Collins o Daniel Johnston. Y más, mucho más....

martes, septiembre 28, 2010

Bruce en la playa

Ed y Jen son una pareja de novios que decidieron irse el día antes de su boda a una playa de Nueva Jersey para fotografiarse. Iban a usar las fotos para enviar un e-mail a sus amigos recordándoles su enlace del día siguiente. Como a los dos les gusta la música él decidió que en las fotos debía salir su guitarra, su fiel compañera hasta entonces. Cuando llegaron a la playa se encontraron a un tipo paseando que se interesó por aquella guitarra y por ellos. Él les dijo que le apetecía tocarles alguna canción, que sabía tocar un poco, y quería dedicarles un tema al saber que al día siguiente se casaban. Cuando oyeron los primeros acordes y reconocieron la voz se dieron cuenta que estaban viviendo un concierto privado pre-matrimonial del mismísimo Bruce Springsteen. «The river» sonó sólo para ellos. Las fotos no engañan. Por algo es el jefe. Y por este tipo de cosas me encanta el rock and roll.

Sonando: The River de Bruce Springsteen.

lunes, septiembre 27, 2010

Llega el volumen 9 de las Bootleg Series

Así es. El amigo Bob ya tiene un noveno volumen a punto de sus Bootleg Series (el 19 de octubre en la calle) que, por supuesto, me llevará a pasar por caja. Se trata de las legendarias Witmark Demos, unas grabaciones que los dylanitas empedernidos ya tenemos dentro de los bootlegs del mismo título y del llamado Leeds Demos. Vamos, que pocas novedades vamos a encontrar en esas 47 canciones que incluye esta nueva edición de las periódicas bootlegs del bardo. Dylan al piano, la guitarra y poco más. Una lástima creo yo porque mira que hay material inédito con banda por ahí. Sin ir más lejos de la denostada etapa cristiana. Con un sólo concierto editado de esa etapa Dylan se cargaría de una tacada a los que consideran esa una mala etapa. Por cierto, una de mis favoritas. O sesiones de grabación. Las de Blood on the tracks son acojonantes. Las de New Morning también. O las de Oh Mercy. O el material con Johnny Cash o George Harrison. Por eso pienso que el viejo no anda muy fino a la hora de escoger el contenido de sus Bootlegs Series. No siempre acierta. Y creo que no es del todo representativo. Eso sí, si me aceptan una recomendación háganse con la edición en vinilo. Ya no por el sonido y esas cosas sino porque el libreto es más grande y las fotos que acompañan esta edición son maravillosas. Sólo hay que mirar la portada.

Sonando: Long Time Gone de Bob Dylan

viernes, septiembre 24, 2010

Steeldrivers, hola de nuevo ¿y adiós?

Quedé preñado de los Steeldrivers desde la primera vez que oí a su cantante, Chris Stapleton. Uno de esos nombres que uno debería tener marcados en letras de color oro. Fue gracias a Internet. Ese engendro que John Mellencamp asegura que es lo peor que se ha inventado desde la bomba atómica (¿hay para tanto Johnny?). No dudé en hacerme con su primer disco de nombre homónimo cuando me crucé con él en esa droga que es Second Spin. De hecho por cosas que no vienen a cuento compré el disco dos veces ¡toma ya!

Originarios de Nashville, Tennessee, lo suyo es el bluegrass al que da una dosis de actualidad la voz rockera del gran Stapleton. Sólo había que verlo. Gordinflón. Barbudo. Melenudo. Pero hoy no sé si estar triste o contento. Su último trabajo acaba de caer en mi orejas y vuelve a ser fantástico. Tan bueno como el primero. Es inmenso. La voz de Stapleton suena excelente junto a los coros de Mike Fleming o Tammy Rogers. Las canciones son inspiradísimas y el disco es de esos que te llenan. Pero ¡glups! Resulta que tras grabarlo Stapleton decidió que se marchaba a casa a cuidar a su familia y ha abandonado la banda ¿Serán capaces de superar la pérdida de su cantante y principal compositor? Por lo pronto, le ha sustituido Gary Nichols, un tipo descubierto por la factoría Muscle Shoals. Su voz es menos rock aunque conserva el espíritu. Es más arrastrada. Más rasposa. Será que Stapleton es uno de mis cantantes favoritos pero yo me quedo con él. Y ojo, que Nichols es un muy buen cantante también pero es que Chris, con sus pintas de Allman Brother.... La banda ha tenido el detalle de colgar en su web cuatro de las canciones que se incluyen en su último disco regrabadas con la voz de Nichols. No es lo mismo pero.... Aunque creo que podré acostumbrarme. Por cierto, el disco se llama Reckless, algo así como Imprudente o Temerario. No se me ocurre mejor palabra para definir la decisión de dejar escapar a Stapleton….

Sonando: Guitars, Whiskey, Guns and Knives de Steeldrivers

jueves, septiembre 23, 2010

Cajun

La música Cajun y el Zydeco son otra de mis debilidades. Por definición, junto al Swamp son los tres estilos que definen la música del sur de Lousiana. Los acadianos, también llamados cajunes, eran y son un grupo étnico descendientes de los habitantes de Acadia que era como se conocía al grupo de las tres colinas antes llamadas Nueva Francia y que formaban parte de las provincias marítimas de Canadà (Nueva Escocia, Nuevo Brunswick y la Isla del Príncipe Eduardo). El lugar era una zona estratégica en la lucha que Inglaterra y Francia mantenían por el dominio de Canadà. Pero ¿Canadà no está muy lejos de Louisiana? Pues sí señor. Hablamos de Norte y Sur. Nada más alejado ¿y cómo acaban los cajunes allí? Pues resulta que nuestros queridos cajunes decidieron no ponerse afavor de nadie en esa tensa lucha entre dos potencias mundiales y en el siglo XVIII, los británicos, vencedores de la disputa les hicieron pagar esa indeterminación o bien con la cárcel, o bien deportándolos a Francia o bien obligándoles a marcharse bien lejos. Y los buenos de los cajunes no encontraron lugar más alejado que Lousiana, territorio descubierto en 1528 por un español de nombre curioso, Pánfilo de Narvaez (no quiero pensar lo que debió sufrir ese hombre en la escuela).

Eso explica el afrancesamiento de toda Lousiana y, en especial de Nueva Orleans, su ciudad más habitada que sin embargo no es su capital (ese honor se lo lleva Baton Rouge). Ese exilio lleva a los cajunes a desarrollar un estilo de música que beberá de infinidad de fuentes. Desarrollan elementos franceses por su origen, españoles y alemanes por su destino e incluso indígenas. Todo valía. Con el violín como protagonista principal, porque era el instrumento que más dominaban los colonos franceses, para dejar luego protagonismo al acordeón diatónico que aportaron los alemanes, a instrumentos clásicos del blues de los afroamericanos y al washboard que fue cosa de los indígenas. Los españoles creo que se dedicaron a aplaudir. Así conforman un estilo vivaz, divertido, destinado a olvidar las penas de su exilio. Fronterizo, como a mí me gusta. Lleno de influencias pero todas aunadas en estilo propio y diferente a todo lo conocido. La música Cajun y el Zydeco, nacido de ella, son una fiesta. Y eso me gusta. Recomendar artistas es complicado. Porque hay muchos y muy buenos. Quizá no podemos dejar de nombrar a Dewey Balfa o a Clifton Chenier, auténticos estandartes de ambos géneros. Pero en la actualidad también se pueden encontrar buenos discos de cajun a cargo de C.J.Chenier, hijo de Clifton, Joe Walker, los Sundogs o incluso Daniel Lanois, que en Acadie (¿les suena el nombre?), publicado en 1989 se deja llevar por sus raíces. Hasta T-Bone Walker se acercó mucho al género y, recientemente, en 2009, Buckwheat Zydeco se sacó un discazo de la manga destinado a ser uno de los clásicos del género Lay Your Burden Down.

Sonando: Louie Louise de Daniel lanois

miércoles, septiembre 22, 2010

Chris Stills, el otro hijísimo

Normalmente cuando se habla de hijos de rockeros americanos de raíces que hayan hecho discos meritorios es fácil hablar de Jakob Dylan, vástago de su dylanísima, y más recientemente de Justin Townes Earle, hijo de Steve. A menudo, por no decir siempre, se olvida a Chris Stills hijo de Stephen Stills y la cantante francesa Veronique Sanson. Y no me extraña, la verdad. porque el hombre no es que se haya prodigado mucho en su carrera en solitario. Un par de discos, el primero en el 98 y el segundo en 2005 son su cosecha. Poco más. El resto de su tiempo lo ha dedicado a ser músico de Richard Ascroft o Mandy Smith, por ejemplo, pero su carrera como solista la tiene prácticamente olvidada. Una lástima porque el otro día recuperaba por casualidad su primer disco, 100 Year Thing, y es realmente bueno. Más que prometedor. Muy influido por gente como los Jayhawks, Uncle Tupelo, los primeros Wilcos y un cierto regusto al Ryan Adams más inspirado. Lleno de buenas canciones, pasó despercibido a pesar de ser quien era y de que fuera editado nada menos que por Atlantic, la misma compañía que edita los discos de papá. Misterios. Aunque a mí me hace disfrutar mucho escucharlo todavía.

Sonando: Lucifer & Jane de Chris Stills

martes, septiembre 21, 2010

Eels, el final de los malos tiempos (si es que alguna vez existieron)

¡¡¡Cómo se salió Mark Oliver Everett y compañía en su concierto del viernes pasado en Barcelona!!! Servidor reconoce que se acercó sólo porque tenía la entrada comprada hace meses y por la presencia en la ciudad del gran Joserra Rodrigo. Mi dolor de pie y la aciaga noche inclinaban la balanza hacia el otro lado. Por suerte, utilicé el "seny" del que presumimos los catalanes y me planté en una abarrotada Bikini entre rayos y truenos (literalmente). Rakel me hizo de chofer motorizada y me llevó prácticamente hasta la puerta. después, los incómodos asientos del lateral de la sala anexa de la principal hicieron el resto. Allí estaba sentaito, dispuesto a ver todo el concierto en la pantalla ela sala cuando Joserra pasó por delante. cris, su encantadora mujer, andaba "guardándose" un buen sitio. Charlas, abrazos...Un tío grande. Eso me envalentonó para colocarme, apoyado en la barra y en mi pierna derecha los primeros 20 minutos del concierto. El sábado lo pague con un dolor de espalda tremebundo por la mala postura. El resto me tocó verlo sentadito y en la pantalla ¡qué le vamos a hacer! Eso sí. Estuve.

Vi a Mr. E vestido con su mono blanco y a sus compañeros barbudos. Vi como «My beloved monster» se transformaba en una canción de sonido hillbilly que no desentonaría en el repertorio de mis queridos Nu Niles. Vi una deliciosamente sucia «Souljacker». Vi la coña en forma de «Bamba» o «Twist and Shout» de «Mr. Ee's Beautiful Blues» que estaba en el primer disco que tuve del barbas, Daisies of the galaxy. Vi el gamberrismo de «Prizefighter». Vi a su batería transmutado en Levon Helm. Vi un «I like birds» que parecía el «My generation» de los Who. Vi ese «Summer In The City» de Lovin'Spoonful espectacular. Vi la desgarradora y autobiográfica «Dog faced boy». Vi a los indies cabreados porque el concierto era demasiado rockero, je,je,je...Vi que «Grace Kelly Blues» es una canción más bonita en directo que en disco. Vi por qué en USA creen que este tipo es un potencial peligro. Vi por qué lo confunden en los aeropuertos con terroristas (ese pañuelo por encima de las gafas de sol no tiene precio). No vi a Alondra Bentley. lo siento pero en esta ocasión no hubiera aguantado telonero y cabeza de cartel. Vi el «She said Yeah» de los Stones coreado por una buena panda de compradores del Rockdelux (y lo digo desde el respeto, conste). En definitiva, vi 25 temazos que explican, sin rodeos, qué es el rock and roll.


Sonando: My Beloved Monster de Eels

lunes, septiembre 20, 2010

Simpatía por el relato

Pues nada, que el menda ha tenido el placer de participar con un relato en la antología de cuentos que se han currado los amigos Esteban Gutiérrez “Baco” y Patxi Irurzun. Eso me llena de satisfacción por dos motivos. El primero es participar en un proyecto tan honesto y llevado desde la más absoluta humildad. Me encanta la gente que hace las cosas de corazón. El segundo es mi ego. Esteban y Patxi no sólo me han considerado escritor, que ya es el colmo, sino que, rizando el rizo, me han "catalogado" de músico. Un placer trabajar con Vds. Ahí va la nota de prensa del libro en cuestión.

“Simpatía por el relato. Antología de cuentos escritos por rockeros”

32 músicos ni más ni menos participan en este libro, publicado por Drakul y coordinado por los escritores Esteban Gutiérrez “Baco” y Patxi Irurzun. Los músicos se atreven con relatos de todo tipo: rocanroleros, biográficos, eróticos, incluso infantiles…

Algunos de los participantes escriben por primera vez un cuento para esta antología, los hay que ya son autores ampliamente editados, otros escribían y guardaban sus relatos en un cajón, que abren en exclusiva… Todos se sienten atraídos por la literatura (y a menudo las letras de sus canciones los delatan). Este libro, de hecho, pretende ser un punto de encuentro entre literatura y rocanrol, así como su blog http://simpatiaporelrelato.blogspot.com/ y las diferentes actividades que generará: presentaciones, conciertos, charlas, etc.

“Simpatía por el relato” sale a la venta en noviembre de 2010, y será presentado en diferentes ciudades con fiestas y conciertos. El estreno será el próximo 17 de noviembre en la FNAC de Callao (Madrid).

Es además, un libro solidario, pues sus autores han cedido los derechos que la obra genere al comedor social Paris365 de Pamplona, y a la Asociación para la Cooperación con el Pueblo Saharaui “Río de Oro” de Fuenlabrada, para el proyecto “Vacaciones en Paz”, de acogida de niños saharauis durante el verano.

Contactos/entrevistas:

Esteban Gutiérrez (Madrid): 650833405/653470517
Patxi Irurzun (Pamplona): 630466079

Lista de participantes:

Julián Hernández (SINIESTRO TOTAL)Kutxi Romero (MAREA)Kike Suárez “Babas” (KIKE SUÁREZ & LA DESBANDADA)Ajo (MIL DOLORES PEQUEÑOS/AJO) Pablo Tamargo (BLACK HORDE)Monty PEIRÓ (SWEET LITTLE SISTER/THE SHEENAS)Carlos Pina (PANZER)Juan Abarca (MAMÁ LADILLA)Félix FX (EXTREMODURO/HASH/BOSCO EL TOSCO)Indio Zammit (TARZÁN Y SU PUTA MADRE OCUPANDO PISO EN ALCOBENDAS)Antonio Yeska (YESKA)Eduardo Izquierdo (LOS HIJOS BASTARDOS DE HENRY CHINASKI)Josu Arteaga (LA BANDA DEL ABUELO)Antonio Suárez “Lulu” (FORRAJE)Ángel Petisme (ANGEL PETISME)Roberto Moso (ZARAMA)Francisco Nixón (Fran Fernández) (AUSTRALIAN BLONDE)Rubén Pozo (PEREZA)Agnes (LILITH)Enrique Villarreal Armendáriz “El Drogas” (BARRICADA/TXARRENA)David Mardaras (HORSES OF DISASTER/DAVID MURDERS & THE REPRESENTATIVES OF EVIL)Miguel Conejo “Leiva” (PEREZA)David Suárez “Suarón” (LOS MAJADEROS)Enrique Cabezón (ENBLANCO)Daniel Sancet Cueto (INSOLENZIA)Felipe Zapico Alonso (DEICIDAS)Eduardo García Martín “Luter” (LUTER)Octavio Gómez Milián (EXPERIMENTOS IN DA NOTTE)Kike Turrón (TURRONES)José Luis Moreno-Ruiz (LA ENFERMERÍA ELÉCTRICA)Iñaki Estévez (THE BLACK DOGS/MEN OF ROCK Musika Elkartea..)Javier Gallego “Crudo” (DEAD CAPO)
Sonando: When I See The Gipsy de Bob Dylan

viernes, septiembre 17, 2010

Estrellitas

¿Crees en las estrellas? Detrás de esta pregunta digna de cualquier cutre anuncio de televisión se esconde una pequeña reflexión que debía hace tiempo a los habituales de este blog ¿Son necesarias las estrellas o puntuaciones de los discos que se otorgan en webs, revistas, etc? ¿Son fiables? En definitiva ¿sirven para algo? Hay quien asegura que estas están en la misma línea que las famosas listas de “lo mejor del año” y similares. Con lo que sabéis que me gustan las listas los que os soléis pasar por aquí no tendréis demasiado problema, siguiendo una lógica socrática, en adivinar qué pienso de las estrellas y puntuaciones de los discos. Me postulo totalmente a favor. Radicalmente. Casi con vehemencia. Y diré el por qué. Claro.

Los argumentos de los contrarios son evidentes y casi irrebatibles. Y ese casi es importante. Una puntuación a un disco no deja de ser una opinión subjetiva en la que se deberían tener en cuenta muchas más cosas que el disco en sí: su posición dentro de una carrera general, dentro de un estilo, su grado de innovación y así hasta miles de parámetros imposibles de valorar. Vale, Perfecto. Una razón casi absoluta (de nuevo un casi). Entonces ¿qué hacemos? Porque si una puntuación es algo subjetivo, también lo es una crítica/reseña en sí ¿o no? Si para decir si un disco me gusta o no tengo que hacer un postgrado de matemáticas para empezar a tener en cuenta doscientas variables mal vamos. Los críticos opinan. Simplemente. De ahí lo inadecuado de su nombre. Voto ya porque se les llame opinadores. El término crítico los podríamos dejar para unos cuantos agrios que sé cargan todo lo que les llega y a los que me imagino oyendo los discos sentados en la taza del retrete con la diarrea que les ha provocado la quina que llevan por dentro. Que ningún disco te guste es para hacértelo mirar, por lo menos. Y haberlos, los hay. Doy fe como seguidor de múltiples revistas y webs. Pero volviendo al tema. Las dichosas estrellitas. Dado que los críticos opinan creo que también están en su derecho de ponerle a los discos que reseñan una puntuación. Luego cada uno es libre de creerla o no. Como la reseña. Y algunos dirán “entonces ¿de qué sirve?”. Pues sirven, oigan, sirven.

Imagínense un hipotético caso de un señor que no conoce de nada a Neil Young (o no tan hipotético, que de estos también los hay). Decide comprarse un disco al azar y da con Trans o con Re-Ac-Tor. Ese tío, probablemente, no compra un disco más del tito Neil en su vida. Y si se va a AllMusic y coge el de más puntuación. Everybody Knows This Is Nowhere. Toma ya. Fan de Neil para toda la vida. Juas. Lo se, lo se. Este argumento también es refutable pero no por eso deja de ser lícito. Dejemos poner estrellitas hombre ¡Viva Big Star!

Sonando: Razorblades de Chris Stills

jueves, septiembre 16, 2010

Las demos de Kris

Ando pasando una época bastante Kristofferson. Uno de esos tipos a los que reconozco que llegué bastante tarde. Debía ser a finales de los 90 cuando empecé a hacerle caso a su carrera. Aunque desde ese momento me he hecho fan absoluto. Por eso la noticia de la publicación de sus primeras demos, anteriores incluso, a la edición de su primer disco era una noticia a tener muy en cuenta. Please Don't Tell Me How The Story Ends: The Publishing Demos 1968-72. Así de corto reza el título de unas grabaciones imprescindibles para entender de qué va esto de hacer canciones. Diez años se ha tardado en dar salida a estas grabaciones desde que se empezó a valorar la posibildiad de publicarlas. Los típicos problemas contractuales y desencuentros entre discográficas. Light In The Attic Records, compañía dedicada básicamente a las reediciones, es la que ha obrado el milagro y ha hecho entrar en razón nada más y nada menos que a Sony que es quien tenía los derechos de las grabaciones.

El disco es fantástico. Como no. Este capitán de las fuerzas aéreas que acabó siendo acusado de pertenecer a la extrema izquierda es uno de los mejores compositores de la historia de América. Y además generoso. Como lo demuestra que en su archiconocida «Me and Bobby McGee» incluyera Fred Foster, su jefe en la discográfica Monument, como coautor cuando el único mérito de Foster fue hacer una especie de apuesta sobre la capacidad de Kristofferson para hacer una canción que incluyera el nombre de su secretaria, Bobby McKee. Es sólo una anécdota que muestra el talante de un tío tan grande que es capaz de llamar bastardos a 20.000 tíos que abucheaban a Sinnead O'Connor el día del Homenaje a Dylan en el Madison Square Garden. Enorme. Y ojo, que esta edición lleva un sabroso libreto de 60 páginas. Queremos más ediciones como esta...

Sonando: Smile at me again de Kris Kristofferson

miércoles, septiembre 15, 2010

El club de los canallas

Así se llama lo último que acabo de leer. Además me parece un buen nombre para una banda de rock and roll. Escrito por Jonathan Coe se trata de una novela costumbrista ambientada en la Inglaterra pre-Tatcher en la que vemos como transcurre la vida de cuatro amigos, compañeros de colegio, que irán creiendo envueltos en los problemas propios de la adolescencia mezclados con temas tan complejos como el IRA o el sindicalismo obrero. Buen libro. El chasco me le llevé cuando en la última página leí que la hisoria acabaría cn otro volumen, El Círculo Cerrado y aún no me he hecho con él. Nos e is lo haré, de hecho. Porque la historia estabalo suficientemente bien construída como para finalizarla en un volumen y no entiendo la razón de ser de un segundo. Como en los libros de Hornby, Coe da una importancia vital a la música dentro de la historia aunque en este caso se trate del rock sinfónico que no es precisamente uno de mis géneros favoritos. El último disco de los Grinderman de Nick Cave, llamado simplemente 2, ya me parece una buena banda sonora para acompañar su lectura. Recomendable.

Sonando: Mickey Mouse and The Goodbye Man de Grinderman

martes, septiembre 14, 2010

Tomando en serio a Tom Jones

Tengo una relación especial con Tom Jones. Durante muchos años, mientras vivía en casa de mis padres su «Delilah» era una especie de banda sonora oficiosa de mis despertares los fines de semana. Eso, cuando no había rancheras. Pero así como estas últimas me calaron enormemente, el galés no hizo lo mismo. Curiosamente y aunque parezca una broma me gusta su último disco.

No, no es una coña. El nuevo disco de Tom Jones es bueno. Pero bueno de verdad. Es el que hace 39 de su carrera y no sólo me gusta porque se inicie con el «What Good Am I» de Bob Dylan sino que lo hace porque el autor de la pesadísima «Sex Bomb» ha decidido grabar un disco de espirituales y clásicos del góspel. Dicen que en su compañía de discos se pusieron como motos cuando se enteraron y que lo querían despedir. Pues vaya idiotas…Porque sin ser un experto, ni mucho menos, en la carrera de este tipo, todo indica que ha hecho su mejor disco. Con diferencia. Canciones tradicionales se combinan con versiones de Sister Rosetta Tharpe, John Lee Hooker o Billy Joe Shaver. Guitarras eléctricas sucias, desgastadas, poderosas y el rock and roll volviendo a sus orígenes. Jones canta mejor que nunca y las canciones le van que ni pintadas ¿Será este el disco que nos hará que lo tomemos más en serio? Yo, por lo menos, sí….

Sonando: Lord Help de Tom Jones

lunes, septiembre 13, 2010

Todo no caben

Intentando recuperarme aún del shock que supone que mi dedito no haya quedado bien (cosa evidente con sólo mirarlo) y que sobrevuele por encima de mi cabeza una operación que me tendría muuuchooo tiempo out, hablo con un amigo, un buen amigo mío, del mundo de la farándula, claro. Me pregunta cuando va a salir algo sobre el último disco de su banda en la revista. Le digo que está complicado, estos meses de final de año el Ruta va lleno de contenidos y somos muchos los que llamamos a la puerta del redactor jefe para saber cuándo va a salir nuestro reportaje/ entrevista/ artículo. Él, al borde la locura, capea el temporal como puede. Mi amigo me dice que no lo entiende. Yo entiendo que no lo entienda y entiendo también al redactor jefe, que ni me entiende a mí ni entiende a mi amigo. Me dice que su banda tiene un cierto nombre en el panorama nacional y que no comprende tener que estar "llorando" para que se le nombre en una revista de teórica actualidad. Incluso asegura que si en la revista no ha gustado el disco, que no es el caso, no le importa que se diga. Pero que se diga algo. No le falta razón (menos en el hecho de que el disco no haya gustado). Como al redactor jefe al que tampoco le falta razón ni un centenar de redactores con los mismos argumentos y sólo 90 páginas, menos las destinadas a la publicidad, para encajarlos. Mi amigo se enfada. Y sigue teniendo razón. El redactor jefe se estresa y se mosquea. También mantiene la razón. Yo le doy vueltas. Aunque no se la razón....y escribo un post en el blog...

Sonando: Do It Again de Edwyn Collins

viernes, septiembre 10, 2010

Vinilos dobles

¿Alguien puede explicarme por qué esa manía en hacer vinilos dobles cuando no es necesario? Y espero que la respuesta no sea por la pasta. Pongo como ejemplo de mi reflexión el último disco de Ray Lamontagne. Discazo, por otro lado. Un vinilo precioso. Carpeta doble. Artwork impecable y elegante. El precio….digamos que no es un disco barato pero piensas “es una novedad y es doble”. Total que te gastas los 25 €uros que vale (a recordar que esto son más de 4.000 de las antiguas pesetas). Lo disfruto pero cada dos canciones, aproximadamente me toca levantarme y cambiar la cara del LP. Algunos dirán ¡haberlo comprado en CD! Y no les falta razón pero no puedo evitar que me guste más el sonido orgánico del vinilo. Por no hablar de su aspecto externo. Pero es que no entiendo como el disco puede ser doble (y no es el primero) cuando tiene una duración total de ¡10 canciones en 44 minutos! ¡Joder! ¿No cabía en dos caras? ¿Eran necesarias 4? Hay quien dirá que es para mantener la calidad del prensado. Vale, me lo creo. Aunque me siga tocando las narices levantarme del sofá cada dos canciones.

El disco nuevo de Peter Case venía en la misma remesa. Lo pincho. 46 minutos. Más largo que el de Ray ¡Y sólo dos caras! A ver o uno es tonto o alguien me ha tangado. O no era necesario que el de Ray tuviera 4 caras o el de Case, con sólo 2, tiene una calidad de sonido inferior. Aunque por suerte los dos discos son enormes (y diferentes). Y las suspicacias desparecen conforme voy escribiendo estas letras…

Sonando: Look Out de Peter Case

jueves, septiembre 09, 2010

No hay que preocuparse, Eric Lindell

Hace unos meses el amigo Manel Celeiro le dedicaba un post a Eric Lindell al que dedicaba estas palabras: “Dentro del modesto resurgir de los sonidos negros llevado a cabo por músicos blancos es tremendamente injusto que se ignore a este californiano. Mientras James Hunter y Eli “Paperboy” Reed se erigen en las cabezas visibles del mentado revival el trabajo de Lindell queda postergado a un segundo plano. No me gustaría ser malinterpretado, disfruto enormemente de los nombres antes citados, pero mi paladar gusta más de la estimulante, vitamínica y tonificadora pócima que cuaja este tatuado personaje. (…)En la mayoría de ocasiones suele surgir el nombre de Van Morrison al hablar de Eric pero a mí me recuerda más a mendas de clase obrera como Southside Johnny, Delbert McClinton, Frankie Miller e incluso a Willy Deville” ¿Qué más se puede decir? Pues que Eric Lindell tiene nuevo disco y si no fuera por culpa de Mavis Staples y Jeff Tweedy sería el disco de soul del momento. Porque este es un tipo que sabe de qué va el percal. Currando de panadero durante el día se dedicaba a tocar en tugurios por la noche para ir perfeccionando su estilo con lo que asegura que, a veces, no pasaba de dormir más de dos horas.

Su estreno como músico profesional se produce en 1996 con Bring It back, un buen disco pero aún algo frío, para mi gusto. Tres años después gana el Concurso John Lennon de Composición Musical con el que sería su primer gran éxito (si es que Eric ha tenido alguna vez un “gran” éxito), «Kelly Ann». Una buena canción que creo que aún no lo muestra en toda su grandeza. Quizá por eso no se vuelve a saber nada de él hasta que en 2002 saca un disco de título homónimo. Dos discos y un EP después llega su primer golpe en la mesa, Change in the Weather de 2006. Funky y soul lleno de energía. Real. Orgánico. Además editado en Alligator Records. El sello del cocodrilo. Como Dios manda. Tres estrellas y media en AllMusic que ya es una puntuación destacable (otro día hablaremos del tema de las estrellitas y las puntuaciones). La misma se mantiene en Low Cash, Rich Love (2008), discazo de amor para corazones rotos. Muy buen disco para tan poca repercusión. Y en 2009 sube un peldaño más con Gulf Coast Highway. Aunque sólo sea a nivel de calidad porque sus ventas se mantienen ahí. Discretas. Un soberano álbum con ecos a Stax pero también al sonido Nueva Orleans, al Delta del Mississippi y hasta al espíritu de Buck Owens.

Between Motion and Rest ya está aquí. Y lo suyo le ha costado porque el álbum retrasó varias veces su fecha de lanzamiento. Un disco corto. Sólo ocho canciones. O mejor dicho, ocho CANCIONES. Así, con mayúsculas mejor. Este publicado por Sparco Records, su propio sello. Rhythm & Blues para colarse en las rendijas del alma. «Lucky Lucky» es un espléndido principio con esa armónica llorona y ese ritmo arrastrado. En «It’s so hard to believe» baja a visitarnos el espíritu de Curtis Mayfield. «Bodega» ¿no es un tema de los Allman Brothers? Cualquiera lo diría…«True Blue Love» es más Nueva Orleans que Mardi Grass. Y el funky de «Don’t Fret» cierra el disco de la forma más optimista posible. No hay que preocuparse. Vendrán más y serán igual de buenos.

Sonando: Bodega de Eric Lindell

miércoles, septiembre 08, 2010

Ya lo he catado ¡¡¡¡¡Mavis & Jeff!!!!

¡¡¡¡¡Buuuuuuffffffff!!!!! Es lo único que se me ocurre decir ante la escucha del último disco de Mavis Staples producido por el inconmensurable Jeff Tweedy. You are not alone. No señora, no está sola. Está pero que muy bien acompañada. Para mí Jeff supera en producción a Ry Cooder en We'll Never Turn Back (2007). Y eso que en ese disco Ry y Mavis también se salieron. Pero Jeff juega en otra galaxia.

A ver cuánto tardan los habituales "salmones" (llámense así por su empecinamiento en nadar a contracorriente) para decir que no aporta nada nuevo, que está mal producido, que Tweedy es un modernillo sin calidad o que Mavis ya no puede cantar. De todo habrá. Y ya que hice un post sobre eso hace unos días los respetaré (aunque seguro que no van a darme motivos) pero de estar de acuerdo ¡ni hablar! Candidato indiscutible a disco del año. Temazos. Y no sólo las versiones. Aunque estemos hablando de que la señora reinterpreta y hace suyos temas de John Fogerty, Randy Newman, Allen Toussaint o una vieja canción recuperada del Reverendo Gary Davis escogida por el propio líder de Wilco. Ojito con los temazos que el propio Jeff le ha compuesto a esta dama de la canción porque están ya entre lo mejor que Tweedy ha compuesto nunca. Es que a un genio como el suyo, con una habilidad maravillosa para las melodías y las armonías más dispares, sólo le falta tener a su disposición la sapiencia, el saber estar y la voz de la hija del gran Pops Staples. No se cómo calificarlo para no quedarme corto. Me limitaré a otro ¡¡¡bufff!!! Y un ¡¡Amén!!

Sonando: Creep Along Moses de Mavis Staples


PS: Me callo que el resto ya lo desgrana esta gran señora en su entrevista en el Ruta. Encima humilde y simpática.

martes, septiembre 07, 2010

Dice la Wikipedia que un súpergrupo es “un término utilizado para describir a grupos de música formados por artistas que habían tenido fama y respeto en grupos anteriores o a nivel individual. Este comenzó a usarse a finales de los años 60, tomando su nombre del disco Super Session (1968), de Al Kooper, Mike Bloomfield y Stephen Stills”. Luego nombra a gente como Crosby, Stills, Nash & Young, claro, los Travelling Wilburys, Cream, Bad Company, Temple of The Dog o los más recientes The New Pornographers. Pues acaba de nacer otro.

Su nombre es Fistful Of Mercy y, al loro, lo forman el siempre interesante Ben Harper, el gran Joseph Arthur (su último disco es de los que quitan el hipo) y Dhani Harrison, que para quien no lo sepa es el hijísimo de George Harrison. Dicen que en octubre empiezan a girar y que pronto tendrán a la venta su primer disco. Parece que la idea es de Harper y Arthur y que “ficharon” a Harrison a posteriori. Llegaron al estudio sin canciones pero con una misión: grabar al menos tres temas cada día. Y lo hicieron. Grabaron las bases a tres guitarras para llamar luego a un amiguete batería de Dhani que junto al bajo grabado del propio Arthur se encargó de la base rítmica. Disco acabado. A mezclar y a masterizar. Y promete ¡joder si promete! Yo he oído una grabación que corre por ahí de un concierto celebrado en la emisora KWC sólo en acústico y se salen. Además en Youtube es fácil encontrar el tema que da nombre a la banda y que es acojonante. Así que a esperar el álbum con ansiedad.

Sonando: In vain or true de Fistful of Mercy

lunes, septiembre 06, 2010

Si ya sabía yo....

Resulta que me da por buscar el origen de mi apellido y tras breves pesquisas descubro que, a pesar de ser de origen romano, evolucionando hacia la corona de Aragón, una buena parte de los Izquierdo se marcharon a México. El apellido Izquierdo llegó a México a través de don Juan de Izquierdo, uno de los capitanes de don Diego de Almagro. Era granadino, de estirpe aragonesa y su familia se encontraba dividida entre Granada y Cartagena. Toma ya, casualmente mi abuelo por parte de padre era granadino y mi abuela cartagenera. Si ya sabía yo que algo tenía yo que ver con México. Mi pasión por las rancheras y la música fronteriza viene evidentemente de mi padre, no ya por los motivos antes expuestos sino porque el hombre pinchaba sin parar sus cintas de Antonio Aguilar (su favorito), Jorge Negrete, Miguel Aceves Mejías y José Alfredo Jiménez todos los domingos por la mañana. Era como un ritual. Churros y rancheras. Esos fueron los despertares de mis años de niñez.

¿Y a qué viene esto ahora? Pues resulta que June, sin saberlo, se despierta todos los fines de semana y oye una ranchera. Sin saberlo pero lo hace. Por casualidad, pero le gusta. Manny Manitas es su serie de despertar matutino los fines de semana. Unos dibujitos de Disney sobre un “manitas” y sus herramientas animadas. Ella no lo sabe pero en la serie original a uno de los personajes le da voz el mismísimo Kris Kristofferson. Siempre me había llamado la atención la canción de inicio y fin, el tema central, y a ella también. Es una especie de ranchera instrumental la mar de animada que te incita al bailoteo. Un día me paro a ver los créditos y con sorpresa descubro un “Theme Song Perfomed by Los Lobos” ¡Toma ya! De tal palo tal astilla, June. Es que son tan grandes Los Lobos. Cuando le envié un avance de su último disco a Manel Celeiro me contestó con un simple “Son unos genios tío!!!!!!!!!!!”. Y no se me ocurre mejor definición. Su reciente Tin Can Trust del que podrán leer oportuna reseña en el Ruta del mes que viene es fantástico. Otra vez. Tiene de todo. Su habitual calidad, su par de guiños a sus raíces latinas (curiosamente sólo uno de ellos habla y entiende castellano), sus dosis de experimentación y su clase. Un disco hermoso que disfrutará cualquiera con ganas de hacerlo. Un nuevo acierto en una carrera llena de dieces pero que nadie parece acabar de querer valorar en toda su grandeza. Llevan juntos más de treinta y cinco años y sin cambios de formación desde mediados de los ochenta. Leo a Andreu Cunill en su entrevista a Dr.Dog de este mes en el Ruta que los de Philadelphia son uno de los mejores cinco grupos de la historia. Aunque no estoy de acuerdo con él, porque creo que para eso les falta algo de recorrido, es indudable su enorme calidad de la que hablaremos otro día. Pues para mí, los Lobos sí que son uno de esos cinco grandes de la historia. Me explico.

Treinta y siete años de carrera. Diecisiete discos. Ni un solo traspiés. En los 80, gente del calibre de Bob Dylan, John Hiatt, Neil Young o Tom Petty andaban por terrenos “peligrosos”. Que flojeaban, vamos. Dylan con discos como Knocked Out Loaded o Down In The Groove (que sí, que tienen grandes canciones pero dentro de la discografía de su dylanísima chirrían…) o en aventuras fallidas junto a los Grateful Dead. El tito Neil con Re-Ac_tor, Trans o transvistiéndose de rocker en Everybody’s Rockin (un disco al que le tengo cariño pero también flojete). Hiatt con All of Sudden, quizá el punto más bajo de su fantástica discografía aunque se recuperaría antes de acabar la década con dos discazos. Y Petty con Southern Accents o Long After Dark, lejos de sus mejores obras. Todos resintiéndose de las producciones de los ochenta. Y cojo estos cuatro tótems por elegir algunos ¿Quién no falló ni una sola vez esa década? Of course, nuestros lobunos amigos. Incluso se marcaron dos de sus mejores discos como How With The Wolf Survive? O By The Light of the Moon en la década maldita. Y si no fallaron ahí....¿Son o no son grandes?

Sonando: 27 Spanishes de Los Lobos

viernes, septiembre 03, 2010

Opino, luego existo

Cojo el ruta de este mes gracias a que mi buen amigo Alfred Crespo me lo trae a casita. Con especial ilusión. Siempre pasa cuando llega septiembre. En agosto no hay número. Eso hace que cuando tienes en tus manos el nuevo tras dos meses de espera casi lo devores. En este número servidor no publica ningún artículo ni entrevistas. Las noticias sí, como siempre. y los obituarios, la agenda y el play-list. Llego a las reseñas de discos. Una, dos, tres...¡joder! ¡hasta siete reseñas mías! No lo esperaba. Me pongo a temblar. Va a ser imposible que no me haya repetido y más teniendo en cuenta que fueron enviadas a redacción en momentos distintos sin recordar lo que escribí en las anteriores. Las leo ¡bien! No hay repeticiones. Todo ok. Buff. Respiro. Y pienso.

Pienso en la pequeña (ínfima) polémica que en otros foros (no aquí) se crea sobre mi opinión acerca del nuevo disco de Mellencamp que, por cierto, no sale en este número sino que lo hará en el próximo. Y dudo. Busco en el diccionario de la RAE:

Opinión: Dictamen o juicio que se forma de algo cuestionable.
Mi: adj. poses. Mío

Bien. Analizamos. El posesivo indica que esa opinión me pertenece. No es de nadie. Es mía, como el tesoro de Gollum. No tengo que convencer a nadie sólo, dada mi condición de crítico, plumilla o husmeador de discos (llámenme como quieran) expresarla y razonarla adecuadamente.

Por lo que respecta a la opinión, la definición es más que interesante. Dictamen o juicio que se forma, y dado que en mi caso lo acompaño del mi podría cambiarlo por dictamen o juicio que me formo…Y lo más bonito, el final….de algo cuestionable ¡Claro! Volvemos a algo que aunque sea más que evidente le cuesta entender a muchos. Yo, aunque me pese, no tengo la verdad absoluta. Mi opinión es cuestionable. Me puedo equivocar. De hecho lo hago muchas veces. Incluso, sin equivocarme, puede haber gente con otras opiniones igual de respetables ¿Tanto cuesta eso? Eso sí, también tengan claro algunos que si mi opinión es cuestionable es justamente igual que la suya, la del vecino o la del tendero de la esquina. Por eso me encanta escribir aquí. En mi casa, si se me permite. Porque todo el mundo suele hablar desde el respeto.

Yo he manifestado en este blog que siendo más dylanita que Dylan su disco de Navidad me parece un peñazo. Otros han manifestado lo contrario y tan amigos. A mí me encantan los Doors, a mi amigo Manel Celeiro no. Tan amigos también. A mi Maika Makovski me parece la mujer con más personalidad de los escenarios de este país, al amigo Tsi, no. Seguiré visitando su blog y devorando sus opiniones porque me encantan. A Juanma no la ha entrado lo nuevo de Mellencamp tan bien como otros discos. Ningún problema, sólo espero que se siga pasado por aquí y opinando sin rubor. Eso, por citar sólo algunos ejemplos. De hecho iré más allá. En el propio Ruta de este mes hay un Fuego Cruzado entre dos amigos míos, Héctor G.Barnes y J.F.León. Dos buenos escritores que discuten sobre los últimos bolos de Dylan y la necesidad de que el bardo siga en los escenarios. Pues fíjense que yo, que me pareció un bolazo lo que vi en Barcelona, disfruto de las dos opiniones. Incluso diría que la de JF está más razonada (y por los pelos, aunque no esté de acuerdo en el fondo, le gana la partida a Héctor, otro crack) y lo paso bien leyéndola. Diría que me gusta, incluso. No hay problemas. Es su opinión. Tan respetable, exactamente igual, como la mía.

Yo sigo pensando lo mismo del disco de Mellencamp ¡qué le vamos a hacer! A mí me parece muy grande pero no voy a ningunear al que me diga lo contrario. Es más, sólo por el hecho de atreverse a exponer su opinión contraria, le respetaré aún más. Excepto si lo hace desde la falta de respeto, la mofa o el insulto. Entonces me limitaré a girar la cara y poner más alto «Save Some Time To Dream». Claro, of course, del nuevo de Mellencamp. Que cabezón soy un rato…

Sonando: Save Some Time To Dream de John Mellencamp

PS: Realmente está sonando «Dig What You're Putting Down» del último y grandioso disco de Peter Case pero no s elo digan a nadie.

jueves, septiembre 02, 2010

A mi que me cure este doctor....

A pesar de no ser un gran fan de Malcolm John Rebennack, Jr o, lo que es lo mismo, Dr. John, siempre ha sido un personaje que he respetado por diferentes motivos aunque nunca he acabado de adentrarme en su música. Uno de esos motivos, por ejemplo, es que fuera uno de los ilustres invitados de The Last Waltz. No puedo opinar demasiado sobre su discografía porque la conozco de puntillas. Seguro que si muchos fans me oyeran decir que mi disco favorito del doctor es el segundo volumen de las sesiones Dr.John Plays Mac Rebenack podrían llegar a espantarse. Pero este médico nacido en Nueva Orleans en 1940 es una de mis grandes cuentas pendientes en esto de la música.

Eso no me ha impedido, sin embargo, estar disfrutando como un enano de su último disco, Tribal. Blues, funk, jazz y ese sonido de la ciudad más francesa de los States tan característico de todo lo que sale de allí es lo que refleja el álbum. Vamos, lo de siempre (sin que esto sea algo negativo). A mí me ha gustado y me gusta. No se por qué. No se si es adecuado o no. No se si es su mejor o su peor disco. Simplemente me gusta y lo disfruto. Y a fin de cuentas, de eso se trata ¿no?


Sonando: Feel Good Music de Dr.John

miércoles, septiembre 01, 2010

Yo descubrí a Ray Lamontagne

Valiente afirmación ¿eh? La verdad es que sólo pretende atraeros a esta lectura...No soy de esos que se pelean por intentar demostrar que yo descubrí a un artista u otro. Podría decir, por ejemplo, que yo hablé de Maika Makovski (y aquí mi buen amigo J.F.León podría certificarlo) antes de que llegara a Barcelona y cuando ella sólo tenía 14 años y ganaba concursos en Palma. Pero es que cosas de ese tipo las hemos hecho todos los que pululamos por estos ambientes. Mi otro buen amigo Toni Castarnado es un descubridor de nuevos talentos. Igual que los amigos de Hotel Arizona o Jesús de Radio City Discos en Madrid. Arquéologos discográficos a los que hay que tener muy en cuenta. Va, vamos a suavizar el título. Yo fui de los primeros en hablar en este país de Ray Lamontagne. Lo descubrí por casualidad. Por recomendación de un blog inglés que ya no existe. Era septiembre de 2004. Rakel y yo, por entonces amigos, andábamos con problemillas con nuestras parejas de entonces y cuando descubrí «Trouble» la canción que abría y daba título a aquel disco que se había filtrado una semanita antes de su salida oficial le dije que aquella era nuestra canción (la otra era «Love our love» de The Sunday Drivers). «Trouble» nos iba bien a los dos. Hoy me sigue emocionando oirla. Ya sabéis que cada uno interpreta las canciones a su manera. Cuando el tipo soltaba frases como "la preocupación es mi único amigo" o "he sido salvado por una mujer" yo sabía que esa mujer era Rakel pero que mi s eparación me iba a acarrear muchos problemas. Cuando apenas cuatro meses después nos separamos de nuestras respectivas parejas (una separación muy dura, especialmente en mi caso y llena de conflictos ¿trouble?) para después iniciar nuestra relación, «Trouble» seguía en mi mente. "Ella es buena para mí, me dio amor y afecto, le dije que la quiero, le dije que era amor...".

Por eso empecé a hablarle a todo el mundo de aquel tipo. Intenté hacerle un artículo en el Ruta pero no me dejaron. Lástima, esa sería mi prueba. Aunque no me hace falta. Se que muchos de sus admiradores actuales, que están a mi alrededor, oyeron hablar por primera vez de él gracias a mi insistencia. Y por eso me llena de orgullo que se haya marcado un discazo como God Willin' & The Creek Don't Rise que no voy a destripar porque de eso ya se ha encargado el amigo Joserra en su Land. Sólo diré que es otro grande y que no he parado de escucharlo, tampoco, este verano. Otro de mis discos de las vacaciones.


Sonando: This love is over de Ray Lamontagne