martes, septiembre 21, 2010

Eels, el final de los malos tiempos (si es que alguna vez existieron)

¡¡¡Cómo se salió Mark Oliver Everett y compañía en su concierto del viernes pasado en Barcelona!!! Servidor reconoce que se acercó sólo porque tenía la entrada comprada hace meses y por la presencia en la ciudad del gran Joserra Rodrigo. Mi dolor de pie y la aciaga noche inclinaban la balanza hacia el otro lado. Por suerte, utilicé el "seny" del que presumimos los catalanes y me planté en una abarrotada Bikini entre rayos y truenos (literalmente). Rakel me hizo de chofer motorizada y me llevó prácticamente hasta la puerta. después, los incómodos asientos del lateral de la sala anexa de la principal hicieron el resto. Allí estaba sentaito, dispuesto a ver todo el concierto en la pantalla ela sala cuando Joserra pasó por delante. cris, su encantadora mujer, andaba "guardándose" un buen sitio. Charlas, abrazos...Un tío grande. Eso me envalentonó para colocarme, apoyado en la barra y en mi pierna derecha los primeros 20 minutos del concierto. El sábado lo pague con un dolor de espalda tremebundo por la mala postura. El resto me tocó verlo sentadito y en la pantalla ¡qué le vamos a hacer! Eso sí. Estuve.

Vi a Mr. E vestido con su mono blanco y a sus compañeros barbudos. Vi como «My beloved monster» se transformaba en una canción de sonido hillbilly que no desentonaría en el repertorio de mis queridos Nu Niles. Vi una deliciosamente sucia «Souljacker». Vi la coña en forma de «Bamba» o «Twist and Shout» de «Mr. Ee's Beautiful Blues» que estaba en el primer disco que tuve del barbas, Daisies of the galaxy. Vi el gamberrismo de «Prizefighter». Vi a su batería transmutado en Levon Helm. Vi un «I like birds» que parecía el «My generation» de los Who. Vi ese «Summer In The City» de Lovin'Spoonful espectacular. Vi la desgarradora y autobiográfica «Dog faced boy». Vi a los indies cabreados porque el concierto era demasiado rockero, je,je,je...Vi que «Grace Kelly Blues» es una canción más bonita en directo que en disco. Vi por qué en USA creen que este tipo es un potencial peligro. Vi por qué lo confunden en los aeropuertos con terroristas (ese pañuelo por encima de las gafas de sol no tiene precio). No vi a Alondra Bentley. lo siento pero en esta ocasión no hubiera aguantado telonero y cabeza de cartel. Vi el «She said Yeah» de los Stones coreado por una buena panda de compradores del Rockdelux (y lo digo desde el respeto, conste). En definitiva, vi 25 temazos que explican, sin rodeos, qué es el rock and roll.


Sonando: My Beloved Monster de Eels

lunes, septiembre 20, 2010

Simpatía por el relato

Pues nada, que el menda ha tenido el placer de participar con un relato en la antología de cuentos que se han currado los amigos Esteban Gutiérrez “Baco” y Patxi Irurzun. Eso me llena de satisfacción por dos motivos. El primero es participar en un proyecto tan honesto y llevado desde la más absoluta humildad. Me encanta la gente que hace las cosas de corazón. El segundo es mi ego. Esteban y Patxi no sólo me han considerado escritor, que ya es el colmo, sino que, rizando el rizo, me han "catalogado" de músico. Un placer trabajar con Vds. Ahí va la nota de prensa del libro en cuestión.

“Simpatía por el relato. Antología de cuentos escritos por rockeros”

32 músicos ni más ni menos participan en este libro, publicado por Drakul y coordinado por los escritores Esteban Gutiérrez “Baco” y Patxi Irurzun. Los músicos se atreven con relatos de todo tipo: rocanroleros, biográficos, eróticos, incluso infantiles…

Algunos de los participantes escriben por primera vez un cuento para esta antología, los hay que ya son autores ampliamente editados, otros escribían y guardaban sus relatos en un cajón, que abren en exclusiva… Todos se sienten atraídos por la literatura (y a menudo las letras de sus canciones los delatan). Este libro, de hecho, pretende ser un punto de encuentro entre literatura y rocanrol, así como su blog http://simpatiaporelrelato.blogspot.com/ y las diferentes actividades que generará: presentaciones, conciertos, charlas, etc.

“Simpatía por el relato” sale a la venta en noviembre de 2010, y será presentado en diferentes ciudades con fiestas y conciertos. El estreno será el próximo 17 de noviembre en la FNAC de Callao (Madrid).

Es además, un libro solidario, pues sus autores han cedido los derechos que la obra genere al comedor social Paris365 de Pamplona, y a la Asociación para la Cooperación con el Pueblo Saharaui “Río de Oro” de Fuenlabrada, para el proyecto “Vacaciones en Paz”, de acogida de niños saharauis durante el verano.

Contactos/entrevistas:

Esteban Gutiérrez (Madrid): 650833405/653470517
Patxi Irurzun (Pamplona): 630466079

Lista de participantes:

Julián Hernández (SINIESTRO TOTAL)Kutxi Romero (MAREA)Kike Suárez “Babas” (KIKE SUÁREZ & LA DESBANDADA)Ajo (MIL DOLORES PEQUEÑOS/AJO) Pablo Tamargo (BLACK HORDE)Monty PEIRÓ (SWEET LITTLE SISTER/THE SHEENAS)Carlos Pina (PANZER)Juan Abarca (MAMÁ LADILLA)Félix FX (EXTREMODURO/HASH/BOSCO EL TOSCO)Indio Zammit (TARZÁN Y SU PUTA MADRE OCUPANDO PISO EN ALCOBENDAS)Antonio Yeska (YESKA)Eduardo Izquierdo (LOS HIJOS BASTARDOS DE HENRY CHINASKI)Josu Arteaga (LA BANDA DEL ABUELO)Antonio Suárez “Lulu” (FORRAJE)Ángel Petisme (ANGEL PETISME)Roberto Moso (ZARAMA)Francisco Nixón (Fran Fernández) (AUSTRALIAN BLONDE)Rubén Pozo (PEREZA)Agnes (LILITH)Enrique Villarreal Armendáriz “El Drogas” (BARRICADA/TXARRENA)David Mardaras (HORSES OF DISASTER/DAVID MURDERS & THE REPRESENTATIVES OF EVIL)Miguel Conejo “Leiva” (PEREZA)David Suárez “Suarón” (LOS MAJADEROS)Enrique Cabezón (ENBLANCO)Daniel Sancet Cueto (INSOLENZIA)Felipe Zapico Alonso (DEICIDAS)Eduardo García Martín “Luter” (LUTER)Octavio Gómez Milián (EXPERIMENTOS IN DA NOTTE)Kike Turrón (TURRONES)José Luis Moreno-Ruiz (LA ENFERMERÍA ELÉCTRICA)Iñaki Estévez (THE BLACK DOGS/MEN OF ROCK Musika Elkartea..)Javier Gallego “Crudo” (DEAD CAPO)
Sonando: When I See The Gipsy de Bob Dylan

viernes, septiembre 17, 2010

Estrellitas

¿Crees en las estrellas? Detrás de esta pregunta digna de cualquier cutre anuncio de televisión se esconde una pequeña reflexión que debía hace tiempo a los habituales de este blog ¿Son necesarias las estrellas o puntuaciones de los discos que se otorgan en webs, revistas, etc? ¿Son fiables? En definitiva ¿sirven para algo? Hay quien asegura que estas están en la misma línea que las famosas listas de “lo mejor del año” y similares. Con lo que sabéis que me gustan las listas los que os soléis pasar por aquí no tendréis demasiado problema, siguiendo una lógica socrática, en adivinar qué pienso de las estrellas y puntuaciones de los discos. Me postulo totalmente a favor. Radicalmente. Casi con vehemencia. Y diré el por qué. Claro.

Los argumentos de los contrarios son evidentes y casi irrebatibles. Y ese casi es importante. Una puntuación a un disco no deja de ser una opinión subjetiva en la que se deberían tener en cuenta muchas más cosas que el disco en sí: su posición dentro de una carrera general, dentro de un estilo, su grado de innovación y así hasta miles de parámetros imposibles de valorar. Vale, Perfecto. Una razón casi absoluta (de nuevo un casi). Entonces ¿qué hacemos? Porque si una puntuación es algo subjetivo, también lo es una crítica/reseña en sí ¿o no? Si para decir si un disco me gusta o no tengo que hacer un postgrado de matemáticas para empezar a tener en cuenta doscientas variables mal vamos. Los críticos opinan. Simplemente. De ahí lo inadecuado de su nombre. Voto ya porque se les llame opinadores. El término crítico los podríamos dejar para unos cuantos agrios que sé cargan todo lo que les llega y a los que me imagino oyendo los discos sentados en la taza del retrete con la diarrea que les ha provocado la quina que llevan por dentro. Que ningún disco te guste es para hacértelo mirar, por lo menos. Y haberlos, los hay. Doy fe como seguidor de múltiples revistas y webs. Pero volviendo al tema. Las dichosas estrellitas. Dado que los críticos opinan creo que también están en su derecho de ponerle a los discos que reseñan una puntuación. Luego cada uno es libre de creerla o no. Como la reseña. Y algunos dirán “entonces ¿de qué sirve?”. Pues sirven, oigan, sirven.

Imagínense un hipotético caso de un señor que no conoce de nada a Neil Young (o no tan hipotético, que de estos también los hay). Decide comprarse un disco al azar y da con Trans o con Re-Ac-Tor. Ese tío, probablemente, no compra un disco más del tito Neil en su vida. Y si se va a AllMusic y coge el de más puntuación. Everybody Knows This Is Nowhere. Toma ya. Fan de Neil para toda la vida. Juas. Lo se, lo se. Este argumento también es refutable pero no por eso deja de ser lícito. Dejemos poner estrellitas hombre ¡Viva Big Star!

Sonando: Razorblades de Chris Stills

jueves, septiembre 16, 2010

Las demos de Kris

Ando pasando una época bastante Kristofferson. Uno de esos tipos a los que reconozco que llegué bastante tarde. Debía ser a finales de los 90 cuando empecé a hacerle caso a su carrera. Aunque desde ese momento me he hecho fan absoluto. Por eso la noticia de la publicación de sus primeras demos, anteriores incluso, a la edición de su primer disco era una noticia a tener muy en cuenta. Please Don't Tell Me How The Story Ends: The Publishing Demos 1968-72. Así de corto reza el título de unas grabaciones imprescindibles para entender de qué va esto de hacer canciones. Diez años se ha tardado en dar salida a estas grabaciones desde que se empezó a valorar la posibildiad de publicarlas. Los típicos problemas contractuales y desencuentros entre discográficas. Light In The Attic Records, compañía dedicada básicamente a las reediciones, es la que ha obrado el milagro y ha hecho entrar en razón nada más y nada menos que a Sony que es quien tenía los derechos de las grabaciones.

El disco es fantástico. Como no. Este capitán de las fuerzas aéreas que acabó siendo acusado de pertenecer a la extrema izquierda es uno de los mejores compositores de la historia de América. Y además generoso. Como lo demuestra que en su archiconocida «Me and Bobby McGee» incluyera Fred Foster, su jefe en la discográfica Monument, como coautor cuando el único mérito de Foster fue hacer una especie de apuesta sobre la capacidad de Kristofferson para hacer una canción que incluyera el nombre de su secretaria, Bobby McKee. Es sólo una anécdota que muestra el talante de un tío tan grande que es capaz de llamar bastardos a 20.000 tíos que abucheaban a Sinnead O'Connor el día del Homenaje a Dylan en el Madison Square Garden. Enorme. Y ojo, que esta edición lleva un sabroso libreto de 60 páginas. Queremos más ediciones como esta...

Sonando: Smile at me again de Kris Kristofferson

miércoles, septiembre 15, 2010

El club de los canallas

Así se llama lo último que acabo de leer. Además me parece un buen nombre para una banda de rock and roll. Escrito por Jonathan Coe se trata de una novela costumbrista ambientada en la Inglaterra pre-Tatcher en la que vemos como transcurre la vida de cuatro amigos, compañeros de colegio, que irán creiendo envueltos en los problemas propios de la adolescencia mezclados con temas tan complejos como el IRA o el sindicalismo obrero. Buen libro. El chasco me le llevé cuando en la última página leí que la hisoria acabaría cn otro volumen, El Círculo Cerrado y aún no me he hecho con él. Nos e is lo haré, de hecho. Porque la historia estabalo suficientemente bien construída como para finalizarla en un volumen y no entiendo la razón de ser de un segundo. Como en los libros de Hornby, Coe da una importancia vital a la música dentro de la historia aunque en este caso se trate del rock sinfónico que no es precisamente uno de mis géneros favoritos. El último disco de los Grinderman de Nick Cave, llamado simplemente 2, ya me parece una buena banda sonora para acompañar su lectura. Recomendable.

Sonando: Mickey Mouse and The Goodbye Man de Grinderman

martes, septiembre 14, 2010

Tomando en serio a Tom Jones

Tengo una relación especial con Tom Jones. Durante muchos años, mientras vivía en casa de mis padres su «Delilah» era una especie de banda sonora oficiosa de mis despertares los fines de semana. Eso, cuando no había rancheras. Pero así como estas últimas me calaron enormemente, el galés no hizo lo mismo. Curiosamente y aunque parezca una broma me gusta su último disco.

No, no es una coña. El nuevo disco de Tom Jones es bueno. Pero bueno de verdad. Es el que hace 39 de su carrera y no sólo me gusta porque se inicie con el «What Good Am I» de Bob Dylan sino que lo hace porque el autor de la pesadísima «Sex Bomb» ha decidido grabar un disco de espirituales y clásicos del góspel. Dicen que en su compañía de discos se pusieron como motos cuando se enteraron y que lo querían despedir. Pues vaya idiotas…Porque sin ser un experto, ni mucho menos, en la carrera de este tipo, todo indica que ha hecho su mejor disco. Con diferencia. Canciones tradicionales se combinan con versiones de Sister Rosetta Tharpe, John Lee Hooker o Billy Joe Shaver. Guitarras eléctricas sucias, desgastadas, poderosas y el rock and roll volviendo a sus orígenes. Jones canta mejor que nunca y las canciones le van que ni pintadas ¿Será este el disco que nos hará que lo tomemos más en serio? Yo, por lo menos, sí….

Sonando: Lord Help de Tom Jones

lunes, septiembre 13, 2010

Todo no caben

Intentando recuperarme aún del shock que supone que mi dedito no haya quedado bien (cosa evidente con sólo mirarlo) y que sobrevuele por encima de mi cabeza una operación que me tendría muuuchooo tiempo out, hablo con un amigo, un buen amigo mío, del mundo de la farándula, claro. Me pregunta cuando va a salir algo sobre el último disco de su banda en la revista. Le digo que está complicado, estos meses de final de año el Ruta va lleno de contenidos y somos muchos los que llamamos a la puerta del redactor jefe para saber cuándo va a salir nuestro reportaje/ entrevista/ artículo. Él, al borde la locura, capea el temporal como puede. Mi amigo me dice que no lo entiende. Yo entiendo que no lo entienda y entiendo también al redactor jefe, que ni me entiende a mí ni entiende a mi amigo. Me dice que su banda tiene un cierto nombre en el panorama nacional y que no comprende tener que estar "llorando" para que se le nombre en una revista de teórica actualidad. Incluso asegura que si en la revista no ha gustado el disco, que no es el caso, no le importa que se diga. Pero que se diga algo. No le falta razón (menos en el hecho de que el disco no haya gustado). Como al redactor jefe al que tampoco le falta razón ni un centenar de redactores con los mismos argumentos y sólo 90 páginas, menos las destinadas a la publicidad, para encajarlos. Mi amigo se enfada. Y sigue teniendo razón. El redactor jefe se estresa y se mosquea. También mantiene la razón. Yo le doy vueltas. Aunque no se la razón....y escribo un post en el blog...

Sonando: Do It Again de Edwyn Collins

viernes, septiembre 10, 2010

Vinilos dobles

¿Alguien puede explicarme por qué esa manía en hacer vinilos dobles cuando no es necesario? Y espero que la respuesta no sea por la pasta. Pongo como ejemplo de mi reflexión el último disco de Ray Lamontagne. Discazo, por otro lado. Un vinilo precioso. Carpeta doble. Artwork impecable y elegante. El precio….digamos que no es un disco barato pero piensas “es una novedad y es doble”. Total que te gastas los 25 €uros que vale (a recordar que esto son más de 4.000 de las antiguas pesetas). Lo disfruto pero cada dos canciones, aproximadamente me toca levantarme y cambiar la cara del LP. Algunos dirán ¡haberlo comprado en CD! Y no les falta razón pero no puedo evitar que me guste más el sonido orgánico del vinilo. Por no hablar de su aspecto externo. Pero es que no entiendo como el disco puede ser doble (y no es el primero) cuando tiene una duración total de ¡10 canciones en 44 minutos! ¡Joder! ¿No cabía en dos caras? ¿Eran necesarias 4? Hay quien dirá que es para mantener la calidad del prensado. Vale, me lo creo. Aunque me siga tocando las narices levantarme del sofá cada dos canciones.

El disco nuevo de Peter Case venía en la misma remesa. Lo pincho. 46 minutos. Más largo que el de Ray ¡Y sólo dos caras! A ver o uno es tonto o alguien me ha tangado. O no era necesario que el de Ray tuviera 4 caras o el de Case, con sólo 2, tiene una calidad de sonido inferior. Aunque por suerte los dos discos son enormes (y diferentes). Y las suspicacias desparecen conforme voy escribiendo estas letras…

Sonando: Look Out de Peter Case

jueves, septiembre 09, 2010

No hay que preocuparse, Eric Lindell

Hace unos meses el amigo Manel Celeiro le dedicaba un post a Eric Lindell al que dedicaba estas palabras: “Dentro del modesto resurgir de los sonidos negros llevado a cabo por músicos blancos es tremendamente injusto que se ignore a este californiano. Mientras James Hunter y Eli “Paperboy” Reed se erigen en las cabezas visibles del mentado revival el trabajo de Lindell queda postergado a un segundo plano. No me gustaría ser malinterpretado, disfruto enormemente de los nombres antes citados, pero mi paladar gusta más de la estimulante, vitamínica y tonificadora pócima que cuaja este tatuado personaje. (…)En la mayoría de ocasiones suele surgir el nombre de Van Morrison al hablar de Eric pero a mí me recuerda más a mendas de clase obrera como Southside Johnny, Delbert McClinton, Frankie Miller e incluso a Willy Deville” ¿Qué más se puede decir? Pues que Eric Lindell tiene nuevo disco y si no fuera por culpa de Mavis Staples y Jeff Tweedy sería el disco de soul del momento. Porque este es un tipo que sabe de qué va el percal. Currando de panadero durante el día se dedicaba a tocar en tugurios por la noche para ir perfeccionando su estilo con lo que asegura que, a veces, no pasaba de dormir más de dos horas.

Su estreno como músico profesional se produce en 1996 con Bring It back, un buen disco pero aún algo frío, para mi gusto. Tres años después gana el Concurso John Lennon de Composición Musical con el que sería su primer gran éxito (si es que Eric ha tenido alguna vez un “gran” éxito), «Kelly Ann». Una buena canción que creo que aún no lo muestra en toda su grandeza. Quizá por eso no se vuelve a saber nada de él hasta que en 2002 saca un disco de título homónimo. Dos discos y un EP después llega su primer golpe en la mesa, Change in the Weather de 2006. Funky y soul lleno de energía. Real. Orgánico. Además editado en Alligator Records. El sello del cocodrilo. Como Dios manda. Tres estrellas y media en AllMusic que ya es una puntuación destacable (otro día hablaremos del tema de las estrellitas y las puntuaciones). La misma se mantiene en Low Cash, Rich Love (2008), discazo de amor para corazones rotos. Muy buen disco para tan poca repercusión. Y en 2009 sube un peldaño más con Gulf Coast Highway. Aunque sólo sea a nivel de calidad porque sus ventas se mantienen ahí. Discretas. Un soberano álbum con ecos a Stax pero también al sonido Nueva Orleans, al Delta del Mississippi y hasta al espíritu de Buck Owens.

Between Motion and Rest ya está aquí. Y lo suyo le ha costado porque el álbum retrasó varias veces su fecha de lanzamiento. Un disco corto. Sólo ocho canciones. O mejor dicho, ocho CANCIONES. Así, con mayúsculas mejor. Este publicado por Sparco Records, su propio sello. Rhythm & Blues para colarse en las rendijas del alma. «Lucky Lucky» es un espléndido principio con esa armónica llorona y ese ritmo arrastrado. En «It’s so hard to believe» baja a visitarnos el espíritu de Curtis Mayfield. «Bodega» ¿no es un tema de los Allman Brothers? Cualquiera lo diría…«True Blue Love» es más Nueva Orleans que Mardi Grass. Y el funky de «Don’t Fret» cierra el disco de la forma más optimista posible. No hay que preocuparse. Vendrán más y serán igual de buenos.

Sonando: Bodega de Eric Lindell

miércoles, septiembre 08, 2010

Ya lo he catado ¡¡¡¡¡Mavis & Jeff!!!!

¡¡¡¡¡Buuuuuuffffffff!!!!! Es lo único que se me ocurre decir ante la escucha del último disco de Mavis Staples producido por el inconmensurable Jeff Tweedy. You are not alone. No señora, no está sola. Está pero que muy bien acompañada. Para mí Jeff supera en producción a Ry Cooder en We'll Never Turn Back (2007). Y eso que en ese disco Ry y Mavis también se salieron. Pero Jeff juega en otra galaxia.

A ver cuánto tardan los habituales "salmones" (llámense así por su empecinamiento en nadar a contracorriente) para decir que no aporta nada nuevo, que está mal producido, que Tweedy es un modernillo sin calidad o que Mavis ya no puede cantar. De todo habrá. Y ya que hice un post sobre eso hace unos días los respetaré (aunque seguro que no van a darme motivos) pero de estar de acuerdo ¡ni hablar! Candidato indiscutible a disco del año. Temazos. Y no sólo las versiones. Aunque estemos hablando de que la señora reinterpreta y hace suyos temas de John Fogerty, Randy Newman, Allen Toussaint o una vieja canción recuperada del Reverendo Gary Davis escogida por el propio líder de Wilco. Ojito con los temazos que el propio Jeff le ha compuesto a esta dama de la canción porque están ya entre lo mejor que Tweedy ha compuesto nunca. Es que a un genio como el suyo, con una habilidad maravillosa para las melodías y las armonías más dispares, sólo le falta tener a su disposición la sapiencia, el saber estar y la voz de la hija del gran Pops Staples. No se cómo calificarlo para no quedarme corto. Me limitaré a otro ¡¡¡bufff!!! Y un ¡¡Amén!!

Sonando: Creep Along Moses de Mavis Staples


PS: Me callo que el resto ya lo desgrana esta gran señora en su entrevista en el Ruta. Encima humilde y simpática.

martes, septiembre 07, 2010

Dice la Wikipedia que un súpergrupo es “un término utilizado para describir a grupos de música formados por artistas que habían tenido fama y respeto en grupos anteriores o a nivel individual. Este comenzó a usarse a finales de los años 60, tomando su nombre del disco Super Session (1968), de Al Kooper, Mike Bloomfield y Stephen Stills”. Luego nombra a gente como Crosby, Stills, Nash & Young, claro, los Travelling Wilburys, Cream, Bad Company, Temple of The Dog o los más recientes The New Pornographers. Pues acaba de nacer otro.

Su nombre es Fistful Of Mercy y, al loro, lo forman el siempre interesante Ben Harper, el gran Joseph Arthur (su último disco es de los que quitan el hipo) y Dhani Harrison, que para quien no lo sepa es el hijísimo de George Harrison. Dicen que en octubre empiezan a girar y que pronto tendrán a la venta su primer disco. Parece que la idea es de Harper y Arthur y que “ficharon” a Harrison a posteriori. Llegaron al estudio sin canciones pero con una misión: grabar al menos tres temas cada día. Y lo hicieron. Grabaron las bases a tres guitarras para llamar luego a un amiguete batería de Dhani que junto al bajo grabado del propio Arthur se encargó de la base rítmica. Disco acabado. A mezclar y a masterizar. Y promete ¡joder si promete! Yo he oído una grabación que corre por ahí de un concierto celebrado en la emisora KWC sólo en acústico y se salen. Además en Youtube es fácil encontrar el tema que da nombre a la banda y que es acojonante. Así que a esperar el álbum con ansiedad.

Sonando: In vain or true de Fistful of Mercy

lunes, septiembre 06, 2010

Si ya sabía yo....

Resulta que me da por buscar el origen de mi apellido y tras breves pesquisas descubro que, a pesar de ser de origen romano, evolucionando hacia la corona de Aragón, una buena parte de los Izquierdo se marcharon a México. El apellido Izquierdo llegó a México a través de don Juan de Izquierdo, uno de los capitanes de don Diego de Almagro. Era granadino, de estirpe aragonesa y su familia se encontraba dividida entre Granada y Cartagena. Toma ya, casualmente mi abuelo por parte de padre era granadino y mi abuela cartagenera. Si ya sabía yo que algo tenía yo que ver con México. Mi pasión por las rancheras y la música fronteriza viene evidentemente de mi padre, no ya por los motivos antes expuestos sino porque el hombre pinchaba sin parar sus cintas de Antonio Aguilar (su favorito), Jorge Negrete, Miguel Aceves Mejías y José Alfredo Jiménez todos los domingos por la mañana. Era como un ritual. Churros y rancheras. Esos fueron los despertares de mis años de niñez.

¿Y a qué viene esto ahora? Pues resulta que June, sin saberlo, se despierta todos los fines de semana y oye una ranchera. Sin saberlo pero lo hace. Por casualidad, pero le gusta. Manny Manitas es su serie de despertar matutino los fines de semana. Unos dibujitos de Disney sobre un “manitas” y sus herramientas animadas. Ella no lo sabe pero en la serie original a uno de los personajes le da voz el mismísimo Kris Kristofferson. Siempre me había llamado la atención la canción de inicio y fin, el tema central, y a ella también. Es una especie de ranchera instrumental la mar de animada que te incita al bailoteo. Un día me paro a ver los créditos y con sorpresa descubro un “Theme Song Perfomed by Los Lobos” ¡Toma ya! De tal palo tal astilla, June. Es que son tan grandes Los Lobos. Cuando le envié un avance de su último disco a Manel Celeiro me contestó con un simple “Son unos genios tío!!!!!!!!!!!”. Y no se me ocurre mejor definición. Su reciente Tin Can Trust del que podrán leer oportuna reseña en el Ruta del mes que viene es fantástico. Otra vez. Tiene de todo. Su habitual calidad, su par de guiños a sus raíces latinas (curiosamente sólo uno de ellos habla y entiende castellano), sus dosis de experimentación y su clase. Un disco hermoso que disfrutará cualquiera con ganas de hacerlo. Un nuevo acierto en una carrera llena de dieces pero que nadie parece acabar de querer valorar en toda su grandeza. Llevan juntos más de treinta y cinco años y sin cambios de formación desde mediados de los ochenta. Leo a Andreu Cunill en su entrevista a Dr.Dog de este mes en el Ruta que los de Philadelphia son uno de los mejores cinco grupos de la historia. Aunque no estoy de acuerdo con él, porque creo que para eso les falta algo de recorrido, es indudable su enorme calidad de la que hablaremos otro día. Pues para mí, los Lobos sí que son uno de esos cinco grandes de la historia. Me explico.

Treinta y siete años de carrera. Diecisiete discos. Ni un solo traspiés. En los 80, gente del calibre de Bob Dylan, John Hiatt, Neil Young o Tom Petty andaban por terrenos “peligrosos”. Que flojeaban, vamos. Dylan con discos como Knocked Out Loaded o Down In The Groove (que sí, que tienen grandes canciones pero dentro de la discografía de su dylanísima chirrían…) o en aventuras fallidas junto a los Grateful Dead. El tito Neil con Re-Ac_tor, Trans o transvistiéndose de rocker en Everybody’s Rockin (un disco al que le tengo cariño pero también flojete). Hiatt con All of Sudden, quizá el punto más bajo de su fantástica discografía aunque se recuperaría antes de acabar la década con dos discazos. Y Petty con Southern Accents o Long After Dark, lejos de sus mejores obras. Todos resintiéndose de las producciones de los ochenta. Y cojo estos cuatro tótems por elegir algunos ¿Quién no falló ni una sola vez esa década? Of course, nuestros lobunos amigos. Incluso se marcaron dos de sus mejores discos como How With The Wolf Survive? O By The Light of the Moon en la década maldita. Y si no fallaron ahí....¿Son o no son grandes?

Sonando: 27 Spanishes de Los Lobos

viernes, septiembre 03, 2010

Opino, luego existo

Cojo el ruta de este mes gracias a que mi buen amigo Alfred Crespo me lo trae a casita. Con especial ilusión. Siempre pasa cuando llega septiembre. En agosto no hay número. Eso hace que cuando tienes en tus manos el nuevo tras dos meses de espera casi lo devores. En este número servidor no publica ningún artículo ni entrevistas. Las noticias sí, como siempre. y los obituarios, la agenda y el play-list. Llego a las reseñas de discos. Una, dos, tres...¡joder! ¡hasta siete reseñas mías! No lo esperaba. Me pongo a temblar. Va a ser imposible que no me haya repetido y más teniendo en cuenta que fueron enviadas a redacción en momentos distintos sin recordar lo que escribí en las anteriores. Las leo ¡bien! No hay repeticiones. Todo ok. Buff. Respiro. Y pienso.

Pienso en la pequeña (ínfima) polémica que en otros foros (no aquí) se crea sobre mi opinión acerca del nuevo disco de Mellencamp que, por cierto, no sale en este número sino que lo hará en el próximo. Y dudo. Busco en el diccionario de la RAE:

Opinión: Dictamen o juicio que se forma de algo cuestionable.
Mi: adj. poses. Mío

Bien. Analizamos. El posesivo indica que esa opinión me pertenece. No es de nadie. Es mía, como el tesoro de Gollum. No tengo que convencer a nadie sólo, dada mi condición de crítico, plumilla o husmeador de discos (llámenme como quieran) expresarla y razonarla adecuadamente.

Por lo que respecta a la opinión, la definición es más que interesante. Dictamen o juicio que se forma, y dado que en mi caso lo acompaño del mi podría cambiarlo por dictamen o juicio que me formo…Y lo más bonito, el final….de algo cuestionable ¡Claro! Volvemos a algo que aunque sea más que evidente le cuesta entender a muchos. Yo, aunque me pese, no tengo la verdad absoluta. Mi opinión es cuestionable. Me puedo equivocar. De hecho lo hago muchas veces. Incluso, sin equivocarme, puede haber gente con otras opiniones igual de respetables ¿Tanto cuesta eso? Eso sí, también tengan claro algunos que si mi opinión es cuestionable es justamente igual que la suya, la del vecino o la del tendero de la esquina. Por eso me encanta escribir aquí. En mi casa, si se me permite. Porque todo el mundo suele hablar desde el respeto.

Yo he manifestado en este blog que siendo más dylanita que Dylan su disco de Navidad me parece un peñazo. Otros han manifestado lo contrario y tan amigos. A mí me encantan los Doors, a mi amigo Manel Celeiro no. Tan amigos también. A mi Maika Makovski me parece la mujer con más personalidad de los escenarios de este país, al amigo Tsi, no. Seguiré visitando su blog y devorando sus opiniones porque me encantan. A Juanma no la ha entrado lo nuevo de Mellencamp tan bien como otros discos. Ningún problema, sólo espero que se siga pasado por aquí y opinando sin rubor. Eso, por citar sólo algunos ejemplos. De hecho iré más allá. En el propio Ruta de este mes hay un Fuego Cruzado entre dos amigos míos, Héctor G.Barnes y J.F.León. Dos buenos escritores que discuten sobre los últimos bolos de Dylan y la necesidad de que el bardo siga en los escenarios. Pues fíjense que yo, que me pareció un bolazo lo que vi en Barcelona, disfruto de las dos opiniones. Incluso diría que la de JF está más razonada (y por los pelos, aunque no esté de acuerdo en el fondo, le gana la partida a Héctor, otro crack) y lo paso bien leyéndola. Diría que me gusta, incluso. No hay problemas. Es su opinión. Tan respetable, exactamente igual, como la mía.

Yo sigo pensando lo mismo del disco de Mellencamp ¡qué le vamos a hacer! A mí me parece muy grande pero no voy a ningunear al que me diga lo contrario. Es más, sólo por el hecho de atreverse a exponer su opinión contraria, le respetaré aún más. Excepto si lo hace desde la falta de respeto, la mofa o el insulto. Entonces me limitaré a girar la cara y poner más alto «Save Some Time To Dream». Claro, of course, del nuevo de Mellencamp. Que cabezón soy un rato…

Sonando: Save Some Time To Dream de John Mellencamp

PS: Realmente está sonando «Dig What You're Putting Down» del último y grandioso disco de Peter Case pero no s elo digan a nadie.

jueves, septiembre 02, 2010

A mi que me cure este doctor....

A pesar de no ser un gran fan de Malcolm John Rebennack, Jr o, lo que es lo mismo, Dr. John, siempre ha sido un personaje que he respetado por diferentes motivos aunque nunca he acabado de adentrarme en su música. Uno de esos motivos, por ejemplo, es que fuera uno de los ilustres invitados de The Last Waltz. No puedo opinar demasiado sobre su discografía porque la conozco de puntillas. Seguro que si muchos fans me oyeran decir que mi disco favorito del doctor es el segundo volumen de las sesiones Dr.John Plays Mac Rebenack podrían llegar a espantarse. Pero este médico nacido en Nueva Orleans en 1940 es una de mis grandes cuentas pendientes en esto de la música.

Eso no me ha impedido, sin embargo, estar disfrutando como un enano de su último disco, Tribal. Blues, funk, jazz y ese sonido de la ciudad más francesa de los States tan característico de todo lo que sale de allí es lo que refleja el álbum. Vamos, lo de siempre (sin que esto sea algo negativo). A mí me ha gustado y me gusta. No se por qué. No se si es adecuado o no. No se si es su mejor o su peor disco. Simplemente me gusta y lo disfruto. Y a fin de cuentas, de eso se trata ¿no?


Sonando: Feel Good Music de Dr.John

miércoles, septiembre 01, 2010

Yo descubrí a Ray Lamontagne

Valiente afirmación ¿eh? La verdad es que sólo pretende atraeros a esta lectura...No soy de esos que se pelean por intentar demostrar que yo descubrí a un artista u otro. Podría decir, por ejemplo, que yo hablé de Maika Makovski (y aquí mi buen amigo J.F.León podría certificarlo) antes de que llegara a Barcelona y cuando ella sólo tenía 14 años y ganaba concursos en Palma. Pero es que cosas de ese tipo las hemos hecho todos los que pululamos por estos ambientes. Mi otro buen amigo Toni Castarnado es un descubridor de nuevos talentos. Igual que los amigos de Hotel Arizona o Jesús de Radio City Discos en Madrid. Arquéologos discográficos a los que hay que tener muy en cuenta. Va, vamos a suavizar el título. Yo fui de los primeros en hablar en este país de Ray Lamontagne. Lo descubrí por casualidad. Por recomendación de un blog inglés que ya no existe. Era septiembre de 2004. Rakel y yo, por entonces amigos, andábamos con problemillas con nuestras parejas de entonces y cuando descubrí «Trouble» la canción que abría y daba título a aquel disco que se había filtrado una semanita antes de su salida oficial le dije que aquella era nuestra canción (la otra era «Love our love» de The Sunday Drivers). «Trouble» nos iba bien a los dos. Hoy me sigue emocionando oirla. Ya sabéis que cada uno interpreta las canciones a su manera. Cuando el tipo soltaba frases como "la preocupación es mi único amigo" o "he sido salvado por una mujer" yo sabía que esa mujer era Rakel pero que mi s eparación me iba a acarrear muchos problemas. Cuando apenas cuatro meses después nos separamos de nuestras respectivas parejas (una separación muy dura, especialmente en mi caso y llena de conflictos ¿trouble?) para después iniciar nuestra relación, «Trouble» seguía en mi mente. "Ella es buena para mí, me dio amor y afecto, le dije que la quiero, le dije que era amor...".

Por eso empecé a hablarle a todo el mundo de aquel tipo. Intenté hacerle un artículo en el Ruta pero no me dejaron. Lástima, esa sería mi prueba. Aunque no me hace falta. Se que muchos de sus admiradores actuales, que están a mi alrededor, oyeron hablar por primera vez de él gracias a mi insistencia. Y por eso me llena de orgullo que se haya marcado un discazo como God Willin' & The Creek Don't Rise que no voy a destripar porque de eso ya se ha encargado el amigo Joserra en su Land. Sólo diré que es otro grande y que no he parado de escucharlo, tampoco, este verano. Otro de mis discos de las vacaciones.


Sonando: This love is over de Ray Lamontagne

martes, agosto 31, 2010

El regreso de Mellencamp

El No Better Than This de John Mellencamp es uno de los discos que más me han acompañado estas vacaciones. Sencillamente espectacular. El Johnny más grande regresa definitivamente con este disco. Él dice que se considera "el mejor de los irregulares". Gran definición, llena de modestia por un lado pero no exenta de algo de sarcasmo. Un sentimiento dirigido hacia una prensa que no ha acabado de tratarlo tan bien como merecía. La verdad es que sus últimos discos habían pegado un ligero bajón. Pero eso, tratándose de Mellencamp, significa que eran mejores que el 90 % de discos de rock americano que surgían en los States. De acuerdo que hay que exigirle más pero tampoco es para lapidarlo. Quizá por eso, y esa es la parte buena del asunto, No Better Than This se me antoja como una obra maestra que, en mi opinión, se sitúa junto a Scarecrow (1985), Uh-Uh (1983) y The Lonesome Jubilee (1987) entre los cuatro mejores discos de su carrera. Es más, diría que, para mí (y siempre para mí) este es el mejor disco que ha hecho nunca. Aunque esta emoción pueda ser fruto de la emoción. Y buena culpa de eso lo tienen las formas en que se ha grabado este disco y la gente que ha participado.

T-Bonne Burnett produciendo. Garantía de éxito. Marc Ribot a la guitarra. Garantía de calidad ¿Alguien puede recomendarme un disco en el que haya participado Ribot que no vaya a gustarme? Yo he sido incapaz de encontrarlo. Aquí se sale. Inmenso. Aportando unas guitarras rockabilly y arrastradas que se adueñan del sonido de todo el disco. Un álbum grabado a la vieja usanza, con un sólo micro enmedio y los músicos alrededor. Todo recogido por un viejo cacharro Ampex del 55. Y grabado en sitios como la habitación 414 del Gunter Hotel de San Antonio en la que grabó Robert Johnson, la Iglesia Baptista de Savannah que pasa pro ser la primera iglesia cristiana africana de todos los Estados Unidos o los estudios de la Sun Records. Cuenta Burnett que en este último caso hicieron cruces en el suelo con cinta aislante para colocar todos los instrumentos donde se colocaban cuando grababa Elvis. La cosa es que el disco tiene el alma que le dan esos lugares.


«Save Some Time To Dream» da el pistoletazo dejando claro que Mellencamp está compositivamente inspirado y luego todo es maravilloso. «No Better Than This» parece sacada de uno de los últimos discos de Dylan (y eso no es moco de pavo) y seguro que al de Duluth le encantaría. Quizá inspirada, igual que todo el disco, en la gira que John realizó junto a Willie NElson y Dylan mientras componía el disco. «No One Cares About me» es más Johnny Cash, eso sí, con la rota voz de Mellencamp cantando mejor que nunca y una de sus inspiradísimas letras. «West End» me recuerda de nuevo a Dylan y a canciones como «The Ballad of Hollis Brown» en sus versiones de la gira junto a The Band. «A Graceful Fall» es rockabilly-blues para exhibición personal de Ribot y sus fraseos inconfundibles. En «Love at First Sight» Mellencamp lo borda acompañado sólo con la guitarra acústica. Esta es la canción que yo quisiera haberle compuesto a Rakel. Una preciosa declaración de amor que se te clava en la mente y se convierte en una de las diez mejores canciones que Johnny ha hecho nunca. Y por si acaso, cuando acaba, el siguiente track es «Don't forget about me» donde Tom Waits se nos aparece en ese desesperado "no te olvides de mí....". Insuperable. Lo ha hecho. John Mellencamp ha conseguido llegar a su obra maestra. Siempre ha estado entre mis preferidos pero ahora es que se ha salido de la tabla. Grande Johnny....


Sonando: No One Cares About Me de John Mellencamp

lunes, agosto 30, 2010

April Smith & The Great Picture Show

April Smith. Apúntense ese nombre. Esta señorita de Brooklyn decidió un buen día hacer una canción basada en una de sus series favoritas, Dexter. Tiempo después, los productores de Californication se “quedaron” la canción para un episodio de la tercera temporada. Y ahora la misma canción se utiliza en la sexta temporada de la insuperable Weeds. «Terrible Things» se llama la cancioncita. Y está en tres de mis series favoritas. La Rolling Stone edición americana dice de ella “puede que no sepan mucho acerca de April Smith pero eso está a punto de cambiar. Combina el country y el swing de forma magistral (…). Sus canciones y sus melodías tienen un encanto insuperable”. No puedo estar más de acuerdo.

Detrás de una portada que va de lo horroroso a lo magistral, según la opinión de cada uno, April Smith se ha sacado de la manga un fantástico disco que además tiene la dosis de comercialidad necesaria para reventar las listas de éxitos. Songs for a sinking ship se llama el álbum. Con un ambiente retro que lo envuelve todo, Smith sigue una de sus premisas básicas: “hago lo que quiero. Si me apetece hacer un Charleston lo hago y punto”. Por eso el disco es variado como pocos. Y si en una canción el protagonismo se lo llevan las acústicas, en otra pueden ser los violines, el mellotrón, un Fender Rhodes o la hermosa voz de la Smith. El remate es que encima las letras van cargadas de una mala leche que me recuerda, precisamente, a Dexter Morgan. Dulce y sádico a la vez. Fresquito, fresquito el disco…No como el verano…

Sonando: Terrible Things de April Smith

jueves, agosto 26, 2010

The Doors en los ojos de Tom DiCillo

El When You're Strange de Tom DiCillo que se ha vendido como la mejor película que nunca se ha hecho sobre los Doors es una de las cosas que me he tragado este verano. Y, si no es la mejor, poco le falta. La verdad es que la película me encantó, de princicpio a fin. Intenta no centrarse al completo en la figura de Jim Morrison aunque eso sea prácticamente inevitable. Prescinde de las entrevistas con los Doors sobrevivientes y a cambio nos muestra declaraciones de los padres de Morrison, un montón de imágenes inéditas, la excelente narración de Johnny Depp y, sobre todo, un montaje de lo más original. Porque la parte documental se combina con imágenes del American Pastoral que Morrison filmó en 1969 consiguiendo un efecto que supera el documental para dejarlo al borde de una película convencional y encima acabar alimentando la leyenda de que, quizá, el mito está vivo. Buena, buena, buena....

Sonando: When You're Strange de The Doors

miércoles, agosto 25, 2010

El amigo Ted

Ya hablé una vez de él por aquí. Ted Hawkins. El excepcional músico nacido en Biloxi ha tenido el honor de compartir horas en mis oídos con las novedades que llevaba en el iPOD este verano. O el honor es mío. Mejor dicho. Qué placer...Qué musicazo...

El tipo pasó casi toda su vida en las calles que rodean la zona de Venice Beach, en California. Vivía prácticamente en la indigencia de la que sólo salía cuando puntualmente alguien iba a buscarlo para grabarle un disco por el que le pagaban, generalmente, poco y mal. Tampoco importaba porque él tenía la extraña habilidad de meterse en líos, tuviera dinero o no. Si lo tenía, la heroína era su perdición. Si no, no tenía demasiados problemas en encontrar alguna pelea callejera en la que acabar liado o en implicarse en algún robo a pequeña escala. Por eso la cárcel fue su otra casa. Nick Shaw llegó incluso a rodar un documental sobre su vida que no ha visto la luz. Una pena. Un tipo que cantaba como cantaba y que aseguró que "cuando oí por primera vez a Sam Cooke vi la luz. Supe que tenía un mensaje para mí", debería estar en los altares. En el mío lo está. Esta vez me he bañado en Songs From Venice Beach lleno de impresionantes covers. Sigo flotando.

Sonando: Good Times de Ted Hawkins

lunes, agosto 23, 2010

Catacrack (o la vuelta de vacaciones)

Podría ser una manera de definir la vuelta al trabajo aunque, en mi caso, esta no se ha producido. El motivo es que esta curiosa onomatopeya hace referencia al sonido que hizo mi querido dedito meñique al encontrarse dentro de las cristalinas aguas de Blanes con el tobillo de Rakel mientras jugábamos con June. La inconsciencia del momento, unido al dolor y al deseo de que ni mi hija ni mi mujer vieran que mi dedito se había puesto del revés me hizo colocármelo, cual Rambo, en sus sitio dentro mismo del agua, aspecto este que a la postre, y según los médicos, se ha convertido en esencial para evitar una operación y que la cosa fuera a mayores. El tema es que si el dedo se hubiera hinchado sin estar en su sitio para colocarlo me hubieran tenido que abrir. La diferencia entre Rambo y yo (o una de muchas) es que dudo que el duro Stallone se tire luego tres noches soñando con el ruidito que hizo mi dedo al volver a su sitio. Su posición era la que se ve en la imagen. Diagnóstico: diversas micro fracturas, una fractura gorda en la falange y distensión de ligamentos. 40 días de baja. Toma ya.

Ains, benditas y jodidas vacaciones ¿qué se le va a hacer? Rakel y June han sufrido el tener que estar los últimos 9 días de sus vacaciones en la ciudad y sin contar conmigo para nada. Suerte que mi mujer es la mejor del mundo y todo se lo toma a bien. Incluso el tener que cuidar de dos bebés. Uno es June que se queja poco y cada vez está más bonita, el otro es más grande y más quejica. Ya saben de quien se trata. Total que eso y una avidez inesperada me ha llevado a leer mucho y a oír muchos discos.


Mis lecturas se han repartido en varias temáticas y estilos. Ahí van todo lo que he leído desde que me fuí:

Joe Hill, sindicalismo con banda sonora de Carlus Jové. Fantástica. Una mini bio de unas 100 páginas sobre uno de los hombres que influyó a Woody Guthrie, por ejemplo. De 10.

Camino Blanco de John Connolly. Cayó en mis manos en el último momento y lo devoré en tierras ampurdanesas. Me encantan las aventuras de Charlie Parker, ya saben.

Crónicas Volumen 1 de Bob Dylan. Relectura que tenía pendiente hace tiempo. En día y medio me lo zampé y lo disfruté más que la primera vez.

El sueño de Meteor Slim de Frantz Duchazeau . Otra relectura de un cómic en clave blues. Soberbio. Una noche leyéndolo y escuchando a Ted Hawkins fue suficiente (y unod e los momentos geniales del verano).

Historia de un idiota contada por sí mismo de Carlos de Azúa. Éste no me gustó. Me esperaba otra cosa y me decepcionó un poco.

Rat Pack, viviendo a su manera de Javier Márquez. Otro que me enganchó. Porque las aventuras de Sinatra, Dean y Sammy Davis Jr. dan para mucho.

Una plegaria americana y otros poemas de Jim Morrison. Tenía ganas de leer algod e poesía y opté pro esta ediciónd el poemario de Jim Morrison traducido por Ana María Moix. Enormes algunas frases, demasiado lisérgicas otras.

El per què de tot plegat de Quim Monzó. También quería leer algo en catalán y le debía a Monzó esta lectura desde mis tiempos escolares. me encantó. A la altura de su fama.

Si me necesitas llámame de Raymond Carver. Otro de cuentos como el de Monzó. Los últimos encontrados del autor de Vidas Cruzadas. Soberbio, como no.

Ajuste de Cuentos de Patxi Irurzun. Todavía no le había metido el cuento a este volumen de mi buen amigo Patxi. Por descubrir, oigan. si pueden búsquenlo. Muy bueno.

Los Salvajes y yo de Gaby Alegret. Bio de la banda barcelonesa en la voz de su cantante. Más que entretenido.

Duérmete niño de Eduard Estivill. Cosas de querer aplicar el método. Me lo leía en dos horas y luego no tuvimos narices de aplicarlo. El llanto de June pudo más que nuestras ganas de que duerma sola. Y como dormir duerme bien y de un tirón, de momento, esperaremos...

Total tres biografías y una autobiografía, un cómic, una novela negra, una novela costumbrista, un libro de poemas y tres de cuentos. 11 libros en total. Nunca había leído tanto en tan pcoo tiempo y estoy más que satisfecho de ello.

Otro día les hablo de mis discos del verano pero ya les avanzo que me han vuelto loco los últimos de los Black Crowes, John Mellencamp, Dr.John, los Lobos, Hillstomp y Ray Lamontagne....

Ahora, eso sí, en plan Tarradellas: "Ja sóc aquí".

Sonando: Yo Canto de Los Lobos