miércoles, septiembre 21, 2011

El antiguo y viejo sur de Patrick Sweany

Hay veces que las referencias ayudan, y mucho, para acercarse a un músico. En estos tiempos de sobresaturación de información y, por lo tanto de propuestas, parecen vitales para poder sobrevivir y no volverse loco. Los conocidos ayudan. Tú sabes su criterio, sabes cómo son y si lo que te están aconsejando es una exageración, una ida de olla o una realidad palmaria. Luego están las revistas y demás prensa. De eso ya hemos hablado. Y también están las referencias que te aportan los propios discos o artistas. Gracias a una de ellas llegué a Patric Sweany. Que su C’mon C'mere estuviera co-producido por Jimbo Mathus y Dan Auerbach era casi una garantía que se ha reafirmó con Every Hour is a Dollar Gone, con el Black Key de nuevo a los mandos. Las suposiciones fueron correctas y me encontré con dos muy buenos discos de un interesantísimo músico que cabalgaba entre el Americana y el blues rural de manera notable. Y eso es lo que hace en su nuevo That Old Southern Drag. De hecho su abanico se amplía hacia el soul en canciones como «Oh!Temptation», «The Edges» o «Same Thing» que harán las delicias a los que critican a Eli Paperboy Reed por prefabricado. Esto es otra cosa. «Rising Tide», en cambio, se acerca a un blues-rock más pesado cercano a la escuela de su maestro Auerbach. Y en «Leave Ohio» el americana más clásico hace acto de presencia con un leve toque funk que le sienta de maravilla. «More and More» se acerca al gospel y «Frozen Lake» al country-folk. Todas ellas muestran, por fin, a un artista con un talento descomunal, lleno de ideas que siempre surgen de sonidos clásicos y con una intensidad que resume perfectamente su voz. Otro disco a la lista de los grandes de este año.

Sonando: Leave Ohio de Patrick Sweany

martes, septiembre 20, 2011

Todo queda en casa, Chinaski interview

Aprovechando que de aquí a una semana estaremos actuando como teloneros de Bryan Estepa en la Sala Rocksound, los Chinaski hemos sido entrevistados por la revista Ruta 66. Sí, sí, todo queda en casa. Curioso para mí cada ve que me pongo al otro lado. La cosa es que el amigo Manel Celeiro me hizo unas jugosas preguntitas que contesté la mar de contento. Ya saben, la cita, como pueden ver en los carteles de la derecha, el martes que viene en el Rocksound a las 21:30 h, por 5 €uritos de nada. No se lo pierdan, aunque sea martes. Bryan se lo merece. y nosotros también ¿no?

Sonando: Won't Let You Down de Bryan Estepa

PS: No olviden pasarse por la web del Ruta a leerme (ya saben http://www.ruta66.es/ )
PS II: Para los que preguntan, sí, estaremos la banda al completo, los 5 chinaskis.

lunes, septiembre 19, 2011

Dirty Wings, "felicitats Jaume!"

Soy tan mala persona que el otro día fue el cumpleaños de mi buen amigo Jaime Anglada y olvidé felicitarlo. Y eso que lo pensé varias veces a lo largo del día. Pero es lo que siempre le digo a Rakel y no me apliqué el cuento: “cuando se te ocurre hacer algo, o lo haces o se te olvida”. La cosa es que voy a aprovechar la blogosfera para felicitarlo y recordarle que se le quiere mucho desde aquí. Y voy a hacerlo como a él le gusta: recomendándole discos. No sé si ya lo hice con Lucero y The Gaslight Anthem pero “apunta Jaumet”. De todas maneras voy a detenerme en otro que descubrí gracias al buen hacer de Sed de Música: Dirty Wings.

Se trata de un trío de Queens (no puedo evitar pensar en Narmi Brown, cada vez que sale este nombre) que se acaban de sacar de la manga un discazo llamado 30th Avenue Heartache. Tres nombres cruzan de cabo a rabo tu mente mientras escuchas sus cortes. Bruce Springsteen. Lou Reed. Jim Carroll. Da igual cuál de ellos y en qué orden. Su legado está presente en todas las canciones del disco aunque quizá «The Legacy», precisamente, sea la que lo resume todo. Aquí hay rock and roll como Dios manda, del que te calienta el alma e, incluso, la entrepierna. Son canciones que “ponen”. «Lonely Night In A Lonesome», la abrumadora «Scott Walker Motherfucker» o «Prodigal» son buenos ejemplos. Directos e implacables puedes decir que no aportan nada except canciones y actitud. ¿He dicho nada? En que estaría yo pensando…Ah, sí. Felicitats Jaume.

Sonando: Cornflake Girl de Dirty Wings

viernes, septiembre 16, 2011

DPND: Giant Sand - Ramp

El señor Howe Gelb llega hoy a estos Discos Para No Deprimirse y lo hace acompañado de los Calexico. Atentos.

Dicen que no es su mejor disco, ni siquiera de la década, pero como yo le tengo un cariño especial y, a fin de cuentas, esta lista la hago yo, pues aquí está. Además es que a mí me parece una obra maestra Publicado en 1991, es el séptimo disco del proyecto del inalcanzable Howe Gelb y, sobre todo, el primero con la sección rítmica Burns-Convertino, o sea, Calexico. Convertino llevaba tiempo con Gelb tocando la batería, pero Burns se incorpora al grupo en 1990 para con su bajo formar una base aplastante. «Warm Storm» es un claro ejemplo de la fuerza de sus temas, y «Jazzer Snipe», que firman los tres conjuntamente, deja asomar su tendencia a la experimentación y a los sonidos arenosos. También destacable la presencia en tres temas de Victoria Williams, con su particular voz, de los que yo me quedo con la dulzura de «Wonder». O «Welcome To My World», que marca el camino a gente que vendrá después como los mismos Hacienda Brothers con su sonido pre-cursor del Tucson sound. Un lugar al que la banda se iba a trasladar en 1994, sólo tres años después de este disco.

Gelb domina junto a los dos Calexico la parte instrumental. Combina a la perfección la electricidad de algunos temas con sonidos más acústicos: banjos, violines, acústicas para configurar un disco variado y al alcance de muy pocos. No entiendo a los que insisten en que este no es un disco completo.

Sonando: Neon Filler de Giant Sand

jueves, septiembre 15, 2011

Tejas Brothers, con j de jalapeño

Los Tejas Brothers son la banda a la que estoy recurriendo estos últimos días cuando tengo ganas de música sin pretensiones, que me anime sin más. Formados en el 2006 lo hicieron como lo hacen los grandes, al detectar que entre ellos pasaba algo. David Perez, acordeonista, y Chris alez, guitarrista, coincidieron encima del escenario del Forth Worth FEstival para participar en una jam. Allí de dieron cuenta de que habían nacido para tocar juntos, así que reclutaron al baterista Danny Cochran y al contrabajista y “tololochero” Juan Garza. El nombre estaba claro: se sentían como hermanos y su música bebía como ninguna otra de la tejano music. Mezclaban sin rubor Tex-Mex, Blues, Rock y Country. Los Tejas (con “j”) Brothers eran una realidad.

Su último disco se titula Rich Man y desde el inicial «Say It AGain» recoge todos los tics del género, tema con título en castellano i9ncluído («La Madrina»). Si eres de los que añoran a los Los Lobos de Will The Wolf Survive?, este es tu disco, sin duda.

Sonando: Diamond In The Rough de Tejas Brothers

miércoles, septiembre 14, 2011

La pluralidad se nos supone

Me encanta escribir posts que provoquen algo de debate. No busco polemizar. De hecho lo que me gusta de estas tierras es que todos hablamos desde el respeto por la opinión ajena. Eso me ha hecho pensar en algo, y ahí va la reflexión. El protagonista es el crítico y, también el oyente. Me ha costado pero lo acepto. Soy crítico y, como tal, tengo una opinión. Del último disco de los Jayhawks, del de Wilco o de cualquiera. Tras un par de escuchas más a cada uno, por cierto, no cambio ni una palabra de lo dicho. Aquí se han manifestado opiniones, casi todas contrarias a la mía. Lo mejor es que igual de válidas. Y eso es lo que me gusta. Yo no tengo la verdad absoluta. Para nada. Sólo lo mismo que los demás, una opinión fundada. Y ese es el problema de algunos críticos. Los que creen que se ha de opinar como ellos y que si no, no tienes ni idea. No, no, no. Por ahí no vamos bien. La música es algo que o se vive desde debajo del ombligo y desde dentro del pecho o no sirve para nada. Un disco depende de muchas cosas cuando llega al oyente. De sus ganas, de sus expectativas, de su momento vital y hasta de si llueve, si me apuran. En función a todo eso te puede gustar más o no. E incluso le puedes pillar manía. Yo critiqué el disco de los Jayhawks, pero intenté hacerlo sin faltarles el respeto a ellos y sin faltarle el respeto a todo el que lo disfrute. Mucho mejor. Y no crean que lo digo por nada de lo que se ha dicho. Todo lo contrario. Que nadie se haya enfadado, que nadie se haya tomado nada mal, me enorgullece de estas tierras, que diría mi buen amigo Joserra. Gente a la que respeto mucho como oyente está disfrutando enormemente el álbum: Tsi, Joserra, Il Cavaliere….Y yo me alegro mucho por ellos. Quizá algún día yo lo haga también (¡claro que lo compraré Joserra, no lo dudes!). Me gustan sus reflexiones y las de todos los demás. Me gusta la sinceridad y la pasionalidad (toma palabro inventado). Lo que no aguanto es ese “creer que lo sabes todo” y ese “o estás conmigo o contra mí”. Recuerdo estar con Rakel en el concierto de Bon Jovi. Sí, fui al concierto de Bon Jovi. Allí habían 40.000 personas disfrutando ¿Quién soy yo para decirles que se equivocan? Yo les diré que no me gusta, que hay cosas mejores, pero no que se equivocan, aunque lo pueda pensar (porque se equivocan ;-)) ¿Qué opinarán muchos de ellos cuando vean lo que disfruto yo viendo a 22 tíos en calzoncillos corriendo detrás de una pelota de fútbol? Probablemente que me equivoco. Eso sí, quiero el mismo respeto para mí. No quiero que me llamen raro, que se rían de mí, no quiero frases como “a esos los conocerán en su casa” cuando hable de los Buffalo Killers, los Steel Wheels o los Mofro. Respeto, sí, pero para todos.

Pero vuelvo a los críticos. Yo ya he dicho muchas veces por aquí que sigo a algunos de ellos. Eso lo hacemos todos. Pero no por ello creo que están escribiendo la palabra del señor. Eso sólo lo hace Dylan. Los busco los primeros. Leo sus críticas y luego escucho los discos que proponen. La pluralidad y las escuchas, como el valor en la mili, se les suponen. Pero intento crearme mi propia opinión. Los utilizo como guía pero no como ley. No son la Biblia, son la Guía del ocio. Sin ir más lejos, en la UNCUT de este mes, tótem donde los haya de muchas cosas, el disco del mes de Americana es el de Glenn Campbell, con canciones de mi querido Jakob Dylan, el vástago. Y a mí, no me ha gustado ¿Me tiene que gustar porque lo diga UNCUT? No. Ellos me han llevado a él, eso sí, pero luego he podido decidir yo ¿No es lo mejor? Sigan haciéndolo ustedes.

Sonando: Human Bird de Buffalo Killers

martes, septiembre 13, 2011

Mi "nueva" chica

Hoy el post es más fotográfico que otra cosa. Su función es presentar a mi nueva chica. No, no se me asusten. Ni de coña me alejo de mis chicas " de verdad". Pero es que "tenemos chica nueva en la oficina". Cuelga orgullosa al lado de la Waterstone de caja (preciosa con un sonido jazzie que lo flipas y baratísima en su momento) y la Epiphone acústica (modelo Elvis). Se trata de una Harmony Stratotone de principios de los 60. Como curiosidad decir que es el mismo modelo que Brian Jones llevó durante bastante tiempo mientras Keith llevaba otro modelo de Harmony, la Meteor, muy parecida. De hecho Dave Davies estuvo a punto de grabar el famoso «You Really Got Me» con una igual, pero problemas de cuerdas y afinación acabaron llevándole también a una Meteor. Yo estoy encantado con ella. además, parece que ella también me quiere...

Sonando: You Really Got Me de The Kinks

lunes, septiembre 12, 2011

Los Jayhawks y la opinión exigida

Una opinión exigida tiene menos valor que una expresada libremente”. Al Swearengen.

Con esa frase del gran “malo” reconvertido de Deadwood, llena de significado como todas las que suelta, y uno de mis personajes favoritos de la televisión, resumo mi actitud ante tener que hablar sobre el disco de los Jayhawks. Y quizá eso lo resume todo. No tenía ganas. Pero mis queridos lectores me lo han pedido por diversos medios y ahí voy. Es mi opinión, nada más. La primera palabra que me vino a la mente al escuchar Mockingbird Time es decepción. Puede que fuera un problema de expectativas, como casi siempre. Por un lado tenemos a Louris voceando por ahí que es con mucha diferencia el mejor disco de los de Minneapolis, antes de que salga. Y luego, tantos años de espera y el prometedor disco a dúo de Gary y Mark, también sumaban lo suyo.

Mi resumen es que no hay química. Se acabó. Las relaciones se terminan, tanto las personales como las musicales. Y yo creo que ésta ha tocado a su fin. No hay chispa. Y no estoy diciendo que sea un disco horrible. No hay que pasarse. El álbum es aceptable, pero ese adjetivo no debería estar en el diccionario de una banda que ha sido tan grande. Y no será por falta de oportunidades. Se las he dado, y muchas. Canciones como «High Water Blues» son indignas de su legado. Son demasiado fáciles. Las hemos oído tantas veces...Hemos criticado a tantas bandas por hacer eso diciéndoles que eran una mala copia de los Jayhawks... En un hipotético grandes éxitos del grupo, como mucho, metería «She Walks In So Many Ways» o «Closer To Your Side». Y eso si fuera triple. Si no, ni eso. Lo siento, pero no. Y me cuesta decirlo. Las otras se olvidan tal como vienen. Por primera vez en toda su discografía, tras varias escuchas a un disco, no soy capaz de recordar ninguna de sus melodías ¿Qué ha pasado? Yo lo tengo claro. Por eso me veo cogiendo el iPOD. Leo que el disco tiene 11 reproducciones. Lo saco con iTUNES. Ya lo compraré cuando esté en serie media. Completista que es uno. Mientras, voy a la estantería, cojo el Darker Circles de los Sadies y lo ripeo, una vez más, para ocupar su espacio. Un disco, precisamente producido por Louris, y que saca los colores a este Mockingbird Time. Una lástima, o no. Quizá esté equivocado ¿quién sabe?

Sonando: Closer To Your Side de The Jayhawks

viernes, septiembre 09, 2011

DPND: Son Volt – Trace

Incomprensiblemente, para muchos, todavía no habíamos tenido en esta sección a Son Volt, la otra banda resultante de la división de Uncle Tupelo, mientras Jeff Tweedy creaba Wilco. Pues aquí están Jay Farrar y compañía, con su álbum de debut, todavía insuperable.

Publicado en 1994, Trace es una colección sublime de canciones que además consiguen una sensación enorme de conjunto. Vamos, lo necesario para dar forma a un álbum. Los intentos posteriores de la banda no fructificaron de la misma manera, a pesar de poseer también grandes canciones. Pero es que «Catching On», «Drown», «Too Early» o «Route», por citar algunas, funcionan como un todo unitario definiendo, como pocos, el nuevo sonido de raíces. Ayudado por unas letras vitales y descarnadas, Farrar se erige como un excelente contador de historias y como un profundo observador de su yo interior. “O ahora o nunca, demasiado cerca del borde, todos nosotros somos la prueba de que nada dura deamasiado”. Terrorífico pero real. Certero. “Vivir demasiado no es manera de morir”. Estremecedor. Sin más.

Con todas sus influencias floreciendo pero una tremenda personalidad, no podemos evitar que «Catching On» se nos haga puro Gram Parsons y que «Drown» mire de cara a Neil Young. Farrar deja claro que las experimentaciones en Uncle Tupelo eran cosa de Tweedy y que, al menos de momento, lo suyo era más clásico. Si aún no lo han hecho, háganse un favor y escuchen este disco. Me lo agradecerán.

Sonando: Drown de Son Volt

jueves, septiembre 08, 2011

Carta abierta a Joe Ely

Querido amigo,

Estoy cabreado. Es lo que me pasa cuando tengo que tachar de mi lista a uno de los artistas que me han hecho disfrutar mucho. Y eso me pasa estos días contigo, Joe. Con lo bien que lo hemos pasado juntos…¿Qué te ha pasado? ¿Dónde quedó aquella frescura de Letter To Laredo? No, no te estoy pidiendo que cada día hagas una obra maestra como aquella, pero ya son demasiados discos a un nivel nada destacable. Tampoco quiero que suenes a los Flatlanders. Sé que aquello ya pasó. Pero tu nuevo Satisfied At Last está tan lejos de aquello. Al final me han hecho creer que soy un crítico y aquí estoy. Haciendo honor. Criticando. ¿No crees que no es digno de ti empezar un disco con un tema como «The Highway Is My Home» con una melodía calcada al «Pinball Wizzard» de The Who? ¿Ahora te ha dado por el reggae en «Roll Again»? Si no fuera por ese «Leo And Leona», con ese rock fronterizo que tan bien te sale, y el «Live Forever» que te deja tu amigo Billy Joe Shaver, casi ni te escribiría esta misiva. Por cierto, pregúntale a él, que parece mucho más lúcido en sus discos. Vamos, hombre. Recapacita. Piénsatelo. Un día fuiste grande y, quizá puedas volver a conseguirlo. Te prometo volverlo a intentar, pero sólo una vez más. Por lo que fuimos…Pero es que ya van muchas oportunidades…

Sonando: Live Forever de Joe Ely

miércoles, septiembre 07, 2011

Wilco, con todo su amor

¿Pero dónde estamos llegando? Ahora juzgamos los discos oyendo sólo un tema ¿Nos hemos vuelto locos? Revuelo. Mucho revuelo se ha armado tras escuchar el primer single del The Whole Love de Wilco, «Art Of Almost». Que si se han echado a perder del todo, que si suenan a Radiohead, que vaya pastiche…Hasta al bolo (bolazo) de los Sadies llegó la polémica. Incluso personas no sospechosas de su wilconismo como mi buen amigo Joserra Rodrigo han caído en la trampa. Me recuerda a la que se formó cuando los Black Crowes sacaron de adelanto de su Before The frost…Until The Freeze aquel bailable «I Ain’t Hidding». ¿Y luego? Discazo al canto. Cierto es que este «Art Of Almost» es, en palabras del expresivo y pasional Joserra, “Wilco sonando descaradamente a Radiohead pero la peña dirá que es lo más..."una vuelta a las arquitecturas sonoras vanguardista del YHF"...si, los cojones. No soy sospechoso: amo a esta banda desde que compre de novedad el Being There, hemeroteca, YHF y Ghost is Born son p.o.m. y Sky Blue Sky su New Morning pero esto que diría Amy: es de no, no no. In Rainbows, titulad el invento In Rainbows.Dios tenga en la gloria a Jay Bennett o que les produzca M Ward que esto ya huele a querer ser lo que no se debe y no lo digo por ir de modernos, eso me encanta pero canciones , cojones, c-a-n-c-i-o-n-e-s.”.

Pues como Joserra quiere canciones, eso es lo que le va a dar Wilco. Cuando pueda oír el disco entero, como yo, varias veces, se enganchará. Seguro. Es tan fácil como llegar al segundo tema. Ahí ya está «I Might». Wilco clásico: acústicas cañeras, eléctricas potentes por detrás, y un hammond a lo Doors que envuelve todo el tema. Tras él una balada como «Sunloathed» para dar paso a esas brutales y típicas entradas de Tweddy con su rockera voz semirota en «Dawned On Me». Adictiva, adictiva. La acústica y llena de arreglos «Black Moon» se enriquece de una preciosa steel que arranca a medio tema. Y con «Born To Alone» vuelven los Wilco más Wilco. Un medio tiempo perfecto, marcado por la batería y con finales de estrofa a lo «Via Chicago» pero menos exagerado. «Open Mind» es otro acústico ambiental precioso y «Capitol City» un tema saltarín, con las voces dobladas y cambios sorpresivos. Muy bueno, sin duda. Llega «Standing O», y todo se tiñe de rock con sus poderosas guitarras y su ritmo acelerado, para acabar lentamente en otra balada. En «The Whole Love» ¿vuelven los experimentos? No, es sólo un amago. Jeff canta espléndido en semifalsete un tema directo a la yugular. Quizá lo mejor del disco. Y para el final, «One Sunday Morning», una balada demasiado larga, para mi gusto (¿eran necesarios 12 minutos?) pero de una belleza incontestable ¿Mi opinión? Pues fíjense, que supera ampliamente a su disco anterior, que el peor tema de todo el disco es, precisamente el que se ha escuchado, que no es su mejor disco, está claro, pero tampoco el peor, y que Wilco siguen siendo una muy buena banda. De momento, no hay niebla en el horizonte. Y digo esto tras escuchar el disco completo “sólo” 8 veces, aunque no creo que cambie de opinión…Eso sí, que la portada es fea, fea, fea, no hay quien lo discuta…

Sonando: Born To Alone de Wilco

PS: Paso la sección DPND al viernes. Ahí seguiremos.

martes, septiembre 06, 2011

El hombre que mató a Íñigo Coppel

Recojo reseña que el gran Fernando Navarro hacía de este disco en El País:

Con su aprecio por el legado sonoro norteamericano y su estilo sencillo y eficiente, el cantante de Getxo publica su segundo álbum en solitario, donde se aprecia una destacada madurez lírica y sonora, entre el folk de autor y el rock clásico. En la línea de Quique González o José Ignacio Lapido, Coppel se erige como una voz a tener en cuenta en el disfrute de composiciones cantadas en castellano que conmueven por su sinceridad y espíritu. Se reconoce al hombre que las escribe. Desde los efusivos Madrid para cuerdos y bienhechores o Fuera de mí a los tiempos lentos Esto es lo que parece o Elvis, en todas las canciones, se disfruta de un músico con cosas que decir, algo que no siempre se encuentra.

No se me ocurre mejor manera de empezar este post que con palabras del amigo Fernando. Ojo con él que es una de las plumas más a tener en cuenta en el periodismo musical futuro, y por qué no decirlo, presente de este país.

Su crítica es acertada. El último trabajo del ex miembro de los Zodiacs acaba de caer en mis manos. Por cierto, otro más de Getxo. Como Smile, The Fakeband o Sweet Oblivion. Últimamente lo que más me interesa de la música de este país sale de ahí. Vamos con el disco en el que intervienen, por cierto, varios componentes de Los Madison.

«Madrid Para Cuerdos Y Bienhechores». Clásico tema de presentación. Cañero. Buena letras. Resultón. Buena presentación.

«Fuera De Mí». Retazos de los Zodiacs. Rock clásico que podía surgir perfectamente del Personal de Quique González.

«Esto Es Lo Que Parece». Rock acústico a lo Springsteen en Nebraska. La voz se sitúa en parámetros y giros que nos remiten a los Tahures Zurdos y a Aurora Beltrán. Otra buena letra y ya van tres. Empieza a llamarnos mucho la atención su capacidad como letrista.

«Anoche hablé con Jesús». Nos suenan esos acordes. Ese riff inicial. Es el «Personal Jesus» de Depeche vía Johnny Cash. La melodía no tiene más que ver y se construye como un blues clásico. Letra imaginativa en la línea del «Dios No Está Aquí» de los Chinaski.

«Canción para Woody Allen».Homenaje a los personajes de Allen vía «Song To Woody» de Dylan. Así el hey,hey Woody Guthrie I wrote you a song se convierte en un hey Woody, Woody Allen, te he escrito una canción. Aparece Dylan para no irse del disco.

«Nostradamus no me jodas». Inicio como «Take It Easy» de Jackson Browne para la canción más floja del disco. Sigue cantando como Dylan pero nos sobran según que expresiones en la letra. Parece más un tema de El Sobrino del Diablo. Lo bueno es que se va a recuperar con lo mejor del disco.

«Mi perdición». Vuelve a mirar al blues y a Dylan. Ramalazos de canción de bar. No desentonaría en los discos de LePunk. Simpático y sarcástico.

«Blues hablado sobre el mayor fan de Bob Dylan del mundo». A estas alturas ya sabíamos que lo era pero encima sabe reírse de ello. Un ataque a degüello a los dylanitas vistiéndose como uno sobre la música del «Talkin’ World War III blues». Referencias al Papa, al anuncio de Victoria Secret y hasta al Príncipe de Asturias.

«Tal y como ella cree». Se imaginan a Bunbury cantando a ritmo de tango con un deje más dulcer hacia el final. Pues aquí lo tienen. Preciosa letra y Gardel en la mente.

«Elvis». Homenaje al rey en su juventud, antes de ser famoso, pidiéndole que no intente hacerse una estrella porque no lo va a conseguir. Otro tributo a Dylan enmascarado.

Un buen disco en lengua castellana. Muy bueno. Producido por José Nortes. Merece la pena acercarse a él y seguir los pasos de Coppel porque apunta muy buenas maneras. Aviso.

Sonando: Elvis de Íñigo Coppel

lunes, septiembre 05, 2011

The Sadies en el Sidecar

Los Sadies. Este fin de semana han participado en el TurboRock, aunque intuyo que su concierto de hoy será mejor. Y lo digo sin haber visto los otros. Pero se me hacen más una banda para sala. He leído sobre ellos que hacen jangle-pop mezclado con folk, rock psicodélico y country alternativo. Yo creo que lo que hacen es rock americano y ya está. Canadienses, como sus paisanos y admirados The Band. Los tuvimos en 2009 presentando Country Club junto a John Doe, en una gira conjunta que desembarcó en la Sala Apolo. Hoy llegan al Sidecar para presentar el excelso Darker Circles producido por Gary Louris. Explicándole a Coco el concierto de Eddie Spaghetti acabamos hablando de ellos y le dije, precisamente, que creía que en sala se iban a salir. Él me miró y no dudó en afirmar: “estos tíos son tan buenos que se salen en sala, en escenarios grandes y hasta debajo del agua”. Razón no le falta. La cita hoy, en la Plaza Real. Ya saben…

Sonando: Ten More Songs de The Sadies

viernes, septiembre 02, 2011

Los Caballeros de la Mesa Redonda

La forma de escuchar música ha cambiado. Sé que no es un descubrimiento para nadie pero tenía ganas de hacer una reflexión sobre ello. El otro día hablábamos de eso con el señor Dedos Pegajosos. Él es de una estirpe cada vez más rara: la de los que no saben descargarse un disco, nunca han abierto soulseek, no saben qué es megaupload y ni siquiera han visto la pantalla inicial de Spotify. La verdad es que él lo soluciona conmigo, que le hago de dealer (aunque ambos somos intrépidos compradores de discos de manera compulsiva), pero tampoco creo que se muriera sin lo que yo le voy pasando. “He amenazado” varias veces con enseñarle esas nuevas tecnologías, pero él me decía que aunque al final aprenderá, se resiste porque realmente no quiere hacerlo. Es de los caballeros de la mesa redonda rutera. Las últimas huestes. Y hay más de uno. Coco es el Rey Arturo y el maestro Ranedo su Lancelot particular. Éste proponía en el último Azkena que un disco descargado no se pudiera reseñar en el Ruta. Había que tenerlo. Y no me parece descabellado.

Ellos no saben descargar ni escuchar en streaming y no quieren saberlo. Defienden la escucha del disco como antes. Tienen la impresión (real) de que los discos no se escuchan tanto, no se exprimen, y eso es una pena. Es el problema del exceso de información y acceso. Yo soy de los que escucho mucho. Y él me decía “¡joder! Hay discos que escuchamos dos veces” y tiene toda la razón. Y eso quizá haga que incluso cambie la forma de hacer música ¿Los artistas deberán optar por discos más inmediatos? ¿Perderemos obras de esas que se te van metiendo poco a poco dentro? También sería una lástima, pero los músicos están en todo su derecho de adaptarse al cambio. En el fondo, los cabrones somos nosotros porque nos atrevemos a “descartar” en una sola escucha de menos de una hora el trabajo que ellos han estado realizando, probablemente, meses ¿quién narices nos creemos? Y los peores, los críticos. Tendré que empezar a aceptar que lo soy. Osamos a opinar sobre ellos en pocas escuchas. A veces obligados por el apremio editorial pero muchas otras, simplemente, porque queremos pasar a otro. Yo ayer me rebelé. Por culpa del de los deditos metidos en mermelada. Me puse un disco cuatro veces seguidas. No recuerdo cuanto tiempo hacía que no optaba por escuchar un disco de esa manera. Y no saben cómo lo disfruté. Hoy vuelve a sonar. Los tiempos están cambiando, que decía el profeta, pero igual no hace falta que cambien tanto…

Sonando: Stoplight Roses de Nick Lowe

jueves, septiembre 01, 2011

El ruta de septiembre

Anda el nuevo Ruta ya por las tiendas. Número excelente. De mis preferidos últimamente. Portada para Taxi Driver, celebrando el aniversario de la obra maestra de Scorsese y DeNiro. Pedazo de artículo de Chuck Berry a cargo de Manuel Beteta, y no menos interesante el de Alfred Crespo sobre uno de sus tótems, Robert Hunter. Además, entrevista con mis queridos Nu Niles, Gene Clark & Carla Olson, Quicksilver Messenger Service, Caitlin Rose, Bryan Estepa…Servidor aporta tres entrevistas: Pokey LaFarge, uno de los favoritos de mi hija, Brett Detar, entrevista de hace unos meses que no había podido aparecer por cuestiones veraniegas, y Midnight Travellers. Además, una reseña sobre el DVD de Levon Helm y un par de libros: Hank Williams: Family Tradition y La Historia de la música pop en Castellón. Finalmente una columna en la sección Discomático sobre nuevos discos de rock americano y la habitual sección de noticias, como cada mes. Yo sigo devorándolo, como siempre…

Sonando: La La Blues de Pokey LaFarge

miércoles, agosto 31, 2011

DPND: Supersuckers – Must’ve Been High

Curioso que uno de los discos definitivos de rock americano de los 90 lo hiciera una banda ajena al género. Por eso, tras el parón vacacional, y aprovechando que pude a ver a su líder, Eddie Spaghetti, el pasado domingo en concierto tocando muchos de estos temas, hoy visitan estos Discos Para No Deprimirse los súpermamones, Supersuckers, y su Must’ve Been High.

En 1997 la banda publica el que yo considero su mejor disco. Curioso porque se adentran en terrenos country cuando lo suyo siempre había sido el punk-rock acelerado. Pero es que todo en este trabajo es redondo. Canciones como «One Cigarette Away», «The Captain» o «Hangover Together» con la Breeder Kelley Deal compartiendo protagonismo con Eddie en la voz son insuperables tratados de buen rock americano. Y si el disco te gusta (lo contrario me parece casi imposible si eres seguidor de esta sección) no te puedes perder el directo que editaron poco después. Simplemente maravilloso. Una fiesta absoluta de country rock bien parido y con muchos cojones. Con pocas distorsiones pero con muchas camisas de cowboy, banjos, armónicas, botas camperas y ganas de pasarlo bien. Supersuckers, ya saben…

Sonando: Dead In The Water de Supersuckers

martes, agosto 30, 2011

Perversiones, breve catálogo de parafilias sonoras

Llevo años queriendo hacer este disco. Dándole vueltas. Incluso le propuse a mi amigo Santi Campos que lo hiciera él. La idea era hacer un disco en castellano de versiones de canciones en lengua inglesa. Santi lo hace bien. Por eso se lo propuse hace tiempo. Pero al final he decidido hacerlo yo con mis Chinaski. Me da igual si a alguien le da por copiar la idea. Tenía ganas de anunciarlo. Además tengo la sensación de que he logrado encontrar la mejor banda, por fin. O al menos la que yo necesitaba.

Ya tengo nueve. Nueve canciones que me gustan mucho como han quedado y alguna más descartada. Ahora falta grabarlas. Lo del título también lo tengo claro hace tiempo. No me ha tirado para atrás que Ariel Rot ya lo utilizara, de alguna manera, en su disco de duetos. Ni que exista un disco de flamenco titulado con el mismo concepto. Seguiré adelante. Me gusta lo que representa ese título ¿Quieren pistas? Sí, están Johnny Cash y está Bob Dylan. Para mí son inevitables. Pero en los otros hay alguna sorpresa. De momento les desvelaré a Bob Seger y a Hank Williams. Mi cabecita, que no para de pensar, ya sabe cómo quiere grabarlo pero aún no puedo desvelarlo porque no lo tengo todo atado. También me gustaría subtitularlo "breve catálogo de parafilias sonoras". Por eso de seguir con los títulos largos. Pero para eso tengo que pedir permiso al autor del libro que ilustra esta entrada. Lo intentaré. Les seguiré contando como van mis perversiones...

Sonando: Quick Sand de Ry Cooder

lunes, agosto 29, 2011

Jonny Burke, el último capricho de Marc Ford

Marc Ford, más allá de su carrera junto a los Black Crowes, como guitarrista de sesión o con una discreta y sólo destacable, a veces, carrera en solitario parece empeñado en que tiene un ojo clínico muy a tener en cuenta a la hora de apostar por nuevos artistas. Lo hizo con Ryan Bingham al que nos descubrió al mundo entero con su Mescalito. También con The Steepwater Band aunque algunos ya los controlábamos previamente. Ahora hace lo propio con Jonny Burke. Lo hace produciendo su disco de debut, Distance And Fortune, un álbum muy a tener en cuenta en las listas de los mejores del año que se inicia con un rock made in Kevn Kinney llamado «Broke Down» en el que se anuncia su querencia por sonidos stonianos y haber mamado de bandas como los Georgia Satellites de Dan Baird. Ese amor por los Stones se vuelve más country en el segundo tema, «Come Stand», carne de himno. «Into The Autumn» es la primera canción en la que Burke nos desvela su origen, Austin. Lo hace por sonido y también en su letra. Un oasis en el desierto. «You Wear It So Well» regresa al rock aunque los sonidos acústicos ya han venido para quedarse. «Little Girl Of The Worl» juro que parece un tema compuesto por nuestro patrio Nacho Vegas, incluso en su manera de ser cantado y tocado. En «Cracka Jack» sí que vuelve el rock and roll, y Chuck Berry, el Jerry Lee más sucio y hasta los New York Dolls se nos aparecen en el horizonte. «Don’t Let Me Fall» está escrita a medias con otro de los autores de uno de los discos del año, Hayes Carrl (sus vinilos son dignos de ser comprados porque son una maravilla incluso en cuanto a su artwork). «Quinceañera» es un guiño a nuestro idioma, la canción más rara del álbum pero innatamente adictiva con su ritmo de trote militar. «Human Music» tiene algo de Robyn Hitchcock en su tratamiento vocal y en su jingle inicial. Y «Long Steady Decline» empieza pareciendo Bob Dylan en acústico para acabar acercándose más a John Prine. Leo en una web: Jonny Burke…please go back to Austin and take the car off of Joe Strummer’s memory. Si con todo esto no les he convencido, ustedes sabrán….

Sonando: Long Steady Decline de Jonny Burke

viernes, agosto 26, 2011

Blas Picón, el blues de una locomotora

Hubo una vez una banda en Barcelona que hacían blues de verdad. Con aromas retros nada impostados. Previos a modas. Llenos de estilo. De clase. Y con una pericia instrumental al alcance de muy pocos. Se hacían llamar The Lazy Jumpers. Y coincidían en la mayoría de sus miembros con los Nu Niles. La diferencia era no sólo de estilo, sino también de liderazgo. Los segundos estaban y están liderados por Mario Cobo. Mientras que los primeros bebían de la inspiración y el indiscutible magnetismo de Blas Picón, oculto tras las baquetas en el proyecto de Cobo.

Si hay un bluesman por antonomasia en Barcelona, ese no es otro que el robusto Blas Picón, armonicista, cantante, batería y washboardista con un currículum a sus espaldas a caballo entre el blues y el r’n’b, que incluye colaboraciones con Lluís Coloma —junto a quien acaba de presentar un disco a dúo—, The Lazy Jumpers y la Barcelona Big Blues Band.

Así habla la página de Más y Más de Picón que, antes que lo diga nadie es amigo mío. Por eso prefiero que seas otros los que lo definan. Pues de la muerte de esos Lazy Jumpers han surgido ahora Blas Picón & The Junk Express, combo en el que Blas comparte escenario con Óscar Rabadán a la guitarra y Reginald Vilardell a la batería. Una banda en el que la espectacular armónica de Picón adquiere todo el protagonismo superando incluso a su espectacular voz. Carajillo Records acaba de publicar su primer 7” y en breve tendremos LP completo. El miércoles pude verlos en un lugar tan poco apropiado como las Fiestas de Sants, mi barrio. Y digo poco apropiado por el carácter de fiesta mayor de las fiestas, cosa que no impidió que la banda se ganara rápidamente al numeroso público allí apostado. Eso sí, no puedo evitar que esos petos tejanos me recuerden a un asesino en serie de Milwaukee, por ejemplo. P?Ero eso son cosas mías. El tema es que parezcan ferroviarios y, desde luego, son una locomotora bluesera de muchos caballos.

Sonando: Frankenstein Moan de Blas Picón & Junk Express

jueves, agosto 25, 2011

Verano 2011

La foto es del Azkena, pero podría definir perfectamente buena parte del verano. Buen rollo. Muy buen rollo. Verano genial. De hecho, si lo pienso, el Azkena sirvió como punto de partida de una época en la que he disfrutado como nunca de "mis chicas". Preciosas, como siempre. Rachel ha sido, es y será siempre un sol. El golpe de suerte de mi vida. Y mi June. Ella lo es todo. El centro. Más simpática y juguetona que nunca con sus dos inocentes añitos ¿Se puede querer a dos mujeres a la vez? Sí.

Pero he optado por una foto con Manel "Corazónderockandroll" Celeiro ¿por qué? Porque también he disfrutado de mis amigos. En el Azkena mucho. Y luego en ocasiones puntuales. Tengo muchos amigos y eso me hace feliz. Muy feliz. Ando liado en muchas cosas. En breve me pongo a escribir. Por lo pronto tengo que grabar un tema para un homenaje a Robert Johnson. Lo haré en breve. También ando metido en un disco de versiones de los Chinaski que voy a titular Perversiones. Y otro libro...Y el Ruta...Y conciertos...Y más de 25 discos nuevos en el iPOD por escuchar...Ya les contaré...Hay tiempo para todo....

Sonando: Holidays In The Sun de Hayseed Dixie