viernes, diciembre 30, 2011

Listas: Mejor disco internacional 2011

Llámenme tramposo pero…

En el número 1. Quintuple empate:

Gurf Morlix – Blaze Foley’s 113th Street
Jimbo Mathus – Confederate Buddha
Tom Russell – Mesabi
Ryan Adams – Ashes & Fire
The Wood Brothers – Smoke Ring Halo


En el número 2…

Matt Woods – Manifesto
Hayes Carrl – KMAG Yoyo
Gregg Allman – Low Country Blues
The Decemberists – The King Is Dead
Amos Lee – Mission Bell


En el número 3…

Middle Brother – Middle Brother
Patrick Sweany - That Old Southern Drag
Slim Cessna's Auto Club - Unentitled
Israel Nash Gripka - Barn Doors And Concrete Floors
John Moreland - Earthbound Blues


En el número 4…

The Strange Boys - Live Music
James Leg – Solitary Pleasure
William Elliott Whitmore - Field Songs
The Pine Hill Haints – Welcome To The Midnight Opry
Zoe Muth – Starlight Hotel


En el número 5…

Scott H. Biram - Bad Ingredients
Broncho – Can’t Get Pass The Lips
Fred Eaglesmith – 6 Volts
Chuck Ragan – Covering Ground
Lucinda Williams – Blessed


En el número 6…

John Hiatt - Dirty Jeans and Mudslide Hymns
Frank Turner – The Second Three Years
Dawes – Nothing Is Wrong
Bob Wayne – Outlaw Carnie
Mariachi El Bronx– Mariachi El Bronx II


En el número 7…

Elliott Brood – Days Into Years
Deer Tick – Divine Providence
Neal Casal – Sweeten The Distance
Nick Lowe – The Old Magic
Social Distortion – Hard Times & Nursery Rhymes


En el número 8…

Hot Tuna – Steady As She Goes
Jim Lauderdale - Reason and Rhyme
John Paul Keith - The Man That Time Forgot
Lydia Loveless – Indiscutible Mschine
Will Hoge – Number Seven


En el número 9…

The Black Keys – El Camino
Seasick Steve - You Can't Teach An Old Dog New Tricks
The Riffing Cowboys - Hank 'N' Roll. A Rock 'N' Roll Tribute To Hank Williams
The Booze – At Maximum Volume
Danny & The Champions of The World – Hearts & Arrows


Y en el número 10, el último quintuple empate…

The Cubical - It Ain't Human
Eric Lindell - Cazadero
Nicki Bluhm – Driftwood
John Moreland & The Dust Bowl Souls - Everything the Hard Way
Dale Watson – The Sun Sessions


Ala, móntense Vds su propia lista escogiendo un disco de cada lote. Me voy de vacaciones hasta después de Reyes….Buen año a todos….

jueves, diciembre 29, 2011

Listas: Mejor disco nacional 2011

Llegan los momentos cumbre de mis listas. Voy al terreno nacional. No voy a comentar cada disco. Ya lo he ido haciendo con la mayoría en este mismo blog. Creo que con pocas palabras es suficiente en el caso de los primeros puestos.

01. The Fakeband – Too Late Too Bad. La semilla que pusieron bandas como Sugar Mountain, Hoey & The Mussels o The Freewheelin Tornados hace dos o tres años con un plus de calidad de un grupo experimentado. Rock Americano de muchísimos quilates. Made In Getxo.

02. Jero Romero – Cabeza de León. Un crack construyendo canciones inolvidables. Sencillas pero de esas que se te clavan y no puedes parar de tararear. Además, por fin, en castellano.

03. Los Deltonos – La Caja de Los Truenos. Si este disco llega unas semanas antes igual se lleva el número uno. Soy fan de Deltonos, ya lo saben. Y este trabajo es excelente.

04. César Pop – Te Llames Como Te Llames. Un súper clase. Eso es César Pop. Y encima lo hace de manera sencilla. Demasiado nos ha hecho esperar para entregarnos este primer disco.

05. Fabián – Después del Incendio Y Otras Cosas Así. Fabián es orfebre de preciosidades en forma de canción. Aquí no pierde ni un gramo de su habitual calidad. Nos sigue sorprendiendo y nos sigue dejando k.o. a base de dulces melodías.

06. Julián Maeso – Dreams Are Gone
07. Biscuit – Memorabilia
08. Blas Picón & Junk Express - Blas Picón & Junk Express
09. Maika Makovski – Desaparecer
10. Meows – All You Can Eat
11. Bunbury – Licenciado Cantinas
12. Volidos – Hot Rod Woman
13. Josele Santiago – Lecciones de Vértigo
14. Pájaro Sunrise – Old Goodbyes
15. Smile – All Roads Lead To The Shore
16. Right Ons – Get Out
17. Flamin Guays – Ritmo Y Alma
18. Guadalupe Plata – Guadalupe Plata
19. Very Pomelo – Xurrut Asclat
20. Pike Cavalero & The Gentle Bandoleros
21. Christina Rosenvinge – La Joven Dolores
22. Xavier Baro – la Màgica Olivera
23. Nacho Vegas – La Zona Sucia
24. Guerrero García - Preparados
25. Zodiacs - Radiaciones Luminosas
26. Sex Museum – Again And Again
27. Capsula – In The Land Of Silver Souls
28. 77 – High Decibels
29. Excitements – The Excitements
30. Suitcase Brothers - Gettin'Outta Town

Y sí, por mi implicación personal no he votado a los Nu Niles, que si no…

Sonando: Piedras de Fabián

miércoles, diciembre 28, 2011

Listas: Mejor disco en directo 2011

Este año he decidido separar también los discos en directo de los discos de estudio. Me parecía que nos e debían comparar trabajos que muchas veces son grandes éxitos en directo con álbums de temas nuevos. Ahí van mis cinco ganadores...

01. Slaid Cleaves – Sorrow And Smoke. Impresionante demostración de lo que es Slaid Cleaves. Un repertorio soberbio a base de temas propios y una de las mejores voces del neo-country actual. Sencillamente insuperable.

02. Rockpile – Live At Montreaux. Llevo semanas hablando de él, así que poco o nada puedo añadir. Por enésima vez diré que es enorme y que aunque esté grabado en 1980 suena más actual que muchos discos contemporáneos.

03. Levon Helm – Ramble At Ryman. Levon es una leyenda y sus conciertos también. Para poner al lado de la enciclopedia Espasa. Que esto sí que es un buen trozo de historia.

04. Israel Nash Gripka - Barn Doors Spring Tour Live in Holland. Sólo se puede comprar en sus directos y se limita a tocar el disco del mismo nombre de principio a fin. pero vaya manera de tocarlo. Todo fuerza, demostrando por qué es una de las realidades del rock americano actual.

05. Rodney Parker & 50 Peso Reward - Live in the Living Room. Desconocido para muchísmos, Rodney Parker es la gran sorpresa de la lista. Un concierto acústico que por los pelos ha dejado fuera de la lista otro gran "unplugged", en este caso, a cargo de Dan Bern. La cover del «Atlantic City» del Boss es de las que dan que hablar...

Fuera de lista, por abusones, se queda el Some Girls Live in Texas de los Stones. Eso es que es de otra galaxia pero lo dejo fuera porque está concebido más como un DVD que como un disco en directo. Un directo de 11 sobre 10.

Sonando: Skin & Bones de Rodney Parker & 50 Peso Reward

martes, diciembre 27, 2011

Listas: Mejor EP del 2011

Sigo con las listas de lo mejor de 2011. Hoy estreno categoría. Nunca me había parado a hacer una lista de los mejores EPs, singles o ediciones en formato más reducido que el LP convencional. Y miren que yo soy de los que propugna por la cantidad (unido a la calidad, claro). No le acabo encontrar la gracia a eso del LP de ocho temas y 20 minutos. Eso, para mi, siempre será un EP. Pero da igual. En esta lista han entrado aquellos EPs concebidos como tal y presentados así. Ahí van:



01. Reigning Sound - Abdication For Your Love. Hay quien asegura que los de Memphis son la mejor banda actual del planeta y Greg Cratwright un genio. No me atrevo a discutir ni una cosa ni otra. Si le pone dos temas más a los ocho que componen este lanzamiento sería uno de los discos del año. Receta habitual. Rock, Garage, Soul, Blues, R&B, Punk...Y encima lo regalan en formato digital en su web.


02. The Decemberists – Long Live The King. Con dos narices. El mismo año un LP y un EP cojonudos. Otro hacha Colin Meloy. Seis canciones soberbias y la versión del año, el «Low Jimmy» de Grateful Dead.


03. Tim & Nicki Bluhm – Duets. El espíritu Laurel canyon al cubo. La gran Nicki Bluhm, una de las grandes sorpresas del año con su marido cantando por el placer de cantar. Delicioso.


04. Michael Kiwanuka - Tell Me A Tale EP - Isle Of Wight Sessions. Bob Dylan, Larry Saunders, Johnny Taylor, Terry Callier, Joni Mitchell, Isaac Hayes, Bill Withers, Reverend Nat Townsley Jr. o Freddie Scott reunidos en este joven de 23 años. Adele no dudó en llevárselo de telonero. Folk & Soul negro de altos vuelos.


05. Tom Petty & The Heartbreakers – Kiss My Amps. Petty en directo. Uno de los sueños húmedos del siguiente año. Como avance este EP para ver que siguen en plena forma.


Sonando: Eve de Reigning Sound

lunes, diciembre 26, 2011

Listas: Mejor libro musical del año 2011

Llega el momento de las listas. Y a mi, en contra de la corriente generalizada, me gustan. Puede ser contradictorio con mi artículo de hace unos días. Pero ¿quién no lo es? Me gustan como a Rob Gordon ¿quién no ha grabado una cinta de casette a una chica para ligársela? Sí, porque ese era el objetivo. Ahora creo que se hacen listas de Spotify. Eso sí, no me tomo esas listas como la Biblia. Simplemente me sirven para descubrir cosas que he pasado por alto, como curiosidad, divertimento, para echar unas risas…Lo que sea. Mientras el foro del Ruta anda algo ajetreado por los infundados comentarios que sobre su lista del año se han vertido por ahí (puedo afirmar que no puede ser más legal como lo demuestra la publicación posterior de los resultados pormenorizados), yo paso a hacer las mías y empiezo por una que nunca había hecho aquí: la de libros musicales del año. Yo sí los voy a numerar. Da igual que cambie de idea o que no tengan sentido. Para mí hay un número 1 y quiero decirlo.

1. Acordes Rotos de Fernando Navarro. En la lista rutera no voté por el disco de los Nu Niles o por libros de 66rpm por mi implicación. Aquí seguiré sin votar mi libro sobre Quique González ¡sólo faltaría! Pero sí voy a votar libros de la editorial. Yo creo que son buenos y hay que decirlo. Y además, este es mi blog ¿no? Fernando aquí se sale y demuestra por qué lo considero, con sus 30 añitos, uno de los diez mejores periodistas musicales de este país. Que no les asuste su juventud. Es un crack y un escritor delicioso. Esta obra, estos retazos eternos de la música americana, es un libro sencillo e imprescindible. Su escritura roza la perfección y su concepto también. No es una descarga de datos, error que cometemos a menudo los plumillas empeñados en demostrar nuestra sapiencia, es un acercamiento a la cultura de un país y a la construcción de un género a partir de 33 músicos desaparecidos. Lo bueno de Fernando es que es sólo el primero de muchos. Y estoy seguro de que, aunque pueda parecer imposible, los demás serán mejores.

2. Nuevo Rock Americano de Carlos Rego. Otra obra magna imprescindible. Hablar de rock americano no es fácil. El país es tan grande y las bandas tantas que siempre te dejas a alguien. Sin embargo al acabar la obra de Rego piensas que no, que lo ha logrado. Y lo ha hecho a través de bandas seminales, de las primeras, de lo que había antes del Americana, género que la gente se empeña en convertir en un churro. Carlos demuestra que antes había algo. Que el Americana no surgió de la nada y que aquellas bandas fueron muy grandes. Consigue, si no nombrarlos a todos, sí dejarnos la sensación de que todos están representados, y lo hace de manera ágil y certera.

3. The Band de Mikel Muñoz. Un informático atreviéndose a hacer un libro sobre La Banda. Esa es la primera lectura. La segunda es un excelente escritor haciendo un libro sobre uno de los grupos más importantes, si no el que más, de la historia del rock americano. Aquí sí hay datos. Muchos. Buenos y fiables. Pero era necesario. Su análisis pormenorizado de todos y cada uno de los miembros de The Band, tanto de forma coral, como de manera individualizada es una maravilla. Simplemente.

4. Mil Violines de Kiko Amat. Aquí rompo los esquemas a aquel que piense que sólo voto a gente rutera. Bueno, Mikel tampoco lo es. Amat está más cerca de Rock de Lux que de otra cosa, pero eso no quita que su libros sea excelente. No me interesan la mayoría de las bandas de las que habla y, sin embargo, he disfrutado enormemente con su manera de escribir. Me carga algo cuando se pasa de “enetendido” pero supongo que todos pecamos de lo mismo. Eso sí, se lee de carrerilla y eso, siempre es bueno. Que yo ponga en esta lista a alguien que habla como habla de Dylan o Petty tienes su mérito ¿no? He disfrutado no estando de acuerdo con muchas cosas.Un excelente trabajo.

5. Johnny Burnette, a todo rock de Carlos A. Del Bosque. La biografía pormenorizada de uno de los grandes perdedores del rockabilly. Con una carrera cortísima pero llena de calidad. Bien escrito, ameno y con una información impecable. Una grata sorpresa.


Y ahí los dejo. Creo que con cinco, en el caso de los libros basta. Curioso pero los cinco escritos por gente de aquí. Y si siguiera habría más. Porque en mi lista ampliada no faltarían el Mujer Y Música de Toni Castarnado, el disco-libro Historia de La Música en Castellón o el Odio Obedecer de Xavier Mercader. De fuera hay que mencionar la bio de Ozzy, claro, del mismo Ozzy Osbourne, pero también Fargo Rock City de Chuck Klosterman o la bio de Bowie de Paul Trynka. De comics musicales me quedo con Jukebox de Charles Berberian y Happy Rock de Zep.

Sonando: When I Write A Book de Rockpile

viernes, diciembre 23, 2011

DPND: Bruce Springsteen - The Ghost Of Tom Joad

Claro, claro. Estamos hablando de rock americano y aún no hemos dicho nada de él. Recibamos como se merece en Discos Para No Deprimirse a Bruce Springsteen. Bienvenido jefe.

En 1995, Springsteen publica el que probablemente sea su disco más interesante de unos años 90 con más luces que sombras. The Ghost Of Tom Joad, editado por Columbia Records, se graba en Thrill Hill pocos meses antes de su edición. El personaje central de la obra es ese Tom Joad, extraído de Las Uvas de La Ira de John Steinbeck. Además, cabe recordar que Woody Guthrie, uno de los ídolos de Springsteen, ya había realizado una canción con el título «The Ballad Of Tom Joad» inspirada en la película de John Ford basada, a su vez, en el libro de Steinbeck. Springsteen ha reconocido que lo había catado todo: película, libro y canción. De hecho el tercer verso de la canción de Bruce es prácticamente una copia literal de uno de los discursos que Tom Joad pronuncia en el libro. Junto a esas referencias a Steinbeck, el disco tiene un contenido fronterizo que me encanta, no por sonido, sino por la temática de sus letras, contando la vida de los inmigrantes mexicanos, junto a otras situaciones del ámbito social como la situación de las clases desfavorecidas en EEUU.

El disco supuso un Grammy para Springsteen como Mejor Disco de Folk del año. Y es que sus sonoridades se alejan de la habitual fuerza de la E Street Band para abrazarse a sonidos más acústicos cercanos a Nebraska. Quizá por ello, el Boss decidió presentarlo con una gira acústica que, por cierto, lo trajo a Barcelona. Fue un álbum conflictivo, eso sí. Sus fans quedaron descolocados ante una jugada que no acabaron de entender llegando a tildar al disco, incluso, de aburrido. Pero servidor cree que detrás de este fantasma de Tom Joad se encuentra el mejor trabajo de Bruce Springsteen en la década de los 90. Dicho está.

Sonando: The Ghost Of Tom Joad de Bruce Springsteen

jueves, diciembre 22, 2011

Roc (sin k) en la carretera

Pues el libro ya está en las principales librerías y la promo ha empezado. Es curiosa la sensación de abuelo cebolleta que le queda a uno después de un par de entrevistas en Radio 4 y en RNE-1. Lo digo por esas coletillas tipo “los niños de ahora…”. Realmente ¿nos hemos hecho tan mayores? Quizá sí. Quizá hay que empezar a admitir que lo somos. Es un primer paso. Como en las adicciones. Así que me levanto de mi silla y proclamo “hola, soy Edu y soy un abuelo cebolleta”. Así ya tengo coartada para explicar batallitas. Para contar el por qué de este libro. Cuál es la intención/motivación que te empuja a cometer la osadía de, en los tiempos que corren, realizar un libro de música rock para niños ¿Conseguiremos que en las escuelas dejen de obligarte a aprender «Carros de Fuego» con la flauta? Probablemente no. Y lo sabemos. Eso sí, enterarte que algunas personas han utilizado las recomendaciones del libro para grabar un CD con las canciones recomendadas para regalarlo junto al libro te llena de satisfacción. Y mucho.

Ahí van algunos links de librerías que ya tienen a la venta el susodicho.

66 rpm Edicions (of course)
Librería Central
El Argonauta
FNAC
Librería Proteo
Todos Tus Libros

Por cierto, esta tarde estaremos presentando el libro en Pequod, en pleno barrio de Gracia, en Barcelona. Sobre las 19:00 h. C/ Milà i Fontanals, 59 (junto a Travessera de Gràcia). Os esperamos.

Sonando: Born In the Run de Bruce Springsteen

miércoles, diciembre 21, 2011

De puntitos y estrellas

Soy asiduo a las revistas sobre rock, ya lo saben. Comprador habitual de algunas y (h) ojeador de muchas. El otro día aprovechaba la buena costumbre que tienen las bibliotecas municipales de tener revistas musicales para echar un vistazo a algunas de la competencia. Llego a la sección de discos y encuentro la reseña del Ashes & Fire de Ryan Adams. No recuerdo quién la firmaba, pero es lo de menos. Es una opinión y como tal, respetable. Como mínimo igual que la mía. Dice que el disco no le gusta, que flojea y creo recordar que acaba utilizando la expresión “naufragar” para definir este último intento de Adams. El que para mí es uno de los discos del año. Tras todo eso otorga una puntuación numérica y le da al disco un 7. Bien. Pienso que no es acorde la reseña con esa puntuación, pero sigo adelante y me encuentro con la de Number Seven, el último disco de mi admirado Will Hoge. Tampoco recuerdo quién la firma, pero vuelve a ser poco relevante. La cuestión es que dice que el disco es una maravilla, que está bien cantado, bien tocado y que Will vuelve a no fallarnos. Estoy de acuerdo. Llega la puntuación numérica. Y le pone un 7.

A ver ¿me lo explica alguien? Prefiero pensar que los baremos no varían según el músico. Eso sería feo ¿no? Sí, sí, ya sé. Son personas diferentes y sus escalas de valores, por lo tanto, también lo son. Compro, pero a medias. Porque ellos serán personas diferentes pero la revista es la misma. Por tanto, si puntúan los discos quiero una confianza y una coherencia. Si no, eso no me sirve de nada. Entonces se me aparece una visión. Alfred “Coco” Crespo baja de los cielos y me dice “ves, hijo mío, yo tenía razón”. Una vez más. La tenía. Coco, tan poco amigo de las listas de lo mejor del año como de las puntuaciones a los discos... Entonces entiendo sus motivos para no dejar que en el Ruta haya puntitos o estrellas en los discos. Y me prometo no pedirlo nunca más. Eso sí, mi lista con lo mejor del año no hay quien me la quite. No he podido curar aún mi Rob Gordon síndrome

Sonando: A Certain Girl de Warren Zevon

martes, diciembre 20, 2011

A vueltas con Rockpile…unos segundos de placer en la Jukebox

Nueva edición de Prefiero Una Jukebox. La cuarta ya. O la cuarta, todavía. Según el prisma con el que se mire. La cosa va lenta pero segura. No me quiero estresar con esta aventura radiofónica que hago, única y exclusivamente, por placer. En esta ocasión he dedicado buena parte del minutaje del programa al universo Rockpile. Por eso han sonado Dave Edmunds, Nick Lowe, The Damned o la propia banda. Y yo pasándomelo pipa mientras los pinchaba. Creo que ha acabado siendo un complemento perfecto al artículo de Alfred Crespo en el Ruta de este mes. Imprescindible para cualquiera, conozcas a Rockpile o no ¿cómo se puede hacer un disco tan bueno y tan personal haciendo hasta cinco versiones? Lo nunca visto. La banda se apropia de esos cinco temas ¡de todos! Y los convierte en suyos. Pocas veces un disco ha tenido un título tan adecuado como ese, Seconds Of Pleasure. Impecable, e principio a fin. Pero como no sólo de Rockpile vive el hombre, el programa también tiene un rato de The V-Roys, Steve Earle, Sam Cooke, Pete Molinari, John Paul Keith o hasta los Stones. Ya saben, horita y media de buena música. By heart…

En descarga AQUI

Sonando: Wrong Way de Rockpile

lunes, diciembre 19, 2011

Bob Dylan no compuso un tema con Gene Simmons

Y aquí estoy yo para demostrarlo. La cosa (porque no puede tener otro nombre) se llama «Waitin For The Morning Light» y está incluida en Asshole (o A---hole), segundo disco en solitario del Kiss Gene Simmons, publicado en 2004 por Sanctuary Records. Que el tema aparece firmado por Dylan y Simmons es indiscutible. Sólo hay que pilalr el disco (quien tenga estómago suficiente) y leer sus créditos pero ¿realmente el de Duluth lo hizo? La respuesta tiene es negativa y el porqué está su nombre ahí tiene nombre de western. Por un puñado de dólares.

Simmons se ha encargado de explicar una y otra vez su versión de los hechos. La última en la revista Mojo en 2009. Según él “estábamos en mi casa de Los Ángeles, Bob propuso unos coros y yo hice una letra y una melodía, el resto lo hizo él”. A ver, si el señor Kiss hizo melodía y letra ¿qué es el resto? Seguimos. Gene asegura que le insistió a Dylan en que fuera él el escritor de la letra y el de Duluth le dijo que no, que no se atrevía. Una de dos, o Dylan le estaba vacilando o no es verdad. Más. Tras la publicación del disco de Simmons, Dylan decidió remodelar su estudio de grabación en Santa Mónica ¿Saben quién pagó los gastos? Lo adivinaron, la compañía de management de Gene Simmons. Y finalmente, lo más importante, la versión de Tony Garnier. El músico, inseparable de Dylan en los últimos años, asegura que los hechos no fueron así. Dylan y Simmons eran amigos a principios de la década (dejaron de serlo precisamente por las declaraciones de Simmons a este respecto). Un día Gene llamó a Dylan para pedirle una canción y éste le dijo que no podía cederle ninguna pero que tenía una sucesión de acordes que podía interesarle porque a él no le acababan de gustar. Se los grabó y Simmons se quedó con ellos (de hecho usó esa grabación en el mismo disco), no sin antes pedirle permiso para poner su nombre en los créditos. Dylan aceptó, firmando un documento para ello en el que no se especificaba en qué lugar de los créditos aparecería su nombre. Raro siendo él. Ese “vacío” hizo que Simmons acabara situando el nombre del bardo junto al suyo como co-autor del tema. Y es que las cosas no son siempre lo que parecen.

Sonando: Idiot Wind de Bob Dylan

viernes, diciembre 16, 2011

DPND: Warren Zevon: Learning To Flinch

Seguimos sin ganas de deprimirnos, y el encargado de que eso sea así, esta semana, es Warren Zevon, a quien ya tuvimos por aquí con los Hindu Love Gods. Su Learning To Flinch llega hoy a nuestros Discos Para No Deprimirse.

Grabado en conciertos en Estados Unidos, Australia y Europa,en 1993, nos enfrentamos ante un excelnte álbum acústico en directo. Incluye tres canciones inéditas, no incluídas en ningún lanzamiento anterior de Zevon: «Worrier King», «Roland Chorale» y «The Indifference of Heaven». Además hay una extensa versión de «Roland the Headless Thompson Gunner» diferente a la publicada en disco de estudio con cuatro minutos de duración extra. Guitarra acústica, piano y voz son los únicos protagonistas instrumentales de un lanzamiento que en plena efervescencia de los Unplugged de la MTV se nos antoja hermano de aquellos. Aunque su trabajo en el piano es sobrecogedor y la manera de escupir sus letras apabullante, creo que lo más destacable de una excelente grabación es la maestría de Zevon con la guitarra acústica. Demostrando que en muchos músicos nos perdemos esa faceta tras la máscara del songwriter ¿Alguien se jugaría dinero a que en «Boom Boom Mancini» no le acompaña alguien? Es sorprendente todo lo que Warren logra sacar de sus instrumentos. Una calma tensa que hace que la grabación no pierda empaque en ningún momento. La curiosidad del disco viene dado porque «Mister Bad Example» fue incluída sin su mezcla final y eso hace que la voz sea casi inaudible en ese tema. Algo que, por supuesto, enfadó muchísimo a Zevon. Cosas de la tecnología.

Sonando: Werewolves of London de Warren Zevon

jueves, diciembre 15, 2011

Chuck Ragan - Come Around

Toca hablar de canciones indispensables y, este año, aunque algunos se empeñen en negarlo, hay unas cuantas. Aprovecho una de ellas para descubrir uno de los grandes discos de rock americano de este año, el de Chuck Ragan. Covering Ground es un discazo. Hablaba de él hace un par de días cuando lo situaba en el pódium de discos springstinianos junto a John Moreland y The Dirty Streets. Es curioso como gente inicialmente formada en el punk como Jesse Malin, Frank Turner o el propio Ragan acaben haciendo grandísimos discos de rock de raíces. Porque Chuck se inició en la música como miembro de Hot Water Music, con una propuesta punkie y hardcore. No es hasta 2007 que este hombre, que empezó a pisar escenarios en 1994, decide cambiar sus discos de los Ramones, los Stooges y los Dead Kennedys por álbums de Hank Williams, Johnny Cash o Bruce Springsteen. Inicia esa carrera con Feast or Famine al que sigue un año después Bristle Ridge, compartido con el gran Austin Lucas. En 2009 llega Gold Country y ahora el fantástico Covering Ground. Un disco que estará entre mis diez favoritos del año y que contiene una pedazo de canción llamada «Come Around».

Un temazo de esos adictivos 100 x 100. Con sus acústicas exquisitas, su excelente voz y unos coros soberbios que crean un colchón excelente para una canción por la que Springsteen vendería hoy su alma. Me encanta como el bajo camina durante todo el tema desde que nos sirve de entrada y como actúa de guía. O ese violín tan adecuado. O ese principio con ese “come on brother take a ride with me…”. O como tras el primer estribillo, en apenas 35 segundos, la canción arranca y entra esa preciosa segunda voz femenina. Y ese tercer estribillo en el que se produce una pregunta respuesta tan simple como “Come on brother – Do You Remember”. De esas canciones que dan la razón a Quique González cuando me decía “¿cómo voy a ir yo a hacer una canción de genuino country-rock americano a Nashville con lo bien que las hacen ellos?”. Enganchadito estoy.

Sonando: Come Around de Chuck Ragan

miércoles, diciembre 14, 2011

Volvemos por dinero, pero cómo me apetece

Así de claro se expresa el gran Josele Santiago en las páginas de Rock De Lux, de la que son portada Los Enemigos (¿?), sobre el regreso de la banda. Me gusta la gente que habla claro. Que dice las cosas como son. Me gustan las personas que no eluden los problemas. Los afrontan. Y me gusta la gente valiente. Me gustan los tipos que no intentan buscar excusas baratas para explicar una decisión sobre la que no es necesario que den explicaciones. La vida de cada uno es la vida de cada uno, y puede hacer lo que le venga en gana.

Nos han vuelto a expulsar. Lo llaman crisis, pero todos sabíamos que nuestro sitio nunca estuvo en el paraíso. Aquí afuera, en nuestra orilla, tanteamos en la intemperie y despertamos otra vez. Somos las razas de Caín y tenemos hambre. Somos Los Enemigos y hemos vuelto”.

Firmado por Josele, Fino, Chema y Manolo.


Así de claro. Y yo que me alegro de verlos otra vez encima de unas tablas. Y es que quizá sea una de las reuniones que más ilusión me hace de los cientos que se están produciendo. Si no la que más. Bienvenidos y bien hallados.

Sonando: John Wayne de Los Enemigos

martes, diciembre 13, 2011

John Moreland, el peso del okie rock

A principios de años, el amigo John Moreland autoeditaba un disco excelente, Earthbound Blues, cargado de soul, de rhytm’n’blues y de rock and roll con agallas. Poniendo patas arriba lo que significa el rock americano. Un disco, por otro lado, condenado al ostracismo, dada su escasa distribución: a duras penas se podía comprar en su página web. Eso sí, el que llegaba a él quedaba entregado a la causa de la mano de himnos como «Good Book». Moreland disputaba con solvencia a Chuck Ragan el título de álbum “springstiniano” del año, aunque en ambos haya mucho más, y formaba junto a los Dirty Wings un triunvirato de discos del estilo apabullante. Pero el “gordito”de Oklahoma es un currante de esos que no abundan. Se ha pasado el 2011 publicando discos. Y todos maravillosos. A ese Earthbound Blues hay que sumarle un par de EPs(grabados en 2010) y ahora Everything The Hard Way. Por primera vez alguien va a colar en mi lista de los 50 mejores del año dos discos. Ya lo avanzo. Ojito a este disco porque es un pelotazo. A la suavidad del tema que le da nombre y que abre el disco con apenas 43 segundos le sigue una auténtica descarga guitarrera absolutamente apabullante llamada «Low» y de ahí ya no baja el nivel. Qué fuerza, qué calidad, qué voz. «Young Love Lost In A Flood» me recuerda a los Wallflowers más inspirados. «Hounds Of Youth» con ese ramalazo power-pop es adictiva, y quiere que la pinches una y otra vez. «Gods» es la pausa, a lo Steve Earle, tras otra descarga llamada «Holy Ghost Haunted». Pero no teman, queda mucha tralla en los surcos. «Christian Rock» o «Christmas Lights», por ejemplo. «This Town Tonight» es el Springsteen de Nebraska en el s.XXI y «Good Enough» vuelve a sonar a Wallflowers con unas gotitas de E. Street Band. ¿Que no les he convencido? Ustedes se lo pierden.

Sonando: Good Enough de John Moreland

lunes, diciembre 12, 2011

¿Tienes niños en la familia?

Pues ya tienes regalo de Navidad. porque hoy llega a las tiendas La Pequeña Historia del Rock, de la que os hablaba hace unos días. Además estamos trabajando para que una parte de los beneficios de la iniciativa vaya para alguna Organiación Sin Ánimo de Lucro en la que se fomente la música en los niños. Os adjunto lo que decía hace unos días el redactor rutero Xavi Martínez en su excelente blog Soul Movers:

Este post va dirigido especialmente a los que tengáis niños, ya que la irredenta editorial 66 rpm vuelve al ataque con un libro dirigido a los más pequeños. Una amena historia del rock, relatada en clave infantil-juvenil para que los peques cojan el gustillo a esto de la música del diablo. Se trata del primer volumen y en el dos jóvenes amigos, en la tienda de discos del padre de uno de ellos, repasan la vida y milagros de cinco tótems imprescindibles; Elvis, Beatles, Rolling Stones, Ramones y Bruce Springsteen. El libro asistido por dos pedagogas está desarrollado por tres miembros de la familia Ruta 66, Alfred "Coco" Crespo, Edu Izquierdo y el insigne ilustrador Jordi del Rio. Una brillante iniciativa que se espera que cumpla las expectativas de aleccionar a los más jóvenes a que se sientan atraídos por el rock & roll.

Más info en 66 rpm Edicions


Sonando: It's Only Rock And Roll de The Rolling Stones

viernes, diciembre 09, 2011

DPND: Steve Wynn – Fluorescent

¿Podíamos olvidarnos en estos Discos Para No Deprimirse del hombre que en 1982 fue capaz de sacarse con sus Dream Syndicate una obra como The Days Of Wine And Roses? Dios salve a Steve Wynn.

El 21 de febrero de 1960 nacía en New York, nuestro héroe. Un hombre destinado a escribir algunas de las páginas más importantes de la historia del rock americano en los 80 y los 90. Y una de ellas tiene lugar en 1994. Acostumbrado a las aventuras grupales, poco antes del final de los Syndicate, hacia 1989, Wynn formaría Danny & Dusty junto al ex Green On Red Dan Stuart. Debía ser 1985. Y ya en los 90 daría forma a Gutterball, súper grupo con miembros de The Silos, The Long Ryders o House Of Freaks. Eso sí, el músico afincado en California no olvida ir sacando regularmente excelentes discos en solitario, como Fluorescent, una auténtica delicia de genuino rock de raíces acústico. Desde ese «Foloow Me» con su atmósfera densa hasta «That’s Why I Wear Black» que Johnny cash debió olvidar en su Unearthed porque parece hecha para él. «Carelessly» es un avance de lo que luego harían gente como Ron Sexsmith o Josh Rouse (antes de perder el norte). «Open The Door» es ma´s densa, con la voz marcando distancia y recordando a la impostura antinatural de Dylan en Nasville Skyline. A pesar de eso suena excelente y certera. En «Lawyer By Lawyer» Victoria Williams borda la segunda voz a lo Christina Rosenvinge (¿qué pasa? A mi me recuerda a ella…). «Look Both Ways», escrita a medias con Chris Cacavas y Chuck Prophet es el retazo de rock and roll, para que no olvidemos de quién estamos hablando. ¿Y qué me dicen del final con «Never Ending Rains»? ¿Será verdad que no va a parar de llover? Ese piano parece anunciarlo con seguridad. Y esa voz….Mmmmmm. Es un grande. Nunca entenderé por qué sólo lo pensamos unos cuantos.

Sonando: Older de Steve Wynn

jueves, diciembre 08, 2011

He pactado con el diablo

O eso dicen las malas lenguas. El caso es que Pactando Con El Diablo es el título de un disco recopilatorio editado por Bad Music Blues en el que un montón de bandas tributan a Robert Johnson cuando se cumplen 100 años de su nacimiento. Servidor ha realizado junto a Mario Cobo -siempre ahí- una versión ¡en castellano! del «From Four Until Late». Nos pueden buscar en la pista 9 del disco. Firmando como Cobo & Chinaski. Qué mejor que los propios amigos de Bad Music para explicar de qué va todo esto...




El 2 de diciembre se editaba la primera referencia discográfica de Bad Music Blues, con el título de "Pactando con el Diablo. Homenaje a Robert Johnson". Se trata de un disco recopilatorio que como su nombre indica es un homenaje a la figura del mítico bluesman Robert Johnson, cuando se han cumplido 100 años de su nacimiento. Para confeccionarlo hemos pedido la ayuda a 22 bandas, la mayoría catalanas, para que nos ofrecieran su visión de un tema de Robert Johnson. Nos hemos impuesto no poner ningún tipo de barrera estilística, es más, hemos provocado el incluir a bandas ajenas al blues, con lo cual se ha enriquecido el resultado final.

La sorpresa ha sido mayúscula al comprobar la predisposición y conocimiento de Robert Johnson por parte de bandas que a priori no deberían estar en su universo. Sorpresa que ha aumentado al ver poco a poco los resultados que nos iban aportando.


La primera parte del disco está dedicada a estas bandas y esperemos que provoquen en el oyente la misma sensación agradable que hemos experimentado nosotros. Las bandas de la ribera norte son Very Pomelo, The Midnight Travellers, Songstore, Oskar Benash, Booty Hunters, Le Petit Ramon, Caustic Roll Dave, El Gran Manel y Edu Chinaski & Mario Cobo.

La segunda parte del disco está completada por bandas de blues de reconocida solvencia mezclando sonidos acústicos y otros corrosivamente eléctricos, dotando de una variedad que bien podía ser un reflejo del estado de salud de nuestro blues: inequivocamente inmejorable. Esta es la parte que agradará a los puristas del blues y posiblemente haga descubrir este genero tan maravilloso, del cual viene prácticamente toda la música actual al público más neófito e interesado por las aportaciones indie y rock del CD. Las bandas de la ribera sur del disco son Blas Picón & The Junk Express, Edu Manazas and Whiskey Train, Txus Blues & José Bluefingers, A Contra Blues, The Big Hollers, Cotton Roots, Blue Heart, Big Mama and The Crazy Blues Band, The Suitcase Brothers, Amadeu Casas, Chino & The Big Bet, Lone Rhino y José Luis Pardo & The Mojo Workers.

Con todo ello demostramos que las dos riberas no están tan distantes y que las barreras que puedan existir en la música, sea cual sea el género, son más bien prejuicios mentales que otra cosa. No pasaremos a comentar el disco, eso es tarea de otros. Para nosotros es el mejor que podríamos haber hecho... qué más os puedo contar?


Sonando: From Four Until Late de Robert Johnson

miércoles, diciembre 07, 2011

Ryan Adams en el Ruta de diciembre

¡Y bien orgulloso que me siento de ello! No sólo como parte implicada de la revista, sino porque una parte del artículo es mía (un análisis de algunos bootlegs) y también por lo cabezón que me puse con los directores sobre la necesidad de que Ryan fuera portada. A eso hay que sumarle mis clásicas reseñas de libros, en este caso, y, sobre todo, el artículo del disco del mes donde he colado al gran Jimbo Mathus (mi disco del año). También aparece mi reseña del disco de Gurf Morlix (mi otro disco del año) con un destacado bien majo. Sobre los artículos que no he hecho yo, destacaría por encima de todos el excelente retrovisor del abuelo Crespo a Rockpile, una banda tan grande como la vida que no tuvo la suerte que mereció. Ojo que viene con entrevista sabrosa de Xavier Valiño a Nick Lowe. Tampoco dejen pasar el análisis a The Wire a cargo de José Luis Fernández y Fernando Navarro. Además Sonic Youth, Hank Williams III, The Right Ons, Cancer Moon, Suzy & Los Quatro, Jack Bruce...Bueno, bonito y barato. Ya saben.

Sonando: Dear Anne de Ryan Adams

lunes, diciembre 05, 2011

La Pequeña Historia del Rock

No puedo estar más orgulloso. Dos libros en un año…Y este segundo tan especial como el primero, aunque por otros motivos. Primero por la compañía. Los dos perlas que me acompañan, amén de destacados routiers ¡y bloggers!, son unos cracks en lo suyo. Un placer trabajar con ellos. Jordi “Deadhorse 72” Del Río es un dibujante espectacular. Simplemente. Y Alfred “Dedos Pegajosos” Crespo ¡qué decir de él! Que le quiero igual es suficiente. Aún recuerdo cuando le propuse esta loca idea de escribir la historia de la música rock pero para niños.Se me había ocurrido mirando a June y sabía que él debía ser mi compinche. Tiene hijos y los adora. Igual que yo a June. Bueno, o como cualquier padre supongo. Pero además nos une al amor pasional por el rock, por los libros, por los comics y por muchas cosas más. Recuerdo como se dejó embarcar y como me dijo “tengo el hombre ideal para hacer los dibujos”. Y acertó. Era Jordi. Y vaya si acertó. Hoy la idea ya está aquí. Se ha materializado en forma de bonito libro. Un volumen 1 que, si la gente quiere, tendrá continuidad. Ojo, y que tampoco se hubiera hecho sin la ayuda de nuestras escuderas: May y Raquel. Siempre ahí. Al pie del cañón. Dando forma al objetivo de transmitir eso que tanto nos gusta a todos, la música rock, a nuestros peques. Un libro pensado para que lo lean los niños directamente (los más grandes) o para que los padres se lo lean a sus hijos más pequeños en forma de cuento.

Si alguien quiere pedirlo me lo puede hacer a mí, vía privado para que lo pase a la editorial o hacerlo directamente allí al e-mail pedidos@66-rpm.com . Aquí va la nota de prensa del susodicho. Yo creo que les gustará.

¿Quién dice que el rock no interesa a la juventud, que es una música para personas mayores? Pueden preguntárselo a Roc, un chico apasionado por el pop y el rock. Hijo del dueño de una tienda de discos, tímido y con pocos amigos, logra que sus canciones favoritas le abran las puertas de la amistad con compañeros de clase y con una enigmática chica. Disfruta explicando la vida y las obras de sus cantantes favoritos, y a través de sus palabras podemos conocer la historia de grandes nombres de la música popular como Elvis Presley, los Beatles, los Rolling Stones, Bruce Springsteen o los Ramones. Para redondear el relato, el padre de Roc recomienda, desde su tienda, las canciones que nadie debería desconocer de estos artistas.

La Pequeña Historia de Roc, escrita por tres críticos de rock que colaboran en la revista Ruta 66, entre otros medios, es una narración amena, entretenida y rigurosa, un libro destinado al lector infantil y juvenil que pretende despertar la pasión por la música.

Viajando entre canciones, anécdotas y situaciones curiosas, Roc y las personas que le rodean se mueven al ritmo del rock. ¡¡Y es solo el principio!!


Sonando: Burning Love de Elvis Presley

viernes, diciembre 02, 2011

DPND: Honeydogs – Seen A Ghost

¿Dónde vas perro de miel? Así entonaban una de las canciones de Vivir Bajo El Agua los Malconsejo de Santi Campos ¿Y qué pinta una banda nacional en estos Discos Para No Deprimirse? Pues que hoy, aquí, vamos a hablar de perros y miel, porque esta semana llega el turno a The Honeydogs.

La banda se formó en 1994 en Saint Paul, Minessotta. Su estilo se enmarcó rápidamente en el rock americano marca de la casa de vecinos como Jayhawks, Replacements, Soul Asylum pero lleno de una personalidad deslumbrante marcada por su líder, Adam Levy. En 1997, tras un par de discos, llega su tercer trabajo, Seen A Ghost. Si sus dos primeros álbums se habían acercado ligeramente al indie, en éste apostaban por las melodías pegadizas herederas de los Beatles pero con un marcado acento americano. Canciones que recuerdan, y mucho, a los Wilco de la primera época, y también experimentos ligeros que la banda de Tweedy iba a desarrollar en discos posteriores y que demuestran la influencia de los perros de miel en los de Chicago. La esencia del Americana está aquí: buenas melodías, acento pop, rock clásico y guiño a las raíces. Y es que si algo se puede decir de canciones como «Sans Sucre», con esa preciosa steel del principio, sencilla y certera, la guitarrera «Cut Me Loose, Napoleon» o «Your Blue Door» es que son absolutamente adictivas. Por no hablar de esa preciosa portada. Háganse un favor y endúlcense la vida.

Sonando: Sans Sucre de The Honeydogs

jueves, diciembre 01, 2011

Te llames como te llames

Me gusta la gente que hace las cosas de corazón. Llevo muchos años rodeado de músicos y los he conocido de todo tipo y calaña. A veces, me siento uno de ellos. Cosas de haber traspasado la línea entre “escritor sobre” y “artista”. Lo que más me gusta de esas relaciones es encontrarme con gente que, como decía Enrique Urquijo “se vuelve vulgar al bajarse de cada escenario”. Eso sí, yo ese vulgar lo asocio con algo positivo, diferente a lo que hacía Enrique en su canción. Lo interpreto como normalidad. Y eso me gusta. Es curioso que alguien que admira tanto a Bob Dylan diga que le gustan los músicos que cuando bajan de un escenario se convierten en personas normales. Pero es así. Y unido a esta sensación voy a hablar del último y primer disco de César Pop ¿Por qué? Pues porque primero es un gran disco y, segundo, César me ha demostrado que es una persona “normal” adjuntando al disco una nota con un “espero que lo disfrutes tanto como yo lo he hecho leyendo tu libro”. Eso es un tío grande. Y no porque me alabe. No me refiero a eso. Me refiero a que ser cortés, agradecido, o llámenlo como quieran, no cuesta nada. Sé que hay gente que no se ha leído mi libro pero por amistad o amabilidad me ha felicitado. Otros más cercanos no. Y eso es como cuando un músico graba un disco decirle “pues lo quité al primer tema porque vaya mierda”. No es justo cargarse a las bravas el trabajo de muchos meses de alguien. Y menos entre compañeros. Como mínimo, respeto.

Y dicho esto, el disco de César tiene el título tan adecuado para este post de Te Llames Como Te Llames y se abre con un tema carne de hit, «La próxima montaña» es maravillosa. Quiquegonzaliana de la primera época con una excelente producción de Leiva, que toca la mitad de los instrumentos de la canción. “Voy a bajarme en la próxima montaña si no doy contigo”. Ya lo he anunciado y antes de que nadie lo diga, sí, el disco suena a Quique González pero también a muchas cosas más, y todas buenas. No seamos cerrados. Hay mucho más ahí. «Paredes Desnudas» parece sacada de Kamikazes Enamorados (otra vez Quique) pero también del Antonio Vega más acústico. César tiene muchos amigos en esto del rock nacional, pero no ha querido aprovechar el nombre de ninguno en su primer lanzamiento. Y eso le honra, si cabe, aún más. «Sabía Demasiado» tiene algo de rock argentino, un medio tiempo bello. “Mucho peor que caer, es caer siempre en el mismo sitio”. «Lo que queda» es hermosa con el sonido de los dedos trasladándose por los trastes. El bueno de Txetxu Altube hace, como en todo el disco, un excelente trabajo con las seis cuerdas y te atrapa. «Toni2 Café Teatro» es una canción de amistad con guiños a la vida personal del músico. «Te llames como te llames» me recuerda en algo a las baladas de Enrique Urquijo. Quizá son esas cuerdas. «La matadora» es otro tema cantautoril, acústico y, de nuevo, excelente. «Baires» es Ariel Rot o Andrés Calamaro. No sólo por su letra sino también por su cadencia. «Flacos y Famosos» es mi debilidad ¿por qué? ¡Porque es una ranchera! Y además cojonuda. Aquí hay mucho José Alfredo Jiménez y mucho Pedro Infante. Y por eso de la cercanía, también muchos Secretos (por cierto esta noche me voy a verlos al Palau de la Música). “Esta canción es todo lo que necesito pa que no sepa este hasta luego tan amargo”. Sublime. Cierra el disco «Veranillo de San Miguel». Al principio no me gusta. Me recuerda a Iván Ferreiro, pero luego me engancha. Me encanta la chulería de la frase “te tengo calada”. Es pop. César, si me permiten el juego de palabras. Pero es, end efinitiva, un bonito disco, bien parido, hecho por un buen tipo.

Sonando: Flacos Y Famosos de César Pop

miércoles, noviembre 30, 2011

Jordi Pujol Nadal: Aciertos familiares

La familia 66rpm está de enhorabuena. Nuevo miembro de la editorial. Amigo, claro. Y un escritor como la copa de un pino. Una de las personas que conozco que más sabe de country y rock americano clásico, léase Kris Kristofferson, Jackson Browne, Gene Clark, etc. El gran Jordi Pujol Nadal, que ha decidido estrenarse con un libro tremendamente musical, aunque pueda no parecerlo. La ha hecho de forma arriesgada. Cual funambulista. Sabiendo, él y su editor, que probablemente no serán número uno en ventas. Pero les ha dado igual. Porque las cosas en 66rpm se hacen con el corazón. Por eso funcionamos cual comuna. Ya saben, todos a una, Fuenteovejuna. Ahora andamos ahí volcados en el excepcional Errors de Càlcul, prosa poética o poesía novelada. Llámenlo como quieran. La cuestión es que es bueno, muy bueno. Sí, el descalabro comercial es que es en catalán, y eso cierra algunas puertas, pero no debería. Solemos hacer esfuerzos por leer en otros idiomas y esta debería ser una de esas ocasiones. Además es cortito y la edición se ha cuidado como si fuera una pequeña joya (que lo es). Los dibujos de Sandra Uve acaban convirtiéndose en el complemento perfecto de una poesía adictiva, urbana y evidentemente musical. Ecos de Lucinda Williams o Solomon Burke guiñan el ojo a una historia con un diluido hilo conductor que hace que sus escasas sesenta páginas vuelen en tu mente. A ver si Jordi se anima y la cosa no queda ahí. Ya saben, Errors de Càlcul, un nuevo pasito acertado de 66rpm Edicions.

Sonando: Drunken Angel de Lucinda Williams

martes, noviembre 29, 2011

Sevilla y sus tiendas de discos

El viernes, día después de mi conferencia en el Colegio Mayor Hernando Colón de Sevilla, tengo unas horas, antes de la salida del AVE de vuelta a Barcelona para visitar Sevilla, una de las ciudades que mejor conozco y, sobre todo, sus tiendas de discos. Inicio el recorrido en el barrio de Triana. Espero que Don Cecilio, auténtico "rastro" en forma de tienda de 1500 m2, abra sus puertas comiendo una "tostá con mantequilla". El ambiente siempre es especial en Triana. Cuando las persianas suben me encuentro con un local que pondría nervioso a la persona más desordenada del mundo, precisamente, por su desorden. A él corresponde la foto que adjunto en el post. Pilas y pilas de libros. Miles, muchos miles de vinilos apilados sin orden. un caótico descontrol que lleva a encontrar discos de Bruce Springsteen detrás de Chiquetete y antes de Rocio Jurado. Eso sí, la "caza" merece la pena. Sólo me llevo un LP, un recopilatorio de Leon Russell que me cuesta 1 €uro, pero me hincho a comprar 45 rpms. Warren Zevon, Christina y los Subterráneos, Elvis Costello, Gerry Rafferty, Jason Ringenberg, Lloyd Price, Robbie Robertson, Wayne Hancock o Steve Earle son algunos de los tesores que me llevo al precio de 50 céntimos unidad. Cuando apenas llevo visto un 1% del material de la tienda miro el reloj. Quiero acercarme a Recors Sevilla, que está en la Alameda, y apenas quedan tres horas para que salga el tren. Con los dedos negros por el polvo decido buscar un pcoo más de orden sin contar que el dependiente iba a estar 15 minutos apuntando uno a uno los nombres de todos los discos que me llevaba. No creo que fuera por un tema de control de stocks....Además, ver a un señor de 60 años apuntando Jason Ringenberg en un papel con doscientas "cuentas" más, tiene su guasa...

Records Sevilla es una tienda más clásica. el problema fue que mientas iba camino de ella me crucé con una que no pensaba visitar, Discos Latimore. En ella pregunto a qué hora cierran y tras asegurarme de que me da tiempo a regresar entro en Records Sevilla. Visita fugaz para hacerme con el The Killer Inside Me de Green On Red y dos "kriskristoffersons", Breakaway con Rita Coolidge y Who's The Bless And Who's The Blame. Tres vinilos a buen precio en un estado impecable. Aunque lo mejor estaba por llegar.

Latimore engaña. Su gran cantidad e merch la hacen parecer una tienda menor, pero su material me recuerda a Radio City, eso sí, todo de segunda mano. y digo que me recuerda al templo de la capital (junto a Escridiscos) porque puedes meter la mano en una pila y saques el disco que saques, será bueno. Los precios están bien y allí, eso sí, el orden es impecable. Me vuelvo loco en la estantería marcada como "Rock de los 60 y 70s". De allí salen Wild Tales de Graham Nash, Tracks on Wax de Dave Edmunds, Americana de Leon Russell, In The China Shop de Mitch Ryder (este se les coló porque es de los 80) y la joya entre las joyas, una edición original americana del Laid Back de Gregg Allman. Cuando lo veo mis ojos hacen chirivitas. Tengo que salir de allí o mi mujer se divorciará de mí. Así que obvio otros discazos de rock americano clásico e, incluso, una camiseta chulísima de Silvio y salgo con tiempo suficiente de "encarar" una tapa de pringá con una cervecita. Sevilla...El embrujo, lo llaman...

Sonando: These Days de Gregg Allman

lunes, noviembre 28, 2011

El abuelo cebolleta habla de Dylan

Fantástico como me trataron en mi reciente visita a Sevilla para participar en la cuarta edición del ciclo dedicado a Bob Dylan que dirige Mario E.Ríos Espinosa. Él y su "compadre" Rafa me hicieron pasar muy buenos momentos, y se ganaron un trocito de mi corazón. Por lo que respecta a la conferencia, estoy satisfecho de cómo se desarrolló. Y vistos los resultados, en forma de valoraciones, parece que los estudicantes que asistieron se fueron muy contentos de ella. Intenté analizar la carrera de Dylan a partir de los músicos que le han ido acompañando y dando forma a sus bandas de apoyo. De ahí el título que busqué, Bob Dylan ¿mejor solo o bien acompañado? También quise apoyarme en unos cuantos clips y creo que la cosa se hizo bastante amena. Eso sí, me sentí como un auténtico abuelo cebolleta contando batallitas. Y es que entre el público había gente que cuando yo vi a Dylan por priemra vez ¡no habían nacido! ¿Me estaré haciendo mayor?

Sonando: Rock And Roll High School de Ramones

viernes, noviembre 25, 2011

DPND: The V-Roys – Just Add Ice

Me ha costado decidirme por qué disco escoger de la banda de Knoxville. Y no será porque grabaran muchos, apenas un par de álbums en estudio, un directo y, ojo, un recopilatorio que llega ahora a las tiendas y que contiene algunos temas inéditos. Quizá algunos no los conozcan, pero eran muy grandes. Son The V-Roys y hoy protagonizan estos Discos Para No Deprimirse.

Nacidos en Tennessee, de ellos se dijo que “caminaban por la fina línea que existe entre el country rock de raíces y la vanguardia del rock alternativo”. Los temas los componían todos entre Scott Miller, John Paul Keith (aunque ni siquiera llegó a grabar el primer disco del grupo) y Harrison Mic, con la inestimable ayuda de ¡Steve Earle! Sí, porque el tío Steve fue el principal valedor de la banda, además de productor de sus dos discos. Llamados originalmente Viceroys, se vieron obligados a cambiar su nombre por el de V-Roys ante una denuncia de la banda jamaicana de reggae del mismo nombre.

Su primer disco es Just Add Ice, y lo publica E-Squared Records, compañía propiedad de Earle, en 1996. Se inicia con « I Guess I Know I'm Right» y esta canción es la viva prueba de lo que Earle vio en ellos. Sobre ella he leído que es como suena como si Steve cantara pasando menos tiempo de juerga e inspirándose en Nick Lowe. Casi nada. Miller llegó a declarar que “Earle nos ayudó en lo más difícil dándonos una buena patada en el culo para que tiráramos hacia adelante”. Pero no hay que pensar que suenan como una copia de Steve. No, los V-Roys lo que han hecho es escuchar los mismos discos que Earle, ir a los mismos conciertos y absorber las mismas influencias. «Pounding Heart» es una balda maravillosa que recuerda a muchos y a nadie. «Cry» suena a los Replacements y «Wind Down» a los Flamin Groovies. «Sooner Or Later» es power-pop a lo Dave Edmunds o Elvis Costello y «No Regrets» es un medio tiempo tremendamente adictivo. Y si en lo musical el álbum es fantástico, las letras responden a lo que se espera de ellas con estribillos tabernarios del calibre de “adiós al mundo, hola a la cerveza”.

Tras este disco llegó, en 1998 All About Town y después el directo Are You Through Yet, grabado en 1999 en la Down House de Johnson City. Tras eso, y ante la escasa repercusión comercial y el alejamiento de un Earle metido en otras batallas, la banda lo deja con un concierto el día de Año Nuevo de 2000. Curiosamente, en 2009, la banda fue elegida como el mejor grupo de la historia de su Knoxville natal y ahora, en el sello de Scott Milelr se publica Sooner Or Later, un recopilatorio que les hace justicia y una oportunidad de oro para hacerse con la mayoría de temas del ya descatalogado Just Add Ice.

Sonando: Sooner or Later de The V-Roys

jueves, noviembre 24, 2011

Ciclo Bob Dylan en Sevilla

Cuando leáis estas líneas, servidor estará dentro de un AVE con destino a Sevilla. La tierra de mi madre. Mi lugar de vacaciones durante muchos años. El objetivo no es otro que dar una ponencia en la Universidad de Sevilla, en el Colegio Mayor Hernando Colón, esta tarde a las 17:30 h. El tema, Bob Dylan. Sí, sí, han oído bien, Bob Dylan. Es un placer y un honor que se hayan dirigido a mí para a participar en el que ya es el cuarto ciclo que se celebra en la capital hispalense dedicado a Bobby. La participación, además, supone para los estudiantes la obtención de dos créditos universitarios ¡Dylan asignatura universitaria! Paralelamente, este año ha nacido en la Universidad de Oviedo una asignatura dedicada a Nick Cave ¡Ramones visionarios!¡Rock And Roll High School!

Mario Ernesto Ríos Espinosa. Apunten ese nombre porque él es el luchador que cada año se parte la cara para mantener el ciclo en vida. Su ideólogo y organizador. El que se pelea con las administraciones para que los ponentes seamos bien tratados. Entre los de este año están Mikel Muñoz, del que ya hemos hablado por aquí, autor de la biografía de The Band, los músicos Abraham Boba o Antonio Luque (Sr.Chinarro) y periodistas como Manolo Fernández de Radio 3.

En un principio pensé en hacer la conferencia sobre las Basement Tapes, pero pensé que habiendo una conferencia de Mikel, que es un crack con The Band, casi mejor dejarle esas cosas a él. Así que he evolucionado la idea y he optado por recorrer la historia de Mr.Bob a través de sus bandas de acompañamiento, planteado como una búsqueda de la banda perfecta que culmina en nuestros días con el grupo del Neverending Tour. Así que pasaré por la banda de Bringing It All Back Home, por la de Newport, por The Band, por la Rolling Thunder Revue, por Tom Petty, por los Travelling Wilburys o por los Grateful Dead. Creo que puede ser un recorrido original por su vida. Ya os contaré.

Sonando: Highway 61 Revisited de Bob Dylan

miércoles, noviembre 23, 2011

The Music Never Stopped, pequeña joya cinematográfica

Conmover. Otra de las cualidades que pueden hacer de una película algo para recordar, o todo lo contrario. Un verbo no permitido tradicionalmente para machotes. Harán bien éstos en no acercarse a la maravilla que es The Music Never Stopped, elegida por un servidor como mejor película no musical del año. Y digo lo de no musical porque, técnicamente, no es una película musical aunque todo gire alrededor de un montón de canciones.

Basada en la novela The Last Hippie de Oliver Sacks que, ojo, está basada en un hecho real (con pequeñas licencias), narra bajo la dirección de Jim Kohlberg, la historia de un padre y un hijo con un tumor cerebral. Lou Taylor Pucci da vida a ese chico; Gabriel, que sólo reacciona cuando suena música a su alrededor, si puede ser de los Grateful Dead, mejor. Así, bajo la mano de Diana Daly, a la que da vida Julia Ormond, consigue llevar una vida más o menos normal siempre que «Truckin» o «Sugar Magnolia» estén sonando a su alrededor. No desvelaré más. Aunque sí que también veremos deambular por el equipo de Gabriel a Bob Dylan (imapagable conversación sobre «Mr.Tambourine Man»), The Beatles, Rolling Stones, Buffalo Springfield o Crosby o Stills & Nash. Una verdadera maravilla que incide en el poder curativo de la música, a todos los niveles y de la que sólo se puede decir una cosa: hay que verla.

Sonando: Truckin de Grateful Dead

martes, noviembre 22, 2011

Prefiero una Jukebox (y van 3)

Ya hay disponible una nueva edición de mi programa de radio. Esta edición es ya la tercera. Otra media hora de música sin complejos y sin muchas complicaciones. Simplemente la que me apetecía pinchar. Empezando el recorrido por la familia Ocean Colour Scene y proyectos paralelos, siguiendo por la música nacional que tanto me llama la atención con gente como Julián Maeso, Jero Romero, The Fakeband o canciones ya legendarias de Cosecha Roja o Santi Campos, para acabar con un homenaje merecidísimo al gran Blaze Foley vía Gurf Morlix. Por el camino Daniel Lanois, Emmylou Harris, Willie Nelson, Merle Haggard, Daniel Merino, Íñigo Coppel…Creo que el programa merece la pena. Para descargarlo sólo hay que hacer click aquí. Blaze Foley se lo agradecerá, allá donde esté.

Sonando: Living In The Woods In a Tree de Blaze Foley

lunes, noviembre 21, 2011

J.D.McPherson, pateando culos

El ego del periodista musical. Ya hemos hablado otras veces de él, y en esta se hace imposible no hacerlo. No puedo reprimirme. No me puedo callar y no puedo evitar decir que este blog fue, probablemente, junto a Necesito Un Rock And Roll, el primero en destacar a J.D.McPherson y ver que ahí había algo. Además lo refrendé con una lucha que gané para hacerlo disco del mes de Ruta 66 en Enero de 2011. Allí ya lo definí como clásico o espléndido. Busquen la reseña en el Ruta 278. Ahora McPherson está en todas las bocas. Su gira ha sido un éxito que ha acabado con el cartel de sold-out colgado en la mayoría de las 9 fechas que ha hecho en nuestro país. Ha acabado con el merchandising del que no llegó nada a Barcelona, y aparece en los principales periódicos incluso de prensa generalista ¿Qué ha pasado? ¿Estamos ante el nuevo Eli “Paperboy” Reed? Sí y no. Sí porque este efecto no es, evidentemente normal. Está claro que McPherson ahora está de moda y que esa moda pasará. Y no porque dudo que a este tipo le pase lo mismo que a Eli, con un evidente bajón. Él no es un recién llegado. Sabe de qué va esto y sus discos con los Starkweather Boys son maravillosos (esos que pocos de los que llenaban las salas comprarán). Además, a parte de mucho hype, en los bolos también se intuía mucho rockero de pro al que, encima, el okie no defraudó en lo más mínimo. Y ahora que ya me he puesto las medallas y me declaro descubridor de talentos cual John Hammond, y adivino del futuro a lo Nostradamus, vayamos al concierto.

Las malas lenguas aseguraban que McPherson llegaba a los últimos conciertos de la gira cansado por las muchas fechas. El principio del de Barcelona, el último, parecía refrendarlo. Fue un buen inicio pero nada aplastante. El músico parecía con el freno de mano puesto. Dando lo justo para que la velada fuera agradable. Los temas de los Starkweather, irreconocibles para media sala, se combinaban con los fantásticos temazos de Signs & Signifiers que servidor votó como disco del año pasado. Por en medio versiones. La más destacada para mí, «You’ve Got To Lose». Un temazo que ll Lobo César Rosas editaba en su Soul Disguise en 1999. Ojo, que he leído por ahí que es un tema de Rosas y no, la canción es una versión, nada menos que de Ike Turner. Todo transcurría bien. Buen concierto. Hasta que McPherson debió mirarse el reloj y pensar “me queda media hora de gira”. Y decidió aplastarnos. Doy fe que lo consiguió. Esa última media hora fue de órdago. Insuperable, con el hit que es «North Side Gal» sonando a clásico de nuestro tiempo. Vaya fuerza. Qué narices. Qué manera de cantar. Qué explosivo. Sencillamente brutal. Si hace todo el bolo a ese nivel sería casi el concierto de la década. Sencillamente apabullante. Promete más.

Sonando: You’ve Got To Lose de César Rosas

viernes, noviembre 18, 2011

DPND: Los Lobos: Kiko

He decidido dar por cerrada esta serie con 50 discos. Hoy llega el 45, si no me he descontado. Ellos no hacen exactamente americana, como muchos otros de los que han pasado por aquí. Pero sí rock americano. Con todo lo que esa definición implica. Ya sabéis que son una de mis bandas favoritas. Son Los Lobos y no son Otra Banda del Este de Los Ángeles. Son LA BANDA.

En 1992, nuestros lobunos amigos publicaban Kiko, un disco incomprendido por muchos y defendido a muerte por otros. Un trabajo arriesgado, en el que apostaban claramente por la experimentación, aunque manteniendo todas y cada una de sus señas de identidad. Producio por Mitchell From y todos los miembros del grupo, la inicial «Dream In Blue» ya se muestra claramente vanguardista. «Kiko and the Lavander Moon» o «Angel With Dirty Faces» son otros buenos ejemplos de lo que digo. Los Lobos tienen ganas de jugar, y disfrutan. La culpa, en buena medida, la tienen David Hidalgo y Louie Pérez, compositor de todos los temas excepto las dos tradicionales aportaciones de César Rosas. Eso sí, todo el disco es soberbio. De principio a fin. «Wicked Rain», «Two Janes», «Just A Man»…Canciones memorables que hacen difícil destacar alguna por encima de las otras. Aunque quizá habría que quedarse con tres. Ese «Rio de Temampa» que cierra el álbum absolutamente escalofriante, el ritmo fronterizo de «Saint Behind The Glass» y la fuerza folk de guitarras afiladas de «Wake Up Dolores».

Es este un disco grande. Enorme. De esos que marcan una época. Un estilo. Los Lobos dieron el paso. Bandas como Wilco o Calexico lo siguieron. Redefiniendo un género. Investigando. Algo que llevó al mismo Jeff Tweedy a reconocer en público la influencia de los de L.A. en discos como Yankee Hotel Foxtrot. Y eso no es moco de pavo.

Sonando: Wake Up Dolores de Los Lobos

jueves, noviembre 17, 2011

Un dylanita y consorte en la ex corte de Berlusconi (Parte 4: El regreso)

Último día. El post concierto. Momento de repasar mentalmente, todavía en la cama, las sensaciones del último encuentro con tío Bob. Sigue siendo el más grande. No hay duda. Yo quiero llegar a esa edad y hacer esos conciertos. Bueno, a esa y ahora. Me da la impresión de que Dylan nunca dejará de tocar. Que morirá en el escenario. Creo que es lo que quiere. Lo que le gustaría. Sólo espero que tarde mucho en hacerlo.

Volvemos a desayunar en la cama, hacemos la maleta y salimos del hotel. Rumbo la Piazza de Spagna. Muy bonita, ciertamente. “Al azar pero al final, yo he dormido mucho más en el sofá”. Visitamos la Roma más fashion. La de las tiendas de moda y diseño. Insisto en comprarle a Rakel una camiseta de Dylan carísima en una de esas tiendas. Ella no quiere. Gano yo. Ella cede, como casi siempre. Luego cogemos destino a la Fontana Di Trevi. De nuevo. Vamos a cumplir el ritual. Moneda y beso. Nos sentamos a mirar como los turistas (como nosotros) cumplen con lo que toca. Nos reímos de los que están a punto de caerse. Soy feliz. Pero falta June, otra vez. “Al pasar de mis años, antes no pensaba en el ayer”. Al menos está Rakel. Siempre está. “Desde que te conozco, te quiero conocer”. Se hace tarde. Al hotel, recogida de maletas y a Ciampino. Toca volver. Reencontrase con June. Comemos pasta, por última vez en Roma y embarcamos. Vuelvo a decidir mis discos del viaje. Esta vez gana Matt Woods. Manifesto me sigue pareciendo acojonante. Cuando acaba empiezan unas leves turbulencias. Yo leo una autobiografía de Joan Baez. Nada importa. June está cerca. El aterrizaje bien, gracias. Salimos del aeropuerto y la buscamos con la mirada. Está en la furgoneta de sus abuelos. Nos ve llegar y su cara se ilumina. Ahora ya somos felices los tres. “Con tanto arrepentido por ahí, yo siempre te he elegido para mí”.

Sonando: Desinhibida de Jero Romero

miércoles, noviembre 16, 2011

Un dylanita y consorte en la ex corte de Berlusconi (Capítulo 3: Ciao Bambino)

Sábado. Día intenso. Nos traen el desayuno a la cama de la habitación. Capuccino ¿cómo no? y croissants rellenos de mermelada de frambuesa. Nos preparamos. Y empezamos con un cambio de planes. Metro y hacia el Vaticano. Sigo con la intención de no entrar. Pero no cumplo. Hacemos una pequeña cola y vemos primero la basílica y luego el museo, Capilla Sixtina incluída. Impresionante, sí. Pero lo del museo un suplico ¡qué largo! Acabamos recorriendo salas a toda hostia en una sensación claustrofóbica algo curiosa. Tarareamos. Jero otra vez. “Y me iré, disimuladamente, haciendo eses”. Bajamos andando a comer a un lugar recomendado. Un pequeño restaurante llamado Trattoria del Pallaro. Nos recibe un viejecito, el dueño, amable como pocos que me acaricia la cara antes de sentarnos en una mesa cuando le aseguro que pienso comer mucho. Para comer empezamos con un antipasto formado por lentejas (buenísimas), olivas, jamón, salchichón, hinojo con aceite, ternera rebozada y croquetas de arroz. Continuamos con un variado de pasta donde se mezclaban diversas salsas ¡brutal! Y seguimos con ternera en salsa y patatas fritas del momento, cortadas a mano y finísimas. De postre, pastel de la casa mojado en vino tinto. “Cada vez no puede ser la única vez”. El dueño besa en la mano a Rakel. Tras el café, tomamos camino al Colisseum. Impresionante, también. Nos reímos de los lugareños disfrazados de gladiadores con calcetines. Metro y al hotel a descansar, que por la noche hay concierto.

Me tumbo en la cama a las seis de la tarde. Cojo el iPOD y pongo lo nuevo de los Riffing Cowboys, la súper banda encabezada por Dan Baird y Eric Ambel. Vaya discazo, qué potencia. Con esto yo no me duermo ni a la de tres. Así que elijo el segundo de los tres discos editados por los Cowboy Junkies este año. El dedicado a las canciones de Vic Chesnutt. Demons. Y con la voz de Margot en el oído cierro los ojos. A las 8 vuelvo a abrirlos, en plena forma pero destemplados salimos a la calle. Un montón de paradas de metro nos llevan al Paleur. Cuando salimos de la estación estamos en medio de la nada y decidimos seguir a un tipo con pinta de rocker. Luego cambiamos por una pareja con más pinta de saber donde iban. Le comento a Rakel “aquí hoy no va a haber ni Dios”. Menos mal que no me gano la vida como adivino ni como calculador de audiencias. Muertos de frío llegamos al pabellón y comprobamos, en la cola para recoger las entradas, como la incompetencia no es una cualidad únicamente hispana. El broncazo que se estaba llevando la chica de taquilla de un italiano era de los que hacen historia. Lo bueno es que el tipo parecía tener razón. Al final consigo mis dos entradas y pregunto a la gente de la cola qué hace allí si está colgado el cartel de no hay billetes. Esperar a que por el frío haya gente que no venga a buscar sus entradas, me dicen. Si es así, las reparten. Toma ya. Son las 9 y media. Vete corriendo, que Knopfler ya habrá empezado. Les digo que no sufran por mí. Me entretengo mirando el merchandising de Dylan. Carísimo. 35 €uros una camiseta de manga corta. Precios de moda italiana. Nos detenemos en el bar a cenar. Una especie de pizza calzone. Cuando entramos apenas oímos a Knopfler tocar «So Far Away» mientras nosotros cantamos por encima «L’Empordà» de ¡Sopa de Cabra! ¿Nadie ha visto que son la misma canción? Para el bolo pueden dirigirse al post correspondiente de hace un par de días. Cuando acaba intento hacerme con el set-list en la mesa de sonido. Ni una mínima oportunidad. El técnico lo guarda con llave como si fuera un tesoro. Tiene cosas apuntadas en él que no se pueden ver. Al salir a la calle, con mucho frío, busco camisetas piratas por el suelo y ¡oh, sorpresa! Los piratas italianos tienen más clase ¡y han montado unos chiringuitos! Como un mercadillo de camisetas piratas de Dylan. Me hago con una, claro y enfilamos el camino del metro. “Quiero verte tal y como te encontré”. Frío y más frío. Hotel, mantas, lavabo estropeado. Sueño. Berlusconi ha dimitido. Ciao Bambino. “Cinderella, she seems so easy,"It takes one to know one," she smiles. And puts her hands in her back pockets Bette Davis style…”

Sonando: Desolation Row de Bob Dylan

martes, noviembre 15, 2011

Un dylanita y su consorte en la ex corte de Berlusconi (Capítulo 2: Penne A l'Arrabiatta)

Empezamos (tras el inciso de ayer) con la narración de este fin de semana, marcado, evidentemente por lo musical. El viernes llega el momento de coger el avión. Decir que no me hacen gracia sería, directamente, mentir. No me gustan los aviones. Ya está. Eso hace que tenga que pensar detenidamente qué música ha de sonar en mi iPOD mientras vuelo. Es una manera de evadirme. Normalmente otro se habría inclinado por Dylan, pero yo siempre prefiero no oír los discos de la gente a la que voy a ver cuando voy de camino. Llámenme maniático. Rakel lee una revista de psicología para ver qué significan los dibujos de los niños. Hace apenas tres horas que no la vemos y ya hemos echado de menos a June trescientas veces en silencio y, de manera compartida, unas doscientas más. Yo compro el Rock De Lux. Me tangan. El número conmemorativo por llegar a las 300 ediciones ¡sólo trae fotos! ¿Y qué leo yo en el avión? Sin ganas compro el Popu. Lleva una portada con Bono repetida de una de los 90. ¿Qué voy a hacer si ya me he leído el Ruta y la Rolling Stone? No leo libros en los aviones. Sólo revistas. Así que mientras esperamos sentaditos y pensamos lo gilipollas que es la gente haciendo cola leo un reportaje con Those Poor Bastards. Muy adecuado esto de la música de cementerios antes de coger un avión. Cuando acaba la cola, embarcamos y nos damos cuenta de quién es el gilipollas. Los asientos no son numerados así que, a cola del avión y juntos, de milagro. Cuando los aviones cogen pista y los motores van a toda hostia siempre pienso “ahora sí que no me puedo bajar” ¡cómo si antes pudiera!. Dejamos Barcelona y en mis oídos suena Jimbo Mathus. Su disco cada vez me parece más bueno. Cojo el Popu, otra vez. Leo la reseña del disco de Tom Waits y una carta del correo sobre Marlon Brando. Aprovecho para ir haciendo mi lista de lo mejor del año para el Ruta y, sin casi darme cuenta, llegamos a Ciampino. El viaje ha sido ideal y en el autobús entre el aeropuerto y la ciudad empezamos a tomar constancia de lo bonita que es Roma. El hotel está bien. Dejamos las cosas y a la calle. La Fontana Di Trevi está a dos minutos andando. Nos apabulla. Muy bonita, la verdad. Es de noche y Rakel y yo olvidamos todo el ritual. Ni moneda, ni beso. Paseamos por las calles. Roma es una ciudad ideal para eso, y de noche más. Nuestro objetivo es el Trastevere, y lo hacemos tarareando una de las canciones de Jero Romero. “¿Cómo puede ser que lo mejor de miedo?”. Pasamos por el Panteón. Sublime. Le hacemos una foto a la luna llena con el edificio al lado. Soy feliz, aunque falta June. Y nos prometemos que al próximo viaje nos la llevamos. Camino al Trastevere encontramos una tienda de libros. Quiero comprar algo de Dylan en italiano. Lo hago y de paso me llevo una especie de Scrapbook de Johnny Cash dirigido por su hijo. El que Rakel sostiene en la foto. Unos Penne A l’Arrabiatta van a ser nuestra cena junto a una pizza Quattro Formaggi. En una terrazita y con mantelito de cuadros. Como Dios manda. Lo de la difícil búsqueda del taxi posterior que nos llevara al hotel cuenta como una de nuestras desventuras. Si todo lo malo siempre fuera así…Llegamos al hotel, Rakel descarga las fotos en el netbook. Yo me preparo, como bien suponen, para una noche de amor romana. Me tumbo en la cama, pongo la MTV y mis ojos se cierran. Al final la pasta se ha convertido en lo más caliente de la noche.

Sonando: Ya te lo decía yo de Jero Romero

lunes, noviembre 14, 2011

Un dylanita y su consorte en la ex corte de Berlusconi (Capítulo 1: El Concierto)

Dedicaremos buena parte de la semana a repasar nuestras aventuras y desventuras (pocas) en Roma. Y empezaremos por el objetivo del viaje, que no era otro que presenciar el concierto que su dylanísima celebró el sábado en la capital italiana dentro de la gira que está realizando junto a Mark Knopfler. Me centraré en este post en Dylan y su concierto. Del resto hablaremos otro día. Con el Paleur a reventar (unos 8000 espectadores, si quitamos la parte de fondo no ocupada), Dylan apareció en escena con Mark Knopfler para arremeter con «Leopard Skin Pill-Box Hat» y cargarse de un plumazo todo el bolo del británico ¡Qué fuerza!¡Qué vitalidad! Tras ella «Don’t Think Twice, It’s Alright» suena explosiva, con un final apabullante y ojo, Dylan a la guitarra eléctrica, abandonando el piano que había ocupado en su primera canción. Luego «Things Have Changed», soberbia y un «Spirit On The Water» que gana muchos enteros con la interpretación de sus directos actuales respecto a la versión en estudio aparecida en Modern Times. «Honest With Me» da la bienvenida a Love And Theft. Y tras ella los bombazos. «The Lonesome Death Of Hattie Carroll» de The Times They Are A-Changing se eleva sobrecogedora. El pabellón tiembla y los seguidores de Knopfler se retiran. Ilusos. Las gradas se quedan en un 75% y Dylan premia a los que nos quedamos (¿cómo iba a ser si no?) con un «Ballad Of Hollis Brown» que puede ser, quizá, la mejor interpretación que nunca ha hecho de este tema, de apenas un acorde, en directo. La banda está inmensa. Como siempre. Con mención especial a un Tony Garnier que entiende al maestro como nadie y a un Don Herron majestuoso en su steel y otros instrumentos de cuerda. La cumbre llega con un «Desolation Road» de casi catorce minutos. Dylan repasa todas las estrofas del tema, las modifica y hace bromas con el público romano en medio de sus estrofas (¿he dicho hace bromas?). El concierto está en su punto álgido. «Highway 61 Revisited» apenas se diferencia de la ofrecida en su última visita a Barcelona. Se nota que Dylan está disfrutando tocando esa canción y por eso es de las que no faltan en sus repertorios. «Forgetful Heart» es la elegida para representar a Together Though Life, y quizá es el tema más flojo del concierto. La banda no parece tan cómoda ahí. «Thunder On The Mountain» y «Ballad Of A Thin Man» lo arreglan. Esta última con un reverb llevado al límite en el estribillo que traía de culo al ingeniero de sonido al que veía desde mi sitio en el foso. El efecto, eso sí, de que Dylan pareciera fantasmagórico se hacía espectacular. Recta final. Normalmente el viejo lo hace con dos temas a elegir entre «All Along The Watchtower», «Like A Rolling Stone» y «Blowin'In The Wind» con el arreglo de Stevie Wonder. Esa noche nos ofrece las tres y en ese orden. El concierto se acaba. No hay bises. Los músicos saludan. Sale Knopfler al fondo, discreto y en segundo plano, aunque apenas queda ninguno de sus fans entre el público. Dylan le da un golpecito en la espalda, mientras se van. Mi imaginación me lo dibuja diciéndole “supera eso, Mark”.

Sonando: Honest With Me de Bob Dylan

sábado, noviembre 12, 2011

Bob Dylan en Roma, se acerca el momento

Este el set-list que Mr.Bob tocó ayer en Florencia. Apenas quedan unas horas para que se suba al escenario del Paleur, tras Mark Knopfler (tiempo que aprovecharé para cenar) ¿repetirá? Lo sé, no lo hace nunca, pero el set de Padova del miércoles sólo varía de éste en un par de temas. VEremos. Ya les contaré...

Leopard-Skin Pill-Box Hat
Girl From The North Country
Things Have Changed
Spirit On The Water
Honest With Me
Tangled Up In Blue
The Levee's Gonna Break
Desolation Row
Highway 61 Revisited
Forgetful Heart
Thunder On The Mountain
Ballad Of A Thin Man
All Along The Watchtower
Like A Rolling Stone

jueves, noviembre 10, 2011

Dylan, el Vaticano, yo…

Curioso título de post ¿no? Sería fácil, con esas tres variables pensar que voy a hablar de la famosa actuación de Dylan delante del papa, hace unos años, en el Vaticano. Pero no. La ecuación se resuelve este fin de semana en forma de viaje a Roma. Sí, servidor se va a la ciudad de la sede papal y el objetivo es, lo han adivinado, ver a su dylanísima. Bueno, en realidad les estoy mintiendo. Lo siento por Bob pero esta vez ha sido la excusa para que mi mujer y yo hagamos una escapada de fin de semana. Eso sí. Era una excusa perfecta ¿no? Así que el sábado me plantaré en el Palaleur, cuando Mark Knopfler vaya acabando su actuación, para ver por decimocuarta vez a Míster Bob Dylan. No espero sorpresas. Leyendo sus repertorios no hay lugar para muchas aunque con el profeta nunca se sabe ¿El Vaticano? Creo que no me voy ni a acercar, fíjense. Ya tengo marcadas las tiendas de discos que voy a ver en Roma ¡juas! Desde luego no pienso volverme loco queriendo ver muchas cosas en poco tiempo. Voy a relajarme, a disfrutar de un concierto más de Bobby y, sobre todo, a dedicarle tiempo a mi chica, que se lo merece más que nadie. Les cuento al volver…

Sonando: Watching The River Flow de Bob Dylan

miércoles, noviembre 09, 2011

Blaze Foley - If I Could Only Fly

Hacía tiempo que no hablaba de canciones indispensables. Por eso hoy quiero pararme en «If I Could Only Fly». Un tema que me hace estremecerme y casi llorar cada vez que lo oigo. Llámenme sensiblón. Compuesta por el semi desconocido Blaze Foley, para mí uno de los grandes creadores de la música americana, la primera grabación que se conoce data de 1979. El tema fue comprado por los managers de Willie Nelson y Merle Haggard para hacerla un éxito pero cuando estaban a punto de lograrlo, los echaron de la compañía, en un nuevo giro de tuerca a la mala suerte habitual de Foley. Finalmente, con Blaze ya en la tumba, muerto a balazos, Haggard la incluyó en un disco del mismo nombre en el año 2000. La canción es deliciosa. Sólo tenéis que escuchar la versión que Gurf Morlix ha hecho de ella en su último disco, homenaje a su amigo Blaze. Habla de las necesidades del músico de huir siempre del lugar en el que se encuentra. Su novia entonces, que fue la mujer de su vida, explica que es la canción que escribió para dejarla. Lo bueno es que lo hizo para explicarle que aunque él necesitaba estar permanentemente en movimiento, si pudiera volar siempre volvería a su lado para estar junto a ella. Pero desgraciadamente no pudo hacerlo. Búsquenla y siéntanla. Es un trozo del alma de un poeta.

Sonando: If I Could Only Fly de Blaze Foley

martes, noviembre 08, 2011

Robert Forster y las 10 reglas del rock and roll

En estado de shock permanente por los recientes conciertos de Nu Niles, el sábado, y Israel Nash Gripka, el jueves, repaso el correo en busca de mensajes no leídos y me encuentro con uno enviado por mi buen amigo Manuel Beteta al foro interno de Ruta 66. En él nos recomienda el libro The 10 Rules Of Rock And Roll en el que el co-fundador junto a Grant McLennan de los Go Betweens, Robert Forster, repasa justamente eso, las 10 reglas del rock and roll. Las he leído varias veces y forman un conjunto lleno de ironía, mala leche, locuacidad, sensatez y certeza (en muchas ocasiones que no todas) realmente hilarante. Es inevitable no reírse al leerlas e intentar poner nombres a cada una de ellas. Les propongo que participen del juego y lo hagan. Lo pasarán bien, ya verán. Ahí van:

1 - Nunca sigas a un artista que describe su trabajo como "oscuro".
2 - La penúltima canción es la más floja.
3 - Los miembros de las grandes bandas se parecen.
4 - Ser una estrella del rock es un trabajo de 24 horas al día.
5 - El grupo con más tatuajes tiene las peores canciones.
6 - Nada interesante ocurre en un escenario tras los primeros 20 minutos.
7 - El guitarrista que cambia de instrumento cada tres canciones está presumiendo de su colección de guitarras.
8 - Todos los grandes artistas se esconden detrás de su manager.
9 - En los grandes grupos no caben integrantes haciendo discos en solitario.
10 - El trío es la forma de expresión más pura del rock.

Sonando: Baby Stones de Robert Forster

domingo, noviembre 06, 2011

Nu Niles, un certero disparo

Cuando una banda se encuentra en el estado de forma en el que están actualmente los Nu Niles, es difícil que hagan un mal concierto. Por eso lo del sábado en la 2 de Apolo, a pesar de la nada apacible noche, era una apuesta segura. Por suerte para ellos, lo mismo que yo debieron pensar el resto de las personas que llenaban, de manera cómoda, eso sí, la sala. Mario y los suyos se salieron, como siempre. Dice mucho de ellos que minutos antes del concierto, encerrados en el camerino, sus rostros fueran de tensa espera. Eso me gusta. Cuando se pierde ese cosquilleo en el estómago previo a los conciertos, el músico está perdido. Blas gastaba bromas, Ivan hacía estiramientos y Mario calentaba los dedos con su guitarra mientras un servidor se servía un cubata tras otro y en tono jocoso volvía a criticar la corta duración de su LP. Sabíamos que la noche era importante. Y yo me sentía parte de ello por motivos evidentes.

A las 11 en punto, salía del camerino, yo con destino a mi lugar entre el público, ellos al escenario, su hábitat natural. He visto decenas de veces a esta banda y siempre consiguen llamarme la atención con algo. Esta vez, el motivo era evidente. Es curioso cómo hemos realizado las canciones del nuevo disco de los chicos con nombre de brillantina. Ahora me doy cuenta que he tenido que convertirme en Mario Cobo. En alguien que antes de esa presentación en Barcelona me decía con sarcasmo “quiero dejar la música pero ella no quiere dejarme a mí”. Mario me pasó un montón de ideas y frases sueltas. Yo tuve que meterme en su cabeza, pensar como él y decir lo que él quería decir. Esta feo que lo diga yo, por eso no diré que lo conseguí, pero sí que estoy contento con el resultado. Es curioso ver como otro siente lo que tú has tenido que sentir por él. Ver a Mario cantar «Para Qué Esperar» y otros temas de su reciente y homónimo disco fue una experiencia vital interesante. Él cantaba, pero era yo él que hablaba. Él sentía, pero era yo el que había escrito los textos. Eso sí, lo que cantaba era su vida, no la mía. Eran sus canciones, no las mías. Eran sus sentimientos, no los míos. Era su concierto no el mío. La estrella era él, no yo. Él disparaba, no yo. Y eso me gustó. Porque es mi amigo y se lo merece. Apúntenles un conciertazo más, y van...

Sonando: Para Qué Esperar de Nu Niles