miércoles, julio 31, 2019

Felices vacaciones. Playlist de agosto de 2019

Pues llega el momento de despedirse hasta septiembre, y como ya viene siendo habitual los últimos años lo hago con una playlist que aporte algo de sonido a vuestros momentos de descanso. Ahí van temas de todos los tiempos  dedicados al verano, al sol o directamente a las vacaciones. Nos vemos a la vuelta.


lunes, julio 29, 2019

Primeras impresiones. 29 de julio de 2019


Última tanda de primeras impresiones, con las que nos despedimos hasta que acabe el mes de agosto. Eso sí, mandanga hay un rato, y alguna pinta muy, pero que muy bien. Nos vemos a la vuelta.

Evil Twin - Still Devil
Tercer disco de esta pareja de Melbourne, publicado en diciembre de 2018 y ahora distribuido en Europa. Garage, punk, blues…Ya saben, en la línea ya conocida de The White Stripes, Left Lene Cruiser o Black Diamond Heavies. Quizá con más cercanía al metal y la psicodelia  que todos ellos. (ASÍ SUENA)

Volker Brothers - Wrecking Ball
Otro mini LP. Lástima de eso, porque si no estaríamos hablando de un disco para ocupar puestos destacados en las listas de fin de año. Erick Voeks y Devid George enfundándose el traje de Tom Petty. Espléndidos. (ASÍ SUENA)

Smooth Hound Smith - Dog in a Manger
Matrimonio que tira de un rock de raíces amable que puede funcionar la mar de bien a nivel comercial. Quizá le falta algo de rugosidad, alguna arista, aunque no hay duda de que todo suena espléndido. (ASÍ SUENA)

The Sweet Things - In Borrowed shoes, on borrowed time
El disco que esperaríamos de los Dogs D’Amour o de The Quireboys (aunque su último trabajo a mí me ha dejado muy satsifecho) nos lo ofrecen The Sweet things. Rock and roll sin paliativos, gargantas rotas por el bourbon y un buen puñado de himnos coreables en la barra de tu bar favorito. (ASÍ SUENA)

Matt Harlan - Best Beasts
Diría que el tejano ha llegado con este a su cima creativa. Le ha costado unos cuantos discos, pero aquí su capacidad para construir viñetas casi cinematográficas, y con ellas reflejar todo lo que sucede a nuestro alrededor tanto a nivel social como político ha llegado a cotas muy altas, acompañada además de espléndidas melodías. (ASÍ SUENA)

Jake Xerxes Fussell - Jake Xerxes Fussell
Pequeño gran disco de este cantautor de North Carolina. En sus créditos podemos ver que “todas las canciones son tradicionales y de dominio público”, es decir, que son temas que no fueron “cazados” por los derechos de autor y que tienen más de cincuenta años de existencia. Canciones olvidadas o de las que se desconoce su autor que ahora se recuperan cargadas de honestidad y sensibilidad. (ASÍ SUENA)

Chris Wrag & Greg Copeland - Deep in the blood
Llevábamos semanas sin tener un disco de blues por aquí. De genuino blues. Un americano y un británico haciendo blues con la ayuda de dos ilustres vástagos, Greg Guy, hijo de Buddy guy, y Shirley King, hija de B.B. King. (ASÍ SUENA)

Sam Baker - Horsed and Stars
Debilidad personal al que el crítico Robert Christgau definió como “simultáneamente hermosa y rota, como una vajilla agrietada”, ahora se presenta con una guitarra acústica a cuestas y una pequeña audiencia para desgranar en directo sus grandes canciones. (ASÍ SUENA)

Joseph Huber – Moondog
Durante 7 años formó parte de .357 String Band, y luego se lanzó en solitario. Desde entonces solo nos da alegrías. Este también me ha parecido de entrada su mejor disco. Lo toca todo, guitarra, banjo, violín, armónica y pandereta, y todo bien. Además, ha mejorado muchísimo como cantante. (ASÍ SUENA)

The Ugly Beats – Stars Align
Otro grupo por el que siento mucha simpatía con su mezcla de garage y rock and roll, combinado con ese aroma a Nuevo Rock Americano. Ellos quieren que disfrutes y eso lo transmiten. Así que no queda otra ¿no? (ASÍ SUENA)

Sonando: Dead or Worse de The Sweet Things

miércoles, julio 24, 2019

Bad Mongos - Mongo Machine


A toda leche. Así arranca lo nuevo de Bad Mongos con «Not Anymore». No podía ser de otra manera. Adrenalina en vena a través de doce temas grabados en los Ultramarinos Estudios que Santi García tiene en la Costa Brava y que transitan entre el punk, el garage y el hardcore melódico. Viendo lo compacto de su propuesta actual cualquiera diría que la banda estuvo separada entre 2003 y 2016. No hay fisuras, solo energía bien entendida. Canciones como «Shiver» o «Revolution» son pildorazos rock que deben funcionar a la perfección para todos aquellos que han sentido algo por la música de The Dictators, Bad Religion o Ramones. Van a degüello, sin levantar el pie del acelerador hasta dejar exhausto al oyente que ve como la media hora escasa que dura el disco vuela casi sin percibirlo. Desenfrenados y sucios consiguen en temazos como «Single Bed» o «Break It» transmitir la ansiedad necesaria en el que escucha como para que al acabar al álbum quieras presionar sin dudar el repeat e iniciar, de nuevo, la sesión de air guitar o los cabezazos desenfrenados enfrente del espejo creyéndote la reencarnación actual de Johnny Ramone. Que nos conocemos ruto.


Publicado en Ruta 66

Sonando: Single Bed de Bad Mongos

lunes, julio 22, 2019

Primeras Impresiones. 22 de julio de 2019


Penúltima lista de primeras impresiones antes de la pausa veraniega. Otra vez una buena remesa cargada de calidad y con diversidad de estilos, como debe ser.

DeWolff – Live & Outta Sight Vol. II
Siguen creciendo los holandeses. Y si en 2015 publicaban su primer disco en directo, ahora repiten con un segundo volumen en el que muestran que son una de las bandas más fiables de rock clásico que tenemos actualmente, a pesar de su juventud. Suenen como un cañón, y en vinilo más. (ASÍ SUENA)

Mad Squad – s/t
En mi adolescencia, Mad Squad era el grupo rival en el instituto. Nosotros teníamos por ahí un grupito que tiraba de versiones de Stevie Ray Vaughan o Robben Ford, mientras ellos lo hacían de Metallica. Por supuesto, les fue mucho mejor que a nosotros. Eric Fuentes y yo compartimos clase varios años, y hoy él es un músico y productor respetado, como se merece. Me sorprendió esta reactivación de Mad Squad más de 25 años después, pero suenan como los recordaba. (ASÍ SUENA)

Don Gallardo & Lilly Winwood – In the name of good intentions
Una auténtica maravilla este pequeño disco a dúo entre Gallardo y la hija de Steve Winwood. Álbum muy top del año con versión incluida de Creedence Clearwater Revival y temas de genuino americana, pero del que te enamora. (ASÍ SUENA)

Eilen Jewell – Gypsy
Noveno trabajo de la Jewell tras sus devaneos blues con el que vuelve al folk y al americana con muchos guiños al country clásico. Un disco que mucho me extrañaría no apareciera en mi lista de lo mejor del año, tanto en el ámbito de la música americana como en el genérico. (ASÍ SUENA)

Andre Camilleri – Solo
El 15 de junio el australiano sacaba el muy dylaniano Can't Buy Happiness, un magnífico trabajo al que ahora por sorpresa y solo un mes después complementa este conjunto de diez canciones, totalmente acústico, que muestra su vertiente más desnuda. Y otra vez da en el clavo. Porque el tipo es muy bueno. (ASÍ SUENA)

Jackie Greene – Live from Town Hall
El de Salinas saca a la vez dos discos en directo, uno en formato acústico, en el que interpreta en solitario sus canciones acompañado de su guitarra y a ratos su piano, y este que nos ocupa con banda. Y ambos son maravillosos. Demostrando que es un intérprete y un compositor magnífico, y que el mundo de la roots music se olvida de él demasiado a menudo. (ASÍ SUENA)

Super Sonic Blues Machine – Road Chronicles Live
Blues rock en estado puro. Primer disco en directo del grupo grabado en Italia el año pasado, estrenando la presencia de Kris Barras como cantante principal y con Billy F. Gibbons de ZZ Top marcándose la mitad del show. En vena. (ASÍ SUENA)

Annie Keating - Can't Stand Still
Es una mezcla de Lucinda Williams (su referencia más evidente), Gillian Welch y Bonnie Raitt, pero suena la mar de bien. Este es su décimo disco y una prueba más de por qué gente como John Hiatt no se cansa de hablar bien de ella. (ASÍ SUENA)

Curse of Lono - 4am and Counting
Grabado con el objetivo de aparecer en el Record Store Days, estos británicos cogen algunas de sus canciones y una versión de Tom Waits y se marcan un disco reposado, en el que buscan la desnudez de sus melodías siempre muy cercanas a la roots music. Un álbum en el que la pedal steel adopta un papel preponderante y en el que todo suena simplemente perfecto. si esto es el indie rock, apúntenme al carro. (ASÍ SUENA)

Sonando: Long Black Train de Andre Camilleri

sábado, julio 20, 2019

Peter Perrett - Humanworld


A todos nos sorprendió que Peter Perrett volviera al primer plano discográfico con un disco tan bueno como How The West Was Won (2017), y más tras el muy lejano patinazo de Woke Up Sticky (1996). Aunque a mí me sorprende, más si cabe, que mantenga el nivel en este Humanworld. Un álbum de rock adulto, atemporal, que bebe de la new wave y el powerpop de esa forma personalísima que caracteriza a su autor. Doce canciones perfectamente ensambladas que componen 35 minutos de música con un potencial esplendoroso. Y eso que, los sintetizadores brillan por su presencia, algo que a un servidor suele echarle bastante para atrás. Pero ni por esas. El ex The Only Ones demuestra ser un artista perfectamente vigente en pleno siglo XXI y, además, confirma que lo apuntado con su disco anterior no fue una simple casualidad. De hecho, si me preguntan, me atrevo a afirmar que este disco tiene incluso más empaque que aquel, aunque eso ya es cosa de cada uno.


Publicado en Mondosonoro

Sonando: Once is enough de Peter Perrett

miércoles, julio 17, 2019

Comer y cantar. Soul Food & Blues - Héctor Martínez


Es complicado, en los tiempos que corren, escribir un libro sobre música y ser original. De hecho, es prácticamente imposible. Desde que el libro musical pasó la barrera de la traducción y en este país nos dimos cuenta de que también podíamos ser capaces de escribir, de manera eficiente, sobre música, el mercado se ha llenado de libros del género. ¿Saturación? Es probable. Aunque yo prefiera morir por exceso que por defecto. Por eso tienen más mérito las propuestas originales. Y por eso a ese prácticamente que apuntábamos unas líneas más arriba se agarra el armonicista de The Forty Nighters para publicar esta curiosísima obra.

La cosa va de mezclar comida y música blues ¿cómo se les queda el cuerpo? Así, entre los nombres de Bessie Smith, Muddy Waters o Blind Lemon Jefferson vamos enterándonos, con su receta correspondiente, de cómo se cocinan Hot Tamales, Mashed Potatoes, Apple Pie o Red Beans and Rice, entre muchas otras deliciosas propuestas. Evidentemente conociendo la historia de cada plato y su relación con la música, claro, a través de ochenta y una canciones. No me digan que no les ha entrado apetito (musical). Pues ya saben, a llenar la panza.


Publicado en Mondosonoro

Sonando: Across this land de Diesel Park West

lunes, julio 15, 2019

Primeras impresiones. 15 de julio de 2019


Siete días más de año, siete menos para las deseadas vacaciones, en las que haremos un parón, no solo de esta sección, sino de todo el blog, como suele ser habitual. Mientras disfrutemos de la música como se merece. Ahí va mi selección de las últimas llegadas.

Freeloader - The Path of the Least Resistance
No confundir con la banda de Breda. Estos tipos son cuatro veteranos de la escena de Boston y viendo su sonido no es extraño que su disco lo publique Rum Bar Records. Parten del hard rock setentero para llegar al garaje o hasta el power pop. Energía a todo trapo para el verano. (ASÍ SUENA)

Desure – Desure
Malditos mini elepés. Qué rabia me dan. Especialmente, claro, si me gustan tanto como este que presenta John Desure, firmando simplemente con su apellido. El del valle de San Fernando dice que creció escuchando los discos de Dylan, Young y los Stones de su madre. Todo eso está aquí. Country y folk de mucha calidad con unas gotitas, lo justo, de indie rock. Seis canciones magníficas que se acaban demasiado pronto. (ASÍ SUENA)

Caustic Roll Dave & Mike Mariconda - Between You and Disaster
El bluesman cáustico lleva tiempo trabajando con esa leyenda que es Mike Mariconda, pero nunca habían firmado nada a medias. Aquí se atreven con un EP, y el resultado es tan satisfactorio como suele ser en este músico catalán con mucha menos repercusión de la que merece. (ASÍ SUENA)

Blues Captain - Welcome to the rock and roll show
También catalana es esta banda de Sabadell que debuta con un disco en el que muestran donde están los pilares de su música: en el rock and roll clásico de los setenta. Son un trio, aunque no solo por ese motivo se nos van a venir a la mente constantemente grupos como ZZ Top o Cream. (ASÍ SUENA)

Giant Sand - Recounting the ballads of the line men
Son Giant San revisitando uno de sus grandes discos. Algo a lo que parecen haberle pillado el gustillo. No hay más que hablar. Lo toman o lo dejan. (ASÍ SUENA)

Drivin' N Cryin'- Live the love beautiful
Los de Atlanta, liderados por el incansable Kevn Kinney, vuelven allí donde los esperábamos sus fans. Aquí no hay atenuantes. Esto es rock and roll, sin más. Lo que nos gusta, vaya. Además, no es solo una cuestión de estilo, sino que estas canciones son de lo mejor de su repertorio, y eso ya es decir. Bandón que, por cierto, nos visita en otoño. (ASÍ SUENA)

William the Conqueror - Bleeding on the soundtrack
Me confieso totalmente incapaz de definir su música. El cantante y guitarrista Ruarri Joseph, el batería Harry Harding y la bajista Naomi Holmes son habitualmente etiquetados como banda de blues, pero a mis e me antoja harto insuficiente. El indie y el rock se asoman sin rubor en su nuevo trabajo, con una escucha, el que más me ha gustado de largo. (ASÍ SUENA)

Sonando: I used to live around here de Drivin’n Cryin’

jueves, julio 11, 2019

A la rica melodía a toda leche…


Aluvión de novedades powerpoperiles las que han caído en manos de un servidor las últimas semanas. Difícil ha sido hacer la selección para este bloque, y eso que lo hemos hecho más largo de lo habitual. Así que no perdamos el tiempo y vamos al lío. Las dos cabezas pensantes de The Connection tienen disco nuevo y ambos, como era de esperar, suculentos y jugosos. Brad Marino se estrena en solitario con Extra Credit (Rum Bar Records). Riffs a punta pala y Brad tocando todos los instrumentos en canciones herederas de Chuck Berry, Ramones o Rockpile. Por su lado, Geoff Palmer hace lo propio con Pulling Out All The Stops (Rum Bar Records), dejando la sensación de que, en los dos casos, podríamos estar hablando de un disco de The Connection. Pero mira, así hemos ganado porque la satisfacción es doble. Sorpresa de las gordas y alegrón el que nos hemos llevado con A Dozen Or Seven Tapestries (Autoeditado), lo nuevo de mis adorados Lolas. Canciones grabadas a lo largo de 2017 y 2018 para acabar dando forma a este disco que no hace sino reincidir en lo que nos viene maravillando desde 1988. Son una de mis bandas favoritas del género y el por qué tiene respuesta en estos diez temas. Portada fea, eso sí, aunque la palma en ese tema se lo lleva Willy Nilly (Zesty Smile Records) de The Popravinas. Se salvan porque el contenido del disco, mezclando con acierto americana y power pop es casi insuperable. Herencia directa de nuestros añorados Smithereens. Por su parte, The Maureens tiran más hacia Big Star y los Beach Boys en su nuevo trabajo, Something In The Air (Meritorio Records). Aquí lo que predominan son las guitarras cristalinas y las armonías vocales. También en el terreno del jangle pop se mueve la banda de San Francisco The Bobbleheads en Myths and Fables (PoPop Records). Aquí, eso sí, se observa algún arrebato más crudo y, en ocasiones, el nombre de Pat DiNizio se nos vuelve a aparecer, quizá por el tono de voz de John Ashfield. Si Nick Lowe y Dave Edmunds tienen un primo neoyorquino, ese debe ser Eytan Mirsky que se ha marcado un discazo tremendo con If Not Now...Later (Kool Kat Music). A medio camino entre el power pop y el rock and roll de Buddy Holly, todo es delicioso en este álbum. Pocos discos de género van a poder competir con él este año. Por otros derroteros caminan The Unswept en Minor Blemishes (ButterBeen Records). No habíamos hablado de ellos hasta ahora, raro en una columna así, pero aquí el tema va de The Beatles y sus ramificaciones. Muchos los definen como los nuevos reyes del Merseybeat, algo a todas luces excesivo, aunque hasta el momento no tengan disco malo. También cerca de ese sonido, aunque no tanto, se encuentra Nick Eng en Long Shot (autoeditado). Y eso que el tipo es de Reno, Nevada. La vena americana, eso sí, va apareciendo con pinceladas en el disco.  En el extremo opuesto del género se encuentra Three (Eccentric Pop Records), lo nuevo de Dan Vapid and The Cheats. Y es que aquí estamos más cerca de un disco de punk-rock, evidentemente con querencia pop, que de cualquier otra cosa. Pero es que esas armonías vocales nos hacen meterlos aquí, aunque sea con calzador. Y vamos terminando con un par más de referencias. Entre lo mejor del lote está el Not Changing (Records DK) de Jim Basnight, un trabajo sin fisuras con una serie de canciones que quitan el hipo en base a melodías de esas que se te clavan profundamente. Joe Sullivan y Growing Up Schlockstar (Futureman Records) ponen el punto final. No tenía noticias de él desde el lejano Schlock Star, y la verdad es que ha retornado con fuerza y la misma capacidad melódica de siempre. De lo más mod del conjunto ¿Qué mejor que acabar con un tema tan pegadizo como su «Mr. Positivity»?.

Publicado en Ruta 66

Sonando: Mr. Positivity de Joe Sullivan

martes, julio 09, 2019

Ruta 66 número 372 / Mondosono número 274


Pues la verdad es que para ser los números especiales de verano, uno parece haber trabajado bastante poco este mes, aunque os aseguro que solo lo parece. Simplemente, hemos estado por otras cosas. A pesar de lo dicho, en el número de Mondosonoro se puede encontrar mi entrevista con Hayes Carll y la reseña del disco de los Stray Cats. En Ruta 66, por su parte, resñea de la película Blaze y de la serie documental Country Music de Ken Burns, y de los discos de Bad Mongos, Los Fusiles y Will Kimbough, más una amplia columna sobre discos de power pop con nombre como Brad Marino, The Lolas, Geoff Palmer o Nick Eng entre muchísimos otros.

Sonando: Say Baby de Justin Townes Earle

lunes, julio 08, 2019

Primeras impresiones. 8 de julio de 2019


El verano no para. El otro día comentaba con un compañero la imposibilidad de estar al día de todas las novedades. Ya saben que la mayoría de discos que aquí aparecen han pasado una vez por mis oídos (aunque a veces hay trampillas), y que su presencia supone la intención de “recaer”. Y también que mi trabajo me permite hacer cosas mientras escucho música, aunque esa no sea la forma ideal de encarar un disco. El caso es que ayer mismo me preguntaban si aquí aparecía todo lo que me llega, y la respuesta es no. Hay descartes, aunque nunca les diré sus nombres ¿qué ganamos?

Stanley Earle Rattliff – These Visions
Veterano de la escena, asegura que ha resumido la verdad en 57 minutos y tres acordes. Y da en el clavo. Debe ser una delicia encontrarse con su blues, swamp y country rock en un bareto de mala muerte, cargado hasta las trancas de bourbon. DE momento, nos conformaremos con hacerlo en disco. (ASÍ SUENA)

Zane Williams – The Oak Tree and The Weed
Llevo mucho tiempo siguiendo la carrera de Zane Williams, y me confieso fan de todo lo que hace. Me parece uno de los grandes nombres del country-rock actual. No me esperaba, eso sí, que su siguiente paso fuera la edición de un álbum en directo de marcado carácter acústico. Pero el resultado, como siempre, le da la razón. Porque es espléndido. (ASÍ SUENA)

Cole Withers – The Last Bookstore
Detrás de este nombre no se Encuentra solo una persona, sino un trío que completan junto al titular Steve Desterhaft y Mike Gustin. Suena a Bob Seger perdiéndose en Austin y me chifla. Directamente. (ASÍ SUENA)

Ariana Gillis – The Maze
Uno de los grandes nombres femeninos de la temporada en la roots music debe ser el de esta mujer que no lanzaba disco desde hace ocho años. Berbie Taupin se confiesa fan de su música, y Buddy Miller es su principal valedor, además de tocar y producir este disco. Cualquiera les lleva la contraria a esos. (ASÍ SUENA)

Angela Perley – 4:30
Lideró a los Howlin’Moons, pero ahora la de Ohio saca disco solo con su nombre. Y es que su carrera va como un tiro. Ha abierto como telonera de Lucinda Williams, Patrick Sweany oTyler Childers, y ha colaborado directamente con gente como Nathaniel Rateliff & The Night Sweats o Courtney Barnett. El disco confirma lo que apuntan esas referencias. (ASÍ SUENA)

I See Hawks in L.A. – Hawks with Good Intentions
No es un grupo fácil el de estos californianos haciendo americana acústica y bluegrass, pero cuando entras en su universo todo acaba teniendo sentido. Siguen trabajando desde la humildad, pagándose este disco desde el crowdfunding, pero se siguen mostrando como maestros de las melodías que esconden los Apalaches, por muy lejos que les pille. (ASÍ SUENA)

Matt Woods – Natural Disasters
Ha titulado Matt Woods su último disco como su banda. Un álbum con poco espacio para los medios tiempos y mucha esencia rock. Sin duda es su trabajo más eléctrico y acelerado, y la verdad es que suena de lujo. En septiembre, además, estará por aquí para presentarlo. (ASÍ SUENA)

Sonando: The Oak Tree and The Weed de Zane Williams

jueves, julio 04, 2019

Conciertos míticos de la historia del rock - Sergi Echaburu

Los libros que pretenden recorrer “lo mejor” de algo suelen ser peligrosos. Todos tenemos nuestras propias listas y eso hace que, como buenos críticos, estemos dispuestos a sacar la guadaña para eliminar aquellos elementos que sobran y a coger el Super Glue para enganchar lo que se nos antoja imprescindible añadir. Siempre me ha gustado llamar a eso el síndrome de Rob Gordon, en honor al legendario personaje creado por Nick Hornby en “Alta fidelidad”, amante de hacer listas de manera infinita, para cambiarlas prácticamente de forma inmediata. Eso lo salva el autor de este volumen de manera brillante. No nos dice que su tomo recoge los mejores conciertos de la historia del rock, sino simplemente una serie de ellos. Algo que confirma su título y también su contraportada, al hablarnos de “cuarenta de los conciertos más importantes de todas las épocas desde 1965 hasta la actualidad”. Esa afirmación es indiscutible porque ¿qué otra cosa pueden ser conciertos de Bob Dylan, Jimi Hendrix, Elvis Presley, B.B. King, Aerosmith y Black Sabbath, por citar solo algunos? Prescindiendo de sentar cátedra, Echaburu se limita a marcarnos en rojo en el calendario una serie de fechas claves de la historia del rock y, por qué no decirlo, ponernos los dientes largos. Lo hace situando cada concierto en su momento histórico y en su contexto aunque, puestos a pedir, nos hubiera encantado que lo hubiera hecho simulando, por ejemplo, que él estaba allí, cual cronista de la época. Rocambolescas ideas aparte, se lee de manera amena y funciona con una solvencia más que notable.

Publicado en Mondosonoro

Sonando: Sugar Moon de DeWolff

martes, julio 02, 2019

Americana es nombre de mujer: Ariana Gillis

Es de Canadá, y lleva en esto de la música profesional desde que en 2011 se presentara en Sirius XM para presentar en vivo su primer disco. Desde entonces gente como Dave Marsh, presentador de aquel programa y experto en música de raíces, Bernie Taupin o Buddy Miller se han declarado fans de su música.Antes, en 2009 había ganado un concurso de cantautores en Niagara Falls, y ese mismo año se llevó el premio a la mejor artista novel de Canadá. “Estoy asombrado por lo buena que es”, dice Taupin. “No hay muchas cosas que me impresionen estos días, pero después de escuchar sus canciones disponibles puedo decir que es lo más excitante que he visto en mucho tiempo”.

Miller, por su parte asegura que “soy fan de Ariana Gillis desde que descubrí su música en Sirius XM. Es algo raro e invisible, no calculado, el arte de una joya conmovedora”. El guitarrista y productor de gente como Lucinda Williams acabó viendo a Gillis en una actuación en Nashville y le propuso que grabaran algo juntos. El resultado es The Maze, un disco grabado en riguroso directo en la mismísima casa de Miller. Un álbum publicado el pasado 14 de junio en el que también colabora Colin Linden.

Publicado en Ruta 66

Sonando: The Maze de Ariana Gillis

lunes, julio 01, 2019

Primeras Impresiones. 1 de julio de 2019


Normalmente en verano la edición de discos buenos brillaba por su ausencia, pero los tiempos han cambiado, que decía aquel, y ahora, quizá gracias a las redes sociales todo el año se acumulan lanzamientos. Es verdad que algunos, en formato físico, se dejan para septiembre, pero se dan avance en las redes o las discográficas los envían antes para evitar el parón veraniego y luego retrasarlo todo. Ahí va lo que destaco de lo que ha caído en mis manos recientemente.

Buddy & Julie Miller – Breakdown On 20th Ave. South
Un nuevo disco de esta pareja siempre es una buena noticia. Doce canciones compuestas todas por Julie que nos permiten volvernos a encontrar con esas voces que funcionan tan buen juntas. Para mí, como dúo, siempre han estado a la altura de los más grandes. Creo que encontraremos este disco en muchas de las listas de lo mejor del año en cuanto a americana. (ASÍ SUENA)

Jeff Massey - From The Highway To The Show
El cantante de The Steepwater Band marcándose disco en solitario de tintes folkies y blues acústico con versión de Dylan en el track-list. Ustedes mismos. Yo no lo dudaría. (ASÍ SUENA) 

Jim Lauderdale – From Another World
Este tipo nos ha acostumbrado a uno (o dos) discos al año, y no falla a su cita. Viene a visitarnos discográficamente de manera regular y siempre lo hace sobrado de calidad y clase. A veces brilla más y a veces un poco menos, pero nunca defrauda. Como corresponde a uno de los grandes capos de la música americana de raíces. (ASÍ SUENA)

Bruce Robison & Kelly Willis – Beautiful Lie
Otro disco de raíces y otro dúo chico-chica al que quizá puede ensombrecer aparecer tan pegado al álbum de Buddy & Julie Miller. Diez temas magníficos con soberana versión incluida del «One Dime A Time» de Ernest Tubb y tema compuesto a medias con Jack Ingram. (ASÍ SUENA)

Stanley Brinks and The Wave Pictures – Tequila Island
Si por un grupo siento debilidad de los considerados indie, esos son The Wave Pictures. Y más aún con sus devaneos con Stanley Brinks, detrás de cuyo nombre se esconde Herman Düne. Aquí va otro nuevo lote de canciones, quizá más influidas de lo habitual por los sonidos americanos. (ASÍ SUENA)

Rod Picott - Tell The Truth & Shame The Devil
Álbum totalmente acústico de uno de los grandes escritores de canciones de los últimos años. Entiendo que eso lo convierte en duro de digerir, pero los temas vuelven a ser fantásticos y merece la pena hacer el esfuerzo. (ASÍ SUENA)

Reckless Kelly – Bulletproof Live
La verdad es que preferiría un nuevo disco de temas originales de Reckless Kelly pero a falta de pan buenas son tortas. Así que toca conformarse con este directo, que no es poco. Porque está la mar de bien y suenan, como siempre, a banda grande. El rock americano les debe un reconocimiento que nunca les acaba de llegar. (ASÍ SUENA)

The Hackensaw Boys – A Fireproof House of The Sunshine
En este caso también hubiera preferido un disco largo en lugar de un mini LP, epro igual que antes, toca conformarse. La banda de bluegrass, country y old-time folk de Virginia reincide en el sonido que ya conocemos de ellos, peor vuelven a hacerlo con canciones muy redonditas y que funcionan de primera escucha. (ASÍ SUENA)

Mike Teardrop Trio - Till The Dawn
De Suecia llegan estos tres tipos que, pese a lo que parezca en sus portadas, están mucho más cerca del rockabilly que del country. Suenan muy frescos y eso, en el estilo, no es nada fácil. (ASÍ SUENA)

The Raconteurs - Help Us Stranger
Me hago trampas. Esto no es una primera impresión. Es un vinilo que lleva ya diez días dando vueltas en mi plato. Magnífico. Un disco de rock en toda regla que sigue demostrando la genialidad de Jack White, aunque aquí sus acompañantes tengan mucho que decir. (ASÍ SUENA)

Santi Campos & Herederos - La Alegría Volumen 1
Especifico lo de volumen uno porque, igual que me pasó con su disco anterior, no he conectado nada con el volumen 2 del nuevo disco de Santi Campos. Eso sí, en su primer volumen me parece recuperar a ese músico cuyas letras y melodías me fascinaban. (ASÍ SUENA)

Sonando: The Secret of Pyramids de Jim Lauderdale

viernes, junio 28, 2019

God Save The Queens. Pioneras del Punk - Cristina Garrigós, Nuria Triana y Paula Guerra


Puede que estés tentado a pensar que te encuentras ante otro de los muchos libros sobre música femenina que copan las estanterías de las librerías últimamente. Sin que eso sea negativo, que no lo es, sí que dificulta el distinguir el grano de la paja. Entre obras interesantísimas que no solo muestran el esencial papel de las féminas en el rock y, de paso, nos dan un coscorrón ante la antediluviana tendencia a creer que eso era cosa de hombres, se encuentra también mucha obra menor y mucho panfleto que únicamente intenta subirse al carro del feminismo con el objetivo de hacer algunas perras. Ese no es el caso de este libro que habla de mujeres, con mujeres y escrito por mujeres. Y no, tampoco estamos ante el clásico tocho de fichas que vuelve a hablarnos de la importancia de Patti Smith, Debbie Harry o Joan Jett. Que la tenían, pero eso ya lo sabemos.

Lo interesante de este liviano volumen es encontrarnos con el fango, con el espíritu punk de verdad, a través de siete mujeres esenciales para entender la evolución de ese género en nuestro país. Las que un día lideraran proyectos como Vulpess, Último Resorte, The Slits, The Raincoats o The Bags, por citar algunos, hablando en primera persona. La mayoría de ellas entrevistadas, con la excepción de Silvia Escarnio que opta por el texto en prosa. Dejando claro lo que era el punk, pero también lo que significaba serlo y el papel de la mujer en ello. Auténticas pioneras, como el subtítulo del libro indica, no solo de un género musical sino, por qué no decirlo, de un cambio de pensamiento que poco a poco va calando. Como debe ser.


Publicado en Mondosonoro

Sonando: Orange Juice de Stanley Brinks & The Wave Pictures

miércoles, junio 26, 2019

Azkena Rock Festival 2019, resumiendo (segundo día)


El segundo día del Azkena, en contra de lo que yo esperaba, mantuvo el nivel del primero. Y la culpa, básicamente, la tuvo Wilco. Vamos a ello.

Tesla. De todas las bandas de hard-rock aparecidas a finales de los ochenta, Tesla siempre fueron mis favoritos. Los de Sacramento eran, y siguen siendo diferentes a todas las demás, con unas influencias que acogen el rock clásico de Creedence Clearwater Revival o el pop de los Beatles. Decían que Jeff Keith no aguantaba a la voz y nos engañaron. No va sobrado, pero llega donde tiene que llegar más que dignamente. Muy buen concierto con momentazos de lagrimilla.

Neko Case. Para ella quedó el momento “estoy más fuera de lugar que un rinoceronte en el polo norte”. Su formación no ayudaba tampoco mucho a ello. Las ocho de la tarde en un festival no es momento de ponerse intensito. Tenía ganas de verla, pero duré cuatro temas. Una lástima.

Wilco. Para muchos sorprenderá que esta se ala gran sorpresa del festival para mí, pero lo fue. Porque no esperaba nada de ellos. Nuestros últimos face to face habían sido aburridotes y me habían hecho perder el interés por su música, pero la cosa fue de nivel estratosférico. Acierto total en el repertorio y un Nels Cline que, definitivamente, no es de este planeta, robando protagonismo descaradamente a Jeff Tweedy. Una delicia.

Los Torontos. Solo pude ver tres temas, pero parece que el Trashville salió encantado del resultado, y lo que vi me gustó. Me quedé con ganas de más, aunque eso tiene fácil solución.

Morgan. Cumplieron con lo que se esperaba de ellos, al menos con los que esperábamos los que conocemos su calidad y sorprendieron a los que no. Eso sí, Nina parecía no tener su mejor día en cuanto a voz. Lo tienen todo…pero fallan en presencia escénica. Cuatro ajustes les permitiría hacerse muy grandes. El público necesita que en el escenario pasen cosas. Para ello hay que pedir a Paco que cuando haga uno de sus espléndidos solos avance al centro de la pista, o que Nina deje su protección detrás del piano en los temas que no toca, y haga lo propio. En sala eso se hace menos evidente, pero en escenarios grandes es una rémora. Detallitos, peor importantes. Qué temazo «Sargento de hierro», madre mía.

The Cult. No llegaron al nivel de su visita anterior, pero volvieron a rayar a gran altura. Parece que las diferencias entre Duffy y Astbury quedan para épocas pretéritas. Buen repertorio, buena actitud, aunque Ian se pasó la primera parte mosqueado por problemas con su monitor, y un aroma a The Doors innegable. Tengo claro que si los californianos hubieran aparecido en los noventas, serían The Cult. El sonido, mejorable delante, y excelso detrás. Como curiosidad, en el hotel subí en el ascensor con Astbury, y ante el careto que llevaba no tuve narices de pedirle una foto, tan solo le solté un “great show” cuando bajó en su planta.

Phil Anselmo. Is not my cup of tea.

Sonando: The Way It Is de Tesla

martes, junio 25, 2019

Azkena Rock Festival 2019, resumiendo(primer día)


Nueva edición del Azkena Rock Festival acabada. Creo que he estado en trece o catorce de sus dieciocho ediciones, si no me he descontado. La verdad es que he vuelto la mar de contento. Pocos conciertos (o ninguno) me ha defraudado, y me he llevado alguna que otra agradable sorpresa. Ahí va mi reflexión rápida sobre la primera jornada, y mañana seguiremos con la segunda.

The Living End. Buen estreno de festival. Hay gente a la que no le gusta que beban de tantas fuentes: rockabilly, punk, rock and roll clásico y hasta pop. Pero a mí me gustan mucho. Me recuerdan muchísimo a Tiger Army, una banda que adoro. Su concierto estuvo a la altura sobradamente, y para entrar en calor fue perfecto.

Lucero. Mientras mucha gente se marchaba a ver a Deadland Ritual, unos cuantos optamos por Lucero. Si hay una decepción en el festival, igual son ellos, pero tampoco. Dieron su show, pero en mi opinión equivocaron el repertorio. Ya sé que sus últimos trabajos vienen caracterizados por los medios tiempos y las canciones atmosféricas, pero en 45 minutos que te dan en un festi has de ir a comerte el escenario. Bien raspado, con peros.

Stray Cats. Impresionante. Los gatitos nos dieron la razón a todos los que hemos confiado en su regreso. Ellos sí supieron ver que la gente no venía a ver las canciones de su último disco, sino que queríamos grandes éxitos. Cayó alguna, claro, pero el grueso se lo llevó la nostalgia. Una nostalgia totalmente de actualidad, porque tras un inicio disperso, que duró dos o tres temas, se comieron el festival con patatas. Por cierto, me reafirmo en que Slim Jim Phantom es uno de los mejores baterías de la historia del rock. Rock this town!

Blackberry Smoke. El concierto del festival. Impecables en todo. Qué maravilla. Stray Cats hubiera luchado por el cetro de bolo de la edición si no fuera por ese inicio dubitativo. Blackberry Smoke no tuvieron ni un momentod e bajón, y demostraron que no tienen rival en lo suyo con un concierto al que no le faltó ni le sobró nada. Apoteósico.

Blind Rage & Violence. Mientras algunos soportaban el esperpento que es hoy B-52’s, cosa que comprobé con dos canciones al principio y una al final, yo me largué al Trashville a ver a Deke Dickerson y su proyecto enmascarado. Un bolo in crescendo que cumplió expectativas. Notable, aunque lo prefiero a él solo.

The Hillbilly Moon Explosion. Vi un par de temas solo, y me largué aprovechando que la puerta quedaba cerca de su escenario. Me parece un error colocarlos a las dos de la mañana. Es una banda que me gusta, pero creo que estaban fuera de su ambiente y su momento. Otra vez será.

Sonando: Help Me Stranger de The Raconteurs