En la última entrevista que he realizado, uno de los entrevistados me confesaba que su cantante favorito era Scott Walker. Me sorprendió, no sólo por ser quien era el entrevistado sino también por citar a uno de los grandes olvidados de la historia de la música popular. A pesar de ello su legado e influencia ha sido reconocida por gente como David Bowie, Brian Eno, Johnny Marr o Marc Almond. Recientemente, además, llegaba a España en DVD el documental que Stephen Kijak dedicaba al otrora líder de los Walker Brothers. Se comenta que en 1965, por ejemplo, el club de fans de la banda contaba con más seguidores que el de los mismísimos Beatles.Nacido el 9 de Enero de 1943, en el momento en que empezó a cantar no tardó en ser comparado con Frankie Avalon por la potencia de su voz de barítono. Sus versiones de temas de Jacques Brel son probablemente las mejores que nunca se han hecho del cantautor belga. Pero este tipo tenía un problema. Y ese problema lo convertía en uno de los grandes enigmas de la historia del rock. Fobia al público. Aversión a la presencia de mucha gente a su alrededor. Y por ello decidió dar orden de no reeditar ninguno de sus discos. No graba vídeos, no da conciertos, no permiten que le entrevisten e, incluso, se ha llegado a especular sobre si seguía vivo. Sólo Kijak consiguió entrevistarle para el documental. Un verdadero logro.
En 2006 grabó The Drift, su último disco hasta el momento. El disco preferido del nuevo siglo de, por ejemplo, John Vanderslice. Un álbum que incluye una orquesta de cuerdas de ¡40 miembros!, instrumentos construídos sólo para la grabación y temas en los que la percusión consiste en puñetazos dados a un trozo de carne de vaca.
Lo que poca gente sabe es que Walker llegó a tener, a pesar de su fobia, un programa propio de televisión. Y menos aún que alguien muy famoso en España se inspiró en él por su forma de moverse, interpretar y su manera de cantar. Y ese alguien es Raphael. Sí, sí, Raphael. El del tamborilero. El que Bunbury describe como mejor cantante de España. Raphael quiso conocer en los 60 a Walker y llegaron a ser buenos amigos. Lo admiraba e incluso le pidió permiso para copiarle algunos gestos. Walker se lo dio, le ayudó y le enseñó algunos trucos de técnica vocal. Cuanto menos curioso.
“Scott Walker es Dios” .Thom Yorke (Radiohead)
“Walker es el mejor cantante de la historia del rock”. David Bowie
Sonando: Jackie de Scott Walker






