jueves, junio 22, 2017

Jason Isbell, consolidándose como un grande




Comparar es inevitable. Cuando uno ha sido miembro de una banda tan importante como Drive By Truckers, siendo además parte esencial de discos como Decoration Day, The Dirty South y A Blessing and a Curse, debe estar preparado para que su carrera en solitario sea permanentemente comparada con la que labran sus ex compañeros. Lo bueno de Isbell es que, hasta ahora, ha salido ganando en la hipotética batalla (que no es tal por la buena relación que mantienen ambas partes). Y eso que su debut con Sirens of the Ditch, en 2007, fue simplemente notable. Nada hacía presagiar que el de Green Hill acabaría asentado en la excelencia sacándose de la manga discazos del calado de Southeastern (2013), Something More Than Free (2115) y, por qué no decirlo, este The Nashville Sound que sirve de perfecta respuesta a la publicación el año pasado del tremendo American Band de DBT.

Nominado como cada año a los Americana Music Awards la producción de Dave Cobb vuelve a jugar un papel fundamental en este disco cargado de grandes canciones, y un excelente y limpio sonido marca de la casa. Dejando que la influencia Muscle Shoals de sus orígenes afloren, conjuga el bluegrass de “Something to Love” con el honky de barra de bar de “Cumberland Gap" o las tersas melodías de “Chaos and Clothes”. Y todo lo hace bien. Muy bien. Demostrando por qué muchos lo consideramos ya uno de los grandes del rock de raíces norteamericano actual.

Sonando: Cumberland Gap de Jason Isbell & The 400 Unit


miércoles, junio 21, 2017

Ghost Number & His Tipsy Gypsies, banda a seguir



Desde Euskadi, tierra abonada últimamente a estos sonidos, llegan Ghost Number & His Tipsy Gypsies y su apuesta por el country & western y el folk de Arizona. Este From Dawn to Dust (Gran Sol) es su primer disco, y en él demuestran que, a pesar de los estilos señalados, en su cóctel de influencias están también el swing, el rock fronterizo, el swamp-blues o hasta la música cubana de los cincuenta. Suenan a unos lisérgicos Giant Sand en «Shady Lady», a un embriagado Harry Belafonte en «Proud of My Sins» o a un Tom Waits reformado y con la voz aclarada en «Desert Siren’s Song», y es esa capacidad para conjuntar sonidos ajenos en algo tremendamente personal lo que los hace especiales. Quizá su amplia formación, nada menos que seis miembros, hace que eso sea posible gracia a la aportación de cada uno en la interpretación, aunque de la composición se encargue David Pisabarro (también conocido como 413). Desde luego, se han ganado que les sigamos la pista y que estemos presentes en algunos de los conciertos que darán en su amplia gira de verano. Porque la cosa me ha gustado. Mucho.

Publicado en www.ruta66.es

Sonando: Looking for Gold de Ghost Number & His Tipsy Gypsies