El repaso habitual a las revistas de este mes en las que colaboro debe hacerse empezando por una felicitación. Mondosonoro llega al número 200 y lo hace con cambio de formato y maquetación. Mucho más moderno y adecuado a los tiempos, en mi opinión. Felicidades, por supuesto. En su interior,junto a un repaso con algunas de las mejores entrevistas de su historia encontrarán mi entrevista con Mambo Jambo y la reseña del disco de Julián Maeso.
El Ruta, por su parte, sigue su camino hacia el 300. De momento se queda en el 298, con Jim Jones Revue en portada. Servidor aporta artículo-entrevista con el gran Tom Russell, una de las que más me han aportado en mi humilde carrera y de las que más orgulloso me siento, y entrevista con Gentleman Jesse. Junto a eso, reseñas de un par de películas y un par de libros y, sobre todo, un montón de críticas de discos. Recomiendo fervientemente el de Trapper Schoep & The Shades, defiendo el criticado regreso de Two Gallants, le pido algo más a Kelly Joe Phelps, disfruto con el proyecto de David Hidalgo, Mato Nanji y Luther Dickinson, me dejo llevar por el nuevo de Will Johnson y me cargo el regreso de los Wallflowers, disco que curiosamente las grandes revistas como Mojo, Uncut o Rolling Stone se empeñan en defender. Ya saben, les espera en el quiosco.
Sonando: Ilumíname de Amigos Imaginarios
martes, noviembre 06, 2012
lunes, noviembre 05, 2012
El jukebox del emprendedor
Mi buen
amigo Guzmán López tiene nuevo libro. Aparentemente esto no sería noticia de
esta bitácora porque Guzmán es un experto en creatividad y estrategias
empresariales pero el título de la obra os puede dar una pista de por qué anda
por aquí, El Jukebox del Emprendedor ¿De qué va esto? Fácil. Les confesaré algo
sobre Guzmán: es un empedernido fanático de la música y aunque quiera no puede
evitarlo. Resulta que ahora se ha disfrazado de Nick Hornby, toma prestada su
idea de las 31 canciones pero utiliza su propia lista para darnos 31 lecciones
de creatividad que nos lleven al éxito empresarial. Casi nada. Cómo llegar a
ser un empresario de éxito, cosa que no va nada mal en los tiempos que corren,
a través de canciones como el «Satisfaction» de los Stones, el «Trust Yourself»
de Dylan, el «In My Tree» de Pearl Jam, el «The End» de The Doors o el «The
Waiting» de Tom Petty. No me digan que no les pica la curiosidad. Y aviso,
Guzmán lo hace bien, muy bien. Y no es porque sea amigo mío. Los que leyeran su
anterior Serendipity saben de qué hablo.
Las
grandes canciones nos emocionan y permanecen en la memoria para siempre pero
¿es posible también aprender algo valioso y diferente de ellas para aplicarlo a
la creación de un proyecto emprendedor? ¿Qué enseñanzas esconden en su obra
artistas como Bob Dylan, Freddie Mercury o Kurt Cobain que nos puedan ayudar a
alcanzar el éxito propuesto?
Sonando:
The Waiting de Tom Petty
viernes, noviembre 02, 2012
Las aventuras del Profesor Castarnado VII: Patterson Hood, las luces retumbando en la distancia
A veces los consejos
de amigos no solo sirven para descubrir nuevos discos o artistas sino también
para enfrentarte de nuevo a álbums que, por un motivo u otro, habían pasado por
tus oídos de manera casi anónima. Esa ha sido la última hazaña del profesor
Castarnado. Fan como soy de Drive By Truckers y de todo el rock que suena a
americano me cuestionaba ante un plato de bravas y chocos “¿y el último de
Paterson Hood no te ha gustado?”. Tras un trago a la cerveza que nos acompañaba
contesté con un firme no, argumentando que me había dejado frío, ni fu ni fa
que dicen. Aprovechando su vista la semana que viene junto a Craigg Finn y Will
Johnson, el profesor me recomendó volver al disco. Y lo he hecho.
Aún estoy
sorprendido de que no me hubiera gastado la primera vez que lo oí ¿en qué
estaba yo pensando? Heat Lightning
Rumbles In The Distance es una gema preciosa. Un disco de esos destinado a
quedarse contigo el tiempo que haga falta. Aquí hay rock a lo DBT como
«Disappear» pero también hermosas canciones como la que le da título, muy
Counting Crows, o la recitada «Untold Prestties» que no desencajarían en
cualquier disco de los extintos R.E.M. de quienes, por cierto Hood se declara
fan en la entrevista que en el número de octubre concede a Carlos Rego en Ruta
66. Otra a la cuenta del profesor.
Sonando: 12:01 de Patterson Hood
miércoles, octubre 31, 2012
Servidor en la Ruta Norteamericana
Un placer siempre acercarse a esa Ruta
Norteamericana que dirige con maestría Fernando Navarro en los blogs de El
País. Mi segunda colaboración para tan digna bitácora se centra en Jimmy
LaFave, de quien ya hemos hablado, y mucho, por aquí. Copio el principio del
texto:
Anda un servidor rebuscando entre cubetas de
discos. La tuna, los payasos de la tele,Sting, música para una fiesta, los
Cantos del Barça, Phil Collins, decenas de CDs de una edición coleccionable de
jazz… Poca cosa aprovechable, aunque la ilusión nunca se pierde. La esperanza
sí que es lo último que se pierde, o eso dice la cultura popular. Muchas veces
esos momentos son ideales para perder casi la conciencia. Pasar discos, uno
tras otro, de manera rutinaria, casi sin leer sus títulos o sin analizar su
portada. Entras en un bucle. Tu mente se dispersa y el movimiento de tus manos
se convierte en repetitivo y banal. Hasta que algo te saca de eso. Un tipo
sonriente me mira desde una portada en blanco y negro. Se llama Jimmy LaFave y
su disco se titula Austin Skyline. Me llama la atención, por lo de Austin y por
la similitud de llamar a un trabajo casi igual que uno de los discos de Dylan,
el country Nashville Skyline. Continúo con el ritual y giro la jewell box. La
segunda canción el disco es «Girl From The North Country» del mismo Dylan y del
que también se versionan «Shelter From The Storm», «Leopard-Skin Pill Box-Hat»
y «You’re a Big Girl Now». Debía ser 1995 aunque el disco se había editado tres
años antes.
Pueden seguir leyendo en LA RUTA NORTEAMERICANA
Sonando:
I’ll Remember You de Jimmy LaFave
martes, octubre 30, 2012
Allah-Las, rescatando la esencia del Paisley Underground
Lleva unos días
disponible en la web de Ruta 66 (www.ruta66.es) la entrevista que realicé a los californianos
Allah-las. Se trata de una charla exclusiva para la web que no se publicará en
la versión papel y donde repasan su primer y homónimo disco. Una banda que hará
las delicias a los amantes de los sonidos más sixties y psicodélicos con un
deje garaje. La verdad es que la banda conjuga a la perfección todos los
sonidos que se dieron en la costa oeste de los USA en los años 60 y deberían,
por derecho propio, ser una de las grandes sorpresas de la temporada. Además,
cuando les pregunté por su cercanía al Paisley Underground me contestaron que
“el Paisley Underground fue un movimiento genial. Es increíble como el pop de los
80 supo capturar todas esas influencias de los 60. Pero también nos inspira la
bossa o la música surf. En nuestra web colgamos una serie de episodios
musicales con la música que nos gusta. Cualquiera puede acercarse a esas
listas, descargarlas y conocernos un poco mejor”. Efectivamente, estos chicos
tienen el detalle de colgar en su web (www.allah-las.com) una especie de
cápsulas musicales donde pinchan listas tan interesantes como esta:
Terry
Telson - When Evening Comes
John J. Francis - Sometimes
(In The Night)
Vernon Wray - Prison Song
Freddie Scott - I’ll Be Leaving Her Tomorrow
Bobby Charles - I Must Be In A Good Place Now
The Brazda Brothers - Lonely Time
Ronnie Lane - The Poacher
Bruce Springsteen - Racing In The Street
Buen gusto no les
falta ¿no?
Sonando: Busmans
Holidays de Allah-Las
lunes, octubre 29, 2012
Turnstile Junkpile, todo es más barato de lo que parece
El otro día, en un
intercambio de e-mails con el amigo Hendrik Roever, el cántabro me decía que le
había gustado mucho el disco de Turnstile Junkpile, un disco que curiosamente
iba a ocupar un día de esta bitácora esta misma semana. Y aquí está. Ojo porque
a pesar de sonar más americanos que los Cazadores del Pantano (busquen la serie
si no la conocen), y como viene siendo habitual últimamente, no son de allí
sino de Londres. Su primer disco se
llama Everything is Cheaper Than it Looks y sólo tiene un problema, su
minutaje. Siete canciones son demasiado poco cuando te ponen un caramelo tan
dulce en la boca. Desde el rock-roots más clásico hasta el swamp-rock o el
country alternativo la banda sabe estar, demuestra pericia instrumental y gusto
para los arreglos.
Es difícil que en
una primera escucha no te vengan a la memoria nombres como Flying Burrito
Brothers o los Byrds aunque en versión contemporánea. Aunque la banda consigue
dominar las influencias de raíces sin caer en un sonido retro. Con un nombre
tomado de una canción de Townes Van Zandt, el grupo pone las cartas sobre la
mesa desde el principio. Por eso el roots de la inicial «Time Is Running Out»
queda parcialmente apartado por la más alternativa « This Isn’t What We Signed Up For» para volver
a unos sonidos más The Band en «Wishing Well», la primera del lote que tiene
consideración cinco estrellas. El primer aviso serio de que aquí hay mucho
donde escarbar. El country-blues toma el
protagonismo en «How How How» desde que el banjo se pone a sonar en una especie
de jug-song ideal para mover los pies. «Zanzibar» se me antoja la pieza central
del disco, quizá por la sorpresa de sus guitarras eléctricas o puede que por su
personalidad. Es el tema que lo diferencia de trabajos similares. Con un
tratamiento excelente de batería, unas voces que cantan juntas todo el tema, si
viviéramos en un mundo normal estaría todo el día sonando en la radio, pero…«In
The Morning» regresa a los sonidos más acústicos y guiña sin rubor un ojo al
folk y otro a los discos de Whiskeytown. Dejan «Everything is
Cheaper Than It Looks», el tema que da nombre al disco para cerrarlo con aroma a Los Lobos menos fronterizos.
Con una voz en tonos altos y una cadencia adictiva. Y se acabó. Arggggh ¿era
ese el objetivo? ¿que nos quedáramos con ganas de más? Pues lo han conseguido. Marquen
este disco en rojo, que lo vale.
Sonando: Everything is Cheaper Than It Looks
de Turnstile Junkpile
viernes, octubre 26, 2012
Brioles, 26 años de rock and roll
En la última Fira del Disc de Sants encontré
una copia del EP En Medio de La Jungla
de Los Brioles. Este fin de semana vuelve a haber fira y yo pasaré por allí,
por supuesto. El EP data de finales de los 80 y eso me ha llevado a pensar en
la de años que llevan los hermanos Nunes al frente de este proyecto ¡26 nada
menos! Y este año han vuelto a sacar disco que servidor reseñaba para
Mondosonoro así:
Cada nuevo trabajo de Los Brioles tiene que
ser necesariamente recibido por todos como un gran acontecimiento. Y es que
pocas bandas quedan en el país con el buen hacer, la autenticidad y el empaque
de los barceloneses. Más pródigos en la publicación de 7” que de LPs, este Down, Down, Down suma su larga duración
a las buenas noticias. Los Brioles saben lo que hay. Saben que no es momento de
ganar nuevos adeptos, pero no por ello piensan que todo lo que tenían por hacer
ya lo han hecho. Lejos de caer en el desánimo, la banda sigue adelante
ofreciendo canciones como «Don’t Make Me Wait», «Mambo Maligno» o «La Calle del
Crimen», marca de la casa y con arrestos de convertirse, especialmente esta
última, en una auténtica piedra filosofal de sus conciertos ¿Y qué decir de «(I
was a) Teenage Braineater? ¿No es realmente maravillosa con ese coro
pregunta-respuesta femenino? No, no han evolucionado. No han hecho nada nuevo.
Siguen sonando como hace diez años. O mejor, como hace 60 ¿Pero no es esa su
grandeza?
Publicado en Mondosonoro (Septiembre)
Sonando: Mambo Maligno de Los Brioles
jueves, octubre 25, 2012
Denny Freeman, excavando en Bob Dylan
Todos estamos de
acuerdo en que hay demasiados discos de versiones de Dylan en el mercado, eso
es indudable. Igual que lo es que muchos de ellos no aportan nada, aunque quizá
eso sólo sea una prueba más de la grandeza del personaje. Bob Dylan ha sido y
es tan importante para la música contemporánea que una infinidad de músicos han
querido, en un momento u otro, interpretar sus canciones. La mayoría de esos
discos de versiones no superan la prueba del algodón, quizá por la propia
enormidad de las interpretaciones originales. Ya saben eso de Nobody’s sings Dylan Like Dylan. Yo soy
de los que confirma y defiende ciegamente esa sentencia. No creo que nadie haya
mejorado un tema de Dylan nunca, sinceramente, Muchas veces he discutido con mi
amigo J.F. León este tema, por ejemplo a cuenta de la versión de «Mr.
Tambourine Man» de The Byrds. Que sí, que McGuinn & Co cantan muy bien,
pero esa es una canción de un hombre que toca la pandereta en la calle y ha de
sonar a hobo, no a los Beatles. Eso
la hace perder credibilidad, cosa que no sucede con la original de su
dylanísima. Así pienso yo.
Por eso debe
extrañar a los que me conocen que me pare en hablar de un nuevo disco de
versiones de Dylan recién publicado, pero es que este es especial. Por un lado
el encargado de hacerlo es Denny Freeman, miembro de la banda de Dylan y por
tanto de la NET entre 2005 y 2009. Y por el otro se trata de un disco
instrumental, sí, sí, instrumental. Un álbum sin letras que romperá los
esquemas a todos aquellos que se limitan a considerar a Dylan un gran letrista,
porque Freeman incide conscientemente en la grandeza de las melodías. El
guitarrista, que participó en la grabación de Modern Times, conoce a Dylan mucho y también un buen puñado de sus
canciones. No en vano hay que recordar que el bardo hace ensayar a los miembros
de su banda cerca de 100 temas para elegir cada noche canciones diferentes.
Denny conoce su forma de pensar, su forma de encarar e interpretar las melodías
de sus temas, y eso es lo que ha reflejado en este Diggin’ On Dylan, la obra suprema de un excelente guitarrista, que
no solo ha trabajado con Dylan, sino también con gente como Percy Sledge o Taj
Mahal. Interpretando en clave instrumental piezas como «Tangled Up In Blue»,
«Masters of War» o «Señor». Canciones que abarcan casi toda la carrera de
Dylan, desde 1963 a 2006 y de cuya instrumentación se encarga básicamente el
propio Freeman, que toca guitarras, teclados, arpa y harmónica, mientras Elana
James le apoya al violín, Jim Milan al bajo, Jon Blondell al trombón y Smith “Frosty”
Barry a la batería. Y que quede claro. Freeman no se limita a hacer las
canciones tocando con su guitarra la parte vocal sino que las interpreta y eso
es lo que hace interesantísimo este disco. Palabra.
Sonando: Spirit In The Water de Denny Freeman
miércoles, octubre 24, 2012
Vals solidario
Hay
iniciativas que se explican por sí solas, y el concierto homenaje a Levon Helm
que se celebrará mañana en Madrid es una de ellas. Será en la sala Joy Eslava y
los beneficios irán a parar al Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC)
¿Hace falta decir algo más?
Durante
el concierto, la banda formada para la ocasión bajo el nombre de The Honkies
interpretará al completo el The Last Waltz de The Band en homenaje al gran
Levon al que un cáncer se llevó demasiado pronto. Siguiendo el patrón del evento
original, un montón de invitados se subirán al escenario de la Joy para repasar
las canciones de LA BANDA. Confirmados ya están Ramón Arroyo de Los Secretos,
Julián Maeso, Charlie Bautista (Amigos Imaginarios, Christina Rosenvinge),
Javier Gallego, Ángel Carmona, Jeff Spinoza (Vargas Blues Band, Alberto Benítez
(The Stationroad), Rebeca Jiménez, Sheila Blanco…y un largo etcétera.
Hasta
30 temas sonarán con fines solidarios, como si no hubiera ya razones
suficientes para no perdérselo.
Sonando:
Up On Cripple Creek de The Band
martes, octubre 23, 2012
Political World IV: Mutt Romney Blues - Ry Cooder
Ry Cooder ha publicado con su Election Special uno
de los mejores discos del año. Encima lo ha hecho encargándose de todos los
instrumentos excepto de la batería, detrás de la cual se ha puesto su hijo
Joachim. Y el colmo es que lo ha culminado con un trabajo rico musicalmente y de letras directas a la
yugular de la política americana, a la situación de su país y, por extensión,
del mundo. Por eso el tema con el que inicia el disco, «Mutt Romney Blues» ocupa nuestro Political World.
Evidentemente la canción está dedicada al
candidato a la presidencia de la Casa Blanca Mitt Romney en confrontación con Barack Obama. De hecho el título
juega con su nombre y la palabra “mutt”, algo así como papanatas, bobo y también chucho. Lo curioso viene porque la canción está cantada desde el punto de
vista del perro de Romney, de hecho oímos a Cooder incluso ladrar entre su
letra encima de un ritmo tomwaitsiano. Y es que el señor que pretende gobernar
el país más poderoso del mundo se atrevió a explicar en un miting que en 1983
hizo un viaje con su familia y como el perro no cabía en el coche lo ató al
techo ¡durante 12 horas! Ese es el tipo que aspira a gobernar el mundo y Cooder
le dedica la apertura de su disco. Con Mississippi Fred McDowell, el seminal bluesman
que soñaba con tener una gasolinera en la Highway 61, en el horizonte Cooder crea un tema que va in
crescendo para acabar incluyendo hasta coros femeninos a lo New Orleans. “Calor
durante el día, frío de noche, no sé dónde voy” dice el pobre animal. Tampoco
nosotros lo sabemos.
Sonando: Mutt Romney Blues de Ry Cooder
lunes, octubre 22, 2012
Novedades con olor a vaca
Novedades en la
música con olor a vaca, botas camperas y sombrero Stetson. Tres lanzamientos
llaman mucho la atención estos días en ese terreno, dos de ellos protagonizados
por Johnny Cash. Desde la muerte del hombre de negro no han parado de aparecer
inéditos y recopilatorios de su obra, y a este último grupo pertenecen los dos
discos que me ocupan. Por un lado tenemos The Greatest Duets en el que se
recogen, como su propio nombre indica, colaboraciones de Cash a lo largo de su
carrera. Como no podía ser de otra manera encontramos sus clásicos «Jackson» y
«If I Were a Carpenter» junto a su mujer, June Carter, pero también material
con gente como Ray Charles, Waylon Jennings, Bob Dylan, Billy Joe Shaver,
George Jones o Lynn Anderson. Todas son canciones conocidas pero se agradece la
posibilidad de tenerlas reunidas en un solo volumen.
El segundo de los
lanzamientos relacionados con Johnny Cash se titula The Very Best Prison
Recordings Of Johnny Cash y también lo deja claro desde el título. El problema
es que es enormemente difícil seleccionar sólo 12 canciones de los conciertos en
prisiones de Cash por lo que la cosa se queda cortita, cortita. Yo sin ir más
lejos no concibo un volumen así sin el «Cocaine Blues» por lo que lo dejo en
simple anécdota para no iniciados.
Mucho más interesante
es el nuevo disco de Jamey Johnson, Living For a Song: A Tribute To Hank
Cochran, un excelente homenaje al músico fallecido en 2010. Tras una fantástica
portada que acompaña este post encontramos 16 canciones de uno de los grandes
baladistas de la historia de la música country en el que colaboran (ojo) Willie
Nelson, Elvis Costello, Merle Haggard, Emmylou Harris y Alison Krauss. Por si
no me creen, la revista Rolling Stone otorga al disco 4 estrellas sobre cinco y
el prestigioso portal Metacritic cuatro y media sobre cinco, también. Esas armonías
con Kraus en la inicial « Make
The World Go Away» o el «She’ll Be Back» con Costello te han de acabar de
convencer.
Sonando: I
Fall To Pieces de Emmylou Harris
viernes, octubre 19, 2012
Bob Dylan por Daniel Kramer
Déjenme que cambie el refrán feminizándolo
esta vez. Quién tiene una amiga, tiene un tesoro. Y mi amiga Silvia Beltrán se fue
a París antes del verano a ver a Tom Petty, visitó la exposición de fotos de
Daniel Kramer sobre Dylan que le recomendé, y se volvió con un regalito inesperado
para mí. Ni más ni menos que el libro de la expo con un montón de fotos del
maestro. La baba todavía se me cae. Esto es lo que escribí sobre él y que
apareció en el número 296 del Ruta.
Las fotos de Daniel Kramer eran el eje central
de la exposición que bajo el título Bob
Dylan, L’Explosion Rock 61-66 se apoderó de las salas de la Ciudad de la
Música en París entre los pasados meses de marzo y julio. Por eso la edición de
un libro conmemorativo con lo más granado del fotógrafo de Brooklyn enfocado al
principal y más conocido objetivo de su cámara es todo un evento. No en vano
estamos hablando del fotógrafo de las portadas de Bringing It All Back Home o Highway
61 Revisited. Un tipo que no paró de fotografiar al de Duluth entre 1964 y
1965 y que la revista Rolling Stone definió como “el fotógrafo más cercano a Dylan”. El volumen se ordena a partir de
6 capítulos temáticos: Atrás En El Tiempo, En Estudio, Bob y Joan (hilarante la
foto titulada «Sesión de Peluquería»), En Escena, Entre Bastidores y el súmmum
de En Colores, que dota de luminosidad el final de un libro imprescindible para
cualquier fan de Dylan o para simples amantes de la fotografía. Porque Kramer
redefinió por completo el concepto de la instantánea en el rock capturando la
esencia y la personalidad del fotografiado con un dominio de las luces y las
sombras casi insuperable. En definitiva, una oportunidad única de tener en tu
casa auténticas obras de arte.
Sonando: Kodachrome de Paul Simon
jueves, octubre 18, 2012
Jim Lauderdale, alborotador de la luna de Carolina
La nueva delicia de Jim Lauderdale se llama Carolina
Moonrise y está en las tiendas desde el 25 del pasado mes de septiembre. Lleva
días como plástico del momento de esta bitácora y ha entrado de lleno en la
pugna a ser disco del año con otros álbums como el Tempest de Dylan. Producido
por el dobrista Randy Kohrs, se trata de la cuarta vez que Lauderdale coescribe
sus canciones junto a Robert Hunter. En 2011, en una entrevista que le hice
para Ruta 66 me decía que “nos conocimos
a través de un amigo cuando yo estaba trabajando en el disco de bluegrass junto
a otra de mis debilidades, Ralph Stanley. Él escribió un par de canciones para
aquel álbum y acabamos escribiendo más de 60 canciones juntos. En 2004 hicimos
Headed For The Hills codo a codo, y luego llegó PatchWork River. De hecho,
cuando volví de la gira del verano pasado escribimos juntos un disco de
bluegrass que editaremos en primavera y que me tiene muy emocionado. Robert
tiene un profundo conocimiento de la música de raíces y entiende muy bien todos
sus géneros”. Ese disco que debía publicarse en primavera es este Carolina
Moonrise y es espectacular. El elenco de músicos implicados es de los que
garantizan que de ahí no puede salir algo malo. Tim Crouch en el violín, Josh Williams en la guitarra, Aaron Ramsey en la mandolina, Scott Vestal el banjo y Jay Tejedor en el bajo
forman un auténtico dream team de músicos de Nashville. Además han tocado
juntos en infinidad de ocasiones y eso se nota. Y por si no fuera suficiente,
el álbum contiene unas canciones que tiran de espaldas. Todas. Aunque yo no me
puedo quitar de encima «Troublemaker» (algo así como “el alborotador”), una de
las canciones del año. Perfecta. Su melordía, su letra, su instrumentación, la
voz de Jim, la forma de cantar…Estos días me pueden buscar cuando la luna sale
en Carolina.
Sonando: Troublemaker de Jim Lauderdale
miércoles, octubre 17, 2012
El reencuentro de Jeff Lynne
En este caso estoy
libre de sospecha. La manía que le tengo a Jeff Lynne es inversamente
proporcional a la admiración que me ha causado su último disco en solitario.
Soy de los que opinan que Lynne era la pieza que sobraba a los Traveling
Wilburys para ser perfectos, que su producción se cargó el Into The Great Wide
Open de Tom Petty o que la ELO es probablemente la banda más sobrevalorada de
la historia del rock. Y este mes de octubre había Lynne por partida doble. Por
un lado un recopilatorio de la ELO del que paso directamente, y por otro Long
Wave, álbum en el que el gafotas barbudo versiona sus temas favoritos. Maldita sea, lo escucho y me gusta. Me gusta
mucho. Hasta la producción me parece adecuada. Lynne, sin que sirva de
precedente, no se empeña en llenar los temas de arreglos inacabables
consiguiendo un efecto de sencillez inédito en su discografía. 22 años después
de la publicación de su último disco en solitario, estas revisiones de temas de
Chuck Berry, Charles Aznavour, Charlie Chaplin, Don Covay o Roy Orbison se
sitúan por derecho propio entre las grandes sorpresas del año, por lo menos en
lo que a mí respecta. Y aunque no hay que pasarse (algunos sitúan el disco a la
altura de las American Recordings de Cash ¡buff!) la verdad es que en este
plástico hay muchos quilates. Sorprende que muchos de los temas elegidos sean
anteriores a 1950 y que, a pesar de la personalidad de sus intérpretes
originales y de lo heterogéneo de la elección, Lynne consiga dotar de
coherencia al lote. Me quito el sombrero, qué remedio.
Sonando: Running
Scared de Jeff Lynne
martes, octubre 16, 2012
Political World III: The Revolution Starts Now - Steve Earle
El 13 de febrero de 2005, en el Staples Centers de Los Ángeles,
Steve Earle recogía el Grammy al Mejor disco de Folk Contemporáneo en la 47
edición de los famosos premios por The Revolution Starts Now, un disco que empieza
(y también finaliza) con un tema del mismo nombre, y que hoy toma la delantera
en nuestro Political World.
Cuando el 24 de agosto de 2004 el disco sale a la venta, no
sorprende a nadie en cuanto a contenido. Steve Earle llevaba tiempo siendo uno
de los máximos azotes de la clase política llegando a su punto culminante, probablemente,
con ese «John Walker Blues» de su disco Jerusalem (2002), en la que se ponía en
el lugar de un talibán apresado por los Estados Unidos. En 2004 recoge en este
The Revolution Starts Now un montón de canciones sobre la guerra de Irak
marcados por un creciente sentimiento anti-Bush. De hecho, Earle grabó el disco
a toda prisa para poder ayudar a John Kerry, rival de Bush, en la campaña por
la presidencia a los States que estaba a punto de celebrarse. Y por eso inicia
el disco, sin rodeos, con la canción que le da título y que asegura que “está
escrito en el cielo, la revolución empieza ahora” o, parfraseando a Martin
Luther King, “anoche tuve un sueño (…) y aprendí una canción para cantar, la
revolución empieza ahora”.
La canción fue compuesta con la intención de ser incluida en
un documental de otro activista anti-Bush, Michael Moore, aunque finalmente
Fahrenheit 9/11 acabó publicándose antes y no pudo incluirse en el montaje final.
Como compensación, Moore la incluyó en la edición en DVD del film en una
selección de sus canciones favoritas. Con un característico riff inicial de
guitarra que acaba dibujando la melodía principal, Earle entra a cantar con la
voz ligeramente distorsionada sobre una situación aparentemente cotidiana que
desemboca en ese canto absolutamente revolucionario que es su título con los platos de la batería dando
la sensación de culminación. La canción, por cierto, alcanzó su dosis de contradicción
cuando Earle aceptó que en 2005 se incluyera en un anuncio de General Motors,
aunque eso son otros temasy su contenido, a día de hoy, sigue estando perfectamente vigente.
Sonando:
The Revolution Starts Now de Steve Earle
lunes, octubre 15, 2012
Frente a Ali
Ésta no es sólo
una película sobre boxeo. Es algo más. Es un documental estrenado en 2009 pero
que no se distribuye en Europa hasta finales del pasado año en su versión en
DVD. Es la manera de entender una vida. Una actitud. Es una amalgama de
sentimientos. Y por encima de todo, es un recorrido por la existencia de uno de
los deportistas más grandes del siglo pasado. Muhammad Ali. No sólo un
boxeador, sino también un icono. Un líder racial. Un creador de una peligrosa
corriente de pensamiento para una sociedad no preparada para desmontar el
tinglado formado alrededor de la segregación racial. Y el director Pete
McCormack nos acerca a él a través de sus rivales. De los púgiles que se
enfrentaron a sus hábiles puños y a su verborrea inacabable. Ganadores y
perdedores. Gente que besó la lona ante sus pies junto a otros que fueron
capaces de derrumbar al mito. Pero, ante todo, boxeadores que respetaban la
grandeza que tenían enfrente. Que reconocían la fuerza, no de sus bíceps, sino
de la propia persona. Imprescindible, de todas, todas.
Publicada en Ruta 66 nº296
Sonando: El Campeón de Quique González
viernes, octubre 12, 2012
Jambofonismo sónico
Los Mambo
Jambo son uno de los grupos de los que todo el mundo habla por los mentideros
de las salas de conciertos. Con un directo espectacular, la banda está integrada
por Dani Nel-lo, siempre incombustible, Anton Jarl, Ivan Kovacevic y Mario
Cobo. Estos últimos miembros también de Nu Niles, amigos y, sobre todo Mario compañero
de corredurías musicales de un servidor. Este mes, la revista Mondosonoro
publica la reseña que les he hecho de su disco de debut. Ahí va. Que la
disfruten.
Primer disco de una banda nacida como
soporte del espectáculo Taboo que, a base de calidad y energía, han acabado
adoptando entidad propia. Y no era para menos. Liderados por la figura de Dani
Nel-lo, Mambo Jambo es una banda con todas las de la ley. Su incendiario
directo hacía imprescindible la aparición de este disco, sobre todo al
comprobar, tras la edición de un primer EP, que eran capaces de plasmar en los
surcos ese frenesí que convierte sus conciertos en una auténtica bomba de
relojería. El sonido jambofónico, nombre elegido para definir su propuesta,
reúne lo mejor del rock & roll, el swing, el surf y el rythm & blues de
los cincuenta y principios de los sesenta dotándolo de una sorprendente
actualidad. Las nueve piezas instrumentales que contiene este debut con títulos
tan curiosos como “La maldición de los rockers” o “El timo” son una buena
muestra de que la cosa va en serio. No son el último hype de la temporada. Son
algo más. Porque sus temas huelen a clásicos desde la primera escucha. Así que ya
sabes: jambofonízate.
Por
cierto, en la misma web de Mondosonoro pueden disfrutar del disco al completo.
Sonando:
La Maldición de los Rockers de Mambo
Jambo
jueves, octubre 11, 2012
Political World II: Between The Wars – Billy Bragg
Segunda entrega de esta serie sobre canciones políticas
y llega el momento de la pluma más afilada y mordaz que ha dado nunca Essex
(Gran Bretaña), Billy Bragg. Desde sus inicios en 1983 con Life's a Riot with Spy Vs Spy, el bueno de Bragg ha sabido combinar
a la perfección un pop-folk de autor con letras de un cargado contenido
político. Y en 1985 sitúa una de esas incómodas canciones para la clase
política en el puesto número 15 de las listas de singles. El tema, como el EP
que la contiene, se titula «Between The Wars».
Completan la cara A del single la no menos
agresiva «Which Side Are You?» en la que reclama que cada uno muestre sus
cartas y se sitúe en el bando en el que quiera estar, utilizando como metáfora
la lucha de las Trade Unions en los años 30. «World Turned Upside Town»
continúa atizándole a la clase política al inicio de la cara B para acabar
dando sopapos a los medios de comunicación en «It Says Here». Los beneficios
del single fueron entregados al fondo de mineros en huelga y fue así porque la
canción que nos ocupa habla precisamente de ellos, ya que se basa en las huelgas
mineras celebradas entre 1984 y 1985 en UK. Y es que ese inicio arpegiado no
presagia lo que se nos va a venir encima.
Frases tan crudas como “me quedé
con la fe y las elecciones” y llamadas a alzarse contra la opresión del
gobierno como “ve a buscar a los jóvenes para
luchar de nuevo”. El tema no varía y adquiere su fuerza en el ritmo
machacón que lo convirtió en una especia de himno para los mineros ante la
facilidad de su melodía. Bragg canta con desprecio y con pena por la situación
y el alto puestode la canción en los charts demuestra que mucha gente se vio
identificada con ella. Quizá ahora también lo harían.
Sonando:
Between The Wars de Billy Bragg
miércoles, octubre 10, 2012
Las revistas de octubre
Como cada mes, ya están las revistas en los
quioscos y en el ejercicio habitual de ombliguismo paso a hacer recuento de lo
que aporto a los medios en los que colaboro ¿quién dijo que se puede ser
periodista sin ego? El Ruta va con Wilco en portada. Le pese a quién le pese, están de actualidad y son una gran banda, aunque yo dudo que vuelvan a encontrarme en
un concierto suyo por dos razones. Una, el precio de las entradas, y otra que
después de haberlos visto dentro de Discos Revolver tocando para 25 personas
¿qué más puedo esperar? No hay artículos ni entrevistas mías en el Ruta, pero
sí un montón de material. Por un lado, en el Discomático tienen un bloque de discos en directo con las
últimas novedades en ese terreno, y las reseñas de los discos de Langhorne Slim,
South Memphis String Band, DAve Kusworth & Los Tupper, Olivia de Happyland
y los Avett Brothers. Además repaso a la novela de Steve Earle, al comic Goliat
y a los documentales Fightville, Big Easy Express y I’m A Fishing Man. En el
Mondo, con Muse en portada, de quienes por cierto también se habla en el Ruta, sí que hay entrevistas mías. Tres, en concreto. Ha Ha Tonka y su country pop,
el nacional Garamendi y su rock sinfónico y el rock and roll garrulo de The
Booty Hunters. Además reseñas de los discos de O Sister y Mambo Jambo. No se
aburrirán, hombre…
Sonando: Something’s Rattling de Ben Gibbard
martes, octubre 09, 2012
Adiós Nick
El domingo me levanté con la noticia del
fallecimiento de Nick Curran por culpa del maldito cáncer que le azotaba hace
años. Y no pude evitar que me pasara lo mismo que me sucedió en 2010 cuando
escribí la reseña de su Reform School Girl como disco del mes del Ruta. Pensé en
Mario Cobo, que me lo había descubierto, y me entristecí aún más. Sabía que
Mario también estaría muy triste por un tipo joven que se nos va con la
sensación de que aún le quedaban muchos buenos discos por entregarnos. Hoy lo
homenajeo recuperando aquella crítica, pero no será mi último tributo, porque
cada vez que pinche su música seguiré haciéndole el que a él más le hubiera
gustado. Adiós Nick.
Cada vez que un disco nuevo de Nick Curran
llega a mis manos no puedo evitar recordar la figura de mi buen amigo y líder
de Nu Niles Mario Cobo. Recuerdo como una tarde-noche mientras hablábamos de
músicos blancos que hacían música negra me dijo “¿quieres un tipo blanco que
suena verdaderamente como un negro? Pues busca cualquier cosa en solitario de
Nick Curran”. Y así fue. De esta manera, Curran y yo iniciamos nuestra
particular historia de amor músico-oyente. Antes, entre este excelente
guitarrista de Maine y yo, sólo existían los simples devaneos de cualquier
relación adolescente. Una grabación junto a Donnie Dawson por aquí, otra como
miembro y referente de los Jaguars de Kim Lenz por allá….Nada serio. Pero
decidí hacerle caso a Cobo y cayó en mis manos Doctor Velvet, el disco que Curran acababa de sacar el año
anterior. Corría el 2004. El flechazo fue inmediato y más cuando aquel mismo
año Curran se saca de la manga el esplendoroso Player ¡Qué maravilla! ¡Qué manera de entender el rock and roll!
Busco y encuentro sus discos anteriores. Los disfruto. Me dejo transportar a
otros tiempos. Me visualizo en los 50. Sin tupé, que uno es un soñador pero no
tanto. Y además el espejo me recuerda cada mañana la imposibilidad de ver en mí
ese elemento básico para mi imagen de estrella del rock and roll. Pero todo lo
demás está ahí y, por encima de todo, los discos de Curran. No me hace falta rebuscar
entre LPs grabados hace 50 años para poder hacer ese viaje imaginario.
Pero ninguna relación es perfecta. O casi
ninguna. Y el amigo Nick decide aparcar su carrera en solitario precisamente
ese mismo año 2004. En nuestro mejor momento. Primero se convierte en miembro
de The Fabulous Thunderbirds con los que llega a grabar, incluso, el disco Painted On. Después forma con Ronnie
James Degüello una banda de punk’n’roll que bebe de Screamin Jay Hawkins, Flat
Duo Jets o Ramones, aunque la historia le dura apenas unos meses. Compone
canciones para la hoy famosísima serie de televisión True Blood, en la que llega a intervenir como actor, y se enrola en
el grupo The Flash Boys para acabar dándose cuenta, gracias a Dios, que
llevábamos demasiado tiempo sin un disco suyo. La solución, Reform School Girl.
Señores ¿qué es el rock and roll? Adrenalina,
energía, pasión, alma, potencia, sentimiento…¿Si? Pues este disco es todo eso y
mucho más. No exagero si afirmo que algunas de estas canciones podrían haber
estado en el primer disco de Little Richard y no hubieran desentonado para
nada. Porque el álbum es una fiesta de principio a fin. Un Curran, a quien por
cierto le acaban de diagnosticar un cáncer de lengua, canta y toca como nunca.
Exhuma clase. Respira esencia. Fluye soul. Desde la inicial y espectacular
«Tough Lover» (¿el tema del año?) que inicia el álbum poniendo las cosas en su
sitio y que, en mi opinión, mejora la original de Etta James. Pasando por «Reel
Rock Party» en la que Curran nos recuerda que esto es rock and roll pero que el
nació en 1977 y sabe actualizar su sonido. Aunque quiera recordar, eso sí, que
Howlin Wolf está en su paleta de colores, con especial atención para la
armónica de Jason Ricci, su Little Walter particular, sobrevolando toda la
canción. Y para llegar al tema que titula el álbum y que seguro hubiera
encantado a Joey Ramone. En la línea del «Be my baby» de las Ronettes o del
«Don’t Worry Baby» de los Beach Boys, Curran quiere sonar a clásico y lo
consigue con una de las canciones más bellas de los últimos tiempos. En esos
tres temas, el caballero resume lo que nos va a dar en los once que restan
hasta el final. Descargas como «Kill my baby», semidosis surferas como «Psycho»
o rock and roll de medio tiempo de esos que tan bien dominaba Esquerita como la
vuelta de Sheena, «Sheena’s Back», en un guiño a sus admirados Ramones. Un
disco sin fisuras ni en las canciones ni en la producción. «Ain’t no good»
introduce nuevas texturas tras la explosión de la extasiante «Baby you crazy».
«The Lowlife» nos lleva al respiro de «Dream Girl» para encarar un final de
disco apoteósico. «Flyin Blind» acercándonos algo al contry’n’roll y a figuras
como Carl Perkins, quizá por estar compuesta a medias con Dave Alvin que
aparece en algunos temas del trabajo y «Lusty L’il Lucy» que tontea con el
swing de lejos. «Filthy» duele de buena que es y sorprende al ser consciente
que es herencia de sus tiempos con Degüello. Y para acabar, la excelente e
impactante versión del «Rocker» de AC/DC que Curran lleva años haciendo en
directo y que aquí se despacha en apenas minuto y medio de puro Little Richard
(¿de nuevo?). No parece que el diagnóstico de su enfermedad durante la
grabación del disco restara ni un ápice de energía a Curran. Más bien todo lo
contrario. Nick nos chulea, desde el principio. Y a nosotros nos gusta. Háganse
un favor y no lo dejen pasar.
Sonando: Dream Girl de Nick Curran
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


















