jueves, marzo 14, 2013

John Mellencamp, It's About You



John Mellencamp decidió grabar su excelente No Better Than This en mitad de una gira en la que acompañaba a dos de sus grandes mitos, Bob Dylan y Willie Nelson. Kurt Markus y su hijo Ian no sólo estuvieron presentes en esa gira con su cámara de Súper 8 a cuestas sino que también fueron espectadores de excepción de la grabación del disco en emplazamientos como los estudios de la Sun Recors o la habitación de hotel en la que grabó Robert Johnson. Todo eso y más se recoge en este impecable documental de hora y media de duración en el que encontramos a un Mellencamp en estado puro. Poco importa que sea el primer trabajo de los directores. La película tiene una asombrosa fluidez y se convierte en un documento indispensable para conocer la forma de trabajar de uno de esos songwriters que sólo pueden darse en los States. Indispensable para fans y para amantes del rock americano en general. Pedir unos subtítulos que nos permitan entender conversaciones prácticamente fuera de micro en una futura edición ya sería la leche.

Reseña aparecida en el número de Septiembre de 2012 de Ruta 66, pero es que contra más lo veo más me gusta.

Sonando: Smalltown de John Mellencamp

martes, marzo 12, 2013

Songwriters Americana 3.0: Los Nietos de Townes (Parte II)

Conozco a los guardaespaldas de Bob Dylan, y si Steve cree que puede subirse a su mesa de té con botas de cowboy, está tristemente equivocado. Townes Van Zandt.

La música de raíces americana vive un buen momento. La juventud de muchos de sus primeras espadas hace que pueda mirar al horizonte con tranquilidad. El futuro parece estar escrito, en contra de lo que pensaba Joe Strummer. Y no me refiero a gente como Ryan Adams, Will Hoge, Jesse Malin y otros primeros nombres de la actual songwriter roots music, sino de una aparente segunda división con ganas y fuerza para, en términos futbolísticos, subir de categoría. Calidad no les falta.

Precisamente, Justin Townes Earle, hijo de Steve y que pasea el nombre de Van Zandt allá donde va, podría ser su cabeza visible. Un músico inteligente, sagaz. Instalado ya casi al nivel de los nombrados Adams o Malin con sus apenas 30 años, y con el ascenso garantizado, aunque con unas costumbres demasiado cercanas a los inicios de su padre que a punto estuvieron de acabar con su carrera.  “Cuando escribo una canción imagino que puede llegar a ser un gran libro”, dice Justin. Y esa es la clave de todo. Las ganas de contar una historia. Todos ellos son escritores que cambian la pluma por las seis cuerdas de su guitarra. Dylan Leblanc, que tiene más cerca los 20 que los 30 años lo tiene claro. “Mi abuelo solía cantar mucho con una Gibson clásica que tenía. Ahí decidí que quería hacer canciones, mientras mi madre cocinaba y mi abuelo imitaba a discos de John Prine” dice para Amelia’s Magazine. “De niño tenía problemas de atención, así que tuve que aprender a concentrarme para hacer canciones. Me gusta Van Zandt, a quién no, pero también los Stones o Neil Young” continúa. Algo parecido a lo que sucede con Nick Dittmeier que desde 2006 encabeza el proyecto Slithering Beast. Un songwriter parapetado tras el nombre de una banda. “Diría que mis últimos discos también han empezado a dejarse influir por el rock and roll y el soul. Probablemente a Townes le hubiera pasado algo parecido” nos asegura. Brett Detar, tras abandonar The Juliana Theory, y adentrarse en la música de raíces piensa que “hay una tendencia, al menos en algunos músicos, a querer mirar hacia atrás, a los que nos precedieron. Rendir tributo a ese legado. Hay un gran fondo de música en el sur del país que ha ido creciendo a lo largo de 100 años y creo que hay bastantes músicos que, como yo, quieren seguir los pasos y la manera de trabajar de nuestros antepasados”. A sus 35 años, Detar parece haber encontrado su camino. “Estoy muy influenciado por todas las leyendas – Townes Van Zandt, Hank Williams, Ralph Stanley, Dylan, Son House, Clark Guy, Howlin ‘Wolf, Bill Monroe, Ernest Tubb, The Louvin Brothers, The Carter Family y toda su descendencia, Kristofferson, The Band, Loretta Lynn, Gram Parsons, y la lista sigue y sigue. ¿Por qué estoy influenciado por muchas de estas leyendas? Creo que porque ninguno de ellos tiene una cualidad tangible en su música. Su valor no se puede medir. Se puede sentir. El oyente se siente inquieto, despiertan algo en quien oye sus canciones. No sé si son sus letras, sus melodías, el sonido de sus voces…Su calidad está en su música en sí, y eso es algo que cualquier músico de hoy en día perseguiría indudablemente”. Igual le sucede a Matt Woods, artífice del excepcional Manifesto. “Soy un fan de las canciones. Por tanto debo sentirme obligatoriamente influenciado por gente como Kris Kristofferson, Steve Earles, Townes Van Zandt, Tom Petty o John Fogerty. Me gustan los compositores diferentes por razones diferentes: las historias, su gancho personal, el feeling, la manera de emocionar… “. Brian Lumley, que acaba de editar su disco de debut opina lo mismo. “Creo que hay un movimiento sutil hacia la música de raíces tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. Parece que poco a poco nos vamos acercando a nuestros orígenes musicales y cada vez hay un mayor número de oyentes y de artistas. Eso facilita la escucha y la compra de música permitiendo a los músicos un enfoque más orgánico. Y creo que eso es muy bueno”.

Segunda parte del artículo que puedes leer completo en la web de Ruta 66 o esperar a que vayan apareciendo en este blog las siguientes. 

Sonando: Waiting Around To Die de Brett Detar (versión de Townes Van Zandt)

lunes, marzo 11, 2013

Adiós a Alvin Lee (no pude dormir esa noche)



Así nos quedamos muchos, como el título de una de sus canciones, sin poder dormir, cuando conocimos la semana pasada el fallecimiento de Alvin Lee, el que fuera líder de Ten Years After. El guitarrista fallecía sorprendentemente al complicarse una operación rutinaria en una noticia que fue un auténtico mazazo para familiares y fans. Y es Lee sólo tenía 60 años y nada apuntaba  a un destino tan trágico. Eso sí, nos quedan sus discos. Yo le tengo especial cariño a dos de los que grabó en solitario. Uno el primero de todos, junto a Mylon Lefevre llamado On The Road To Freedom, y lo curioso es que a la larga su último disco hace referencia a aquel, ya que publicado en 2012 se titulaba Still On The Road To Freedom. El otro es un disco de 2004, titulado In Tennessee y que Alvin grabó junto a dos de los músicos habituales de Elvis: el guitarrista Scotty Moore y el batería D.J.Fontana. El disco es una maravilla rockabilly que no te permite parar de mover los pies a lo largo de todas sus canciones. Evidentemente sonó como homenaje y último adiós a un grande.

Sonando: Rock & Roll Girls de Alvin Lee

viernes, marzo 08, 2013

Songwriters Americana 3.0: Los Nietos de Townes (Parte I)

Townes Van Zandt es el mejor cantautor del mundo, y me subiré a la mesa de té de Bob Dylan con mis botas de cowboy para proclamarlo. Steve Earle
 
Palabra maldita: cantautor. Segunda palabra maldita: Americana ¿De qué narices vamos a hablar aquí? Quizá de las dos cosas o de ninguna. Porque si habitualmente las etiquetas son elementos sólo al uso de los críticos que las usamos a nuestro servicio para estrujarnos algo menos las neuronas, menos sentido aún tiene en un reportaje en el que vamos a trazar un camino por los nuevos songwriters del rock americano.

Fíjense en la dicotomía. Qué bien suena, songwriters del rock americano y qué mal suena, en cambio, cantautores de Americana ¿Tan importante será el cómo llamarlos? Probablemente no. Es más, me atrevería asegurar que la importancia está en sus canciones. Como en el caso de Townes Van Zandt. Heredero de los grandes del folk y que cambió para siempre la idea del cantautor. Ya no hacía falta ser un tipo de familia con pocos posibles, y ni siquiera arropar tu música con temas políticos, a pesar de que su padre participó activamente en el proceso de independencia de Texas. Van Zandt demostró que se podía ser, simplemente, un escritor e intérprete de bellas canciones. Y que en ellas tenían cabida todos los temas. Sí, la situación social también, pero sin olvidar el amor, el desencuentro, la soledad, la lucha interior o el hastío vital. Una manera de entender la música de raíces que influyó a todo el que pasó tan sólo un minuto cerca de su persona. Desde amigos como Guy Clark o Blaze Foley, hasta discípulos aventajados como Steve Earle, Bruce Springsteen, Tom Petty o John Mellencamp. Algunos de ellos siguiendo la senda del songwriter. Otros abandonándola para acercarse al rock pero siempre, como Van Zandt hacía, con la canción por bandera. Hoy, una tercera generación de admiradores ha tomado forma. Músicos que desde la fuerza de una historia son capaces de construir un universo personal. Francotiradores que sólo necesitan una guitarra para llevarte a la felicidad o a la tristeza, a la reflexión o a la superficialidad de un mundo que ha cambiado. La canción social sigue existiendo. Algunos dicen que hoy tiene más sentido que nunca, aunque en la era de la información se hace difícil valorar. Pero junto a esa corriente de opnión ha vuelto a resurgir, cual ave fénix, la historia. Y en eso hay unos cuantos músicos que, sin haber llegado a los 35 están demostrando que se puede contar con ellos.

Primera parte del artículo que puedes leer completo en la web de Ruta 66 o esperar a que vayan apareciendo en este blog las siguientes.

Sonando: Pancho And Lefty de Townes Van Zandt

jueves, marzo 07, 2013

The Replacements, sonado y esperado regreso



Debería ser una de las noticias del año. Ya está aquí el EP de reunión de The Replacements. Es cierto que en principio no tendrá continuidad porque su existencia se debe a la intención de recaudar fondos para Slim Dunlap el que fue guitarrista de la banda entre 1987 y el momento de su disolución en 1991 que sufrió el año pasado un grave ataque al corazón, también lo es que Paul Westerberg ha declarados entirse muy a gusto como Tommy Stinson de nuevo y ha dejado la puerta abierta a un futuro común. Como Chris Mars, primer batería de la banda no ha querido participar en el proyecto común, aunque finalmente ha aportado una versión en solitario de «Radio Hook Word Hit», Peter Anderson se ha encargado de esa tarea mientras que Kevin Bowe (del que recomiendo su excelente disco Natchez Trace) se ha encargado de sustituir al enfermo Dunlap. De momento el aperitivo es este Songs For Slim con cuatro versiones, la primera del propio Dunlap, «Busted Up», la segunda del musical Gypsy, «Everything’s Coming Up Roses», la tercera el «I’m Not Sayin’” de Gordon Lightfoot y la cuarta, y mi favorita del lote, el «Lost Highway» de Hank Williams. En constante repeat en mi iPOD ahora.

Sonando: Lost Highway de The Replacements

miércoles, marzo 06, 2013

Duke Robillard, nuevo guitarrista de Dylan



Él mismo ha confirmado los rumores que llenaban la red hace días. Duke Robillard será el nuevo guitarrista de la NET de Bob Dylan. Con 64 años, el veterano guitarrista miembro de bandas como Roomful of Blues, Jimmie Vaughan, The Pleasure Kings, John Hammond y sobre todo The Fabulous Thunderbirds, acumula a sus espaldas nada menos que 20 discos en solitario, que se dice pronto. Influido como él mismo ha admitido por T-Bone Walker el mejor de sus trabajos es probablemente el Stretchin Out que publicaba en 1998 y en el que interpretaba, entre otros, temas del propio Walker, Big Joe Turner o Albert Collins.  Con estas credenciales es evidente que Robillard tendrá pocos problemas en adaptarse a una banda hoy tan compenetrada como la que tiene Dylan. Además, la noticia ha servido para saber que el de Duluth volverá a girar por Europa el próximo otoño, así que podríamos volver a verle por España, aunque es extraño que repita dos años seguidos y es probable que toque desplazarse para verlo.

Sonando: Tell Me Why de Duke Robillard

martes, marzo 05, 2013

Fabián en Efe Eme

“Secreto: Del latín Secretum. Cosa que cuidadosamente se tiene reservada y oculta”. Esa es la primera acepción que el diccionario de la RAE da a tan misteriosa palabra. Aunque a Fabián habría que aplicarle una frase hecha también recogida en nuestro diccionario: secreto a voces. O sea, misterio que se hace de lo que ya es público o secreto que se confía a muchos. Y nosotros ya llevamos mucho tiempo diciendo que este leonés lo es.

Recuerdo la primera vez que oí un tema suyo. Fue ‘El tipo equivocado’. Era la canción que abría su epé “Plegarias”, en 2006. Y era el tema que me hizo fan suyo para siempre. Porque allí había algo. En aquella melodía simple que partía de Jeff Buckley se concentraba una sensibilidad extraordinaria que se completaba con una letra hermosa en su sencillez: “Duermo un sueño complicado / cae la tarde en el andén /¿Cuánto tiempo pasará hasta que / pare el tiempo a nuestro lado? / Te encontraré en las carreteras / sólo dime que me esperas /y jamás me largaré”. Simplemente perfecta.

Siete años después llega su cuarto larga duración tras una carrera in crescendo. Superándose álbum tras álbum, canción tras canción. “Espera la primavera” en 2007, “Adiós tormenta” en 2009 y “Después del incendio y otras cosas así” en 2011. Todos escalonada y afortunadamente por debajo de este “(La brisa leve), La luz distinta”.

Extracto de la reseña publicada hoy en EFE EME. Completa AQUI.

Sonando: No Tengas Miedo de Fabián

lunes, marzo 04, 2013

Cuestión de forma(to)s



Discusión eterna. Y sin solución. Los foros van cargados de opiniones varias. Y aquí ya hemos pasado alguna vez por el tema. Vinilo. Cd. MP3. Las cuestiones son varias y las respuestas, por lo tanto también lo son ¿Cuál es el mejor? ¿Cuál el más cómodo? ¿Cuál se oye mejor? ¿Cuál peor? Las soluciones a dichos enigmas varían según el elegido para resolverlos, aunque es cierto que el otro día en uno de esos foros alguien dio con la respuesta ideal, al menos en mi opinión. Depende. No, no voy de Pau Donés, Dios mes libre. Pero es una respuesta que me convence. Me explico.

Es evidente mi inclinación por el vinilo. Su romanticismo está fuera de toda duda pero ¿cómo narices se lleva uno un vinilo al trabajo o por la calle? Soy de los que tienen la suerte de poder oír música en el trabajo. No un hilo musical, sino la que me apetezca. Para eso el MP3 y cosas como Spotify me salvan la vida. Sin ellos, directamente, sería imposible. También soy de los que van todo el día con su iPOD (no vean el jugo que le he sacado a aquellos 180 €uros invertidos) cargado de canciones y oyendo música vaya donde vaya. De nuevo, el MP3 me salva la vida. Por lo tanto, me declaro desde ya, defensor del formato, eso sí, exclusivamente para eso. Lo que no concibo es escuchar la música en casa en ese formato pudiendo utilizar uno físico. Sea CD o vinilo, con preferencia por este último. La diferencia de calidad es indiscutible y la sensación de sentarte con un libreto o una portada desplegable en el sofá también. No soy un talibán del CD. No quiero eliminarlo, aunque vamos hacia eso. Soy de los que adoro a esos artistas que incluyen un CD en su vinilo. Así cubren todas las posibilidades. El CD para el coche, el vinilo para casa. Pero es que además, fabricar un vinilo sigue siendo mucho más caro que un CD y hay bandas que directamente no se lo pueden permitir, así que, hasta donde no llegue el vinilo que llegue el CD.

Resumiendo. MP3. Sí. CD. Sí, sí. Vinilo. Sí, sí, sí.

Sonando: Love Is Lost de David Bowie

PS: Supongo que ya lo saben pero hay bandas como Dinosaur Jr. que vuelven a editar cosas en cinta de cassette. Preparen sus bolis BIC.

viernes, marzo 01, 2013

Revistas de marzo: losing my credibility



Resumen mensual de las revistas en que colabora un servidor. Mondosonoro sale con mis entrevistas a Chocadelia Internacional y Los Hermanos Cubero, y reseñas de los discos de Daniel Puente Encina y Euro Trash Girl. Por otro lado, mis últimas aportaciones para Efe Eme han sido un análisis de Delantera Mítica de Quique González, los discos de Petit Cabroin, Luis Gago, Egon Soda y Los Marañones, y la operación rescate de Malconsejo. Pero claro, este mes, la niña de mis ojos ha de ser el Ruta. El por qué ya lo conocen Quique González en portada en un artículo cuyo peso lo lleva la entrevista que le hizo a Quique, vía Skype desde mi casa, el gran Manel Celeiro. Usando nuevas tecnologías para evitar la frialdad del teléfono o del e-mail. Servidor aporta al reportaje mini entrevistas a Brad Jones y César Pop y una reflexión, tremendamente personal sobre el disco. De hecho diría que es complementaria a la que publicó Efe Eme. Se parecen, pero no dicen lo mismo. Lo que está en una no está en la otra, a pesar de repasar en ambas las canciones del disco. Es lo justo al escribir en dos sitios diferentes, entiendo. La de Efe Eme es más profesional, si quieren. La de Ruta 66 es más personal. Una hecha con la cabeza y la otra con el corazón, con las evidentes incursiones de ambos terrenos en las respectivas. Además, cómo no, reseño algún libro, algún DVD y destacan mis críticas a los últimos discos de The Mavericks y Ron Sexsmith. De paso cuelo la reseña de The Coloradas, bandón que no deben dejar pasar. Ahí va una parte del texto que publica Ruta 66 bajo el título No tengo credibilidad.

No tengo credibilidad. Años y años para conseguirla en el mundo de la crítica musical y ahora la he perdido por culpa de Quique González. O, mejor dicho, por culpa de su amistad. Hay que joderse. Todos los medios en los que escribo están de acuerdo: ya no puedo ser objetivo con Quique, así que no lo puedo entrevistar. Y mientras Mikal Gilmore tiene su enésima charla con Bob Dylan para Rollin Stone. Y no pasa nada. Allí son diferentes. Allí valoran el conocimiento del artista. Aquí la gente pensará que soy un baboso condicionado empeñado en dejar bien a mi amigo. Eso sí, otros son capaces de abstraerse a todo, alienarse para escribir sobre el último disco de Peter Hammill o de David Bowie y olvidar que un día la mujer de su vida les abandonó mientras sonaba Ziggy Stardust. Ellos sí, yo no. Ahora resulta que el crítico es la única persona del mundo con el don de la objetividad. Toma ya. Pues yo no, soy subjetivo, pero no con González, con todo y toca confesarlo. Y sí, soy fan de Quique González desde hace mucho tiempo y también amigo suyo, pero eso me otorga ciertas ventajas. Esa falta de credibilidad hace que pueda decir lo que me de la gana. Que pueda afirmar sin rubor que Delantera Mítica, si no es su mejor disco, al menos si está entre los tres mejores. Y mientras pienso esto, Los Presidentes, que es como siempre hemos llamado la canción desde que la oí en su versión maqueta antes de ser «Tenía Que decírtelo» acaba por enésima vez en mi equipo de música para dar paso a «La Fábrica». Porque eso sí que lo tengo, como soy fan, amigo y falto de credibilidad, escucho el disco hasta la saciedad antes de opinar sobre él.

Sonando: La Fábrica de Quique González