lunes, febrero 27, 2012

Fargo Rock City y un par de reflexiones

La semana pasada acabé la lectura de Fargo Rock City, el libro de Chuck Klosterman sobre el heavy metal de los 80. Hilarante a ratos, sólo para fans a otros, pero con un sorprendente sentido del humor. A veces no sabes si el objetivo de Klosterman e ensalzar a bandas como Motley Crue o Skid Row o, directamente, cargárselos. Eso lo hace de curiosa lectura. Además, eso sí, está cargado de reflexiones que merecen análisis aparte. Una de ellas es la que asegura que los grupos de rock prefieren tener fans hombre que mujeres porque ¡son más fieles! Aunque de eso hablaremos otro día. Hoy voy con dos…

Una opinión muy extendida entre la comunidad estética afirma que un artista es más creíble si no tiene en cuenta a su público durante el proceso creativo; dicha filosofía sugiere que un verdadero artista tiene que crear su arte por motivos personales, al margen de lo que a la gente le vaya a gustar o no (incluso al margen de lo que vaya a querer". Eso es, simplemente, una estupidez.

Y a mí que me parece que ahí el amigo Chuck la clava. Muchos amigos míos músicos me defenderán lo contrario. Y hasta me darán algún palo. Pero ojo, no estoy diciendo que el músico debe hacer lo que sus fans esperan de él. Lo que estoy defendiendo, y creo que Chuck también, es que, en última instancia, no debe olvidar que sus discos los va a escuchar un público. Y si no, que no los edite y se los quede para él. Es que ahí hay una clara contradicción. Si tú haces un disco para ti ¿por qué lo editas? Te lo quedas en tu casa y lo oyes tu solito. En el momento en el que lo publicas es porque quieres compartirlo y, por tanto, no puedes olvidar en su creación que alguien lo va a escuchar. Se me ocurre el claro ejemplo de los grandes letristas ¿es necesario que se preocupen porque lo que dicen se entienda no? Por transmitir…Pues ahí lo tienen….

Pero así es como funcionan exactamente las críticas de los periódicos, y cualquiera que os diga lo contrario o bien (a) está mintiendo, (b) es estúpido, o (c) trabaja en estos momentos como crítico. No estoy sugiriendo que el objeto de la reseña quede completamente ignorado, pero sí que hay otros factores intangibles que también afectan. Y a menos que los medios empiecen a ser operados por robots, ese será siempre el caso.

Ahora pillan (pillamos) los críticos. Y con más razón que un santo, que diría mi abuela. Otra verdad palmaria. Claro. Tu estado de ánimo influye al hacer una crítica ¡y mucho! Somos personas, por suerte, y la manera de enfocar una reseña de cualquier disco, libro o película es muy diferente si te acaba de dejar tu novia, por ejemplo, a si ayer pegaste el polvo del siglo. Por eso me hace gracia la gente que se toma algunas reseñas o algunos críticos como si fuera imposible que fallaran. Como si existiera la verdad absoluta. Sí, sí, sé que los críticos me dirán “la clave está en escuchar un disco muchas veces y con diferentes estados de ánimo”. Correcto pero, por desgracia los estados de ánimo a veces se extienden en el tiempo y los editores quieren sus reseñas en una fecha concreta. Cosas del negocio. Ahora no suele haber tiempo para dejar los discos reposar. Que algunos trabajos te llevarán al mismo sitio que la primera vez que los escuchaste (cosa que me pasa a mí con el último de los Jayhawks). Incluso puede que cada vez que lo escuches te parezca peor (Ahí Superheavy se lleva la palma). Pero ¿qué pasa con los discos de largo recorrido? Que no les dejamos hacerlo, simplemente. Yo cuando pinché la primera vez el disco de Vintage Trouble pensé que estaba bien. Que era un disco bueno. A secas. Ahora, diez meses después de oírlo por primera vez, creo que es magistral. Imaginen qué hubiera pasado si en aquel momento tengo encargada una crítica…

Sonando: Girls, Girls, Girls de Motley Crue (no es verdad, pero mola ponerlo para esta entrada)

4 comentarios:

Chals dijo...

Esta segunda parte habría que llevarla marcada en el llavero. Además pienso que un reseñista puede escribir bien o mal, o transmitir más que otros o menos, pero cuando intenta dar como verdad absoluta su opinión sobre los demás de manera taxativa, es para desconfiar. Me ha pasado leer reseñas que me han influido para dejar un disco y no darle más escuchas (las reseñas en lo negativo son un mundo), y cuando pasa la matraca de la promo lo vuelves a escuchar tranquilamente y te das cuenta que lo que mandan son los gustos, ni la música con origen en New Orleans es más buena que la de Irlanda. Ni los rockers son mejores que los mods y vicebersa. "Por eso me hace gracia la gente que se toma algunas reseñas o algunos críticos como si fuera imposible que fallaran. Como si existiera la verdad absoluta" más claro agua. Digamos que cabría ser lo más objetivo posible para dejar la decisión en manos del oyente ¿no?, y marcar expresamente como opinión personal la parte más subjetiva. La línea que separa ambas es muy fina y el personal no está por la labor. Tienes razón con lo de The Jayhawks, y ahí me retracto, no existe más razón que los gustos de cada cual. Otros ejemplos, el linchamiento general a Wrecking Ball a un día de estar disponible en descarga ilegal. Muy buen post, para reflexionar sobre el tema.

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

El arte es una ciencia inexacta, no existe la verdad absoluta. Uno puede escribir con mayor o menor coherencia, con mayor o menor conocimiento de causa, pero, al final de todo, está siempre el gusto, algo meramente subjetivo. Si alguien, como dices, toma la opinión de un crítico como infalible es que ese alguien no tiene criterio ni personalidad.

Saludos.

ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

Es un libro bastante divertido, sí, que habla y no habla de ´rock n´roll, muy radical e hilarante. Cualquier libro que hable varios párrafos de Vinnie Vincent merece la pena, creo.

Cuánta razón tienes con lo que influye el estado de ánimo a la hora de hacer una crítica, y también a la hora de escuchar un disco. Un mal día, incluso el mejor disco de Rory Gallagher me puede dejar indiferente. Nuestro estado de ánimo influye siempre, como dice Chuck, no somos robots.

¡Saludos!

rocknrollmf dijo...

Lo tengo pendiente de lectura, todo lo que recuerde a una época, a aquella, aunque sea para contextualizar sobre temas varios, merece una ojeada.
Lo de la crítica es cierto, pero es que estamos hablando de música. La música es sentimiento, como el cine, la literatura, etc., por tanto el estado de ánimo del crítico es el condimento necesario para el objeto de su comentario.