viernes, julio 13, 2018

Jack White en el Cruïlla


Indiscutible muestra de poderío la que ofreció Jack White a su paso por el Cruïlla barcelonés. El de Detroit demostró la razón por la que muchos lo consideramos la última (en todos los sentidos, ordinal y situacional) gran estrella surgida en el mundo del rock. Con una banda mucho más minimalista que en anteriores visitas, el siempre histriónico White, que decidió por ejemplo colocar a los fotógrafos en la mesa de sonido, hilvanó un show picoteando de toda su discografía. Tocó todos los estilos posibles y en todos demostró una excelencia a la altura solo de los grandes. Convirtió «Hotel Yorba» de The White Stripes en un tema semi country del siglo XXI, mostró en «Connected By Love» que las canciones de su último discutido trabajo encajan a la perfección dentro de su concepto de espectáculo, confirmó el carácter de hit que tiene ese «Steady As She Goes» de los nunca suficientemente valorados Raconteurs, y sucumbió, en el buen sentido, al rock de estadios con la inevitable «Seven Nation Army», durante la cual rompió una cuerda de su guitarra, cambiando la afinación en las cinco restantes mientras la canción continuaba para seguir atacando su famosísimo riff. Además, estuvo simpático, comunicativo y con muchas ganas de agradar. Reafirmando su condición de súper estrella del rock y privilegiado instrumentista. Con aroma a genio.

Publicado en Ruta 66 

Sonando: Steady As She Goes de Jack White

Foto: Xavier Mercadé

3 comentarios:

joselu dijo...

Hay dos tipos en este monton años que.. o te vuelven loco maravillao.. o te destrozan el follon musica llevan en la cabeza, casi toda buena pero a veces tan a granel..Uno el Jack este y el otro el tal Ryan

Paco M dijo...

No hay tipo más sobrevalorado que este y calificarlo de genio, en disco y en directo, es un insulto a la inteligencia de la gente.
Me sorprende que te sorprenda tanto. Su música está tan vacía....

Mariano C.A. dijo...

Ni tanto Jose Luis ni tan poco Paco