lunes, abril 15, 2019

Primeras impresiones. 15 de abril de 2019

Nueva entrega de “primeras impresiones”, otra vez, con un montón de material. Excepto los cuatro primeros discos, que he oído más de una vez, en los otros se cumple a rajatabla lo de una escucha y soltar opinión. No es la mejor manera, claro. Pero el tiempo es el que es y al final, esta sección va de eso.


The Quireboys - Amazing Disgrace
Gratamente sorprendido por el nuevo disco de Spike y los suyos. Siempre tuve la impresión que, en cuanto a respeto del personal, los Quireboys iban un pasito por detrás de los Dogs d’Amour. Por eso me alegro mucho de su notable carrera y de que se mantengan ahí. Álbum muy Rod Stewart o muy Frankie Miller, tanto da. Menos rockeros desenfrenados y más pausados, con un Spike que, si bien no canta como antes, mantiene el tipo. Me ha gustado. (ASÍ SUENA)


Jimbo Mathus – Incinerator
Magnífico disco, otra vez, de uno de mis artistas fetiche. Heterogéneo en cuanto a estilos, parece que Mathus ha decidido tomarse cada canción como un ente independiente. A veces suena a crooner, otras a Screamin’Jay Hawkins, otras al Elvis del 70 y otras a Doug Sahm. Pero es que todo le sale bien. Vaya tío. (ASÍ SUENA)


Electric Belt - Never seen the devil
El disco nacional de la semana. No veas lo bien que me ha entrado esto. Seis temazos de heavy blues rock con dosis de psicodelia que llegan desde Jaén y que me hacen descubrir una banda que desconocía por completo. La escena andaluza sigue dándome muy buenas noticias. Y ya no puede ser casualidad. (ASÍ SUENA)


Willie Farmer – The Man on The Hill
Discazo tremendo de blues. No va a fallar en las listas de lo mejor del año en el género. Tremendo de principio a fin, y un nombre que se repite esta semana, el de Jimbo Mathus, esencial para el sonido de un álbum enorme. (ASÍ SUENA)


The Rockingbirds - More Rockingbirds
Muchos elogiaron la evolución de Alan Tyler en su último disco, pero a mí no me acabó de convencer. Prefiero al músico más cercano a las raíces como hace, por ejemplo, en este nuevo disco con su banda, los Mockingbirds, que sí que me parece muy destacable. (ASÍ SUENA)


Paul Thorn - The Best
Es un grandes éxitos, y quizá no debería estar aquí, pero es que Paul Thorn es muy bueno y muy desconocido por estos lares. Quizá este disco sea una buena manera para aquellos que no lo controlan de meterse en la música de un tipo que nos visitará en breve. Blues, country, una pizca de southern pero, sobre todo, muy buenas canciones. (ASÍ SUENA)


The Kentucky Headhunters - Live at The Ramblin Man Fair
Estas bestias pardas deben ser la leche en directo. Como no los he podido disfrutar, toca conformarse con este “live” en el que muestran todo su poderío. Llevan dándole al tema desde ¡1968! Y Ahí siguen, con la energía del primer día. Amantes del southern y el country más rotundo, este es vuestro disco. (ASÍ SUENA)


Daniel Norgren - Wooh Dang
Con los discos de este sueco me pasa una cosa curiosa. Siempre me sobran dos o tres temas y los otros me parecen magníficos. Solo Buck me gustó de principio a fin. Esto vuelve a sucederme con este trabajo. Los temas más densos y cercanos al indie-folk se me atragantan, mientras que cuando coge la guitarra eléctrica y tira de blues me chifla. A pesar de eso, recomendable. (ASÍ SUENA)


The Gold - The Gold
Cambio de tercio. Vamos a acercarnos un poco al powerpop, empezando por el nuevo proyecto de Kurt Baker. Aquí tira de punk neoyorquino para hacer algo más crudo que lo que hace en sus otros cientos de aventuras, pero lo hace con la solvencia de siempre, probablemente gracias a que la banda que le acompaña es de mucho nivel. (ASÍ SUENA)


Brad Marino - Extra Credit
Para los menos iniciados, Brad Marino es el miembro de esa debilidad que algunos tenemos llamada The Connection. El de Rochester, si no voy equivocado, debuta en solitario con este disco y, lo cierto, es que suena como un disco más de su banda. Pop Punk, rock and roll y power pop de mucho nivel. (ASÍ SUENA)


The Yeah You Rights - Lucy Anna EP
Y acabamos con el EP de uno de los miembros de la banda de J.P. Harris. Un dúo que se sitúa a medio camino entre Left Lane Cruiser y Muddy Waters. A veces más hacia un lado, y otras veces más a otro. Pero me encantan. (ASÍ SUENA)


Sonando: Wake Up Baby de Brad Marino

domingo, abril 14, 2019

Conciertos 15/04-28/04: Bronco Bullfrogg, The Fleshtones, Dirty Rockets, All Them Witches, Fino Oyonarte...


Dado que me tomo unas merecidas vacaciones (porque yo lo valgo) de una semanita, amplío a dos semanas el ámbito de este post. Así que ahí van mis conciertos destacados de los próximos 14 días.

Lunes 15 de abril. The Fleshtones vuelven al lugar del crimen, al Marula. Son una banda de esas que siempre lo dan todo. Y además, antes, como teloneros, la nueva reencarnación de Dirty Rockets, favoritos personales. Pero hubo un tiempo en que escuchaba mucho a Bronco Bullfrogg. Pero mucho. Luego, no sé por qué, dejé de hacerlo. Ver que se acercan a la ciudad y que harán parada en Upload es una buena forma de reencontrarme con ellos. CONCIERTO DE LA SEMANA

Viernes 19 de abril. Está claro que la música de The Wizards no es la que oigo habitualmente, aunque su último disco me gustó. Buenos amigos, y con buen gusto, me dicen que hay que verlos en directo, así que nos acercaremos al Rocksound a hacerlo.

Jueves 25 de abril. Aunque fue disco del mes de Ruta 66, no acabó de engancharme la propuesta de All Them Witches. De todas maneras, no descarto acercarme a verlos a Razzmatazz 2 para ver si en directo conseguimos cruzar nuestros caminos.

Sábado 27 de abril. Lo mismo me sucede con el enemigo Fino Oyonarte. El disco no me entró como a muchos de los que me rodean, pero nos acercaremos al Almo2bar para ver su propuesta en directo.

Sonando: California Blues de The Quireboys

jueves, abril 11, 2019

Yola - Walk Though Fire


Se hace extraño hablar de Yola como una novedad, porque la británica lleva bastante tiempo en esto de la música. También hacerlo simplemente como americana, porque el género es solo uno de los muchos que campan a sus anchas por su música. Pero cualquier excusa es buena para hablar de una de las últimas sensaciones de la música de raíces.

Yolanda Quartley no solo ha sido corista de bandas como Massive Attack o The Chemical Brothers, sino que lideró Phantom Limb, grupo con el que publicó dos discos en estudio y un directo. En 2016 publica su primer EP, Orphan Offering, y el siempre atento Dan Auerbach se pirra por ella, fichándola para su sello Easy Eye Sound, y editándole este mismo año el reconocido Walk Though Fire, en el que muestra de manera espléndida como mezclar country y soul. Aunque no ha sido fácil. Ella misma aseguraba al Washington Post que “los rechazos fueron todos muy suaves, muy razonables, pero al final me quedé sola. Luego me quedé sin crédito en mi teléfono, así que no podía llamar a nadie. Hay un arbusto en Hoxton Square, e hice un gran agujero viejo en ella”. Sí, porque Yola ha vivido en la calle y tocando en estaciones de metro y en esquinas ha forjado su estilo. Una amalgama de sonidos que no inventa nada, una recopilación de muchos nombres que rápidamente nos vienen a la mente, pero muy, muy bien hecha. Una muestra continua de solvencia interpretativa y compositiva. Country soul de manual. Con mandolinas, violines o wurlitzer. Nada falta. Todo huele a Aretha, a Ray Charles, a Tony Joe White, a Marvin Gaye, a Dolly Parton y al primer Elton John. Pero huele tan bien. Acogida por la comunidad de Nashville, uno tiene la impresión de que Yola ha venido para quedarse. Veremos si el tiempo me da la razón.

Publicado en www.ruta66.es

Sonando: Shady Grove de Yola

martes, abril 09, 2019

Eli Paperboy Reed - 99 cent dreams


El año pasado, aquel tipo de cara regordeta que nos sorprendió en 2008 con un bombazo como Roll with you, publicaba su nuevo disco, un Meets High & Mighty Brass Band en el que básicamente repasaba algunos éxitos de su discografía junto a la banda neoyorquina. Entonces escribí para Efeeme.com que «en el fondo, este es un trabajo de situación. Un trabajo en el que Eli vuelve a resituarse en el mapa, aunque no deja de ser también un álbum de revisiones de sus propios temas con alguna novedad. Pero lo importante es que hay fluidez. En una especie de contraste con la desnudez de su disco anterior, Reed se rodea de la exuberancia de la neoyorquina High & Mighty Brass Band, con sus vientos y su actitud desenfrenada para redescubrir algunas de sus propias canciones como “Come and get it”, “Take my love with you” o “The satisfier”». Es decir, algunos vimos en él un disco de recuperación. Y 99 cent dreams sigue el mismo camino. Para bien y para mal. 

Grabado en los estudios de Sam Phillips, en Memphis, el antiguo repartidor de periódicos busca y consigue sonar a soul sureño. Eso sí, patina, como le suele pasar últimamente siempre en algún tema, cuando mete al rapero Big Daddy Kane en el tema que da título al disco, pero afortunadamente es algo puntual. Y no es aversión al rap, sino que seguimos preguntándonos qué pinta aquello allí. Poco problema, porque el resto del álbum fluye por los caminos esperados convirtiendo eso en una simple anécdota. Eli brilla en las baladas, un género que domina, como demuestra en especialmente en “Couldn’t find away”, aunque uno, sobre todo, se queda con los momentos en los que se acerca más al sonido de los grandes y, por ejemplo, recuerda al eterno Sam Cooke en “Said she would”. De todas maneras, y aunque haya aprobado con nota otro nuevo disco, es necesario pedirle al de Boston algo más. No vamos a conformarnos con pequeñas muestras de recuperación, porque esta se nos acabará antojando como una quimera. Así que, después de unas cuantas oportunidades, miraremos con lupa sus próximos pasos. Necesitamos saber si aquella irrupción mostraba su auténtico valor, y su posterior caída fue una mala racha, o si, por el contrario, sus destacables primeros pasos fueron flor de un día. Veremos.

Publicado en Efe Eme

Sonando: Said she would de Eli "Paperboy" Reed